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julio 5, 2008

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julio 1, 2008

mientrastanto.e – nº 060 – julio-agosto de 2008

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Documento PDF: mientrastanto.e – nº 060 – julio 2008

 

 

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Europa, Europa

Por José A. Estévez

¿Crisis? ¿Qué crisis?
Por Albert Recio Andreu

La reacción judicial a la política antigarantista del
ejecutivo norteamericano: la sentencia del tribunal supremo de los
estados unidos en el caso Boumediene et alt. versus Bush

Por
Ramón Campderrich Bravo 

 

 


Tráfico  de
armas, especulación financiera y servicios ITV

Por Joaquín María Dodero Curtani 



El sentido de la vergüenza

Por Antonio Madrid 

La biblioteca
de Babel

· Rossana Rossanda,
La muchacha del siglo p
asado

 

 

 

 

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Centre de Treball
i Documentació (CTD)
· Nómadas. Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas

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· Sin permiso


Número
60
Julio de 2008

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mt.e mientras tanto mt.e bitartean mt.e mientras tanto mt.e mentrestant 

 
 


Europa, Europa


José A. Estévez

Referendum irlandés y ratificación española

El enviado especial de El País a Dublín, Andrea Rizzi, en su crónica del 12 de junio, previa a la celebración del referendum sobre el Tratado de Lisboa en Irlanda, decía que “oyendo a los activistas, todas las críticas
tienen un denominador común: el sueño de una Europa mejor. Pero
excavando en las bases, la impresión es que en el rechazo pesan más los
miedos que los sueños. Fundamentalmente, perder bienestar y los
privilegios conquistados en estos años”. 

Es decir que para ese periodista resulta impensable que las razones del “no” puedan ser realmente “idealistas”. No cree que el fundamento de la
postura crítica sea el ideal de una Europa mejor o una comprensión cabal
de las consecuencias de la regulación contenida en el tratado. Los
motivos reales tienen que ser reducidos a mezquinos intereses para
mostrar que la oposición al tratado de los irlandeses carece de
fundamentación racional. 

Sin embargo, uno podría preguntar al tal Rizzi si conoce realmente el contenido de la normativa europea. Quizá el desconocimiento esté más de su lado que del de los activistas irlandeses contra la ratificación. Pues, por ejemplo ¿hay algún argumento para seguir defendiendo la falta de responsabilidad política del Banco Central Europeo ante los ciudadanos? ¿Es posible seguir manteniendo que el banco pueda adoptar medidas que afectan gravemente a las economías domésticas y que detraen recursos públicos para inyectarlos en el sistema financiero privado sin tener que
responder por ello ante nadie? 

En cualquier caso, los congresistas españoles deben pensar que sí existen esos argumentos, pues el 26 de junio aprobaron, de forma casi unánime, por 322 votos a favor, seis en contra y dos abstenciones, a favor de la ratificación del Tratado Lisboa. IU votó en contra, pero ICV se abstuvo: quizá tendría que explicar el por qué de esta ambigüedad a quienes votaron por esa formación. Puede que ICV considere que no hay suficientes razones de peso para oponerse clara y rotundamente a un tratado que prosigue en la línea de la imposición de las políticas neoliberales por la vía de la integración europea. 


La jornada laboral de 60 horas 

Para muestra, un botón. En su reunión de 9 de junio el Consejo de empleo, política social, sanidad y consumidores aprobó una modificación de la directiva 2003/88/CE del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo. En su Artículo 6, esa norma prevé que la duración media del trabajo no exceda de 48 horas, incluidas las horas extraordinarias, por cada período de siete días. La nueva propuesta, como es sabido, permite que contando con el
consentimiento “libre e informado” del trabajador, los estados puedan introducir una excepción que permita prolongar la jornada hasta 60 horas
semanales. 

Una de las disposiciones en las que se funda la competencia del Consejo para adoptar este tipo de normas es el artículo 136 del Tratado CE
que señala que “La Comunidad y los Estados
miembros, teniendo presentes derechos sociales fundamentales como los
que se indican en la Carta Social Europea, firmada en Turín el 18 de
octubre de 1961, y en la Carta comunitaria de los derechos sociales
fundamentales de los trabajadores, de 1989, tendrán como objetivo (…) la
mejora de las condiciones de vida y de trabajo”
 

Desde
luego, no deja de ser un sarcasmo que la finalidad de mejorar las
condiciones de vida y de trabajo sirva de fundamento para prolongar la
jornada laboral hasta las 60 horas. La retórica jurídica progresista del
tratado sirve de base para la adopción de medidas netamente regresivas. 


Est
e
proyecto de directiva supone un cambio muy importante.

Las
políticas europeas habían constituido hasta ahora un obstáculo para el
mantenimiento de los derechos sociales. La
defensa de esos derechos quedaba en manos de cada uno de los estados por
separado y las políticas económicas que los socavaban tenían toda la
fuerza conjunta de la UE. Sin embargo, ahora
las políticas europeas se orientan directamente al desmantelar
los derechos y conquistas sociales. No
se trata, pues, sólo de que no haya una Europa social, sino de que
estamos ante el nacimiento de una Europa antisocial.
 


La
Directiva de retorno
 

La

llamada

“directiva de retorno”, constituye otro buen botón de muestra. Fue
aprobada por el Parlamento Europeo en primera lectura el 17 de junio.
Esta norma prevé que el internamiento de los extranjeros indocumentados
se pueda mantener durante un período de seis meses, que podrá
prorrogarse otros doce más si los estados lo consideran necesario. 

De
esta
norma se ha dicho que es “progresista”, porque impone límites temporales
al internamiento de los extranjeros en situación irregular en los países
donde esos límites no existían. Dejando de lado que 18 meses para
tramitar una expulsión parece un periodo desmesuradamente dilatado, la
afirmación sólo es parcialmente cierta. Pues tres de
esos países, Irlanda, Dinamarca y Reino Unido
“no participan en la
adopción de la Directiva y, por tanto, no están vinculados en su
totalidad ni sujetos a su aplicación”. 

También
se ha dicho que, en el caso de España, la directiva no tendrá efectos
negativos para los inmigrantes, pues en nuestro país en plazo máximo de
detención es de 40 días. Sin embargo, el informe elaborado en diciembre
de 2007 por la consultora STEPS para el Parlamento Europeo sobre las
condiciones de las personas detenidas a la espera de expulsión habla de
una realidad diferente. Así, en el apartado dedicado a España se dice
que la duración máxima de la detención en los Centros de Internamiento
de Extranjeros es efectivamente de cuarenta días. Pero que, en la
práctica, los extranjeros pueden ser detenidos de nuevo a su salida del
centro y acumular, así, múltiples periodos de detención de 40 días
. 

La

directiva

de retorno es la primera que se aprueba en materia de inmigración. Eso
pone de manifiesto la hipocresía europea frente a los inmigrantes
irregulares. Mientras las cosas van bien, se tolera su presencia. Pero
cuando empieza la crisis ellos son las víctimas propicias para sufrir
sus consecuencias en primer lugar. Los acontecimientos que se han
concentrado durante este mes de junio han puesto de manifiesto con
claridad cuál es el camino que sigue la actual Unión Europea. Es hora ya
de intentar impulsar proyectos alternativos, antes de que la integración
los lamine definitivamente.

 

 

¿Crisis?
¿Qué crisis?



Albert Recio Andreu


I
 

Cada
vez
más,  los analistas económicos se parecen a los comentaristas
deportivos. Con sus euforias y depresiones ciclotímicas, con su abuso de
los lugares comunes y los tópicos. Con sus propuestas simplistas para
salir del atolladero. Y los líderes políticos se comportan de forma
parecida a los dirigentes deportivos, negando problemas cuando empiezan
a ser evidentes y lanzado propuestas de humo cuando ya se están
quemando. Solo hay una diferencia substancial: mientras el mundo del
deporte es un mero juego relativamente impredecible (aunque a su
alrededor se articule un gran tinglado financiero y político), la
economía afecta a aspectos básicos de la vida social. Y los políticos y
comentaristas económicos se apoyan en unos saberes que se presentan a sí
mismos como conocimientos científicos,  producidos por una ingente
infraestructura académica. Algo que hace aún más intrigantes los cambios
de ánimo y la ausencia de propuestas sólidas cuando las cosas se
complican. Unas propuestas que, al menos en los últimos treinta años,
son siempre del mismo tipo, sea cual sea el diagnóstico. O que obligan a
forzar el diagnóstico para que cuadre con la única propuesta conocida:
más mercado, más flexibilidad, menos impuestos, más contención
salarial…. 


II
 

La
recesión
(o crisis, el nombre es secundario) actual tiene elementos planetarios y
otros que afectan de forma desigual a países concretos. Tiene aspectos
conocidos de otras crisis y aspectos nuevos, también conocidos pero
menos asimilables a los modelos económicos de referencia. Entre los
efectos generales destaca sin duda la crisis financiera internacional.
Ésta ha sido un fenómeno recurrente en los últimos veinte años en los
que periódicamente se han sucedido la explosión de las diversas
“burbujas especulativas”. La diferencia fundamental es que mientras que
muchas de las situaciones anteriores se caracterizaron por crisis
bursátiles o recesiones que afectaron especialmente a la periferia del
sistema (México, Rusia, Este de Asia) ahora el cataclismo se ha
producido en el centro y ha impactado directamente en varios de los
mayores grupos financieros mundiales. Quizás por ello las respuestas
políticas han sido diferentes y en lugar de propugnarse políticas de
ajuste las primeras maniobras se han orientado a salvar el sistema
bancario mediante una provisión masiva de fondos por parte de los
organismos reguladores públicos (Reserva Federal estadounidense, Banco
de Inglaterra, Banco Central Europeo) para evitar la quiebra de las
instituciones más afectadas (Bear Stearns, Northern Rock) y con ello la
generación de un efecto dominó que hubiera afectado al conjunto del
sistema financiero.  

Una
política
de intervención pública de cortafuegos que si bien evita la generación
de una catástrofe a corto plazo corre el peligro de dejar intactas las
condiciones para que la situación se vuelva a repetir. Esta sucesión de
recesiones financieras es consustancial a la historia del capitalismo.
Pero en las últimas décadas se ha reforzado a medida que ha avanzado la
financiarización de la economía, la liberalización de los movimientos
internacionales de capitales, la creación de una ingente cantidad de
instrumentos financieros, la reducción de controles y el levantamiento
de restricciones al comportamiento de las entidades financieras. No está
claro hasta que punto las medidas actuales han tenido éxito en contener
la crisis actual. Pero lo que es seguro es que sin una regulación
estricta del sistema financiero estas crisis reaparecerán. Y se
mantendrán intactos el poder y el condicionamiento de la esfera
financiera sobre el funcionamiento global de la actividad económica. 


III
 

La
crisis
actual tiene también sus aspectos particulares. Los países donde el
frenazo ha sido más desestabilizador (España, Irlanda, Reino Unido,
EE.UU….) se han caracterizado por la eclosión de una crisis
inmobiliaria tras un largo período de crecimiento del sector. Es en gran
medida una crisis clásica de desproporción: la inversión crece
desproporcionadamente en un sector y su producción acaba por no
encontrar compradores. Al detenerse las ventas su caída arrastra en
cadena a los demás sectores con los que este sector se relaciona. 

Este
esquema simple lo podemos complicar con otros elementos. Especialmente
preguntarnos por qué se ha producido esta sobreacumulación inmobiliaria.
Una de las posibles respuestas nos vuelve a situar en la senda del
capital financiero: el impulso, vía crédito, del “boom” inmobiliario y
del desaforado despegue de los precios (en gran medida explicable por
las propias características del crédito hipotecario, avalado en teoría
con un activo real y por tanto el que más fácilmente puede concederse a
sectores de rentas bajas). Es asimismo un sector donde se pueden obtener
grandes márgenes en un corto espacio de tiempo. Y cuya producción no es
deslocalizable. No deja de ser sintomático que muchos de los países que
hoy se enfrentan a una depresión inmobiliaria son los mismos que hace
tiempo mantienen una balanza comercial deficitaria. Aunque no está claro
en qué medida esta opción por el “ladrillo” ha sido debida a su
incapacidad para desarrollar otro tipo de actividades, o han sido
precisamente las ganancias fáciles las que han acelerado su
desindustrialización relativa (posiblemente de todo haya un poco).  


IV
 

Para
complicar la situación lo que podría ser una crisis tradicional de
demanda, que admitiría la receta clásica de una reactivación vía gasto
público, se complica con el rebrote de los precios de alimentos básicos
y petróleo. Hay una respuesta sencilla: la especulación se ha desplazado
del financiero-inmobiliario a las materias primas. Y por tanto la
respuesta debería ser en este caso del mismo tipo que la ya comentada:
la vuelta a una regulación estricta de los mercados, las limitaciones a
los movimientos especulativos.  

Pero
la realidad apunta a una cuestión más estructural y que afecta al
conjunto de los modelos de desarrollo. La que indica que estos
crecimientos son el resultado inevitable de combinar una oferta de
alimentos y petróleo difícil de aumentar a corto plazo con un aumento de
la demanda por parte de las nuevas capas medias de los países en
crecimiento. En el caso del petróleo la restricción de oferta es
inevitable, provocada por el agotamiento paulatino de los yacimientos
más ricos, el aumento de costes de los nuevos y la caída a largo plazo
de la capacidad total de extracción (la especulación estaría anticipando
en parte este crecimiento de los precios a largo plazo). En el caso de
los alimentos coinciden más cosas: tanto las restricciones de la
producción generada por diversas dinámicas

las
políticas de ajuste agrario (como la PAC europea), la urbanización de
espacios agrícolas y la sustitución de producciones básicas para el
autoconsumo por la producción masiva de productos de lujo para el
mercado mundial


como el nacimiento de una nueva demanda de biocombustibles nacida en
parte como respuesta al encarecimiento del petróleo internacional. Ya se
sabe que el mercado es un sistema de voto censitario en el que los ricos
tienen más papeletas, por lo que consiguen trastocar los usos y destinos
de la producción mundial. En suma, las alzas de materias primas, más
allá de las turbulencias especulativas, mostrarían el impacto de la
crisis ecológica (la imposibilidad de generalizar el despilfarro de
recursos naturales) en el funcionamiento de la economía global. 

No
es
tampoco algo nuevo. Ya ocurrió en la década de los setenta. Pero como
entonces sólo una minoría de economistas entendió la interrelación entre
la economía y la naturaleza, la solución fue una salida hacia delante
que nos ha conducido a la situación actual. Y, como entonces, en lugar
de reconocer el problema se opta por respuestas que combinan los
intereses de los grandes grupos del capital con la irresponsabilidad y
la ceguera más extremas. 

Para
muestra la lectura del Banco Central Europeo, para quien el problema se
reduce a controlar la inflación, a contener la demanda y a hacer que el
mercado funcione. Subiendo los tipos de interés sin duda se acabará por
frenar la economía, pero a un coste social que puede ser intolerable.
Eliminando los mecanismos de indiciación de rentas (básicamente salarios
y pensiones públicas) simplemente se hace aumentar la parte de renta que
va al capital, pero difícilmente se contiene una inflación importada.
Ninguna de estas medidas va a resultar eficaz para promover la necesaria
reordenación económica que exige la crisis ambiental. Pero éste es el
único tipo de respuestas que han aprendido unos tecnócratas formados en
los manuales de economía al uso. Y es el único tipo de respuestas que,
al menos a corto plazo, están dispuestos a escuchar los poderes que
manejan el núcleo de la actividad económica mundial 


V
 

Por

alguna de las razones ya comentadas, la crisis en España tiene
caracteres aún más preocupantes. En los últimos años se ha deteriorado
la posición industrial del país y la economía se ha escorado aún más
hacia el modelo constructor-turismo. Sin olvidar el desaforado aumento
del consumo de recursos básicos que sustenta nuestro “modelo de
crecimiento”. Desde hace muchos años se repite el “mantra” de la
necesidad de desarrollar el capital humano y la tecnología sofisticada
sin que se aprecie ningún cambio sustancial. 

Y
no
se trata sólo de una trayectoria errónea, sino de la ausencia de
mecanismos efectivos para cambiar el rumbo. Hasta hoy la historia de
todos los países que han alcanzado un despegue tecnológico se ha
fundamentado en la combinación de diversos mecanismos básicos: una
moneda devaluada (para favorecer exportaciones), una política industrial
agresiva en apoyo de los sectores de despegue, un esfuerzo del sector
público a favor del mismo. Y casi siempre se ha caracterizado por un
esfuerzo a largo plazo, puesto que las innovaciones no son una mera
respuesta a las inyecciones monetarias sino que suelen ser el resultado
de procesos de esfuerzo sostenido. 

Muchos
de estos mecanismos no están hoy al alcance de lo que pueden hacer
nuestras autoridades. Ni la política de tipo de cambio, ni gran parte de
la política industrial están en las manos del gobierno Zapatero en el
supuesto hipotético que tuviera la voluntad de aplicarlas. Ni tampoco se
tiene una influencia directa sobre sectores productivos claves que están
en manos de multinacionales extranjeras que aplican estrategias globales
y sitúan sus centros más sofisticados en aquellas localizaciones que
consideran mejores para sus intereses.   

A
corto
plazo parece que lo único que puede hacer el Gobierno es intervenir en
aquello que le pide la patronal: reducir impuestos, aplicar la enésima
reforma del mercado laboral, construir más infraestructuras para
mantener los ingresos de las grandes constructoras… No hay ninguna
garantía de que con ello vaya a mejorar el clima económico, pero con
ello se saciarán una vez más los intereses de los sectores dominantes. 


VI 

¿Qué
deberíamos pedirle al Gobierno en este contexto? 

En
primer
lugar una información realista de la situación. Que evaluara de verdad
los costes sociales y ambientales del modelo de crecimiento que ahora
esta en cuestión. Que explicara de forma realista qué medidas puede
tomar y cuáles no. Cuáles son los condicionantes que le impone el actual
modelo institucional europeo. Y cuales son las presiones inaceptables de
los grandes grupos de interés. Seguramente este Gobierno no tiene ni los
conocimientos, ni la voluntad ni aún menos el poder para cambiar el
curso de las cosas. Pero como mínimo le deberíamos hacer responsable de
llevar a cabo un trabajo sostenido para cambiar la actual balanza de
poder, para introducir en el debate político puntos de vista diferentes
y de realizar evaluaciones honestas de los efectos de cada política.
Para ser un agente activo en campos como la necesaria regulación de los
mercados financieros o las políticas ambientales y sociales globales. 

En

segundo lugar la ampliación de los servicios públicos. Tanto para
satisfacer demandas sociales perentorias, como para generar de verdad
empleo en un momento en que el capital privado se muestra incapaz de
garantizar aquello que le da más hegemonía social: la creación de
puestos de trabajo. Es absolutamente irresponsable reducir la oferta
pública de empleo en el momento actual. Y es asimismo evidente  que son
los países con más peso en el empleo público los que aparecen como los
mejores en términos de bienestar social. El pagar pocos impuestos y
bajos salarios no ha servido en cambio en España ni para garantizar
empleo estable ni para generar una economía privada competitiva. 

En
tercer lugar empezar a plantear la necesidad de una reconversión
ecológica de nuestra economía. Capaz de hacer frente al agotamiento (y
encarecimiento) de recursos como el petróleo, de eludir una crisis
alimentaria, de frenar la desertización… Capaz de garantizar a todo el
mundo la satisfacción de necesidades básicas. Una reconversión de tal
calibre que requiere un ambicioso programa a largo plazo de
intervenciones diversas: tecnológicas, organizativas, sociales,
culturales. Y que presupone generar nuevas fórmulas de cooperación
social, pero también cambios en la modalidad y el funcionamiento de la
esfera económica. 

Y
todo
ello combinándolo con políticas de sostenimiento de rentas básicas. De
apoyo a los procesos de reorientación productiva. De mantenimiento de la
indexación de pensiones y salarios. Políticas que si por una parte
impiden el deterioro de las condiciones de vida de la población por otra
actúan como potentes mecanismos anticíclicos. Algo que suele ser omitido
por los que siempre son partidarios de los recortes sociales en época de
crisis (lo que no les impide ser demandantes de todo tipo de
subvenciones y rebajas fiscales). 

La
crisis actual ha puesto en cuestión, una vez más, los dogmas de la
escolástica del libre mercado y del crecimiento sin fin. Ha liquidado la
confianza panglossiana a la que estaba limitado el debate económico.
Pero si no empezamos por desmontar con firmeza sus dogmas, y no
propugnamos cambios de enfoque general, corremos el riesgo de quedar
soterrados por la aplicación de medidas que van a dejar incólumes las
bases del modelo que nos ha llevado a la situación actual.

 


La
reacción judicial a la política antigarantista del ejecutivo
norteamericano: la sentencia del tribunal supremo de los estados unidos
en el caso Boumediene et alt. versus Bush


Ramón
Campderrich Bravo
 

El
Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha desautorizado recientemente en
su sentencia en el caso Boumediene et alt. versus Bush  uno de
los mayores excesos de la política antigarantista impulsada por la
Administración Bush: la negación del derecho de habeas corpus a
aquellos detenidos etiquetados por la Administración Bush misma como
“combatientes ilegales” o “enemigos combatientes”. Sin duda alguna, es
ésta una buena noticia, pero el optimismo suscitado en numerosos medios
de comunicación por esta sentencia debe ser moderado a la vista de los
límites de su alcance, a los cuales no se ha prestado debida atención. 

El

poder ejecutivo norteamericano ha esgrimido desde la adopción de la
Orden Ejecutiva del 13 de noviembre de 2001 un nuevo motivo justificante
de la detención de una persona y la consiguiente privación de su
libertad: ser declarada esa persona “combatiente ilegal” o “combatiente
enemigo” por el propio presidente de los EEUU o por una autoridad
delegada por éste a esos efectos. Junto a las categorías jurídicas más o
menos tradicionales de sospechoso de haber cometido un delito y de
prisionero de guerra conforme a las Convenciones de Ginebra, la
Administración Bush ha invocado una tercera categoría, la de
“combatiente enemigo” o “ilegal”, la cual sólo cuenta con unos pocos
precedentes provenientes de la Guerra de Secesión y de la Segunda Guerra
Mundial. Según la Orden Ejecutiva del 13 de noviembre del 2001, el
presidente Bush podía incluir en esta tercera categoría a quienes
discrecionalmente considerase relacionados de algún modo con la
organización guerrillero-terrorista Al-Qaeda y sus actividades, en el
contexto de la denominada “guerra contra el terrorismo”. Las personas
así catalogadas no debían ser tratadas ni como prisioneros de guerra
ex
Convenciones de Ginebra propiamente dichos, ni como presuntos
delincuentes, y, por consiguiente, no tenían reconocidos los derechos
atribuidos a los prisioneros de guerra en sentido estricto o a los
acusados de la comisión de delitos. Entre los derechos negados a los
“combatientes enemigos” por la Orden Ejecutiva del 13 de noviembre de
2001 estaba el derecho a un juicio justo ante un tribunal independiente,
civil o militar, y el derecho de habeas corpus, esto es, el
derecho a un control judicial de la detención, puesto que, por un lado,
la Orden Ejecutiva del 13 de noviembre de 2001 preveía la creación de
unas comisiones militares dependientes del poder ejecutivo encargadas de
juzgar  y, en su caso, condenar, incluso a la pena de muerte, a los
sujetos calificados de “combatientes enemigos” y, por otro lado,
ordenaba a las autoridades judiciales estatales y federales no tomar en
consideración todo recurso o acción legal que versara sobre las
decisiones del presidente y demás autoridades del poder ejecutivo y de
las comisiones militares respecto a los “combatientes enemigos”.  

Las
críticas formuladas en sus sentencias por varias instancias judiciales
federales y, en especial, por el Tribunal Supremo a la Orden del 13 de
noviembre de 2001 a partir del año 2003 obligaron a la Administración
Bush a intentar blindar legalmente la categoría de “combatiente ilegal”
o “enemigo” y a reducir o suavizar el radicalismo antigarantista de la
Orden del 13 de noviembre de 2001. Fruto de ello fue la aprobación por
el Congreso de la Detainee Treatment Act (2005) y de la
Military Commissions Act
(2006). Estas leyes introdujeron desde un
punto de vista jurídico un cierto control judicial de la aplicación por
el ejecutivo de la categoría “combatiente enemigo” y, por consiguiente,
de la detención de las personas así catalogadas por la administración
norteamericana. Pero su verdadera función fue consagrar el núcleo básico
de la Orden del 13 de noviembre de 2001. En efecto, la Detainee
Treatment Act
(en siglas, DTA) atribuye a un órgano del poder
judicial de los EEUU, el Tribunal de Apelaciones del Distrito de
Columbia, la competencia para revisar la decisión de la Administración
en virtud de la cual se califica a una persona de “combatiente enemigo”,
con el resultado de poder ordenar la liberación de una persona privada
de libertad con base en dicha calificación si el Tribunal de Apelaciones
del Distrito de Columbia revoca la decisión de la Administración; y, por
su parte, la Military Commissions Act (en siglas, MCA) reconoce
algunas garantías procesales a favor del “combatiente ilegal” en el
ámbito de los juicios ante las comisiones militares. Pero lo esencial,
el “núcleo duro” de la Orden Ejecutiva del 13 de noviembre de 2001,
punto culminante de la política antigarantista de George W. Bush, queda
salvaguardado: la categoría “combatiente ilegal” o “enemigo combatiente”
es elevada a rango legal al ser expresamente recogida en la DTA y la MCA
convirtiéndose así en un nuevo fundamento legal para justificar la
detención y la privación de libertad por tiempo indefinido de los
detenidos; la facultad para catalogar a una persona como “combatiente
ilegal” corresponde a la Administración, aunque el ejercicio de esta
facultad pueda ser controlado a posteriori por un órgano
judicial; el sistema de las comisiones militares dependientes del
ejecutivo se mantiene y se legaliza, a cambio de pequeños avances en
sentido garantista en la regulación del procedimiento ante las
comisiones militares (estos avances no llegan a suprimir el privilegio
conferido a la Administración en el marco de los juicios ante las
comisiones militares de vetar a los “combatientes enemigos” enjuiciados
y a sus representantes legales el acceso a información clasificada como
de interés para la seguridad nacional, información sobre la cual pueden
fundamentar perfectamente sus resoluciones condenatorias las comisiones
militares). La impresión antigarantista, en la línea de la Orden de 13
de noviembre de 2001, que dan la DTA y la MCA queda reforzada con
algunos otros datos de relieve: el “combatiente enemigo” sólo puede
acudir al Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia para revisar
su status tras haber pedido infructuosamente la revisión del
mismo ante un organismo dependiente del ejecutivo denominado Tribunal de
Revisión del Estatuto de Combatiente (en siglas, CSRT); el Tribunal de
Apelaciones del Distrito de Columbia, con sede en Washington, es
considerado un tribunal particularmente receptivo a los planteamientos
del poder ejecutivo, de quien depende, recuérdese, la catalogación de
una persona como “combatiente enemigo”; el parágrafo séptimo de la MCA
niega expresamente el derecho de habeas corpus a los “enemigos
combatientes”, así como cualquier recurso judicial distinto al previsto
ante el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia por la DTA.  

¿Qué
innovación garantista introduce en todo este sistema legal especial
montado por la Orden del 13 de noviembre de 2001, la DTA y la MCA la
sentencia del Tribunal Supremo en el caso Boumediene et alt. versus
Bush

Sin

duda alguna, una innovación importantísima, aunque no tan profunda, en
mi opinión, como para derruir el edificio antigarantista construido en
los años precedentes. En resumidas cuentas, el Tribunal Supremo declara
inconstitucional por un ajustado margen

cinco
votos a favor y cuatro en contra

el parágrafo

d7.1
de la Military Commissions Act, en virtud de cual los
“combatientes enemigos” quedaban privados del derecho de habeas
corpus
y, por tanto, sólo podían acceder a una tutela judicial tras
recurrir a un CRTS y ante el Tribunal de Apelaciones del Distrito de
Columbia en exclusiva. El Tribunal Supremo también rechaza
explícitamente, en contra del parecer de los cuatro magistrados
contrarios a la opinión de la mayoría, el reiterado argumento utilizado
por la Administración Bush de que Guantánamo no es territorio de los
Estados Unidos a efectos del ámbito de competencia espacial de los
jueces y tribunales estadounidenses. Todo esto significa que los
detenidos en tanto que “combatientes ilegales”, incluso quienes se
encuentran retenidos en la base de Guantánamo, tienen desde un punto de
vista constitucional reconocido el derecho a solicitar a un tribunal
federal distinto al Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia la
revisión de su condición de “combatiente ilegal” y, por tanto, a exigir
su liberación por falta de fundamento legal de su detención (en el caso,
claro está, de no ser “recatalogados” como prisioneros de guerra en
sentido estricto o como sospechosos de la comisión de un delito). De
acuerdo con la decisión del Tribunal Supremo, ese derecho se puede
ejercer sin tener que esperar a un pronunciamiento de un CSRT (el
Tribunal Supremo recuerda que el sistema creado por la DTA y la MCA
genera dilaciones indebidas en cuanto a la clarificación de la situación
del detenido: algunos de los detenidos implicados en el caso llevaban
retenidos en Guantánamo seis años sin haberse clarificado su status). 
 

La
decisión
del Tribunal Supremo no cuestiona, sin embargo, la calificación
ejecutiva de “combatiente ilegal” o “combatiente enemigo” de una persona
como fundamento legal de una detención, fundamento distinto a la
condición de prisionero de guerra según las normas del derecho
internacional y a la condición de sospechoso de la comisión de un delito
según las normas del derecho interno. Lo que es más grave: el Tribunal
Supremo reconoce de modo expreso la legitimidad jurídica de la detención
por tiempo indefinido de los “combatientes ilegales”, la cual
puede prolongarse, con independencia de las posibles decisiones
condenatorias de las comisiones militares, hasta el final de la llamada
“guerra contra el terrorismo”

el
ponente que expresa el parecer de la mayoría del Tribunal llega a
afirmar que esta “guerra” puede durar “una generación o más”
.
En consecuencia, esta decisión del Tribunal Supremo deja intactos buena
parte de los cimientos de la política antigarantista puestos durante los
dos mandatos del presidente George W. Bush y que heredará el nuevo
presidente de los Estados Unidos. Y nada hay en la sentencia del
Tribunal Supremo en el caso Boumediene et alt. versus Bush que
impida a la Administración norteamericana “transferir

[los
prisioneros
]
a otra

[distinta
a Guantánamo
]
de nuestras bases militares en el extranjero o traspasarlos a nuestros
aliados”, como señala cínicamente el miembro más radical de la máxima
autoridad judicial estadounidense, el juez Scalia. 

No
obstante
las observaciones acabadas de hacer, la postura mantenida por el
Tribunal Supremo en su sentencia sobre el caso Boumedine et alt.
versus Bush
permite todavía albergar esperanzas en la capacidad de
reacción a favor de la tutela de los derechos fundamentales de algunas
instituciones estadounidenses en esta época de recorte generalizado de
derechos civiles básicos, en contra del lugar común que concentra todas
esas esperanzas en las instituciones políticas europeas, lugar común que
ha quedado muy mal malparado con la aprobación de la ominosa
Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a procedimientos
y normas comunes en los Estados miembros para el retorno de los
nacionales de terceros países que se encuentren ilegalmente en su
territorio
.

 


Tráfico 
de armas, especulación financiera y servicios ITV
 



Joaquín María Dodero Curtani
 

En
el Parlament de Catalunya se está tramitando el proyecto de ley de
seguridad industrial en el que se dispone la privatización del servicio
público de inspección técnica de vehículos (ITV). Se clausura así una
etapa de 23 años de gestión indirecta de este servicio público en
régimen de concesión administrativa, a lo largo de la cual el grupo
APPLUS ha consolidado un monopolio consistente en la gestión del 83% de
las estaciones ITV  catalanas, tras adquirir
dos de las tres empresas concesionarias.
 

Siguiendo
los cánones de toda ley privatizadora, tras incluir en su preámbulo la
declaración  de fe en los supuestos beneficios que han de comportar para
la ciudadanía  la  libre elección del servicio y el incremento de la
competencia en el mercado, en su  articulado se incurre en la antinomia
de prescribir que, por vía reglamentaria, deberá establecerse un límite
máximo a la cuota de mercado de las empresas operadoras de las
estaciones ITV

el
eufemismo utilizado para significar el volumen de negocio que se
permitirá mantener a APPLUS

La
incertidumbre no es lo más aconsejable para el buen funcionamiento de la
economía de mercado, nos cuentan los expertos. Por ello la poderosa
mano invisible
que lo mueve ha obligado a nuestros ilustres
Diputados a zanjar la cuestión en el periodo de  presentación de
enmiendas al proyecto de ley.  

Así
, en el momento en que se escriben estás líneas, sus señorías
están enfrascadas en una ruidosa  discusión acerca del  porcentaje
máximo de la cuota de mercado que  se reservará a  APPLUS (mediante una
enmienda parcial introducida por PSC-ERC-ICV-EUiA que  propone un límite
máximo del 50% y  otra  de CiU que lo fija en  un 35% ), o lo que es lo
mismo, el tamaño del oligopolio que  han de preservar. 

La
competencia es una de tantas “quimeras” que figuran en los manuales de
economía, por si alguien todavía tiene dudas al respecto. 

Con
ello, están eludiendo el necesario debate público sobre lo esencial: la
naturaleza de la operación financiera mediante la que el fondo
norteamericano de inversión de capital riesgo CARLYLE GROUP adquirió el
pasado verano la propiedad del 75% del capital  social de APPLUS.  

CARLYLE
GROUP es un engendro económico

alguien
lo ha definido como un “negocio para iniciados”


urdido a partir de la “influencia” y “confluencia”  de la elite de
políticos republicanos y de hombres de negocios norteamericanos que
figuran entre su personal directivo (el ex-presidente George Bush padre,
el ex-secretario de Estado James Baker III, el ex-director de la CIA y
ex-secretario de Defensa Frank Carlucci), así como altos dirigentes
políticos y hombres de negocios de Asia, Oriente Medio (la familia Bin
Landen) y de Europa (el ex-primer ministro John Major o el rey de  los
especuladores, George Soros). “El invento” administra  fondos por valor
de  81.000 millones de dólares mediante  47 Fondos de Inversión que
dedica a la especulación en todo tipo de sectores económicos y se ha
visto involucrado en graves escándalos de corrupción y crisis
empresariales. Por si fuera poco, también  detenta la  propiedad de
importantes empresas dedicadas al negocio de la guerra que forman parte
de lo que se ha venido en llamar “el complejo militar-industrial
norteamericano” (entre ellas LANDAMARK, INDIGO, UNIT DEFENSE) que
fabrican y venden tanques, aviones de guerra o misiles. 

El

modelo

de operación financiera elegido por CARLYLE
para la adquisición de APPLUS es el del “pelotazo”: el controvertido
leverage buyout LBO (compra de
una compañía usando el valor de los activos de la misma para financiar
su adquisición). Lo pone de manifiesto la intención de
revender
lo adquirido en un  corto plazo (expertos consultados lo cifran en seis
años) obteniendo de ello importantes plusvalías. Algo que ha venido
practicando a escala planetaria, aprovechándose de las  políticas de
bajos tipos de interés, las ventajas fiscales existentes y la
irresponsable laxitud de los autoridades financieras, un  factor
coadyuvante de la  actual crisis financiera  mundial.
 

Mediante
una


adquisición a crédito, con una mínima inversión
(CARLYLE, solo desembolsó 400 millones de euros con cargo a sus  propios
recursos,
de los 1.485 millones de
euros del monto total de  la operación)
su Fondo de Inversión y
sus dirigentes pretenden enriquecerse de forma rápida, haciendo recaer
la mayor parte del coste de la adquisición
sobre APLLUS
y  sus asalariados, a quienes se invita a asumir el
reembolso (mediante el pago de generosos dividendos) del crédito
sindicado que obtuvo de La Caixa, Caja Madrid, Caixa Catalunya y otros
cuatro colosos financieros  para hacer frente a los
1.085 millones de euros del  capital social
suscrito.


 


Los

otros

beneficiados de la operación especulativa han sido los antiguos
propietarios de APPLUS:

AGUAS DE
BARCELONA-LA CAIXA (53,1% de su capital), Unión FENOSA (25%) y Caja
Madrid (21,9%), los cuales han visto recompensado con importantes
“plusvalías netas” (200 millones de euros en el caso de La Caixa) sus
esfuerzos para levantar un emporio económico cimentado en la prebenda,
la externalización y privatización del servició público
ITV o la certificación industrial, y que ha
sido favorecido por el poder político con la privatización de dos
empresas públicas de la Generalitat (el “Institut d’Investigació
Aplicada del Automóvil” y el “Laboratori d’Assaigs i Investigacions”)
.
 

Tras
la aprobación de la operación por la UE, el Gobierno catalán se ha
limitado a exigir,  con éxito, un “peaje patrio” sobre tan edificante
negocio, consiguiendo que el 25% del resto del capital social de APLLUS
quedara en manos de entidades financieras catalanas, convirtiendo de
esta forma a Caixa de Catalunya, Caixa Tarragona, Caixa Manresa, Caixa
Sabadell, Caixa Tarrassa y el RACC en socios partícipes de CARLYLE en el
Consorcio que gestionará APPLUS. 

El
Grupo
La Caixa, tras la venta de su participación, se dispone a librar un
nuevo asalto al estado de bienestar, ya que ha anunciado que en el
futuro concentrará sus esfuerzos (las plusvalías netas obtenidas) en el
negocio del sector de servicios de salud  (Mutua Adeslas) y en servicios
sociales.

Un
ejemplo revelador de la naturaleza de la “obra social” que realizan las
Cajas de Ahorro de acuerdo con su normativa reguladora, de su peculiar 
interpretación del mandato de invertir sus depósitos

una buena parte del ahorro de las llamadas clases
subalternas


“en la financiación de activos de interés general” y de la
obligación de “fomentar el desarrollo económico y social en su
actuación”, según se establece en el

artículo 4 de la  Llei de caixes. (Y todo ello con el beneplácito del

gobierno catalán, que renuncia a sus amplias atribuciones sobre las
cajas de ahorro contempladas en el nuevo Estatuto de Autonomía). 

Ante
la renuncia política a la explotación directa del servicio ITV por la
administración, y la consiguiente claudicación ante los sucios negocios
de CARLYLE y sus socios/ cómplices, a los ciudadanos responsables no nos
queda otra respuesta que la objeción a  utilizar los servicios ITV
CARLYLE-APPLUS, eligiendo a cualquier otra operadora de estaciones ITV
de las que se autoricen en el futuro para dar ejemplo de consumo
responsable.

 


El
sentido de la vergüenza


Antonio
Madrid 

Es
difícil explicar a los niños cómo es el mundo. Es decir, es difícil
explicar a los niños cómo las personas hacemos el mundo. Existe la duda
acerca de qué realidades mostrar y cómo mostrarlas. En otros casos la
duda no se plantea y directamente se disfraza la realidad o se miente
sin más. De esta forma, los niños se hacen jóvenes y van configurando su
visión del mundo. A veces, incluso, criticando y transformando la visión
que les han transmitido sus mayores. 

Qué
les vamos a explicar a los niños acerca de los inmigrantes. Hay una
parte de la historia que se repetirá: lugares de origen, culturas
diferentes, lenguas distintas, canciones propias, tradiciones, creencias
religiosas… Tal vez se hable de las causas de la inmigración: por qué
una persona deja su lugar de origen y marcha a otro.  

Tal

vez algún niño pregunte por qué se tiende a tratar la inmigración
irregular como delito, o por qué la nueva Directiva comunitaria en
materia de inmigración restringe los derechos de los inmigrantes. Para
prevenir indignidades intelectuales y morales consistentes en negar la
realidad hay una vacuna muy simple: ponerse por unos días en la piel de
las personas a las que se les va a aplicar la nueva normativa.  

Pero
supongamos que la conversación continúa, bien en el colegio o en casa.
¿Cómo explicar la extensión contemporánea de la segregación de los
inmigrantes y de aquellas personas que quedan situadas en los arrabales
del modelo jurídico, social y político? ¿Cómo explicar

y
en su caso, justificar

el incremento de las desigualdades y de los mecanismos de
discriminación?  

La
expansión de los mecanismos de segregación (política, social y jurídica)
se ve reforzada por el adensamiento de la cultura del miedo y el arraigo
de un pensamiento conservador que rebaja, cuando no anula, la idealidad
transformadora. Este proceso se visualiza en decisiones políticas que se
transforman en mecanismos jurídicos: la nueva directiva comunitaria
sobre inmigración que recorta los derechos de los inmigrantes, debilita
las garantías y endurece su tratamiento jurídico; o los proyectos del
gobierno italiano para la población gitana o para las prostitutas. 

Junto
a esta expansión del Estado penal, se mantienen las actuaciones ilegales
que tienden a normalizarse: los vuelos secretos y la utilización
del suelo español, el mantenimiento de Guantánamo, o la invasión de
Irak. No se trata sólo del Leviatán desatado, sino de la progresiva
aceptación social (en ocasiones resignación preñada de miedo) de la
deshumanización del que es considerado y tratado como enemigo. Se trata
también del auge del autoritarismo.  

Estos
mecanismos (tanto los legales comentados como los ilegales normalizados)
generan segregación y dan pábulo a la brutalidad social: los ataques
contra gitanos (en Italia), contra los defensores de los derechos de las
minorías, contra los homosexuales o contra los inmigrantes son prueba de
ello. 

Algo
de esto habrá que explicar si se quiere mostrar cómo las personas
hacemos el mundo. Ante esto el sentido de vergüenza moral y política
propia y ajena es irremediable.

 

 

La
biblioteca de
Babel 


Rossana Rossanda
La muchacha del
siglo pasado

Foca, Madrid,
2008.
 

Éste
es un libro rico y denso, en que el lector es llevado firme pero
lentamente a captar su verdadero sentido: un sentido atípico. Es la
historia de una relación íntima de veintiséis años. Lo que pasa es que
se trata de una relación extraña: la historia de amor entre una
militante y su partido. Entre esta muchacha del siglo pasado y el
partido comunista italiano. Desde su ingreso —y las cosas que lo
hicieron a la vez posible e inevitable— hasta su expulsión a mediados de
1969, que se podía evitar, pero nadie intentó hacerlo. A lo largo de
este turbulento período, van cambiando ella, el partido e,
inevitablemente, la relación entre ambos.

Para
una lectora que vive en el presente, el testimonio es extremadamente
valioso. Son los años que van de la resistencia a la explosión de 1968.
Pero son también los años de los electrodomésticos, de los antibióticos,
del automóvil de un amigo, del incipiente uso de los anticonceptivos y
de la conquista de Italia por la comida meridional (pizza y espaguetis).
También hay una pequeña historia del marxismo italiano, donde los
nombres que hoy consideraríamos clásicos son absolutamente desconocidos
(por lo menos, hasta la mitad de los sesenta). Así van las cosas, parece
decir Rossanda en sorna muchas veces: Herbert Marcuse era un desconocido
antes de mayo; después de la revuelta, era un número uno en ventas. No
es el único, por supuesto.

El
contenido de este libro cuenta una historia extrañamente feliz. Feliz
porque creyeron estar construyendo algo. La historia se detiene tras el
“otoño caliente”. El análisis de lo que entonces no se vio (o no se
quiso ver) es convincente. Lo que pasa es que ella ya no estaba en el
PCI para intentar cambiar el rumbo. Al final, hay un inmenso pesar por
lo que vino después: por los años de la reacción, por el empuje que se
llevó al PCI por delante y, con él, todas las ilusiones que representó
durante la juventud de esa muchacha, allá por el siglo pasado.


[Montserrat Sendra]

 



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Revista
mientras tanto

Número
doble 104-105
 

mientras
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Otoño-invierno 2007
104-105

NOTAS EDITORIALES


¿Cambio climático global o crisis socio-ecológica?



A. Recio
Elecciones: ganará la derecha, ¿pero cuál?



J.-R. Capella
La Unión Europea y el arte del doble rasero



G. Pisarello y X. Pedrol
Sucesión y desinformación



J. L. Gordillo
El catolicismo conservador, el pan nuestro de cada día



A. Madrid
En la muerte de Josep Guinovart

J.-R. Capella

 


 
ARTÍCULOS




LOS COMUNISTAS ANTE LA TRANSICIÓN



Josep Fontana
EL LIBERALISMO HERÉTICO DE PIERO GOBETTI



Giaime Pala y Gianluca Scroccu
EL INIGUALABLE Y DESIGUAL SIGLO XX

Bob Sutcliffe

DEL MARXISMO-LENINISMO AL NEOCOLOQUIALISMO O LAS
PRODIGIOSAS AVENTURAS TRANSPIRENAICAS DE CARLOS SEMPRÚN

José A. Tapia Granados

 



 MEMORIA HISTÓRICA Y PODERES PÚBLICOS
Presentación


POSIBILIDADES Y LÍMITES DE LAS ‘POLÍTICAS PÚBLICAS DE LA
MEMORIA’

S
ergio
Gálvez Biesca

¿PERSEGUIDOS O PERSEGUIDORES? SOBRE LA NECESIDAD DE
AFRONTAR EL PASADO

Á
ngel
Rozas

LA POLÍTICA ARCHIVÍSTICA DEL GOBIERNO ESPAÑOL DESDE EL
COMIENZO DE LA TRANSICIÓN

A. González Quintana

TEMPUS FUGIT. LAS MEMORIAS DE LA TRANSICIÓN

X
avier
Domènech Sempere


 
RESEÑA
VIEJO Y NUEVO IMPERIALISMO: UN COMENTARIO SOBRE
THE
NEW IMPERIALISM
DE DAVID HARVEY Y EMPIRE OF
CAPITAL
DE ELLEN MEIKSINS WORD

Bob Sutcliffe

OBITUARIO



CITA
 

 


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tanto bitartean mientras tanto mentrestant

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Avance
Número 106 (en prensa)
 

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Primavera
2008



NOTAS EDITORIALES

Cómo recomponer la izquierda

A. Recio

¿Es eficaz la ley integral contra la violencia de género?

J. A. Estévez

Apuntes sobre la Universidad española: el desarorrollo del
mercado universitario

A. Madrid

La ofensiva pro-nuclear, una amenaza que debe tomarse en serio

J. Sempere



SOBERANÍA ALIMENTARIA
ARTÍCULOS

LA CONSOLIDACIÓN DEL PODER ALIMENTARIO DEL NORTE: POLÍTICAS Y
PROGRAMAS PARA DESTRUIR LA SOBERANÍA ALIMENTARIA DEL SUR

Gerad Coffrey, Ana Lucía Bravo y Cecilia Chérrez



LIBRE COMERCIO FRENTE A PEQUEÑOS CAMPESINOS

Walden Bello



DIEZ RAZONES POR QUÉ UNA NUEVA REVOLUCIÓN VERDE PROMOVIDA POR LA
ALIANZA DE ROCKEFELLER Y LA FUNDACIÓN DE BILL Y MELINDA GATES NO
RESOLVERÁ LOS PROBLEMAS DE POBREZA Y HAMBRE EN ÁFRICA SUB-SAHARIANA



Eric Holt-Gimenez, Miguel A. Altieri. y Peter Rosset



COOPERACIÓN Y SOBERANÍA ALIMENTARIA EN EL CONTEXTO DE LA
GLOBALIZACIÓN

Alex Guillamon



MIRANDO HACIA EL FUTURO: LA REFORMA AGRARIA Y LA SOBERANÍA
ALIMENTARIA

Peter M. Rosset



LA RUPTURA DEL CONSENSO EN TORNO A LOS AGROCOMBUSTIBLES

Eric Holt-Giménez e Isabella Kenfield



EL MOVIMIENTO POR UN COMERCIO JUSTO: DEBATES Y DESAFÍOS

Esther Vivas



RECURSOS EN LA RED

Documento: Declaración de Nyéléni



RESEÑA

Nuestros primos cercanos: chimpancés y bonobos

A. Barceló

 

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junio 1, 2008

mientrastanto.e – nº 059 – junio de 2008

Archivado en: 059,2008,mientrastanto.e — mientrastantoe @ 7:44 pm

mientrastanto.e Num. 59 del 06-2008

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 mientrastanto.e

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Para una refundición

Por J.-R. Capella

¿Más
centrales nucleares? Una amenaza que debe tomarse en serio

Por Joaquim Sempere


Naufragio en la sequía

Por Albert Recio


La barbarie en primavera

Quemar
las naves – Obama va informado – Gran Bretaña, pionera de la
democracia – Keynes para unos – Escuela de las Américas – ¿Sabía
usted que…? – Tenemos una pregunta para ustedes – Los vecinos de
Butarque y los pasajeros de Barajas – Berlusconi, esta vez peor -
Eta: Caca


Sobre la ley de dependencia

Por
Francesc Corominas i Riera



La Biblioteca de Babel

·

Esther Vivas, En pie contra la deuda externa

·

Andrés García Inda y Carmen Marcuello Servós (coords.),
Conceptos para pensar el siglo XXI


Devedeando, que es gerundio

·

Jean-Luc Godard y
el grupo Dziga Vertov (1968-1974), por los colegas de
aquellos años de Jean-Luc Godard


Una de cine

Sydney Lumet,
Antes que el diablo sepa que has muerto


Convocatoria para Construir la III
República

Foro por la III República, C/Alameda 5, 2º izq. 28014 Madrid,
foro3r@yahoo.es 


Huelga de hambre en República Checa

… para
protestar por la instalación… de una base militar estadounidense en Chequia…




Todos con el Sáhara

… apoyo al manifiesto… para que España lidere la búsqueda de una
solución pacífica y justa a un conflicto que nos afecta directamente


Páginas
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·

Centre de Treball
i Documentació (CTD)

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Nómadas. Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas

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El
Viejo Topo

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La
Insignia

·
Sin permiso


Revista mientras tanto


· Contenido del nº 103

·

Avance del nº doble 104-105

 



Número
59
Junio de 2008



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mt.e mientras tanto mt.e
bitartean mt.e mientras
tanto
mt.e mentrestant







 




Para
una refundición

J.-R. Capella

1“Quemar las
naves”: eso hizo un paisano nuestro hace muchos años. Con ello
significaba que no había vuelta atrás. Que sólo había camino hacia
delante. 

Si
la refundación de las instituciones de eso que llamamos la izquierda va
en serio, hay que quemar las naves. No se pueden dejar en pie para que
vivaqueen en ellas los que ya no creen en ningún proyecto colectivo. 

Las
naves son las instituciones con que se ha llegado hasta aquí.
 


2.
 
Hemos
de eliminar radicalmente la pretensión de que tenemos soluciones para
todo. Y echarnos a reir cuando se nos hable de “sistemas totales”, de
cambios “totales”.  

Pero
no tenemos puerto de llegada.

Simplemente,
hemos de atenernos a un proyecto estratégico compartido, revisar a cada
vuelta del camino los objetivos inmediatos, los eventuales cambios
tácticos, y proceder disciplinadamente como un conjunto de personas
estructurado y organizado.  

Eso
exige democracia interna de la institución de que nos dotemos, ser
implacables con los tramposos, y mucha contención personal: pensar lo
que se dice y lo que se hace. El debate informado y la decisión sensata,
a la que no se llega por mera formación de mayorías, sino por
convencimiento general que conserva como un tesoro las opiniones
discrepantes: tener la mayoría no siempre es lo mismo que llevar razón.
Hay que dar tiempo al tiempo. 

Y
significa también organizarnos modestamente bien.
 


3.
 
La
cuestión del nombre no es trivial. He aquí algunas consideraciones. 

Izquierda
Unida ya no puede ser: porque si una institución política ha dado
muestras de desunión es ésta. ‘Unida’ ha de quedar fuera por veracidad.
Cuestión distinta es aspirar a unificar en una sola institución muy
flexible a todos los grupos “de izquierda”, por decirlo así, no meros
reformistas,
y conseguir que se sientan cómodos en ella, quemando
también sus naves.
 

¿’Izquierda’?
Eso, aunque menos, también es dudoso. Las denominaciones ‘izquierda’ y
‘derecha’ proceden de posiciones relativas en las instituciones
parlamentarias,
en las instituciones del estado. Y nosotros no
debemos estar sometidos a la lógica de esas instituciones. ¿Por qué no
elegir otro criterio para definirnos? Más abajo, al hablar de quiénes
somos, encontraremos razones para dejar a otros la palabra izquierda, y
definirnos nosotros con una palabra nueva. La vanguardia ha de
adelantarse a los tiempos. 

Un
criterio definitorio ha de tener que ver con el proyecto: ser una
alternativa social; o con nuestra posición de rebeldes o insumisos.
 


4.
¿Contra qué nos rebelamos? 

Contra
un mundo de desigualdades e injusticias mantenidas y reproducidas por la
estructura empresarial de poder, apoyada por los estados y los centros
de poder supraestatales. 

Contra
la militarización del mundo; contra el apoyo de las armas a los “libremercados”:
principalmente por el petróleo, pero también para mantener en el mundo
sistemas de opresión favorables a los intereses del capital. 

Contra
la destrucción del ecosistema: poned aquí todas las cuestiones que
sabéis que afectan a la destrucción o a la degradación del nicho de la
vida; y aprendamos a ver otras —no sea que la agenda mental nos la
construyan otros—: la hiperurbanización, las comunicaciones —todo
concebido para el negocio y no para la vida—. 

Contra
la degradación de la democracia en las instituciones. Barreremos con eso
y con esos. 

Contra
las desigualdades que o permanecían invisibles o no encontraban voz para
expresarse: las desigualdades sexistas. Y la de las personas
dependientes. La de las personas que no siguen las normas corrientes. La
desigualdad cultural de las gentes que han tenido que emigrar y que
necesitan especial protección.
 


5.
¿Somos progresistas? ¿Qué significa la corriente creencia
en el progreso?  

El
progreso que vemos es tecnológico: aumento de la capacidad de producir,
aunque una parte de la producción sea de objetos inútiles; y aumento de
la capacidad de destruir.  

El
progreso técnico obnubila percibir la regresión social, el
incremento de la barbarie, la marcha atrás de las relaciones sociales y
su brutalización. Pues las tecnologías que nos proporcionan más
comodidades están en manos de los amos de la tierra, que han refinado
enormemente su dominio. También para hacer mayores las desigualdades,
para hacer más intenso el dominio sirve el progreso técnico. 


El

progresismo

es más de lo mismo.

 

Sostendré
que hemos de ser más bien “reaccionarios”: gente que reacciona porque no
se somete a los dictados de los poderes económicos, políticos y
simbólicos del mundo. 


Reaccionamos

contra la guerra; reaccionamos contra la destrucción del medio ambiente;
reaccionamos —cuando podemos— contra la tiranía del poder.  

Somos
reaccionarios. Reaccionarios insumisos y alternativos. Si somos eso,
¿por qué no decimos la verdad? ¿Por qué esa vaciedad del progresismo,
que legitima a los reformistas neo-liberales del Psoe? 
 


6.
¿Cómo hemos de vernos? 

La
pregunta tiene que ver con que —tras la derrota de las clases
trabajadoras de todo el mundo frente al empresariado y los estados de
las políticas neoliberales— muchos trabajadores, que en el viejo
proyecto aparecían como protagonistas, se han pasado al otro lado, han
aceptado el sistema de buen grado o a la fuerza. 

Quienes
han conseguido mantener un trabajo estable, aunque sea como autopatronos
autónomos, pueden estar entre quienes viven mejor con el
neoliberalismo. Lo mismo quienes cobran en negro. O los contaminados por
la enfermedad del modo burgués de vivir.  

Además
es cierto que para el 10% de la población mundial, entre el que nos
encontramos los españoles, el capitalismo, mediando la revolución de la
informática, consigue producir mucho más con menos trabajadores, y por
tanto puede distribuir también más entre la gente. Por eso se le someten
muchos. 


Probablemente

hay en nuestra tradición una creencia taumatúrgica en las virtudes del
trabajo. En nuestra tradición el trabajo de fábrica ha sido visto como
una virtud. Sin parar mientes en que la división del trabajo en
intelectual y manual, o en ordenante y subalterno, expolia al
trabajador subalterno o manual
de una parte de su creación y la
traslada a las clases poseedoras. Limita la percepción del mundo de los
trabajadores. Con razón decía Lenin que por sí mismos no irían más allá
del sindicalismo. Y hoy ni siquiera eso: dada la burocratización
sindical, ni sindicalistas. 

No
olvidéis que la divisa “El trabajo os hará libres” estaba a la entrada
de Auschwitz. 

La
oficialización de la cultura americana de los ganadores y los
perdedores,
la difusión de los valores neoliberales,
la acción educativa en el sistema de los medios de masas, el
abandono político y la degradación intencionada de las instituciones
educativas públicas, son todos ellos elementos que conducen a muchas
personas de las clases trabajadoras a percepciones y acciones clasistas,
racistas y anti-igualitarias. 

Por
eso resulta dudoso que sea como trabajadores que haya que
convocar a las personas para tratar de asociarlas a un proyecto político
alternativo. Eso no se debe excluir, pero hay que buscar modos de vernos
más amplios, sin perder de vista la divisoria entre quienes están con
las grandes empresas y el ganar sin trabajar, y la gente que vive de su
trabajo. 

Tal
vez resulte más fértil hoy vernos a nosotros mismos como ciudadanos,
o quizá como ciudadanos-encadenados, esto es, en la
contradictoriedad del sistema: de un lado ciudadanía democrática y de
otro amordazamiento de esa misma ciudadanía democrática, que queda atada
de pies y manos para la intervención política. O vernos como
ciudadanos-insumisos Lo que interesa es la ciudadanía cabreada y con
capacidad de iniciativas decentes. Lo que interesa es dar fuerza y
visibilidad al espíritu de rebelión
.
 


7.
¿Quiénes somos? 

Somos
los que nos preocupamos por el mundo que han de vivir las generaciones
futuras.  

Los
que no estamos dispuestos a vendernos, sino que conservamos nuestra
autonomía y nos asociamos libremente por un proyecto.  

Somos
los que nos ganamos la vida con nuestro trabajo y jamás explotaremos a
nadie. 

Somos
los que no necesitamos mentir, no necesitamos el cinismo, los que
podemos explicar por qué queremos contar en la institucionalización
política y para qué. 

Somos
gente que necesita aprender. Sólo si aprendemos algo resultaremos
atractivos para los demás. Un grupo político ha de ser ejemplar para no
tener que parecerlo. 

Somos
—hemos de ser— la vanguardia de la sociedad; quienes atraemos a los
nuevos rebeldes hacia nosotros porque aunque diversos son como
nosotros. 

Somos
los que no pretendemos cambiar el mundo por decreto, o burocráticamente,
sino resistir con la inmensa mayoría, democráticamente. Buscamos
soluciones con la gente y no con “tecnócratas”. 

Somos
gentes pacíficas. Capaces de reirnos de nosotros mismos. Y también
gentes modestas, que saben que nuestro nuevo proyecto está en mantillas;
que nuestra fuerza es débil

Somos,
de todos modos, necesarios.  



mayo 2008

 


¿Más
centrales nucleares? Una amenaza que debe tomarse en serio


Joaquim Sempere

La

moratoria

nuclear de facto que después del accidente de Chernóbyl en 1986
se había hecho efectiva en los países industrializados está empezando a
tambalearse. El gobierno británico inició no hace mucho negociaciones
con el gobierno Sarkozy en Francia para estudiar un relanzamiento de su
programa nuclear con tecnología francesa. En los Estados Unidos y otros
varios países, entre ellos España, está en marcha una campaña para
resucitar la esperanza en la energía nuclear. Se está preparando el Foro
Internacional de la IV Generación (por alusión a una nueva generación de
reactores que seguiría a la tercera, del EPR). En Italia el ministro de
Desarrollo Económico del gobierno Berlusconi anuncia la última semana su
proyecto de construir “un grupo de centrales nucleares de nueva
generación” en un acto ante una asamblea de la Confindustria. Recordemos
que en 1987 el pueblo italiano rechazó con el 80% de los votos la
industria nuclear en un referéndum, que el gobierno alemán decidió
renunciar también a las nucleares, y el español declaró una moratoria
que sigue en vigor. 

Esta

nueva

ofensiva nuclearista no se reduce a palabras y promesas: Finlandia y
Francia están embarcados ya en proyectos de nuevas centrales, Olkiluoto
3 y Flamanville respectivamente, con reactores del tipo EPR en ambos
casos. 

¿Qué

ocurre

para que esté resucitando el discurso pronuclear y para que se
reemprenda la construcción de dos centrales después de 20 años de
paralización? A mi juicio, la creciente certidumbre de que se acaba la
era del petróleo barato y de que el cambio climático es un hecho ha
desencadenado todas las alarmas. La imagen de fábricas cerradas por
falta de electricidad y de un transporte paralizado por falta de
carburante quita el sueño a industriales, gobernantes y sindicalistas
(recordemos que José Mª Fidalgo, de CCOO, se declaraba hace unos meses
partidario de la energía atómica). Por eso se busca con ansiedad una
alternativa energética capaz de mantener en funcionamiento todo el
sistema de producción y transporte tal como está hoy organizado.
Exponerse a los peligros de una reducción substancial y creciente del
suministro de energía es demasiado arriesgado. 

El

movimiento

antinuclear que hoy vuelve a tomar fuerza, como respuesta al
renacimiento pronuclear, subraya los peligros de las centrales para la
salud, los riesgos de accidentes por azar o provocados por el
terrorismo, el vínculo de la industria nuclear con la industria militar
—no sólo de cara a la producción de combustible con el que fabricar
bombas, sino también en cuanto al uso de uranio empobrecido para
reforzar proyectiles convencionales (cuyos terribles efectos
radioactivos se han hecho evidentes en Iraq y la exYugoeslavia)— y, por
supuesto, el problema no resuelto del depósito de los residuos, cuyas
emisiones radioactivas pueden durar siglos o milenios. También se invoca
el hecho de que el uranio es muy escaso y resolvería la escasez de
energía para un periodo ridículo, sin ninguna proporcionalidad razonable
con los enormes inconvenientes de esta fuente de energía. Michael
Meacher, que fue ministro laborista del Medio Ambiente del Reino Unido
entre 1997 y 2003, sostiene en un reciente artículo de The Guardian
(7/05/2008), que las reservas mundiales de uranio son de 4,7 miles de
toneladas y que estarían agotadas hacia 2030, según fuentes de la
Agencia de la Energía Atómica y de la OCDE. (Usualmente se maneja el
periodo de unos 40 años antes del agotamiento del uranio: convendría
verificar la fiabilidad de las fuentes, pero el razonamiento anterior
vale para ambas cantidades de reservas.) 

Un

argumento

que también se esgrime mucho es el económico: la electricidad nuclear es
cara y requiere subvenciones. Este es un argumento importante de cara a
la viabilidad de la “solución” nuclear. Un episodio reciente vuelve a
poner sobre la mesa este fenómeno. La central finlandesa Olkiluoto 3,
que está siendo construida por la empresa pública francesa Areva, fue
presupuestada en 3000 millones de euros el año 2003. Tenía que estar
terminada en 2009. Pero el presupuesto real se ha disparado en unos 2000
millones más y el plazo de momento ya se ha retrasado hasta 2011. Esto
amenaza, además, el proyecto de privatizar Areva. En Francia las obras
de construcción del reactor EPR de Flamanville, destinado a ser el mayor
del mundo, empezaron en diciembre de 2007, pero han sido paralizadas por
la Autoridad de Seguridad Nuclear francesa al detectarse fisuras en el
cemento, defectos en las sujeciones de acero y falta de controles
adecuados. El resultado será también un encarecimiento de la central. 

No

obstante, el argumento económico puede resultar insuficiente ante la
magnitud de la crisis energética. Las centrales nucleares son atractivas
para la patronal. Constituyen una tecnología conocida, con sus
ingenieros, con sus proveedores y con una experiencia de más de medio
siglo. En espacios muy concentrados proporcionan grandes cantidades de
electricidad. Ante la angustia de la escasez, no sería de extrañar que
una coalición de gobernantes, empresarios y otros agentes sociales
(incluidos sindicalistas) decidiera emprender una nueva oleada de
inversiones en este campo, empujando a los estados a subvencionar la
operación, con la finalidad sagrada de salvar el sistema –en
realidad, prolongar su agonía. 

A

la vuelta de pocos años podemos tener que enfrentarnos a una operación
de este tipo. Sería un auténtico disparate que desviaría miles de
millones de la oportunidad de invertir masivamente en energías limpias y
renovables. Habría que cuantificar cuántos recursos financieros harían
falta para llevar a la práctica determinados programas de inversiones
masivas en energía eólica, fotovoltaica, solar térmica y solar
termoeléctrica. Entre otras ventajas, un programa de esta índole
representaría una oleada inversionista importante y la creación de
muchos puestos de trabajo. Las energías renovables requieren muchos más
puestos de trabajo que la nuclear para la misma potencia instalada. Un
programa de energías renovables permitiría orientar la economía hacia un
modelo energético alternativo inagotable y limpio. Podría apelar al
ahorro de la ciudadanía para que muchas personas contribuyeran a
financiar sus propias instalaciones eléctricas, lo cual es congruente
con una economía menos centralizada y concentrada, y más democrática.
Las energías de origen solar son, además, totalmente seguras. 

Dedicar
inversiones multimillonarias a nucleares debido a la paranoia de la
patronal y de políticos sin imaginación (o con demasiada…) ante la
próxima crisis de provisión energética sería un despilfarro disparatado
que es menester impedir a toda costa. Hay que ponerse a imaginar un
nuevo modelo energético, limpio, renovable y solar, y empezar a trabajar
para promoverlo.

 


Naufragio
en la sequía
 


Albert
Recio

A
estas alturas el debate de la sequía en Catalunya ya se ha convertido en
un mal vodevil del que nadie en la Administración sabe encontrar un
desenlace aceptable. Si no fuera por la gravedad del tema y los indicios
que apunta podríamos solazarnos con el material que la actuación de los
políticos han suministrado a programas como “Polonia” (de la catalana
TV3). 


I
 

Hay
dos hechos que enmarcan el inicio del “rifirrafe”. Una sequía duradera
que, en principio, apunta a lo que podemos esperar del cambio climático
en años venideros. De otro lado, que el gobierno tripartito había
asumido un modelo de política del agua bastante racional: recuperación
de aguas freáticas, políticas de ahorro, desalinizadoras para evitar
trasvases, sistema de tasas del agua por tramos (para desanimar consumos
excesivos)… Una política que en parte había roto con la anterior
política de CiU de promover el aumento de la oferta para satisfacer una
demanda siempre creciente. En gran parte la política del agua se estaba
desarrollando con el asesoramiento de los mejores especialistas en el
tema (muchos de ellos agrupados en la Fundación Nueva Cultura del Agua).
Y tenía el precedente de movimientos sociales que habían generado un
amplio debate social: el movimiento vecinal sobre los impuestos del
ciclo del agua y la movilización contra el Plan Hidrológico Nacional. El
primero fue un movimiento salido de los barrios obreros de la metrópoli
barcelonesa. Aunque inicialmente se trató de una lucha contra la
escalada de impuestos, permitió generar una discusión más general y al
final consiguió racionalizar el sistema de tasas públicas introduciendo
un sistema de tramos que en la práctica tiende a encarecer el consumo
excesivo (se fija un volumen de consumo en función del número de
personas residentes en el hogar). El sistema no es completamente
racional por cuanto no se pudo tocar la parte correspondiente de las
tarifas que cobran las compañías gestoras del servicio. En el área
barcelonesa están controladas, básicamente, por el poderoso grupo Agbar.
La lucha contra el trasvase del Ebro, que dio impulso a la “nueva
cultura del agua”, fue básicamente una respuesta de las comarcas del sur
de Catalunya aunque consiguieron movilizar a amplios sectores sociales
más allá de su territorio y dieron un impulso a la nueva gestión del
agua que ha tratado de implantar la coalición de izquierdas y, en
especial, Iniciativa-EUiA como responsables del área ambiental del
Govern. 


II
 

Y
vino la sequía y empezaron las incoherencias. Primero de todo en el
propio Govern. Su actuación se enmarca entre dos explicaciones
alternativas. Una, la más conspirativa, apunta a que la sequía ha sido
aprovechada por los sectores trasvasistas para impulsar sus proyectos.
Se comenta que Agbar, la todopoderosa compañía del agua (participada
mayoritariamente por la Caixa y el grupo francés Suez), llevaba largo
tiempo presionando para evitar que avance una política de racionalidad
ambiental que presiona a la baja su volumen de ventas (este es un
problema que suelen pasar por alto los partidarios del “ecologismo de
mercado”, la dificultad o imposibilidad de las empresas privadas de
funcionar en un contexto de crecimiento cero o decrecimiento). Parece
indudable que entre sus presiones figuró la sustitución del anterior
Conseller de Medi Ambient, Salvador Milà, una persona que mantuvo
siempre unos planteamientos más sólidos que su sucesor Francesc
Baltasar. La otra hipótesis, menos “vistosa”, es la que simplemente las
élites políticas del país han demostrado una vez más su incapacidad de
previsión a largo plazo, su improvisación permanente y sus respuestas
irreflexivas cuando se plantea una cuestión que puede tener repercusión
electoral. Existía pánico ante una situación que hubiera comportado
cortes de agua en un área que ya ha padecido graves problemas en el
transporte ferroviario y el suministro eléctrico. Es posible que el
proceso real se haya movido entre estos dos polos, que el miedo real a
la sequía haya generado respuestas inmediatistas y que en este contexto
los largos brazos de Agbar hayan sabido jugar mejor sus propias cartas,
incluida alguna campaña de prensa tendenciosa. Para completar el cuadro
hay también que situar el papel del poder central, en un contexto de
claro distanciamiento entre Zapatero y Montilla (éste trituró un pacto
permanente de Gobierno PSOE-CiU que pasaba por dejar a los convergentes
el virreinato catalán). La actuación prepotente de Zapatero y Fernández
de la Vega, apostando abiertamente por el minitrasvase, no sólo ha
reforzado la sensación de deriva de la Generalitat sino que además ha
reactivado los argumentos de los trasvasistas de todo el estado,
haciendo evidente el nulo compromiso con la sostenibilidad del nuevo
gobierno. 


III
 

Tampoco
las respuestas sociales dan para el optimismo. Lejos de abrir un debate
en profundidad sobre una gestión racional del agua más bien se ha
abierto un debate en el que el fondo es la tradicional animadversión
entre la Catalunya metropolitana y la Catalunya rural, en la que hay
muchos pescadores en río revuelto. A medida que se iban conociendo
propuestas (el minitrasvase del Segre, la compra de derechos de agua a
regantes, …) surgían movimientos locales de oposición en los que el
punto en común era mas el “nos roban el agua, Barcelona impide nuestro
desarrollo” que no la apertura real de un debate ordenado para una
gestión racional del problema. Incluso algunos sectores del ecologismo
se apuntaron a este planteamiento de oponer la metrópoli derrochadora al
abandonado mundo rural. Un enfrentamiento en parte irreal pero que a
escala local concede muchos réditos a quien lo promueve. 

Irreal
porque es incierto que el área metropolitana de Barcelona sea en sí
misma una gran derrochadora. De hecho el consumo per capita de la
ciudad de Barcelona se sitúa entre los más bajos de las ciudades
europeas. Aunque estas cifras cambian cuando se considera la población
del área metropolitana donde han proliferado poblaciones cuyos modelos
urbanísticos (especialmente viviendas con césped, piscina, etc.) generan
un consumo que en algunos casos cuadruplica el de la ciudad central.
Pero en la última década ni este crecimiento ni estas formas de vida se
reducen al área metropolitana. Han crecido la mayor parte de poblaciones
y comarcas catalanas y el modelo de consumo es a menudo tan irracional
en la metrópoli como en el resto. De la misma forma que hay mucho campo
de mejora en la gestión del agua para la agricultura, que sigue
representando la mayor proporción al consumo. De hecho mientras hay una
oposición generalizada en el mundo rural al minitrasvase, se sigue
presionando con éxito a la Generalitat para que aporte fondos públicos a
proyectos más que discutibles de canales para regadíos como el del
Segarra-Garrigues. 

Una
parte de las medidas racionalizadoras del consumo del agua están
bloqueadas por algunos grupos agrarios que consideran que el agua es
casi una propiedad o un derecho propio y no están dispuestas a aceptar
ningún mecanismo de control sobre las mismas (establecimiento de
contadores del consumo, etc.). Ni muchos intereses urbanísticos locales
que tampoco están interesados en una ordenación del territorio que
pusiera en pie una racionalización del proceso. Bajo la llamada “tenemos
derecho al desarrollo” se han puesto en pie plataformas locales en
diversos puntos de Catalunya que lejos de cuestionar el modelo general
se apuntan a la tradicional oposición comarcas-Barcelona. Una buena
experiencia de lo que nos espera en el futuro cuando la crisis ecológica
vaya generando episodios de corte parecido. 


IV
 

Finalmente
se adoptó la propuesta de conexión de Tarragona con Barcelona que de
hecho suponía aceptar el trasvase del Ebro. Una medida que anteriormente
se nos había dicho que no llegaría a tiempo de solucionar la sequía
persistente (mayo del 2009 cuando se espera que esté en funcionamiento
la planta desalinizadora de el Prat). En la reunión de la Mesa de Sequía
en la que se convocó a entidades cívicas a discutir el tema, se impidió
la intervención de profesionales de prestigio, que abogaban por retrasar
la toma de decisiones, y se desoyeron propuestas alternativas (de
Ecologistes en Acció). La decisión del trasvase estaba tomada desde
antes y a los pocos días se firmaba el contrato para su construcción.
Como era previsible la dirección recaía en Agbar (a pesar que esta
empresa hace un par de años vendió su división de construcción, la
empresa Acsa) y en la obra participaban cuatro de los seis grandes
grupos españoles (ACS, Sacyr, Acciona, FCC) y dos de los de segunda
línea (la catalana Comsa y la andaluza Sando). El clásico proyecto que
da negocio al “necesitado” sector de la construcción.  

Después
hubo la importante movilización de las comarcas del Ebro (30.000 en
Amposta). Un movimiento liderado por defensores de la nueva cultura del
agua, y que se ha preocupado de tejer relaciones con el resto del
territorio, incluido Barcelona. Y llegaron las lluvias, copiosas,
persistentes y que en menos de un mes han más que duplicado las
reservas. Cuando escribo estas líneas, aunque cada día cambia la
coyuntura, parece claro que el trasvase finalmente no se va a realizar.
Aunque no sabemos cuánto van a recibir los adjudicatarios del proyecto
si éste no se lleva a cabo. Está, sin embargo, abierta la polémica sobre
si realizar otro minitrasvase que fuera una versión camuflada del
inicial. Las lluvias han dejado de nuevo desnudos a los que apelaban a
la urgencia (de hecho todos los informes metereológicos apuntaban
lluvias sostenidas en mayo). Quizás el trasvase finalmente no se
realice, pero en medio han quedado muchos costes importantes. Un debate
territorial viciado y que nadie ha tratado de racionalizar. Una nueva
justificación a los partidarios de trasvases y de una política de oferta
ilimitada. Un nuevo descrédito de la política ante el continuo
espectáculo de unos políticos que ni han sabido explicar la política que
hacían, ni se han enfrentado a los intereses de los depredadores del
agua y que además han estado contradiciéndose un día si y otro también.
Sin duda la figura peor parada es la del Conseller de Medi Ambient,
Francesc Baltasar, con una actitud a ratos titubeante, a ratos
autoritaria con sus críticos (muchos de ellos miembros, simpatizantes o
votantes de su propio partido) e incapaz de explicar la coherencia con
que hasta ahora se estaba tratando de gestionar el agua. Un Conseller
que tampoco ha sabido mostrar firmeza a la hora de denunciar los
tejemanejes de las eléctricas en la gestión del enésimo incidente
nuclear de la planta de Ascó. Preocupante sobre todo porque puede
laminar la presencia institucional de una fuerza política que al menos
genera algún contrapeso a la irresponsable política desarrollista del
PSC. 


V
 

Lo
ocurrido con el agua puede volver a plantearse. El cambio climático
anuncia la recurrencia de tales fenómenos. Y el crecimiento de los
últimos años impide la adopción de medidas que apunten a una gestión
sostenible. No sólo por el cambio demográfico sino también por la
expansión de nuevas formas de vida y desarrollo urbano que favorecen el
aumento del consumo per capita (no sólo de agua, también de
energía, espacio y materiales). Y el turismo, en sí mismo un importante
consumidor, sigue estando en el centro de nuestro modelo de
especialización productiva. Y la agricultura sigue presionando por
ampliar regadíos y mantener formas de uso del agua poco sostenibles. Si
no queremos que la próxima vez volvamos al rifirrafe es necesario
empezar ya el debate de la gestión sostenible del agua. Una cuestión que
no sólo entraña un debate sobre las técnicas, sino que incluye
necesariamente plantearse el modelo de consumo, de producción, de
desarrollo territorial. Es a lo que deben emplazarse aquellos
movimientos y entidades que ya ahora han empezado a trabajar en otras
direcciones. La relación que por ejemplo ha establecido la Plataforma
del Agua con entidades vecinales y ecologistas de Barcelona constituye,
quizás, la única nota optimista en el marasmo generado por la sequía. 


[12 de junio a las 19 h.: Debate “Agua Y Territorio” organizado
por la Federació d’Associacions de Veïns de Barcelona (Favb) en el
Auditorio de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, sede La Rambla
30-32 (entrada por la Pl. Joaquim Xirau).
e-mail: favb@favb.cat /
favbcn@confavc.org ]

 

 


La
barbarie en primavera
 

Quemar
las naves – Obama va informado – Gran Bretaña, pionera de la democracia
- Keynes para unos – Escuela de las Américas – ¿Sabía usted que…? -
Tenemos una pregunta para ustedes – Los vecinos de Butarque y los
pasajeros de Barajas – Berlusconi, esta vez peor – Eta: Caca


Quemar
las naves
 

Quemar
las naves es comprometerse con los hechos a una empresa que no tiene
vuelta atrás. 

Es
un invento hispano. Recomendable a los amigos de IU, del PCE y demás
organizaciones de la misma familia. 

Trabajar
en red, pero sin red.
 


Obama va
informado 

Más
que nuestros políticos locales. Al menos ha dicho claramente que los
problemas son: a) dos guerras; b) una recesión económica; c) una crisis
ecológica.  

Cómo
vaya a afrontar estos problemas, si es que le dejan quienes tienen poder
por encima de él, es cosa que no se sabe.
 


Gran
Bretaña, pionera de la democracia 

La
Revolución Gloriosa de 1688 en Inglaterra fue una avanzada de la
modernidad. Luego los ingleses siguieron anticipándose a todo el mundo
con su primera revolución industrial y con su proletariado, sí señor. 

Y
ahora
siguen anticipándose. El jefe o supervisor de Scotland Yard propone que
se tomen muestras del ADN de los niños que se muestran rebeldes en la
escuela primaria. Según su experta opinión, esos niños son delincuentes
potenciales, y conviene tener un buen banco de datos porque nadie sabe
qué pasará en Gran Bretaña dentro de diez o quince años. Cuando esos
delincuentes en potencia puedan pasar de la potencia al acto. 

Un
jefe o supervisor de Scotland Yard está siempre pasando del acto a la
potencia y viceversa. No sabemos qué pasará con ellos en Gran Bretaña
dentro de diez o quince años. 

Las
preocupaciones del primer ministro británico son más inmediatas. El
sucesor de Blair, Gordon Brown, propone aumentar de los 28 días actuales
a 42 días el período de tiempo en que un sospechoso de terrorismo pueda
permanecer en manos de la policía antes de poner a disposición de un
juez sus residuos psíquicos y físicos. 

Recordad:
se adelantan a los tiempos. Parecen afables, y hasta se pueden llamar
Gordon, pero son unos adelantados.
 


Keynes
para unos
 

Notable,
este redescubrimiento del keynesianismo al revés por los neoliberales en
horas bajas: el dinero público norteamericano y europeo se emplea
generosamente en sacar a los bancos del pantano de las
“hipotecas-basura”. Todo para restablecer “la confianza”, porque ahora
el último término de referencia económica ya no es el oro ni el dólar,
sino “la confianza”. Pero ojo: es Keynes (intervención de las
instituciones económicas públicas) para unos; para otros, no es difícil
de adivinar: el palo. Porque el palo es también una institución
económica, acaso la principal. Ahí estará la policía para garantizar que
la crisis económica de ahora entra dentro de lo aceptable. 

¿Se
puede ganar dinero en época de crisis económica? ¡Ya lo creo! A
condición, claro es, de estar entre los ricos. A río revuelto, ganancia
de pescadores.
 


Escuela
de las Américas 

Así
se llamaron durante años los centros en que los funcionarios de la CIA
enseñaban a torturar a las policías políticas de las dictaduras
sudamericanas; y enseñaban a cooperar, sobre todo, a los futuros
dictadores de Brasil, Paraguay, Bolivia, Argentina, Chile, Nicaragua… 

Que
en realidad no necesitaban que les enseñaran, pues todos sabían muy bien
lo que tenían que hacer, el general como general y el torturador como
torturador. Pero, ah, la Escuela ¡la Escuela era el Oxford de la tortura
y de la dictadura!  

Parece
que Jimmy Carter puso fin a eso, y ha sido necesario el impulso de Bush
jr. para que los encargados de estas cosas hayan vuelto a ponerse al día
tecnológica y prácticamente. Llevan unos años de experimentación, en
centros como Guantánamo, Abu Grahib y las prisiones de ciertos
estercoleros políticos del mundo que al parecer están encantados con la
ayuda a la investigación que reciben generosamente de Washington
(no me extrañaría que procedente de fondos de “ayuda al desarrollo”). 

Por
cierto que los manuales de tortura de la CIA se pueden encontrar en
Internet. Los de antes, porque fueron “desclasificados”. Los de ahora,
de momento, no. 

El

amigo

americano, ese que hace proposiciones que nuestros gobernantes, al
parecer, no pueden rechazar, paseó a los cobayas, las no-personas de la
última doctrina penal de moda, por los aeropuertos europeos para pringar
a todos los gobiernos con la misma mierda que los que se encargan de la
cosa para la seguridad de todos. 

En la
cacasenocracia más desarrollada de la tierra, el presidente, como se
sabe, hizo aprobar en su día una ley que le autoriza a mentir, a
divulgar información falsa y a introducir “expertos” en los medios de
información de todo el mundo para que interpreten la información sobre
las actividades del gobierno norteamericano tal como quiere el gobierno
norteamericano. 

Para
acabarlo de arreglar, parece que Bush no se quiere ir al estercolero de
la historia sin enviar antes unos missiles sobre Irán.
 


¿Sabía
usted que

una
de las misiones ONU encargadas a las tropas españolas en el Líbano es
desarmar
a Hezbolá? Pues vamos apañados. 

Recuerden
la lógica de las cosas: Israel se lió a bombardear a la población civil
libanesa; la ONU pidió fuerzas de interposición, y los españoles
aceptamos el envío de tropas sin preguntar demasiado porque lo que en
absoluto queríamos era una nueva acción genocida de Israel. Israel, el
James Bond de los Usa, vigilante del petróleo; Israel, ¿legitimada para
todo por la Shoá? 

¿Ven
ustedes diferencias entre las víctimas israelitas y las víctimas
palestinas? Sólo víctimas, pero cada vez más.
 


Tenemos
una pregunta para ustedes
 

De
modo que, volviendo aquí, hay que repreguntar a nuestros felices electos
y electas y designados y designadas. Sobre todo desde que está claro que
el ejército Usa y su gobierno títere no han sido capaces de “apaciguar”
Afganistán. Al contrario, la guerra reemprende allí con fuerza contra
los pastunes a los que la prensa de Bush llama talibanes.  

Hay
que preguntarles, pues, a nuestros acicalados gobernantes y (para que
nada falte) gobernantas: “¿Para qué lado mira usted cuando encarga armas
para Afganistán?”. “¿Para qué lado mira usted cuando nos llega de
Afganistán un cajón de madera?”. “¿Para qué lado mirarán ustedes cuando
(esos cabrones de kamikazes islámicos) nos vuelvan a adjudicar una
matanza?” 

¡Qué
lejos estamos de 1948 y de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos! ¡Qué lejos de cuando el derecho internacional prohibía las
guerras de agresión! 

Sobre
todo: ¡qué lejos estamos de los tiempos!
 


Los
vecinos de Butarque (Madrid) y los pasajeros de Barajas 

En
Butarque están que trinan: no tienen centro de salud, ni
escuelas, ni biblioteca, ni instituto… Ni nada. Pero ahora el
Ayuntamiento quiere ceder gratis un solar público en el centro del
barrio al Arzobispado de Madrid para construir una iglesia. Larga es la
mano de Rouco (extendida y con la palma para arriba); generosa la
derechona con los bienes públicos. 

A
los
pasajeros que aguardan en Barajas la megafonía no informa de la salida
de los vuelos, pero sí de los servicios religiosos que AENA propicia en
un local cedido a la Iglesia católica (falsamente llamada católica,
dicho sea de paso, pues católica quiere decir ‘universal’, y se están
quedando cuatro y el monaguillo).
 


Valencia
la droite 

Atacan
los locales del PCE ante la indiferencia de las autoridades PP/Psoe.
 



Berlusconi, esta vez peor
 

Esta
vez Berlusconi ha obtenido la mayoría en Italia no sólo gracias al
fracaso de la izquierda sino por presentar un programa consistente de
extrema derecha. Sus aliados son fascistas e insolidarios de la Liga del
Norte, además de su viejo apoyo mafioso. No sería de extrañar que entre
Berlusconi y Sarkozy, por no hablar del viento derechista procedente del
Este, se relanzara la exportación del extremismo de derechas. Las
críticas que Rajoy recibe en España pueden ser interpretadas en este
sentido: la ultraderecha percibe que está en onda en Europa.
 


Eta:
Caca
 

Eta
está compuesta por gentes que con fe borrico-religiosa creen necesario
usar las armas hasta la “reunificación” de Euskadi Norte y Euskadi Sur,
aunque eso haya de durar cien años. Con el tiempo, los etasnos entran en
el disfrute de la clandestinidad. Vivir sin trabajar. Luego, claro,
acaban en la cárcel o en alguna pampa latinoamericana. En medio han
dejado muertos, tullidos, viudas, huérfanos, asqueados. Ad maiorem
Euskadem gloriam.
 

Pero
aunque haya de durar cien años, no ganarán. Se dividirán y se romperán;
incluso es posible que vuelvan a matarse entre ellos. O que les pida
cuentas alguno que les apoyó. Amigos no hacen. 

Es

inaceptable el uso de las armas y la extorsión a los que no piensan como
ellos. Curiosa, esa cultura que Eta está dejando en una pequeña parte de
la población de Euskadi. Una violencia en los cerebros, una
inflamación
. Pero ¿se imagina alguien en sus cabales a Euskadi
gobernada por un Josu Ternera jr., o hasta por un Arnaldo Otegui? ¿Por
cualquiera de los ahora desencantados exdirigentes etarras que están en
la cárcel? ¿Por alguno de los intelectuales orgánicos de Eta?
¿Aguantarían dos días sin violentar los derechos básicos de todos? Sus
cálculos políticos, ¿no serían disparatados, como los que les van
llevando a la cárcel? 

Si

Eta sigue convendrá que las autoridades refuercen los mecanismos de
represión y los tensen. Margen hay. Todo el apoyo a los independentistas
no violentos para que puedan expresarse libremente y gobernar donde
obtengan apoyo suficiente. Todo el apoyo a las instituciones, dentro de
los límites establecidos por la declaración universal de los derechos
humanos, en la represión de los terroristas ejecutores y de sus
mandantes. 


[J.R
.
Capella, mayo 2008]

 



Sobre
la ley de dependencia

Francesc Corominas i Riera

Hace
tiempo que no escribo; hace demasiado. Será cosa del cambio climático; o
de la sequía, quién sabe. Ahora sólo escribo en webs y blogs, qué cosa
tan moderna, como la ley de la dependencia, modernilla ella. 

Hace
4 años que vivo solo. Solo, bonito eufemismo para tres asistentes
personales, una señora de la limpieza, otra que cocina, la
fisioterapeuta domiciliaria, amigos, familia y… afortunadamente los
vecinos los tengo a ralla. Creo que a esto lo llaman vivir de forma
autónoma, aunque yo me conformo con decir que esto es una forma de
vivir, la que me plantea mi discapacidad. 

Nunca
estuvo tan de moda esto de la vida autónoma de las personas con
discapacidad; nunca estuvo tan cerca la desilusión. Detecto sensaciones
de frustración, impotencia, indignación entre el colectivo que esperaba
mucho de esto y por el momento, res de res. ¿Huele a
manifestación?, ¿huele a unidad en el sector? Estaría bien. 

Esperemos
que esto sólo sea un inicio chapucero y que poco a poco, la cosa vaya
mejorando. Pero ahora la realidad es otra: la oferta que tengo sobre la
mesa es que un familiar que no vive conmigo firme como si fuera mi
cuidador (aunque no me asista), que cotice a la seguridad social como si
cobrara (aunque no cobre), y yo reciba el dinero directamente
(renunciando a la ayuda del programa Viure en Família, de 240
euros al mes contributivos). 

Y
yo
que me pregunto, ¿y si no tengo ningún familiar que lo quiera firmar? ¿y
si no quiero pedírselo a ningún familiar? Muchas familias lo verán con
buenos ojos porque así pueden acabar de cotizar para obtener una
jubilación (así se me vendió el tema, como un gran regalo de la
Administración); en mi caso, me sonroja pensar que la Administración
proponga esto que, en cualquier otro caso, sería ilegal. 

Tema
asistente personal, me dicen que nada, que de momento, nada. Me ofrecen
una tercera vía en base a las horas que tengo contratadas actualmente en
una empresa que, lógicamente, son muy pocas porque no cuento con
demasiadas ayudas (si así fuera, podría contratar más horas, pero no las
puedo contratar si primero no me dan ayudas… la parte contratante de
la primera parte, vamos). 

La
última.
Me llama a toda prisa la persona que había venido a plantearme el PIA
(programa individual de atención). Contratada a tiempo parcial por el
Ayuntamiento, me dice que acaba el contrato esta semana, que a ver si ya
lo podemos firmar. No acabo de entender la prisa, pero esto suena o que
van a comisión o que les aprietan en objetivos para liquidar los
expedientes. No me extrañaría ninguna de las dos cosas. 

Así
que
de momento llamo cuidadora a mi cuñada, aumento en unos pocos euros lo
que recibía hasta ahora y la vida sigue igual (y tengo dudas de si tengo
toda la información sobre si lo que recibiré es lo correcto o si puedo
aspirar a más, o si me puede perjudicar no firmar ahora en espera de
algo mejor).  

Y la
vida
sigue igual porque mientras no exista de verdad la figura del asistente
personal, profesional, que se gana la vida con esto, trabajando sus 8
horas diarias con sus vacaciones y sus cosas, no haremos nada. 

¿Cuántos
jóvenes se plantean convertirse en asistentes personales cuando empiezan
a plantearse su futuro profesional? Seguramente ninguno. ¿Como se lo
pueden plantear si no saben que existe esa profesión, si nadie la
practica? Podrán descargar cajas de un almacén, serán transportistas,
trabajarán en un supermercado, pero nunca serán asistentes personales. 

Así
que seguiremos como hasta ahora, con muchas dificultades para encontrar
asistencia personal de calidad (aunque sea pagando mucho), con poca
continuidad y estabilidad laboral (tengo un asistente que se fue a
trabajar a un supermercado, después se dedicó a poner parquet y,
finalmente, a instalar cocinas… aquí le perdí la pista) y con la
sensación de que en Alemania o Irlanda hace mucho más frío pero las
ayudas que reciben, por cantidad y por calidad, están bien dirigidas
hacia la asistencia personal (aunque tengan sus deficiencias, que las
tienen).

 



La biblioteca de
Babel

Esther Vivas
En pie contra la
deuda externa
El Viejo Topo,
Barcelona, 2008


Este libro de Esther Vivas ofrece una
visión general de los movimientos contra la deuda externa. Aporta, reune
y ordena una gran cantidad de datos. En este sentido, supone una
interesante contribución, desde dentro, a la historia de los movimientos
sociales, a menudo relegada en la Historia con mayúsculas. Se estructura
en cuatro capítulos: el primero explica la contribución de este
movimiento al desarrollo y robustecimiento del altermundialismo. Los
capítulos centrales dan a conocer los actores, demandas, estrategias y
experiencias del movimiento contra la deuda tanto a nivel internacional
(capítulo segundo) como estatal (capítulo tercero). En cada uno de estos
tres capítulos el desarrollo expositivo sigue un hilo fundamentalmente
cronológico, desde los años ochenta hasta la actualidad. El último
capítulo, a modo conclusivo, recoge un balance de lo conseguido por el
movimiento y de los retos aún pendientes en el futuro.


[Xavier Pedrol]

Andrés García Inda
y Carmen Marcuello Servós (coords.)
Conceptos para
pensar el siglo XXI
Los libros de
la catarata, Madrid, 2008, 342 págs.
 

Este libro
colectivo recoge 11 artículos sobre los siguientes temas: derechos,
ciudadanía, estado, mercado, empresa, igualdad, espacio público,
participación, solidaridad, sociedad internacional y paz. Los artículos
tienen dos finalidades: presentar desde una perspectiva crítica los
conceptos fundamentales de cada tema y plantear casos y actividades para
la reflexión del lector. Vienen a ser textos con una guía que permiten
al lector profundizar sobre lo leído y ampliar información. La
perspectiva crítica utilizada supone tres cosas: precisar el punto de
partida, conocer y criticar realidades actuales y proponer vías de
avance. Los textos (algunos con un estilo más académicos que otros)
permiten al lector familiarizarse con conceptos fundamentales y situarse
ante grandes problemas actuales.


[Antonio Madrid]

 

Devedeando, que es gerundio

Jean-Luc Godard y
el grupo Dziga Vertov (1968-1974)
, por los colegas de
aquellos años de Jean-Luc Godard


Intermedio,
Barcelona, 2008
 

¡Albricias!
El cofre está que arde, pues acaba de salir del horno. Las películas del
Grupo Dziga Vertov en vídeo, y… somos los primeros en tenerlo. ¡Ahí es
nada! Después dirán que los españolitos no tenemos cofres fetén donde
elegir. (Claro que, con lo cabezas de chorlito que sois, a veces me
pregunto si elegís bien. ¿Elegís bien? Mucho me temo que no). Bueno,
ahora va y os sirven en bandeja todo lo que pergeñaron Godard y
allegados entre 1968 y 1974, a excepción de Todo va bien que la
hicieron para las salas de cine. O séase: Una película como cualquier
otra
(1969), British sounds (1969), Pravda (1969),
Viento del este
(1969), Luchas en Italia (1970), Vladimir
y Rosa
(1970), One parallel movie (1971), Carta a Jane
(1972), Aquí y en otro lugar (1974), y, encima un anuncio,
Schick
(1971)… para afeitarse, vamos. ¿Para qué sirve este cofre?
Pues, por ejemplo, para contestar cómo se podía llevar a la práctica la
consigna de Godard en La chinoise: ¡crear uno, dos, tres Vietnam
en el cine! Que una cosa es predicar y la otra dar trigo. Por ejemplo,
¡y muy adecuado para estas fechas del cincuentenario!, sirve para saber
qué hizo un maestro del cine (porque Godard lo es, ¿o hay que contar
también esto?) después del  Mayo del sesenta y ocho. Porque, vale, mayo
fue una fiesta, pero ¿y después? ¿Qué pasó después? ¿Quién puso el
lavavajillas y, sobre todo, cómo empezó a barrer? 

Desde
el brillante travelling inicial de British sounds hasta la
amarga constatación del fracaso (de la lucha palestina, de la
solidaridad y del izquierdismo) de Aquí y en otra parte, de todo
un poco hay en estas diez películas. Pero, claro, si os habéis creído
que os las voy a contar una detrás de otra, estáis muy, pero que muy
equivocados. No seáis niñatos: compraros el cofre, coged la película que
queráis, y vedla con tranquilidad. Cuando la hayáis visto, fijo que
sabréis más de cine que antes. Por lo menos, en la filmoteca, cuando las
pasaron, esta fue la experiencia que nos impactó. El personal
discutiendo y  poniendo en común lo que habían visto. Parecía un público
de otras épocas, la verdad. Tendría que haber un crítico que contase
estas cosas que pasan en las salas. Pero, claro, no había ningún crítico
a cien leguas a la redonda, y capaz de contar las oportunidades que se
perdía quien no acudía a las sesiones dedicadas al Grupo Dziga Vertov.
Es verdad: una pena, una lástima, una catástrofe. Entre otras cosas,
porque lo que no sale en los papeles no existe. Así de sencillo. Bueno,
será que los críticos ignoraban quién era Godard, digo yo. Será eso.
Pero vosotros no hagáis el tonto de esta guisa, que os lo he advertido.
Sería como perderos la Retrospectiva de Larisa Séptico en la
Mostra de Films de Dones, cuando se os ha advertido de que es de
rechupete. Pues eso: ¡que lo sepáis!
 


[La Puri (de la Oficina Soviética para el Cine)]

 


Una
de cine

Sydney Lumet
Antes que
el diablo sepa que has muerto
EE.UU., 2007

El

veterano director norteamericano Sydney Lumet nos ofrece un ejemplo de
cine de gran esmero con su película Antes que el diablo sepa que has
muerto
.

Se
trata de la historia de dos hermanos (Philip Seymour Hoffman y Ethan
Hawks) que, obligados por sus problemas personales a conseguir dinero
fácil, deciden atracar la joyería de los padres: atraco cuyo fracaso
desencadenará una espiral de violencia y desesperación que pondrán de
manifiesto las ocultas contradicciones acumuladas por una familia social
y económicamente “normal”.

La
violencia familiar, tanto física como psíquica, es pues el telón de
fondo de una historia que se adentra en la mente y en el corazón del
hombre, explorando sus conflictos y reacciones más íntimas, más
retorcidas. El relato de unos padres e hijos cuya comunicación está
hecha más de gestos que de palabras; de medias verdades e insinuaciones
que ocultan errores y fracasos educacionales, antes que de diálogos
entre personas conscientes de un pasado fallido.     

Un
cine -en lo que a la puesta en escena se refiere- austero y al mismo
tiempo sofisticado en cuanto al mensaje que quiere transmitir, con un
guión que va desglosando la narración a través de flashbacks y
stop-and-go
nunca redundantes o innecesarios.

En
años de
creciente sequía cinematográfica hollywoodiana, el estreno de la
película de Lumet cae como agua de mayo.


[Giaime Pala]

 


Convocatoria
para Construir la III República


Foro
por la III República

C/ Alameda 5, 2º izq. 28014 Madrid
Correo : foro3r@yahoo.es
 

La
Transición, pacto entre las cúpulas partidarias y el franquismo que
necesitaba legitimarse para pasar indemne la aduana de la memoria
histórica, conservar el botín de sus depredaciones y seguir ostentando
el Poder, se resolvió en una repetición de la Restauración canovista de
1876. La monarquía borbónica expulsada en dos ocasiones por el pueblo
español, fue repuesta manu militari en ambas ocasiones. 

El
pacto que selló la operación fue una constitución redactada con el
trágala
previo de la monarquía franquista y su sucesión
predeterminada. Todo se realizó bajo la tutela y amenazas más que
veladas del ejército creado por el dictador. Desde la derecha y también
desde la izquierda que sustituyó una estrategia de cambio democrático
por otra de reforma cosmética, se proclamó la supuesta grandeza de una
operación política que había sabido pasar del franquismo a la Democracia
sin trauma ni riesgo alguno. 

La
Constitución de 1978, en absoluto redactada por unas Cortes
Constituyentes, obvió el acuerdo solemne de la última legitimidad, las
Cortes de la República que el 21 de noviembre de 1931 declararon fuera
de ley al que fue Rey de España a la vez que inhabilitaban para siempre
a sus sucesores para reinar. 

Dicha
Constitución contiene artículos contradictorios entre sí, ambiguos, poco
claros y otros directamente copiados de los textos franquistas. Treinta
años después es un documento incumplido en partes importantes y apenas
puede velar una situación de corrupción extendida, justicia degradada,
democracia demediada y ausencia de moral pública en la vida política y
económica. 

La

monarquía

de 1978 es, por naturaleza y origen, incapaz de romper completamente sus
ataduras con el Régimen anterior. En consecuencia, la Constitución de
1978 no puede restituir verdaderamente los principios de la Constitución
republicana de 1931 ni la Dignidad de quienes la defendieron aun a costa
de su propia vida. 

Si

alguna

vez se necesitó una regeneración de las virtudes cívicas -Honradez,
Dignidad, Ética, Honestidad, Solidaridad…- en el funcionamiento de las
relaciones entre la Administración y la ciudadanía, es ésta en la que
iniciamos el siglo XXI con muchas de las lacras y taras del XIX. 

Regenerar
la vida política, democratizar su ejercicio, garantizar los Derechos,
ejercer los Deberes, establecer un marco de valores que cohesionen en
torno a ellos a la ciudadanía, no puede hacerse si no es mediante un
Acuerdo colectivo; un Pacto que instituya una situación voluntaria y
democráticamente asumida por la gran mayoría. Y ese Pacto no puede ser
otro que la creación colectiva de la III República Española. 

El

camino

hacia la III República nunca se ha abandonado. En los últimos años, con
el impulso de los movimientos sociales republicanos, y en particular, de
los comprometidos en la Recuperación de la Memoria Histórica,
éste es mucho más visible. Por eso la reivindicación republicana no
puede quedarse sólo en una cuestión de imprescindible Justicia
Histórica. Hay que ir más allá. Avanzar y vincular los valores
republicanos a su capacidad para resolver los actuales problemas de
España.  

 La
III
República establecerá el nexo con la legitimidad usurpada por la
dictadura y deberá contener, tanto en su Constitución como en el Proceso
que a ella conduce, las garantías que sirvan para afrontar y resolver
los problemas de los ciudadanos, el Estado y la construcción europea. 

Los

Derechos

Humanos según el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales de Naciones Unidas de diciembre de 1966 en sus tres
generaciones, la política de Paz consecuentemente asumida tanto en
política nacional como internacional, la laicidad del Estado republicano
y su separación de todas las confesiones religiosas, la Democracia
Radical en el ejercicio  de la actividad política y en todos los órdenes
de la vida ciudadana, la Ética en todas las manifestaciones y relaciones
de la vida pública, unida a la transparencia de todos los organismos,
entidades e instituciones que la sirven, son fundamentos incuestionables
de la República que debemos comenzar a Construir. Una Instrucción
Pública que, creando ciudadanía, se adapte a las necesidades de los
nuevos tiempos con la misma eficacia que desarrolló la II República. 


Y esta nueva República sólo es posible en el ámbito de una
España Federal que apreste su concurso, esfuerzo y participación
para conseguir, a su vez, una Europa políticamente unida por
lazos federales.


¡Ciudadanas, ciudadanos! Ésta debe ser nuestra tarea más
inmediata: Construir la III República Española
.

 


Huelga
de hambre en República Checa

El
Centre
de Treball i Documentació de Barcelona (CTD),


http://www.cetede.org,

realiza un llamamiento de apoyo a los amigos de la República Checa que
se hallan en huelga de hambre para protestar por la instalación, contra
la opinión de más del 70% de la población checa, de una base militar
estadounidense en Chequia como parte del proyecto nacional de misiles
NMD de los EEUU.

En
ht
tp://www.nonviolence.cz se
puede firmar una petición on line para que el gobierno español y
el Parlamento Europeo se posicionen en contra de esta grave
interferencia política y militar en territorio europeo

 


Todos
con el Sáhara

En
los últimos años el Gobierno de Zapatero retiró el apoyo institucional
de España a la causa Saharaui y hace nada se aprobó una resolución en el
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas presentada por EEUU, Francia,
España y Rusia en la que Rusia estuvo a punto de usar su derecho a veto
por la presencia de una frase que incluía el respeto a los derechos
humanos de los saharauis. Además en la resolución aprobada se pide
‘visión realista de las partes’, frase que todos reconocen a posteriori
beneficia al fuerte, en este  caso Marruecos. Mientras tanto la
situación de los refugiados sigue siendo la de personas olvidadas en el
desierto sin ningún estado que los reconozca como ciudadanos suyos y,
por otro lado, se da la situación de encarcelamiento por motivos
políticos de gran cantidad  de Saharauis. El estado español no debe
renunciar de esta manera tan rastrera a defender a aquellos que están en
esa situación por culpa, en parte, suya.

El
objetivo de esta plataforma es lograr el máximo número de firmas  de
apoyo al manifiesto hasta el 15 de septiembre. El fin es hacer entrega
de ellas al Presidente de


Gobierno para que España lidere la búsqueda de una solución pacífica y
justa a un conflicto que nos  afecta directamente.

La
w
eb de apoyo:


http
://www.todosconelsahara.com/ 

La noticia sobre la resolución:



http
://actualidad.terra.es/nacional/articulo/consejo_seguridad_sahara_2438735.htm 

La
resolución:


http://daccessods.un.org/access.nsf/Get?Open&DS=S/RES/1813%20(2008)&Lang=S&Area=UNDOC

 

PÁGINAS-AMIGAS


Centre de Treball
i Documentació (CTD)


http://www.cetede.org


Nómadas. Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas


http://www.ucm.es/info/nomadas


El Viejo Topo


http://www.elviejotopo.com


La Insignia-


http://www.lainsignia.org

Sin permiso

http://www.sinpermiso.info/

 

 


Revista
mientras tanto

Contenido del número
103

 mientras
ta
nto


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Verano 2007

103


NOTAS
EDITORIALES
La historia interminable: nueva crisis financiera
A. Recio
Dilemas constitucionales en
Venezuela
G. Pisarello
La
sombra de un ciudadano ejemplar
J. Torrell
En la muerte de Lluís Maria Xirinacs
J. Sempere
 


ARTÍCULOS
LOS SERVICIOS SOCIALES Y LA CUARTA PATA (¿COJA?) DEL
ESTADO DEL BIENESTAR EN ESPAÑA
José Adelantado

EL
CUIDADO DE LA DEPENDENCIA: UN TRABAJO DE CUIDADO
Teresa Torns

SINDICATOS Y JÓVENES: EL RETO DE SUS VÍNCULOS
Antonio Antón

DERECHOS
FORMALES Y DERECHOS REALES DE LOS TRABAJADORES EN LA ESPAÑA
DE COMIENZOS DEL SIGLO XXI
Daniel Lacalle

L’ESGLÈSIA CATÒLICO ROMANA A ESPANYA: PODER I PRIVILEGI
Ángel Zaragoza i Tafalla


RESEÑA
Entrada en la Barbarie
Joaquim Sempere

 



mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

 


Avance del número
doble 104-105

mientras
ta
nto

BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB


2008

104-105

NOTAS EDITORIALES
¿Cambio climático global o crisis socio-ecológica?





A. Recio

Elecciones: ganará la derecha, ¿pero cuál?





J.-R. Capella

La Unión Europea y el arte del doble rasero





G. Pisarello y X. Pedrol

Sucesión y desinformación





J. L. Gordillo

El catolicismo conservador, el pan nuestro de cada día





A. Madrid

En la muerte de Josep Guinovart

J.-R. Capella


 
ARTÍCULOS



LOS COMUNISTAS ANTE LA TRANSICIÓN





Josep Fontana

EL LIBERALISMO HERÉTICO DE PIERO GOBETTI





Giaime Pala y Gianluca Scroccu

EL INIGUALABLE Y DESIGUAL SIGLO XX

Bob Sutcliffe

DEL MARXISMO-LENINISMO AL NEOCOLOQUIALISMO O LAS
PRODIGIOSAS AVENTURAS TRANSPIRENAICAS DE CARLOS SEMPRÚN

José A. Tapia Granados



 MEMORIA HISTÓRICA Y PODERES PÚBLICOS
Presentación


POSIBILIDADES Y LÍMITES DE LAS ‘POLÍTICAS PÚBLICAS DE LA
MEMORIA’

S
ergio
Gálvez Biesca

¿PERSEGUIDOS O PERSEGUIDORES? SOBRE LA NECESIDAD DE
AFRONTAR EL PASADO

Á
ngel
Rozas

LA POLÍTICA ARCHIVÍSTICA DEL GOBIERNO ESPAÑOL DESDE EL
COMIENZO DE LA TRANSICIÓN

A. González Quintana

TEMPUS FUGIT. LAS MEMORIAS DE LA TRANSICIÓN

X
avier
Domènech Sempere


 
RESEÑA
VIEJO Y NUEVO IMPERIALISMO: UN COMENTARIO SOBRE
THE
NEW IMPERIALISM
DE DAVID HARVEY Y EMPIRE OF
CAPITAL
DE ELLEN MEIKSINS WORD

Bob Sutcliffe

OBITUARIO




CITA

 


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mayo 1, 2008

mientrastanto.e – nº 058 – mayo de 2008

Archivado en: 058,2008,mientrastanto.e — mientrastantoe @ 7:43 pm

mientrastanto.e Num. 58 del 05-2008

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 mientrastanto.e

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No hay tiempo para más dilaciones





Por
Julio
Anguita González
 



La izquierda

Por
José Manuel Barreal San Martín



Seguimos en crisis


Por
Albert Recio



La arrogancia del embajador


Por
Higinio Polo



U
na
nueva ley de educación: ¿y la cohesión social?


Por Joan M. Girona.
Barcelona, abril de 2008



Zapatero encomienda la ciencia y las
universidades a una representante de las privadas y de la
patronal

Por Albert Corominas

y
Vera Sacristán
.
20
de abril de 2008


Así funciona la derecha



Aguirre anula un curso sobre memoria histórica

Por Pilar Álvarez. Madrid,

1 de abril de 2008


La biblioteca de Babel

·

Michael T. Klare, Sangre y
petróleo. Peligros y consecuencias de la dependencia del crudo



·

Eduard Rodriguez Farré y Salvador
López Arnal, Casi todo lo que usted desea saber sobre los
efectos de la energía nuclear en la salud y el medio ambiente


Devedeando, que es gerundio
·
El 68 (francés) en
DVD


-
Jean-Luc Godard,
La chinoise

-

Louis Malle,
Milou en mayo

-

Bernardo Bertolucci, Soñadores 

-

Philippe Garrel, Les amants réguliers

-

Les Groupes Medvedkine


-

William Klein, Grands soir et petits matins


-
Hervé
Le Roux, Reprise



Páginas amigas


·

Centre de Treball
i Documentació (CTD)

·

Nómadas. Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas


·

El
Viejo Topo


·

La Insignia

·

Sin permiso
 


 


Revista mientras tanto


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Contenido del nº 103

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Avance del nº doble 104-105


 





Número
58

Mayo de 2008

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No
hay tiempo para más dilaciones


Por
Julio Anguita González 

He
esperado a la reunión de este Comité Federal para manifestar ante
mis camaradas las valoraciones, opiniones y sobre todo las
consecuencias que a mi entender tienen sobre IU y el PCE los últimos
resultados electorales. Ningún medio de comunicación ha conseguido
de mí una sola palabra. Pero estas líneas no son sólo juicios, son
fundamentalmente, propuestas de acción que someto en primera
instancia al conocimiento de este órgano.  

He
sido durante más de diez años Secretario General del PCE y casi con
total simultaneidad he ejercido también de Coordinador General de IU.
Ahora presido la Comisión Redactora del Manifiesto-Programa. La
experiencia y los conocimientos adquiridos en el ejercicio de estas
responsabilidades me obligan por conciencia y lealtad a la
organización pero también por necesidad anímica y política
personales, a expresarme con total claridad sobre la situación por
la que atravesamos. 

He
sopesado la posibilidad de elevar previamente este escrito a otros
órganos de dirección más restringidos pero se ha impuesto en mi
ánimo la convicción de que era preferible que el documento llegase
aquí tal cual, sin matizaciones, enmiendas o consensos que pudieran
inducir al Comité Federal de que estaba ante una propuesta ya
canalizada y por tanto con pies forzados que dificultaran el libre
análisis del mismo. 

No
pretendo que el documento se debata en esta sesión del Comité
Federal; sería sorpresivo y por tanto carente de las garantías
necesarias para una discusión. Solamente pretendo que sirva para
estimular el debate que desde la Comisión Redactora lanzaremos con
el método acordado en el encuentro que mantuvimos los integrantes de
la misma con el Secretario General y otros miembros de la
Permanente. Pero también pretendo que ante la inminencia de la
convocatoria de la Asamblea Federal de IU podamos discutir y tener
al menos una opinión como Partido, el cual decidirá si puede servir
para abrir la discusión con los plazos, ritmos y métodos que se
acuerden. 

Antes
de entrar en materia quiero hacer cuatro precisiones que sirvan para
disipar dudas, apriorismos o procesos de intención que nunca ayudan
a la serenidad de pensamiento: 

1. Nuestro Secretario General fue informado por mí sobre la
redacción del documento y se lo envié con bastante antelación a la
celebración de este Comité Federal. 

2.
Es mi intención más firme seguir militando en el PCE  y en
aquellas otras instancias y organizaciones políticas que él apoye. 

3. El documento es en parte deudor de otros que han ido
apareciendo en el curso de los días. En otra parte es una síntesis
apretada de materiales producidos por IU y por el PCE y desde luego
también contiene el producto de mis reflexiones en torno a una
cuestión que me obsesiona: Un proyecto como el que IU quiso ser,
sigue siendo un clamor desde la necesidad de cambiar la realidad y
desde la también necesaria rebeldía contra ella. Nunca una necesidad
tuvo tan menguados referentes para satisfacerla. En cuanto a los
otros documentos que han ido apareciendo firmados por otros
camaradas y compañeros creo que deberían también ser conocidos
oficialmente por este Comité Federal a los efectos del debate
oportunos. 

4. Como dirigente que fui de IU y actualmente del PCE asumo en
lo que a mí me corresponde la responsabilidad en los procesos que
han desembocado a esta situación. Quisiera con esta sincera salvedad
que, sin huir de las críticas a las direcciones pasadas y presentes,
no transformásemos el debate en imputaciones exclusivamente
personales. Nos perderíamos en una madeja laberíntica. Las
responsabilidades existen, pero en el marco de los procesos
colectivos. 


IU:
un proyecto político en vías de extinción 

Los
resultados electorales del 9 M no han hecho otra cosa que evidenciar
lo que ya era un hecho; IU no tiene más entidad política que sus
siglas; una marca devaluada en el mercado electoral y mediático sin
incidencia alguna en ningún sector social. La casi total pérdida de
representación en el Parlamento no es otra cosa que un ajuste con la
realidad. 

El
naufragio de IU comenzó a acentuarse cuando fue evidente para la
opinión pública que estaba ante una organización carente de
identidad
específica y propia y por ello incapaz de fijar
siquiera un mínimo estable de respaldo y apoyo. 

Muchas
cosas han cambiado en España y en el mundo desde que fue fundada el
27 de Abril de 1986, pero hay dos fundamentales: las consecuencias
de la desaparición de la URSS y el giro de CCOO hacia un sindicato
de servicios que comparte con UGT los favores de la administración.
Y al hablar de las consecuencias quiero remarcar que me refiero a
cómo estos hechos han sido vividos, cómo han sido introyectados en
lo personal y en lo colectivo y cómo terminaron derivando hacia
posiciones del borrón, cuenta nueva y superación de la fractura
de 1920.
En unos meses se borraron de la memoria la historia más
inmediata y  las evidencias del día a día político y sindical. 


Precisamente

su aparición como fuerza política venía a resituar un espacio
político en torno a dos ejes alternativos: El Programa como
referencia para las relaciones con los demás y las otras formas
de hacer política
como el sello de una nueva alianza con la
sociedad y especialmente con los sectores más dinámicos y avanzados
de la misma. Estas dos características hacían del nuevo proyecto una
entidad que pretendía crear instrumentos de intervención social en
la política y en la actividad social desde posiciones orientadas a
lo que vino en denominarse la Construcción de la Alternativa.  

Desde
fuera vinieron pronto las operaciones dirigidas a insertar a la
nueva fuerza dentro de la dinámica que el nuevo orden mundial
preconizaba. El harakiri del PCI, la deriva hacia ese ejemplo de
Iniciativa per Catalunya junto con las andanadas mediáticas en torno
a las diversas denominaciones de la Casa Común las cuales contaban
con grandes y sucesivas cabezas de puente en el interno de IU,
marcaron con el estigma de la crisis permanente a la nueva
organización. Desde entonces IU ha estado debatiéndose entre la
consolidación de su manera específica de ser y la llamada hacia lo
inerte: la homologación con el status político buscando en él la
legitimidad y la normalización. 

A
pesar de las dificultades IU se desarrolló y avanzó electoralmente.
Eran los tiempos del 14 de Diciembre, la Propuesta Sindical
Prioritaria y la Iniciativa Sindical de Progreso. También eran los
tiempos de un PSOE que evidenciaba la corrupción, el crimen de
Estado, las privatizaciones, las desregulaciones y la beautiful
people
. El hecho de que a pesar de estos escándalos el PSOE
mantuviera un suelo electoral muy alto debió servir de advertencia
acerca de que el trabajo preferente de IU debiera hacerse en el seno
de la sociedad, de las organizaciones obreras, de los colectivos
alternativos y culturales. Era aquí donde el Movimiento Político
y Social
mostraba su necesidad de ser y trabajar. 

Las
alianzas y acuerdos con CGT y USO en torno a las 35 horas reiteraban
la lección; IU no debía tener más referente sindical que el marcado
por las luchas de cada día, los programas y las alternativas. IU
sólo podía avanzar a partir de entonces si ella misma creaba y
ampliaba el terreno sobre el cual su rareza política podía
enraizarse, crecer y hacer cambiar el entorno. Instalarse en la
lógica de cualquier fuerza parlamentaria y desde luego en la del
PSOE y su discurso bifocal, era la muerte anunciada. 

Dudando
entre qué camino escoger o lo que es peor, picoteando de unos y
otros, las características de IU comenzaron a difuminarse y la
confrontación interna entre visiones parciales e interesadas del
proyecto se multiplicó, se transformó en una serie de luchas
endogámicas por razones más cercanas a las listas electorales que a
otra cosa.. Y puestos en ese camino, optando por la vía de la lucha
exclusivamente institucional los Estatutos, la democracia interna,
la ética y la honestidad política que hacía tiempo venían
degradándose empezaron a gozar de unas largas vacaciones. Recordemos
las diferencias en cuanto a contenidos, alianzas estables, rigor y
claridad entre el debate sobre Mäastricht y los otros muchos que le
han seguido. 

En
el seno de IU comenzó a abrirse paso de nuevo la vieja idea de ser
diferentes y diferenciados sin abandonar tampoco el rol que el PSOE
y sus influencias habían montado en torno al bipartidismo; IU quiso
ser la otra cosa pero dentro de un orden. En función de ello
el viejo lema del discurso rojo, verde y violeta pasó a ser
la denominación de una nueva entidad, el proyecto eco-socialista.
Y de nuevo el viejo proyecto confederal de las Izquierdas
Periféricas
como posibilidad de frenar la caída electoral y
crear una confusión calculada que sirviera las diferentes y a veces
contrapuestas clientelas electorales. 

En
los últimos años, y ya en plena pendiente, los síntomas de muerte se
han multiplicado: la supuesta federalidad ha sido sustituida por
taifatos y cuotas de poder (aunque este problema venía de muy
lejos), los grupos enfrentados nunca han constituido alianzas
estables sino aleatorias y en función de las mejores tajadas en cada
lista electoral. 

Quiero
decir que nuestro proyecto de Estado Federal Solidario no ha sido
aplicado en nuestra organización. Creo también que su existencia es
tan ignorada como la Alternativa Energética, los 11 puntos o los
análisis (y propuestas consiguientes) hechos sobre la UE. 

Y
lo que desde luego constituye un dogal para la asfixia total es la
deuda que sin ingresos  medianamente importantes, puede ser la
puntilla que acelere la agonía. 


¿Hay
solución? 

Desde
hace varios años vengo diciendo que el proyecto de IU tal y como se
está desarrollando, estaba muerto y que debíamos prepararnos para
ese acontecimiento. No creo que con asambleas ordinarias, métodos
clásicos y prácticas rutinarias se salga de esta, al menos como una
fuerza política mínimamente estructurada, con una cierta solidez y
como proyecto para el Estado Español. Las siglas podrán continuar
durante algún tiempo en las CCAA y en las Administraciones Locales,
pero irán siendo sustituidas paulatinamente por alianzas electorales
de creciente color localista sin más aspiración que ser una bisagra
recompensada con cicatería por el PSOE. 

No,
no hay razones ni siquiera indicios de una recuperación o de una
posibilidad de remontar la deblacle, en ningún sitio. No nos
engañemos con las lecturas de males menores, de avances sobre el
mismo ladrillo o de pruritos en dar lecciones magistrales. Los
resultados han sido malos, pero si además se presentan como
victorias siguen siendo malos y además acompañados de la ceguera.
Aquí y por ahora, no valen las comparaciones entre el ciego y el
tuerto. 

El
pesimismo con el que vemos la situación está más que fundamentado;
no sólo por la curva decreciente de los procesos electorales sino
por algo mucho más grave que eso: la degradación de la vida
política, orgánica e incluso de relaciones personales en el seno de
la organización. 

Creo
que confiar en que la Asamblea venidera sirva para solucionar el
problema es un ejercicio de candor. Hay un proyecto o si queréis una
aspiración, a hacer de IU un trasunto confederal de una formación
eco-socialista de viejísimo cuño en cuanto las relaciones de la
misma con la sociedad y la opinión publicada. Las llamadas desde los
medios de comunicación a la renovación, la apertura a la
sociedad
y a la izquierda plural  acompañadas de la
satanización de las siglas PCE (como si los almuédanos de este
mensaje no fueran en su mayoría también del PCE) forman parte de una
técnica que hemos sufrido demasiadas veces en IU y en esta casa.
Frente a esto no hay proyecto alternativo; hay cenáculos, movidas,
alianzas que flor de un día, han durado lo que han tardado la
confección de las listas. Es más, las invocaciones a palo seco a
conceptos y expresiones como Movimiento Político y Social,
Elaboración Colectiva o Democracia han sido manidos incumplidos
cuando no prostituidos y será difícil limpiarlos de tantas
excrecencias e impurezas.
 


Y
sin embargo 

Sobre
esta tierra yerma parece casi imposible cultivar nada viable, serio
y con pretensiones de durabilidad y muchísimo menos de ser
instrumento de liberación social. Sólo hay un punto de posible
regeneración que viene dado por la constatación de dos realidades: 

1.
El campo de acción para una fuerza política como la que
pretendió ser IU es tan vasto como un océano. En él se inscriben
movimientos de todo tipo que pretenden con sus luchas y sus
actividades hacer bueno aquello de que “Otro mundo es posible”. Pero
hace falta una organización política que respetando esos movimientos
y trabajando lealmente con ellos realice una labor que demuestre
cómo la intervención política no es otra cosa que la intervención de
la sociedad para hacer de la Política sinónimo de Transformación
social. 

2. SOBRE LOS TRABAJADORES Y ASALARIADOS SE CIERNE, SO PRETEXTO
DE LA CRISIS, UNA DE LAS MAYORES AMENAZAS DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS. LA
RECESIÓN ES UN HECHO. EL PARO AUMENTA. LOS GOBIERNOS EUROPEOS CLAMAN
POR REBAJAS SALARIALES Y LA FLEXI-SEGURIDAD ES YA UN PROYECTO
CUYA APLICACIÓN SE PRESENTA COMO INEXORABLE. MILLONES DE HOMBRES Y
MUJERES VAN A SOPORTAR UNA AGRESIÓN QUE LOS CONDENARÁ A SITUACIONES
DE PRECARIEDAD, EXCLUSIÓN Y MARGINACIÓN EXTRAORDINARIAS. AHÍ ESTÁ LA
DERECHA; NO NOS CONFUNDAMOS POR LAS SIGLAS. 

Esta
situación a la que los trabajadores y asalariados se van a ver
avocados y dentro de ella los colectivos más débiles (mujeres,
jóvenes, pensionistas, etc.) nos exige, nos clama y nos obliga so
pena de traición a nuestra historia y al legado de tantos
luchadores, a cambiar radicalmente. Y esta coyuntura que se avecina
puede y debe ser el agente externo que provoque lo que aún pueda
quedar de vivo y nos convoque para sellar una alianza de compromisos
en torno a la REFUNDACIÓN de IU. 

Y
esta Refundación sólo es posible desde un previo acto personal,
intransferible y de compromiso a comenzar de cero que se condense en
una atmósfera colectiva de voluntad interventora con los mecanismos
políticos y las actitudes de una nueva práctica militante. Sin esto,
que debe ser preceptivo, no se podrá poner en marcha el resto. Estoy
llamando a la responsabilidad y a la aceptación sin límites de unas
reglas de juego democráticas y del resultado que del debate surja. 
 


La
propuesta 

La
Asamblea federal próxima debe hacerse en dos fases.

 


Primera

fase.


Desde el acuerdo en la necesidad de volver a empezar a causa de la
excepcionalidad del momento, se imponen los siguientes pasos o
fases: 

1.   La
Refundación de IU no puede hacerse en clave endogámica, sería
un comienzo estéril. Es preceptivo hacer una Convocatoria abierta a
colectivos, personas, ex- militantes, etc. para comenzar un proceso
(que puede tener varias denominaciones) por el cual se debatirán y
fijarán los ejes, compromisos y características de la nueva IU. 

2.   Y
ello implica, como prenda de cambio y de nuevo comienzo, la
renovación de al menos el 50% de todos los órganos de dirección,
desde la Federal hasta la agrupación básica con las condiciones y
plazos que se fijen, pero antes de la primera parte de la Asamblea.
Aquellos que hemos ejercido responsabilidades durante años
deberíamos pasar a una segunda fila y desde allí dar el rendimiento,
el apoyo y la lealtad a las nuevas direcciones. 

3. 
Desde este momento, la primera parte de la Asamblea debate y
desarrolla los puntos y ejes que estructurarán a IU. A mi juicio son
los siguientes:

3.1.
IU, Movimiento Político y Social Organizado que fija su
objetivo en la permanente Construcción de la Alternativa a la
sociedad, el Estado, la cultura existente y los valores dominantes.
La superación del Capitalismo tendría como proyecto inmediato de
trabajo la consecución de los objetivos que ya marcamos en IU: Una
sociedad de Pleno Empleo de calidad. Una Economía desde la óptica
del Desarrollo ecológicamente sostenible. Una Protección Social
plena. Reparto del Trabajo. Y junto a ello las acciones de política
económico-fiscal necesarias para ello. 

3.2.
Democracia Radical en IU. Publicidad permanente de los censos
de militancia y libre acceso para quien quiera consultarlos.
Reglamentos que fijen con precisión la publicidad de los acuerdos
orgánicos hacia la militancia, que regulen el régimen de sesiones,
deliberaciones y acuerdos así como la información previa y
documentada en cada sesión. Revocación de los cargos públicos por
las asambleas competentes u órganos competentes que los eligieron
como candidatos en las elecciones. Elección de direcciones tras la
presentación de un programa del que rendirán cuenta en las sesiones
habilitadas para ello. Finanzas claras, transparentes y
co-responsables. Militancia efectiva según posibilidades. 

3.3.
 Elaboración Colectiva. Esta seña de identidad no es sino la
aplicación en el marco de lo concreto de la alianza social en torno
a objetivos, métodos y valores. Sin que los ciudadanos participen en
la elaboración de las soluciones para sus problemas no habrá nunca
conciencia de la realidad, sus límites y el papel que la Democracia
tiene en el cambio social. Pero la elaboración colectiva no es la
creación de un gabinete de asesores que elaboran papeles para los
cargos públicos, es —básicamente— un mecanismo de participación
democrática en las decisiones de IU, es un mecanismo de aportación e
intervención en las líneas de actuación  de la actividad política y
social y también en las políticas a realizar en las instituciones.
Las Áreas como un mecanismo de elaboración (puede haber otros más)
deben ser organizadas de tal manera que los militantes y dirigentes
participen en ellas habitualmente. En las elaboraciones que sobre
ellas hemos hecho en IU hay material suficiente para concretar su
organización, funciones y participación política. 

3.4. 
IU es una fuerza política de carácter federal. Y esta apuesta
proviene de nuestra concepción del Estado Federal, que no es sino
otra forma de concebir el acuerdo sobre un Estado unitario que busca
su cohesión desde el consenso, el acuerdo, la atribución clara de
competencias, funciones y responsabilidades. La federalidad es
incompatible con los taifatos. Una idea debe quedar clara: la
federalidad es un reconocimiento a la diversidad pero en el marco de
una visión común de la Transformación social. La transitoriedad de
Estados, nacionalidades y entes territoriales ante la concepción de
un mundo nuevo, solidario y sin fronteras debe estar siempre
presente. 

3.5.
Escrupulosa legalidad. Una fuerza política que se pretenda
democrática debe guiar sus actuaciones internas y su funcionamiento
por el respeto y ejercicio de la legalidad. Estatutos, reglamentos,
régimen de sesiones y toma de acuerdos deben ajustarse totalmente a
las reglas de juego estatuidas libre y soberanamente por el
colectivo. Las comisiones de Garantías no pueden ser concebidas como
órganos para salir del paso cuando no como cementerio de elefantes.
Es inadmisible que los Estatutos sufran cambios para legalizar
acciones o situaciones que contradicen abiertamente los principios
éticos y políticos de IU. 

3.6.
IU no puede definirse por una serie interminable de adjetivos.
La aceptación y desarrollo de los DDHH en sus tres generaciones, la
asunción en la teoría y en la práctica de otras aportaciones a la
causa de la plena emancipación humana es una seña de identidad
irrenunciable para cualquier organización que pretenda ser
revolucionaria o transformadora. Desde hace muchos años explicitamos
que nuestro discurso es rojo, verde y violeta. No sigamos añadiendo
adjetivaciones al sustantivo fundamental. Asumamos la historia del
movimiento obrero y los nuevos proyectos de liberación. IU es un
proyecto de Izquierda, sin más. 

3.7.
IU no tiene más referencias sindicales que las derivadas de
las alianzas, coincidencias y movilizaciones que en cada momento
puedan producirse El Programa estratégico, la coincidencia táctica,
la acción puntual o la coyuntura favorable para una movilización
acorde con los intereses de los que aspiramos a representar, es la
única pauta para cualquier tipo de relación política y sindical. 

3.8.
IU se define como una organización republicana. La condición
republicana de IU no es una mera adjetivación para la galería. La
organización debe fijar en sus Estatutos, discurso y práctica
política su decidida voluntad de que la III República española sea
una realidad mediante el acuerdo activo, la participación
democrática y la divulgación ciudadana de los valores, ética y
contenidos de la Constitución de la III República. Nuestro
republicanismo no está hecho de nostalgias sino de proyectos para
hoy. El desarrollo de esta decisión implica una serie de
actuaciones, formas de trabajo y expresiones públicas que sin caer
en estridencias gratuitas manifiesten firme, serena e
inequívocamente nuestra entidad y nuestra propuesta a la ciudadanía.
En consecuencia uno de los trabajos de IU debe ser colaborar y
aportar en la puesta en marcha del proceso constituyente de la III
República.

Una
vez que estos puntos hayan sido discutidos, asumidos y
sistematizados en una única Tesis político-organizativa, la primera
parte de la Asamblea los aprueba y pone en marcha el desarrollo de
los mismos.

 Segunda
fase
.
Una vez que la primera fase haya sido culminada se procederá a la
convocatoria de la segunda. En ella se ratificará lo hecho como
desarrollo de la primera y se aprobará una Tesis
político-organizativa para los años siguientes hasta la próxima
Asamblea. Pretendo con esta distinción separar lo que para mí
constituye una invariante, los principios de IU que no pueden estar
siempre al albur de cualquier Asamblea, de las líneas políticas y
programas que constituyen el mandato para cada Asamblea específica.

En
esta segunda fase las direcciones deben, con el mismo método que la
anterior, proceder a su renovación en un 25% de lo que anteriormente
no se renovó y al porcentaje o casos particulares que se estimen
conveniente de los anteriormente renovados. Los Estatutos deberán
fijar los años de duración de los mandatos.

 


L
a izquierda


Por
José Manuel Barreal San Martín

Al
hilo del  artículo, “¿Desaparece  la  izquierda real?” de Alejandro
Álvarez, compañero y amigo, publicado en La Nueva España el
mes de marzo, quisiera abundar no tanto en los problemas de su
organización IU, como en los que a mi entender puede tener la
izquierda (utilizo conscientemente el término ambiguo de izquierda)
en este país. 


Brevemente
,
con respecto a IU, decir que siendo, como soy, defensor del derecho
a una  muerte digna, no me queda más remedio que respetar la
“eutanasia política” que Izquierda Unida se aplica voluntariamente.
No obstante, sería bueno un repaso al libro Hablando de IU
(1997), de Carlos Taibo; tal vez ayudase a discernir algunas claves
de la actual  crisis. 

Lo
manifestado por el Nobel José Saramago: “antes nos gustaba decir que
la derecha era estúpida, pero hoy día no conozco nada más estúpido
que la izquierda” (larepublica.es, 14.06.07), no sé si obedece a la
realidad o es una apreciación subjetiva. Sin embargo, que  no sólo
Izquierda Unida —¿la izquierda real?—, sino la izquierda de este
país está en una situación  precaria e irrelevante es un hecho que
no necesita  mucho análisis marxista. 

Las
elecciones del pasado 9 de marzo tendrían que marcar un antes y un
después en el ámbito de la izquierda, y no sólo de IU. Se hace
necesario un debate en clave actual. Una reflexión que huya de
devaneos intelectuales y que las viejas glorias, muy respetables,
así como los dinosaurios políticos, dejen a otros y a otras que
impregnen con nueva savia a una izquierda que, más que real, parece
virtual y deshuesada. 

El
escenario social y político en el que nos movemos deja poco espacio
para la lírica “revolucionaria” y el análisis de las “condiciones
objetivas”. La película que se nos pasa del mismo, en sesión
continua, tiene unos protagonistas y un argumento que no puede
quedar en la periferia de un análisis sereno y reflexivo. Así, la
creciente derechización del panorama político: miles de trabajadores
y trabajadoras votan a los partidos de derechas en Europa y aquí, al
PP; las políticas neoliberales, defendidas tanto por la derecha como
por la socialdemocracia, subordinando la política a la economía y
propiciando unos estados y gobiernos sometidos a las
multinacionales, especuladores bursátiles y toda clase de grupos de
presión capitalista; los problemas medioambientales, que nos
conciernes a todos; la desigualdad real de género en el trabajo y,
mal que nos pese, en la familia; el incumplimiento de los  derechos
humanos, etc. Todo ello muestra y define, con urgencia, una agenda
de tareas que, a mi juicio, está teniendo poco eco y escasa cabida
en la  izquierda. 

Los
planteamientos que se hagan no pueden ser recetas, siempre estarán
supeditados a la duda, pues las futuras líneas de acción no son
negras o blancas, hay tonalidades de grises. Sabemos que los cambios
sociales y políticos no son lineales, como un proyectil (permítaseme
el símil poco pacifista) sino más complejos, como el vuelo cambiante
de la mariposa. Lo cual no invalida el debate  de la futura
izquierda alternativa y no tendría que  devaluar  su  futuro
programa. 

Hace
tiempo que la otrora clase obrera, perdió la centralidad política,
situación que ya Manuel Sacristán lamentaba hace bastantes años. Esa
“dimisión obrera” ha pasado a situar la alternativa en otros
intereses colectivos, como lo verde-lechuga y el nacionalismo
oportunista que junto con cierta actitud culturalista y estética
parece ocupar  el espacio en la “izquierda alternativa”, en
detrimento de otras opciones sociales menos apegadas al voto. 

La
consecuencia, desde mi punto de vista, ha sido la ruptura de lo que,
entiendo, fue el nervio, el cerebro y el ser de la izquierda: la
unión y la interrelación entre emancipación, libertad y justicia
social. 

No
es pesimismo reconocer que existen enormes dificultades de
construcción de alternativas al actual modelo de producción y de
distribución de la riqueza. Sin embargo, y precisamente por esas
dificultades objetivas, la izquierda tiene la obligación, junto con
las personas que nos interesamos por los posibles procesos
alternativos, de plantearse, entre otros aspectos: por dónde
avanzar, cómo hacerlo, con quién, para qué y qué camino tomar y
seguirlo. 

La
izquierda que se autodefina alternativa y transformadora debería, a
mi entender, recuperar la iniciativa propositiva, es decir, dejar de
ser solamente reactiva a la derecha y mostrar con claridad y sin
complejos que el socialismo es un sistema social viable y
alternativo al actual sistema capitalista. 

Finalizo
con un párrafo, muy clarificador, del profesor de  Economía Albert
Recio, cuando expresa: […] “difícilmente se saldrá de la crisis si
el debate se limita a la militancia organizada. Para que haya un
camino a la izquierda, aunque de momento sólo sea un sendero, hace
falta recomponer fuerzas y sumar energías. Y esto requiere un
diálogo y una colaboración abierta con los sectores sociales que de
alguna forma se inscriben en la izquierda…” Y, añado yo, sin tutelas
de aparatos orgánicos e iglesias ideológicas, cuyos indudables
buenos propósitos nos hacen recordar que “el camino del infierno
está  jalonado  de buenas intenciones”.

 

Seguimos
en crisis


Por
Albert Recio
 

Hace
seis años asistí a un curso de verano del Escorial organizado por
Izquierda Unida. La sesión estelar consistía en un debate en el que
participaban Bertinotti y Llamazares. El primero tenía a gran parte
del público a su favor y, quizás animado por ello, realizó una
intervención en la que se refería a la crisis del capitalismo y a
las nuevas ofensivas anticapitalistas. Llamazares le replicó
indicando que en su opinión la izquierda estaba en una situación
bastante más a la defensiva. Por desgracia el tiempo ha indicado
quien estaba más acertado en su apreciación de la situación, aunque
me temo que tener razón en este caso no consuele a ninguno de los
dos, ni a sus seguidores, simpatizantes y amigos. Si en algún lugar
está la izquierda es más cerca de las alcantarillas, en las que
antaño dibujaba Peridis a Santiago Carrillo, que en cualquier otro
lugar. Y no sólo en Francia e Italia, sino prácticamente en toda
Europa (América es hoy otra cosa, pero llevamos ya mucha historia a
cuestas como para optar por  tener más información y perspectiva
antes de juzgar lo que van a dar de sí estas experiencias
latinoamericanas). El retroceso no es sólo electoral sino sobre todo
de presencia social. Por esto me parece absurdo que el debate sobre
la crisis de Izquierda Unida se plantee como una pelea entre líneas.
O que se pida, como hoy mismo he leído en la página del PSUC Viu,
que hay que ir a un debate largo y extenso, pero donde los
comunistas deben participar bien cohesionados. Me temo que hay tipos
de cohesión que limitan, más que favorecen, el debate. Esta
necesidad de análisis y debate existe, pero se trata de una cuestión
tan estratégica y compleja que supera con mucho lo que puede dar de
sí una organización como Izquierda Unida. Me resulta insensato
pensar en un debate real partiendo de la confrontación en bloques, o
de grupos organizados en torno a identidades cerradas. Si de lo que
se trata es de evitar el desastre total y apoyarse en lo que existe
para consolidar el mayor espacio posible de disidencia y acción
crítica, lo más urgente es ver qué y cómo se puede salvar del
desastre. Y cómo una organización con representación institucional
favorece un proceso social abierto que permita alguna reconstrucción
de un espacio de izquierdas, necesariamente contradictorio. Un
espacio necesitado de un análisis con la mente abierta a la
comprensión de un mundo que ha cambiado de base a partir de un guión
distinto del que habíamos ensayado. Un espacio que posibilite
respuestas sociales a los desastres nuevos y viejos que generan el
capitalismo y el patriarcado, que provoca una cultura del
crecimiento y el desarrollo tecnológico que promete nuevas
modalidades de las viejas plagas que han azotado la humanidad. Y que
exige como condición para ser factible una actitud de respeto entre
todos y todas que casi siempre ha faltado en unas izquierdas más
preocupadas de pelear por el control de “su” territorio, más
dedicadas a recitar sus “mantras”, que de aplicar la vieja idea de
combinar el análisis certero con el ejercicio activo del trabajo de
topo para la transformación social. Para que quede claro, creo que
si Izquierda Unida aún quiere ser útil tiene que combinar la
búsqueda de respuestas que permitan su supervivencia organizada a
corto plazo, con el desarrollo de un proceso a largo plazo (pero sin
tregua) que favorezca la creación de instituciones y mecanismos
adecuados para la producción de alternativas sociales en el plano de
las ideas y la acción social. 





La
arrogancia del embajador


Por
Higinio Polo

El
pasado diez de abril, Eduardo Aguirre, embajador norteamericano en
España, ofreció una conferencia en el Círculo Ecuestre de Barcelona
(un club de la burguesía catalana) con el título Más allá de
Bucarest: retos y oportunidades para la OTAN
. El embajador
—destinado en 2005 a Madrid por George W. Bush, seguro del terreno
que pisaba, dueño de la arrogancia que acompaña a casi todos los
diplomáticos norteamericanos en el mundo, olvidadizo en los asuntos
que Washington prefiere ocultar, seguro de la impunidad con que
puede mentir sin que nadie, en foros como el Círculo Ecuestre, le
ponga ante el espejo de sus mentiras— destacó en su intervención que
tanto Estados Unidos como España tienen como prioridad número uno
la lucha contra el terrorismo, e insistió en que la OTAN tiene
grandes desafíos en los Balcanes, en Afganistán y en Asia Central.
Al parecer, todo el acto transcurrió de forma cordial y educada.

Sin
embargo, con la soberbia tradicional de que han hecho gala en los
últimos años los miembros del gobierno Bush, Eduardo Aguirre se
permitió incluso la descortesía de aleccionar públicamente a España
sobre el rumbo de su política exterior, en una grosera intromisión
en los asuntos internos de otro país que puso de manifiesto la
exigencia de Washington a Madrid: el gobierno español debe
subordinarse a la política norteamericana y a sus intereses. El
embajador Aguirre, un decidido intervencionista en los asuntos
internos de otros países, llegó incluso a exigir a los bancos
españoles que no negocien con Irán,  que los ciudadanos españoles no
viajaran a Cuba (sugiriendo, en el colmo de la zafiedad, que muchos
lo hacían para “practicar turismo sexual”), y a exigir que no se
apoyase al gobierno cubano. Finalizó pidiendo una campaña
propagandística (que debería ser pagada por el erario público) para
crear entre la población española un estado de opinión favorable a
que “la OTAN pueda actuar con las manos libres en Afganistán”. Por
increíble que parezca, y siete años después de la invasión
norteamericana de Afganistán, el embajador Aguirre estaba pidiendo
que se hiciese pedagogía de la guerra. Hizo pocas referencias a Iraq,
pese a la cercanía del quinto aniversario de la invasión
norteamericana, tal vez porque los centenares de miles de muertos
que ha causado la feroz intervención de su país no merecen, para él,
ni siquiera un leve recordatorio.

El
mismo día que el olvidadizo embajador impartía su doctrina en el
Círculo Ecuestre y repartía sus amenazas a sectores de la sociedad
española, el diario barcelonés La Vanguardia publicaba una
entrevista con el investigador Trevor Paglen, donde éste explicaba
que el presidente Bush y la CIA habían impulsado un programa secreto
de detenciones y tortura con ramificaciones en todo el mundo. Además
de Guantánamo, Paglen ha documentado la existencia  de cárceles
secretas norteamericanas en Thailandia, Egipto, Siria, Marruecos,
Polonia y Rumanía, además de en algunos países africanos. Por
supuesto, Aguirre no dijo ni una palabra sobre ello. De manera que
los norteamericanos no sólo siguen bombardeando a la población civil
en Iraq o Afganistán, no sólo siguen organizando grupos de
mercenarios que salen de caza en el atormentado Oriente Medio, no
sólo siguen planificando fríamente el asesinato de quienes se oponen
en Iraq a la ocupación, sino que, además, siguen torturando a
detenidos en esas prisiones secretas, puesto que, como sabemos
ahora, los agentes y mercenarios de la CIA han secuestrado a decenas
de personas en diferentes países del mundo.

La
entrevista con Trevor Paglen no fue la única noticia que desmintió
clamorosamente las palabras del arrogante embajador. Tres días
después de su conferencia, otro diario, El País, también poco
sospechoso de albergar intenciones antiamericanas, difundía un
reportaje sobre el libro que acaba de publicar Carla del Ponte, la
antigua fiscal del tribunal de la ONU para la desaparecida
Yugoslavia. En ese libro, la fiscal documenta la ferocidad de la
guerrilla albanokosovar del UÇK (organizada, armada y financiada por
Estados Unidos para culminar la destrucción de la antigua
Yugoslavia), guerrilla que llegó a asesinar a centenares de serbios
trasladándolos a un hospital-prisión de la ciudad albanesa de Burrel,
donde los presos eran sometidos a operaciones quirúrgicas para
extraerles las vísceras que después enviaban y vendían a hospitales
de otros países que son cómplices en el mercado negro mundial de
tráfico de órganos humanos. Cuando los prisioneros  serbios ya no
podían suministrar órganos, eran asesinados.  Esa espantosa casa
de la muerte
,  —organizada en un país, Albania, que se ha
convertido en un verdadero protectorado de Estados Unidos, donde su
embajada supervisa la acción del gobierno— es otra muestra más del
verdadero rostro de la política exterior de Washington.

Por
supuesto,  en su conferencia del Círculo Ecuestre, el embajador
Aguirre no dijo ni una sola palabra sobre ese proceder de su país y
de su gobierno, como no dijo nada de la ferocidad con que Washington
está forzando a otros países aliados en la OTAN a participar en sus
guerras de conquista. Tampoco se hubiera sentido conmovido el
embajador ante la evidencia de los desmanes y atrocidades que el
gobierno Bush está cometiendo en el mundo si algún asistente a su
conferencia le hubiera puesto frente al espejo de sus mentiras: con
toda probabilidad hubiera hecho gala, una vez más, de su desenvuelta
mendacidad, de su falta de humanidad, de su frialdad ante el
sufrimiento ajeno. De hecho, no hacía falta que nadie le
interrogase, porque la sensibilidad del gobierno norteamericano ante
las reclamaciones y las protestas puede ilustrarse con la respuesta
que dio el director de la CIA a Carla del Ponte, cuando le pedía
ayuda para detener a criminales de guerra: “Mire, señora, lo que
usted piense me importa una mierda”.

Mientras,
en el Círculo Ecuestre, Aguirre tenía la desvergüenza de hablar de
“turismo sexual” para atacar una vez más a Cuba, el mentiroso
embajador no dijo una palabra sobre la posibilidad de cerrar los
numerosos burdeles que sus empresas-pantalla organizan por todo el
mundo para servicio de los soldados norteamericanos. Mientras
hablaba de grupos terroristas, el mendaz embajador olvidó mencionar
el activo terrorismo de sus mercenarios en Iraq, Afganistán, Líbano
o Irán. Mientras exigía que el gobierno español envíe más soldados a
Afganistán, pasaba de puntillas sobre la catástrofe humana que sus
tropas han causado en Oriente Medio.

La
conferencia de Eduardo Aguirre fue un acto más de la mentira, porque
el gobierno norteamericano, por boca del embajador, no sólo nos
miente, no sólo nos amenaza, sino que además oculta interesadamente
que está manteniendo prisiones secretas por el mundo, deteniendo a
muchas personas inocentes, organizando grupos de terroristas
mercenarios, extendiendo la guerra, violando la legalidad
internacional, incumpliendo las Convenciones de Ginebra, ayudando a
organizaciones de mafiosos y criminales cuando le resultan útiles,
instalando en el poder a criminales como Hashim Thaçi, jefe del UÇK
y ahora primer ministro de Kosovo, cerrando los ojos ante la
utilización de mataderos clandestinos como el de Burrel, en Albania
. 

 



Una
nueva ley de educación: ¿y la cohesión social?


Por
Joan M. Girona*

Barcelona, abril 2008

En
el debate que ha generado la publicación de las bases para una ley
de educación de Catalunya (una llei de país) no aparece
prácticamente ninguna referencia a un aspecto básico: la cohesión
social. Con este escrito intentaremos exponer algunas reflexiones
alrededor de esta cuestión.

La
escuela debería ser la primera instancia que ayudara a conseguir un
país cohesionado socialmente. Debe ser ella misma inclusiva, ayudar
a cohesionar a todos sus alumnos, como está recogido formalmente en
las distintas normativas del Departament d’Educació de Catalunya. Si
cada centro escolar debe ser inclusivo, la política educativa del
país debería, como mínimo, seguir esa orientación.

Actualmente
existen en Catalunya tres redes escolares (o educativas): la
privada, la privada concertada y la pública. Tres redes que
alimentan la tendencia a la estratificación social de la mayoría de
familias catalanas. La normativa actual de matriculación introduce
ninguna corrección a esta tendencia mayoritaria, por tanto respeta
las que podemos calificar de leyes del mercado escolar. En
los momentos de decidir escuela o instituto para sus hijos los
padres se fijan en la tipología social y étnica del alumnado de los
centros; prácticamente nadie se preocupa de conocer los proyectos
educativos, los equipos de profesionales que trabajan en cada
escuela o instituto. Con lo que encontramos distintos niveles
sociales según la red escolar. Las capas altas de la sociedad
catalana llevan a sus retoños a escuelas privadas, financiadas con
sus propios bolsillos y aplicando el derecho constitucional a erigir
escuelas privadas según la normativa vigente (no confundir con el
derecho a escoger las escuelas que más gusten a cada familia,
supuesto no recogido en la constitución a pesar de que algunos
decretos sobre matriculación se apoyan en él). Las capas medias
buscan plaza en centros concertados, aceptando pagar determinadas
cuotas a cambio de que sus hijos no estén mezclados con alumnos
recién llegados a nuestro país. El resto, debe conformarse con los
centros públicos. Aquí conviven familias convencidas de las ventajas
inclusoras de la escuela pública con las familias con mayores
necesidades y desventajas sociales, económicas, lingüísticas,
étnicas… El panorama descrito no parece ayudar a la cohesión social
(no sólo en Catalunya, pues la descripción es extrapolable al
conjunto de España aunque los porcentajes sean distintos según se
trate de áreas urbanas o no. El caso extremo se da en la ciudad de
Barcelona, donde dos de cada tres alumnos se escolariza en centros
privados o concertados).

Repasemos
un poco la historia que nos ha llevado hasta aquí. A partir de 1976
los nacimientos en Catalunya iniciaron un rápido descenso que no se
frenó hasta el año 2000. Los sucesivos gobiernos de Jordi Pujol
reaccionaron cerrando centenares de aulas de escuelas públicas. Así
se conseguía que la escuela concertada, regentada por amigos
ideológicos de Convergencia, mantuviera sus aulas llenas. El
gobierno catalán incumplió reiteradamente la ley: la escuela
concertada debía ser subsidiaria de la pública, es decir, sólo se
debían concertar centros privados cuando la escuela pública fuese
insuficiente. El descenso de la natalidad coincidió con unos años
donde la escuela pública había recobrado una parte del prestigio
social que la dictadura, con la persecución y asesinatos de los
maestros republicanos, había dejado bajo mínimos. La política de CiU
echó al traste la incipiente recuperación.

Esta
mala praxis no fue objeto de ninguna protesta seria por parte de los
miembros del actual tripartito, entonces en la oposición. Mala
praxis que ha permitido a lo largo de más de veinte años una enorme
facilidad en escoger aquel centro que más gustara: teniendo en
cuenta las tendencias antes expuestas. Así, una parte de las
familias de clase media y obrera con trabajo fijo han podido evitar
que sus hijos se mezclaran con otros niños de situación
socioeconómica desfavorable, provenientes de países pobres o con
necesidades educativas especiales. La red pública ha recibido a
todos los alumnos; la red concertada, gracias a una hábil picaresca
conocida y permitida desde la administración (el presidente Pujol lo
reconoció públicamente), ha evitado este tipo de alumnado.

Una
de las consecuencias más graves ha sido la desproporcionada
distribución del alumnado inmigrante: 85% en la pública y un 15% en
la concertada, según datos del departamento de educación. Estos
alumnos escolarizados en guetos no se integran en Cataluña, se
integran en una realidad distinta. El aumento de los recursos no
resuelve la situación. La cohesión social y la mejora de los
resultados académicos se conseguiría en centros diversos: en centros
donde esté representada la diversidad existente en la sociedad. Se
ayudaría a la cohesión si el centro escolar recogiera en su alumnado
una mezcla semejante a la existente en su entorno inmediato. Si los
chicos y chicas no encuentran en su instituto la misma composición
de personas que encuentran en el  barrio donde viven su percepción
de la realidad del país estará distorsionada. Esta situación
guetificada tampoco favorece a los centros de élite. Los niños y
niñas que solamente se relacionan con los de su clase social (alta
en este caso) también tendrán su visión deformada de la sociedad en
la que viven y seguramente vivirán en el futuro.

El
Pacto Nacional sobre la Educación de 2007 mantuvo este estado de
cosas. Instauró la sexta hora en los centros públicos de primaria,
una decisión que más que favorecer los aprendizajes de los niños y
niñas sirvió para consolidar la red concertada, que así se iguala a
la pública en número de horas lectivas. El aumento del tiempo de
permanencia en las aulas no es ninguna garantía de mejora de los
aprendizajes y sí puede ser un inconveniente al desarrollo infantil.
Los niños y niñas para crecer correctamente en todos los aspectos
necesitan tiempo para jugar (juegos no dirigidos, espontáneos,
activos, jugando con la imaginación) tiempo no organizado. La
mayoría de las familias, no obstante, lo agradecen ya que deben
descontar una hora menos en donde guardar sus hijos. No es la mejor
manera de compaginar los horarios familiares el aumentar las horas
de permanencia en los centros escolares. La necesidad de muchas
parejas de dejar en las guarderías a sus hijos pequeños siete o más
horas representa un perjuicio para estas criaturas. Los responsables
no son los padres sino la organización social que les obliga a
trabajar tantas horas para poder sobrevivir.

Y,
en cambio, se ha incumplido el acuerdo escrito en el citado Pacto
Nacional de igualar los deberes de los centros concertados con los
públicos (no sólo igualar sus derechos): la igualdad de trato frente
a alumnos inmigrantes. No estamos pidiendo el reparto de los alumnos
extranjeros, estamos pidiendo una política de admisión a los centros
distinta. Cambios en la citada normativa de matriculación. Olvidar
el inexistente derecho constitucional de escoger el centro escolar
por parte de los padres y llenar de contenido las comisiones de
matriculación. Una única ventanilla de preinscripción a nivel
municipal o comarcal. Todos los alumnos, autóctonos y extranjeros,
estarían en las mismas condiciones y serían distribuidos entre todos
los centros pagados con dinero público. Probablemente la cohesión
social de los alumnos de este país mejoraría.

Es
significativo el proceso previo a la presentación de las bases de la
futura ley. No es de recibo la aceptación acrítica de los informes
publicados al inicio del presente curso escolar (informes Pisa y
Bofia) con los comentarios mediáticos interesados. Se ha aceptado
que la realidad de la educación en nuestro país es muy negativa. Se
ha confundido el deseo —presentar una mala situación para justificar
socialmente los cambios neoliberales de la nueva ley— con la
realidad: la situación no es tan negativa. Así, se han resaltado los
aspectos más fácilmente cuantificables, resultados, notas, exámenes,
pruebas… y no los aspectos cualitativos. No se ha valorado el nivel
de cohesión social. A pesar del panorama descrito anteriormente, los
resultados del alumnado catalán más desfavorecido, que es el que va
a la pública, supera la media de los resultados del informe PISA,
mientras que el de nivel socioeconómico alto, que se escolariza en
la privada o concertada, no llega a la media.

El
fracaso escolar entre los hijos de universitarios es del 2%,
mientras que entre los hijos de quienes no tienen estudios es del
40%. Pensar que con mejor didáctica conseguiremos que ese 40% baje
al 2% me parece bien intencionado, pero poco realista. Según el
informe PISA, el 50% del rendimiento educativo de los jóvenes se
explica por la posición social de su familia, un 18% por la
composición socioeconómica de las familias de los estudiantes del
centro educativo, y un 6% por características didácticas y
organizativas de los propios centros escolares. En los setenta, la
tasa de niños por profesor era de 33, actualmente es de 11. Las
posibilidades de la hija de un
campesino de estudiar bachillerato eran del 15%, hoy son del 58%. La
actual tasa de fracaso escolar es preocupante, próxima al 30%, pero
entonces era del 35%, y la escolarización obligatoria duraba 8 años,
y no 10, como en la actualidad (J. Saturnino Martínez, ¿Crisis
en la educación?”, El País, 14.01.2008). También es digno de
atención otro motivo que coayuda al abandono precoz de los estudios.
España es el único país de la UE donde se han creado (entre 2006 y
2007) más de 300.000 puestos de trabajo para personas que no han
completado la enseñanza secundaria obligatoria (datos de El País,
Negocios, 30.03.08). Esto supone una cuarta parte de los empleos
creados. No parece un gran aliciente para seguir estudiando.

La
realidad educativa es, pues, más poliédrica de lo que se ha
reflejado hasta ahora en prensa, radio y televisión, sin apenas
distinciones ideológicas. ¿Cómo no ha podido neutralizar el Gobierno
tal desastre comunicativo, que asimila nuestro país a los más
tercermundistas?

Leyendo
las bases de la nueva ley no se observa ninguna intención de
corregir esta situación: al contrario, se consagra la existencia de
la red concertada, ahora ya no subsidiaria sino con los mismos
derechos (¿para cuándo los deberes?) que la pública. Además la mayor
autonomía de los centros, la posibilidad de los idearios, según como
se utilice puede aumentar las diferencias sociales entre pública y
concertada, incluso entre centros públicos. Si no cambia la
normativa de matriculación, si cada familia puede escoger el centro
que le plazca la autonomía de los centros favorecerá aún más a
aquéllos que acogen a las familias con más posibilidades e interés
por sus hijos y castigará al resto. El ideario de centro puede
ayudar a cribar el posible alumnado. Hoy, escuelas católicas lo
esgrimen; mañana un centro público puede presentarse con un ideario
que potencie, por ejemplo, la educación física y así poder dejar
fuera a ciertos alumnos o alumnas. Algo parecido está pasando en
algún centro público especializado en música. Su ideario,
indirectamente, le permite seleccionar alumnado.

En
principio no dudamos de las intenciones de los redactores de la
nueva ley, pero parece que éstas no van a favorecer la cohesión
social de nuestros centros escolares y por ende de nuestra sociedad.
Así no se prepara un futuro mejor para la juventud. 


*[Joan M Girona es Profesor de secundaria y exdirector del
Programa de Educación Compensatoria]


 


Zapatero
encomienda la ciencia y las universidades a una representante de las
privadas y de la patronal



Por Albert Corominas · Vera Sacristán*



20
de abril de 2008

El
sábado 12 de abril de 2008, el presidente Rodríguez Zapatero anunció
la creación de un nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación, cuyo
objetivo es “que la innovación sea uno de los motores de la
economía”

(1)
.

Tiempo
habrá de discutir los pros y contras de la decisión de segregar del
Ministerio de Educación las competencias sobre universidades,
investigación y política científica y tecnológica. Hoy nos
limitaremos a presentar los primeros nombramientos asociados a este
nuevo ministerio, por si arrojan alguna luz sobre el futuro que cabe
esperar para la universidad y la investigación españolas.  

En
primer lugar, ¿quién es la nueva ministra de Ciencia e Innovación?
Se ha repetido hasta la saciedad que Cristina Garmendia es una
investigadora destacada en un tema puntero, se doctoró con premio
extraordinario en la Universidad Autónoma de Madrid en 1989 con una
tesis en biología molecular, obtuvo tres años más tarde un MBA en el
IESE de la Universidad de Navarra (del Opus Dei) y, ocho más tarde,
era presidenta de Genetrix S.L., una empresa fundada por ella
misma. 

Menos
se ha difundido que, desde entonces, es una activa empresaria y que,
actualmente, es miembro de la junta directiva de la Confederación
Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), miembro del consejo
asesor de la Fundación Botín y presidenta de la Asociación Española
de Bioempresas (ASEBIO), “plataforma de encuentro del sector
biotecnológico, [que] representa los intereses de sus asociados ante
las administraciones regionales, nacionales y europeas”. Se ha dicho
de ella que su conocimiento de la universidad es escaso, pero esta
afirmación no es cierta, porque la nueva ministra es miembro del
consejo profesional de ESADE (conocida escuela de negocios de la
universidad privada Ramon Llull) y miembro de los consejos asesores
de las universidades, también privadas, Francisco de Vitoria y
Antonio de Nebrija. Así que algo sabe de universidades… privadas.
Como también sabe de empresas farmacéuticas: según destaca el
currículum que ha hecho público la presidencia del gobierno,
recientemente ha sido ratificada como presidenta de la empresa
Cellerix S.L. por un consorcio internacional de inversores formado
por Roche, Novartis, LSP y Ventech. 

Pero
los primeros nombramientos no se acaban con la ministra. ¿Quiénes
son los altos cargos del nuevo ministerio? Jorge Barrero, jefe del
gabinete de la ministra, es secretario general de la Asociación
Española de Bioempresas (ASEBIO), que preside Garmendia. El nuevo
secretario de estado de Investigación, Carlos Martínez, hasta ahora
presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(CSIC), es cofundador, con la ministra, de la sociedad Genetrix S.L.
En cuanto al secretario de estado de Universidades, Màrius Rubiralta,
es catedrático de la Facultad de Farmacia de la Universidad de
Barcelona y, antes de ser rector, fue el impulsor y director general
del Parc Científic de Barcelona, la entidad que acoge empresas y
centros de investigación “en áreas emergentes de la investigación
química, farmacéutica y biotecnológica así como en 
nanobioingeniería”.  

Este
es el ministerio que va a dirigir el futuro de la investigación en
España, que abarca desde las ciencias sociales hasta la tecnología,
desde las humanidades hasta las ciencias experimentales. Este es el
ministerio que va a impulsar la adaptación de las universidades
públicas a los Espacios Europeos de Educación Superior y de
Investigación. Y, por supuesto, el ministerio que va a conseguir que
“la innovación sea uno de los motores de la economía”. ¿Cuánto
margen queda para la duda sobre qué dirección va  a tomar? 


 (1)


NOTA:


Declaraciones de Cristina Garmendia, recogidas en El País,
13/04/2008. Las otras informaciones mencionadas en el texto
provienen de


http://www.la-moncloa.es/


o de las páginas web de las entidades correspondientes. 


*[Albert Corominas es profesor de organización industrial y
Vera Sacristán es profesora de matemática aplicada, ambos de la
Universitat Politècnica de Catalunya. Pertenecen, asimismo, a la
asociación UpiC (http://www.upc.edu/upic).]


 


A
funciona la derecha

 



Aguirre anula un curso sobre memoria histórica

La
actividad, dirigida a profesores de primaria y secundaria, estaba
cerrada desde diciembre y empezaba ayer

Por Pilar Álvarez
— Madrid,
1 de abril de 2008

La
memoria histórica no es una prioridad en Madrid. La Consejería de
Educación ha anulado un curso sobre esta materia organizado por el
Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Sefarad de Fuenlabrada. El
seminario Experiencias de historia oral en el aula, dirigido
a profesores, debía comenzar ayer.

Pero
se canceló hace una semana por ser "excesivamente monográfico" y por
reiterar el tema de otro organizado en 2007, según la comunicación
oficial enviada a los organizadores. En el IES Sefarad consideran
que se ha vetado por abordar "un asunto tabú" para el Gobierno
regional de Esperanza Aguirre (PP). Su partido votó en contra de la
vigente Ley de Memoria Histórica en el Congreso, excepto en siete
preceptos.

No
es el primer curso centrado en asuntos conflictivos para los
populares que se queda en el camino. A mitad de marzo, la consejería
canceló otro taller para profesores en San Lorenzo de El Escorial
sobre Educación para la Ciudadanía. La consejera de Educación, Lucía
Figar, ha manifestado que facilitará la objeción de conciencia
contra esa asignatura.

El
seminario de Fuenlabrada, con el programa y el cuadro de ponentes
cerrados, según el centro, desde diciembre, comenzaba con la
conferencia Viaje a la memoria histórica: los abogados de Atocha.
Incluía intervenciones sobre el Holocausto, la propaganda en los
grandes conflictos del siglo XX, la represión franquista o la
educación en la Segunda República. El Centro de Apoyo al Profesorado
(CAP) de Fuenlabrada, responsable de gestionar el curso y pagar a
los ponentes con dinero de la consejería, envió un correo
electrónico a los organizadores el 25 de marzo, dos días antes de
que acabara el plazo de presentación de solicitudes. Les comunicaban
que la consejería había decidido "no autorizar" la actividad.

Los
argumentos oficiales para cancelar el curso "son sólo una excusa",
según el jefe de Geografía e Historia del IES Sefarad, Fernando
Hernández. En 2007, el instituto celebró otro taller titulado La
memoria histórica en el aula: metodología y experiencias
. El de
este año era "su continuación y no una reiteración", según
Hernández. Oficialmente, ha sido cancelado también por enfocarse
tanto para docentes de primaria como de secundaria. Pero la
convocatoria de 2007 era igual de genérica, según comprobó este
periódico. También hace un año se trataba de un tema "monográfico".
Un portavoz de Educación añadió que la memoria histórica "no forma
parte de las líneas prioritarias en materia de formación".


Elías Rodríguez, asesor del CAP de Fuenlabrada, se remite a la
explicación oficial, pero admite que "nunca" se había producido una
anulación similar, sólo en caso de falta de solicitudes. El CAP
organiza unas 120 actividades anuales, entre cursos, seminarios y
jornadas de trabajo.


Agustín Moreno, profesor de Historia del IES Salvador Allende
(Fuenlabrada) y uno de los invitados, considera la cancelación "un
caso de sectarismo fuera de lugar". Otra de las ponentes afectadas,
la profesora del Departamento de Historia de la Comunicación Social
de la Universidad Complutense Mirta Núñez, tildó lo ocurrido de
"aberrante". Núñez lo achacó a una "voluntad política" que no tiene
nada que ver con la educación.

 

La biblioteca de Babel


Michael T. Klare
Sangre y
petróleo. Peligros y consecuencias de la dependencia del crudo

trad. de J. A. Bravo, Urano, Barcelona, 2006, 395
págs.


Quienes
nos hemos opuesto a la fantasmagórica “guerra contra el terrorismo”,
nos hemos visto obligados a dedicar mucho tiempo a desvelar el
carácter falaz de los motivos declarados para invadir países y
derrocar gobiernos en el Oriente Medio y en el Asia Central. El
problema es que, mientras hacíamos eso, no estábamos discutiendo
sobre los problemas de fondo que están en el origen de esas
intervenciones político-militares. Michael T. Klare, profesor en el
Hampshire College de Amherst (Massachusetts, EEUU), director
del Five College Program in Peace and World Security Studies
y reconocido experto en temas de defensa y seguridad internacional,
va directo al grano y expone con rigor y claridad las causas
materiales de esas políticas agresivas que, sin duda, constituyen
las principales amenazas a la paz y la seguridad mundial. El título
y el subtítulo del libro son bastante expresivos al respecto. A
partir de la argumentación de Klare, fundamentada en una multitud de
datos apabullante, el lector se puede hacer una idea bastante
precisa del callejón sin salida al que nos están conduciendo las
políticas de los mandamases occidentales sobre lo que ellos llaman
la “seguridad energética” (¡sic!). Un conjunto de decisiones que, a
la vista de sus efectos prácticos, se pueden caracterizar como
“múltiples crímenes y desastres para hoy y ausencia de alternativas
para mañana”. Klare también deja claro que lo peor está por venir:
teniendo en cuenta el incremento previsto de la petrodependencia
occidental y la ausencia de alternativas energéticas para mantener
las sociedades occidentales tal y como son ahora, en algo más de una
década asistiremos a una rivalidad a vida o muerte entre EEUU, Rusia
y China (tres Estados con armas nucleares) por la apropiación de un
“oro negro” cada vez más escaso. El libro acaba, de todos modos, con
una propuesta para “una estrategia para la autonomía energética y la
integridad” que abre una puerta a la esperanza. Una lectura
imprescindible para entender la magnitud de los problemas de hoy y
de los desafíos que tenemos por delante.


[José Luis Gordillo]

 


Eduard Rodriguez
Farré y Salvador López Arnal
Casi todo lo
que usted desea saber sobre los efectos de la energía nuclear en la
salud y el medio ambiente

El Viejo Topo, Barcelona 2008 

El
tema nuclear ha regresado a la actualidad. Por un lado, desde
poderosas instancias se han elogiado las supuestas ventajas de este
tipo de energía. El mismísimo George Bush la presentaba hace unos
meses como la mejor alternativa a las energías fósiles ya que “no
contamina ni contribuye al cambio climático”. A su vez, diversos
periódicos y revistas divulgativas —políticas, científicas y
ecologistas—  informaban sobre La venganza de la Tierra, el
último libro de James Lovelock, creador de la hipótesis Gaia, en el
cual manifestaba su apoyo a la energía nuclear. Por otro lado, hace
unos días, los periódicos informaban de un accidente, todavía poco
aclarado, en la central nuclear de Ascó que alertaba una vez más a
la población poniendo desgraciadamente de manifiesto la
imposibilidad de vivir en paz con nucleares.

En
este contexto, parece fuera de toda duda la necesidad de informarse
sobre este tema y obtener buenos argumentos para poder seguir
exclamando: “¿Nucleares? ¡No, gracias!” Y este oportuno libro
constituye una inmejorable herramienta para ello. Una larga
conversación, dividida en quince apartados, entre S. López Arnal y
E. Rodríguez Farré, compone su parte central. En ella, el profesor y
filósofo López Arnal dialoga sobre los principales temas que
aparecen en el debate sobre la energía nuclear con Rodríguez Farré,
médico experto en toxicología y veterano luchador antinuclear: desde
el funcionamiento de una central hasta su aplicación armamentística,
pasando por el problema generado por los residuos. Convencidos ambos
de que la ciencia “asentada y públicamente transparente” es “un
aliado imprescindible para la búsqueda de nuevas formas económicas y
energéticas, respetuosas con el medio ambiente y con los seres
humanos, que posibiliten una vida mejor”, el lenguaje, a lo largo de
la entrevista, es claro y accesible (para los escasos pasajes
técnicos que contiene se ha tenido el detalle de preparar al final
del volumen un glosario, además de ilustrativos anexos).

Acompañan
a esta interesante conversación, otros buenos textos: a modo de
prefacio, abre el volumen un escrito de Jorge Riechmann, donde
reflexiona sobre el impacto del último libro de Lovelock en la
conciencia ecologista (“La reflexión reciente de James Lovelock
¿obligaría a abandonar las posiciones básicas del movimiento
ecologista?”). Le sigue un estupendo prólogo de Enric Tello, en el
que se presenta al libro como un buen instrumento para forjar la
necesaria resistencia cívica frente al “realismo fantasmagórico” de
los poderosos grupos de presión pro-nucleares. Cierran el volumen
textos de Santiago Alba Rico: “Günther Anders, Claude Eatherly:
ciencia y conciencia”, Joaquim Sempere: “¿Cómo orientarse ante el
final de las energías fósiles?” y Joan Pallisé, quien nos recuerda
que las consecuencias del debate nuclear “son demasiado importantes
para dejarlas exclusivamente en manos de los expertos”. La
conclusión, pues, está servida: hay que leer este libro y
recomendarlo. ¡Mejor activos hoy que mañana radioactivos!


[Xavier Pedrol]

 


Devedeando, que es gerundio


El 68 (francés)
en DVD

Llegamos
ya a las cuarenta primaveras de aquel mayo de 1968 en que se buscó
la playa bajo los adoquines de las calles de París. Aunque, por
poner sólo un ejemplo, Robert Bresson rodó Une femme douce en
la capital francesa sin prestar la menor atención a la convulsión
que estaba teniendo lugar en ese preciso momento, el mundillo del
cine francés no fue ajeno al acontecimiento —con el precedente del
affaire Langlois a raíz de su destitución como director de la
Cinemateca por parte del entonces ministro de Cultura, André
Malraux, y el posterior boicot de los cineastas en el Festival de
Cannes—, y algunos de sus representantes más destacados se
embarcaron en novedosos proyectos cinematográficos políticamente
militantes y formalmente transgresores en que la figura del director
se diluía en el anonimato del colectivo; es el caso de los Grupos
Medvedkin y sus documentales sobre la vida fabril y las huelgas
obreras de Besançon y Sochaux (impulsados por Chris Marker, Jean-Luc
Godard, Bruno Muel y otros, con el precedente del grupo SLON y el
destacable filme colectivo Loin de Vietnam, de 1967) o del
Grupo Dziga Vertov (Godard de nuevo y Jean-Pierre Gorin, en plan
maoístas impenitentes). Sin olvidar, claro está, los ciné-tracts,
breves documentales contrainformativos sobre la revuelta en las
calles de París, tras los que se ocultaban de nuevo, entre otros
muchos, Godard, Marker o Alain Resnais. 

A
la espera de disponer aquí en DVD de estos trabajos cinematográficos
más genuinamente deudores de la efervescencia revolucionaria del 68
(¡ojo al dato!: el prometido cofre de Intermedio sobre Godard y el
Grupo Dziga Vertov está previsto que salga a la venta este mismo mes
de mayo; el correspondiente a los Groupes Medvedkine sigue sólo
disponible en la versión francesa), amén de otros títulos
emblemáticos de la resaca post-68 (destaquemos Mourir à 30 ans,
dirigida en 1982 por Romain Goupil, reconvertido ahora, por cierto,
en uno de los jaleadores de Sarkozy junto con otros inefables de la
intelectualidad mediática francesa), poco más se ha editado en DVD
por estos lares que entronque con los sucesos de mayo, con el
agravante añadido, para quien desee una aproximación más directa a
los hechos, de tratarse solamente de obras de ficción. Ahí va, pues,
una lista brevemente razonada de esas películas y de algunas otras
obras, sólo disponibles en francés, que sí poseen un carácter
documental: 


Jean-Luc Godard
La chinoise

1967; Filmax, 2006

Premonitorio
y ambivalente retrato de una célula maoísta en el París anterior al
68 y de sus elucubraciones ideológicas. Si no estuviéramos
advertidos de que Godard comulgaba con esta tendencia política, en
muchos momentos podríamos pensar que se trata de una ácida parodia.
 

Louis Malle
Milou en mayo


1989; Avalon-Fnac, 2006

El
mayo vivido desde la distancia por una acomodada familia de
provincias. Teniendo en cuenta el año de producción, cabe destacar
que Malle pusiera a los intérpretes a entonar “La internacional”
 


Bernardo Bertolucci
Soñadores

2003; Lauren Films, 2006

El
señor Bertolucci perpetró esta película con la intención de
deleitarnos con los aspectos erótico-festivos del mayo francés.
Aunque no cabe duda de que existieron, Soñadores es tramposa
y funcional al discurso actualmente dominante, en que todo análisis
político de los hechos –vade retro– cede paso a un énfasis en
la afirmación de la identidad individual y sexual de la juventud de
la época.
 


Philippe Garrel
Les amants
réguliers


2004; Intermedio, 2007

En
parte con el propósito de ofrecer un contrapeso a la anterior,
Philippe Garrel tomó literalmente prestados el atrezo y a uno de los
intérpretes de Soñadores —su hijo Louis Garrel— para retratar
las desventuras de un joven bohemio, poeta de inclinaciones
anarquistas e insumiso al ejército francés. Aquí la premisa ya no es
la política como pretexto para mojar, sino un recorrido por el
proceso de desencanto a raíz de los fracasos colectivos (en las
barricadas del Barrio Latino) y de los fracasos personales (en la
posterior relación amorosa a la que el protagonista recurre como
tabla de salvación).
 


Les Groupes
Medvedkine



1967-1973; Éditions Montparnasse, 2006

Algunos
de los directores más destacados de la época ponen sus medios y
conocimientos cinematográficos a disposición de los obreros en
huelga para que expliquen por sí mismos sus condiciones de vida y
sus reivindicaciones. Incluye el documental Á bientôt j’espère
sobre la ocupación de la fábrica Rhodiaceta de Besançon en el 67,
precedente de lo que vendría un año después.
 


William Klein
Grands soir et
petits matins



1978; GCTHV, 2004

Pasados

diez años, el fotógrafo William Klein montó las imágenes que, por
encargo de los “Estados Generales del Cine”, había tomado del
enfrentamiento entre los estudiantes y los antidisturbios de los CRS
en el Barrio Latino de París.
 


Hervé Le Roux
Reprise

1996; Éditions Montparnasse, 2006

Al modo en que Joaquim Jordà abordaría
después su obra Veinte años no es nada, Hervé Le Roux
localizó a una mujer que, en un breve documental rodado en el ocaso
del movimiento huelguístico del 68 en la fábrica de pilas Wonder, se
negaba a volver al trabajo por sentirse traicionada por los
sindicatos. Ésta es su historia y la de sus compañeros casi treinta
años después. 


[Carles Mercadal]






PÁGINAS-AMIGAS


Centre de Treball
i Documentació (CTD)


http://www.cetede.org

Nómadas. Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas




http://www.ucm.es/info/nomadas

El Viejo Topo


http://www.elviejotopo.com

La Insignia



http://www.lainsignia.org

Sin permiso

http://www.sinpermiso.info

 


Revista
mientras
tanto

Contenido del
número 103

 mientras
ta
nto


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Verano 2007

103


NOTAS
EDITORIALES
La historia interminable: nueva crisis financiera
A. Recio
Dilemas constitucionales en
Venezuela
G. Pisarello
La
sombra de un ciudadano ejemplar
J. Torrell
En la muerte de Lluís Maria Xirinacs
J. Sempere
 


ARTÍCULOS
LOS SERVICIOS SOCIALES Y LA CUARTA PATA (¿COJA?) DEL
ESTADO DEL BIENESTAR EN ESPAÑA
José Adelantado

EL
CUIDADO DE LA DEPENDENCIA: UN TRABAJO DE CUIDADO
Teresa Torns

SINDICATOS Y JÓVENES: EL RETO DE SUS VÍNCULOS
Antonio Antón

DERECHOS
FORMALES Y DERECHOS REALES DE LOS TRABAJADORES EN LA ESPAÑA
DE COMIENZOS DEL SIGLO XXI
Daniel Lacalle

L’ESGLÈSIA CATÒLICO ROMANA A ESPANYA: PODER I PRIVILEGI
Ángel Zaragoza i Tafalla


RESEÑA
Entrada en la Barbarie
Joaquim Sempere

 



mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

 


Avance del número
doble 104-105

mientras
ta
nto

BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB


2008

104-105

NOTAS EDITORIALES
¿Cambio climático global o crisis socio-ecológica?





A. Recio

Elecciones: ganará la derecha, ¿pero cuál?





J.-R. Capella

La Unión Europea y el arte del doble rasero





G. Pisarello y X. Pedrol

Sucesión y desinformación





J. L. Gordillo

El catolicismo conservador, el pan nuestro de cada día





A. Madrid

En la muerte de Josep Guinovart

J.-R. Capella


 
ARTÍCULOS



LOS COMUNISTAS ANTE LA TRANSICIÓN





Josep Fontana

EL LIBERALISMO HERÉTICO DE PIERO GOBETTI





Giaime Pala y Gianluca Scroccu

EL INIGUALABLE Y DESIGUAL SIGLO XX

Bob Sutcliffe

DEL MARXISMO-LENINISMO AL NEOCOLOQUIALISMO O LAS
PRODIGIOSAS AVENTURAS TRANSPIRENAICAS DE CARLOS SEMPRÚN

José A. Tapia Granados



 MEMORIA HISTÓRICA Y PODERES PÚBLICOS
Presentación


POSIBILIDADES Y LÍMITES DE LAS ‘POLÍTICAS PÚBLICAS DE LA
MEMORIA’

S
ergio
Gálvez Biesca

¿PERSEGUIDOS O PERSEGUIDORES? SOBRE LA NECESIDAD DE
AFRONTAR EL PASADO

Á
ngel
Rozas

LA POLÍTICA ARCHIVÍSTICA DEL GOBIERNO ESPAÑOL DESDE EL
COMIENZO DE LA TRANSICIÓN

A. González Quintana

TEMPUS FUGIT. LAS MEMORIAS DE LA TRANSICIÓN

X
avier
Domènech Sempere


 
RESEÑA
VIEJO Y NUEVO IMPERIALISMO: UN COMENTARIO SOBRE
THE
NEW IMPERIALISM
DE DAVID HARVEY Y EMPIRE OF
CAPITAL
DE ELLEN MEIKSINS WORD

Bob Sutcliffe

OBITUARIO




CITA

 


mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant

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abril 1, 2008

mientrastanto.e – nº 057 – abril de 2008

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mientrastanto.e Num. 57 del 04-2008

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 mientrastanto.e

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¿Hay un camino a la izquierda?

Acabó
la cuaresma, pero no el tiempo de privaciones. En ningún campo
esencial para la vida social se atisban razones para el optimismo…


La izquierda española: ¿un final o un
principio?

Por
Juan-Ramón Capella



¡No al préstamo de pago en
bibliotecas!

Introducción al
artículo:

P
or
la lectura 

P
or
José Luis Sanpedro


Nostalgia de otro futuro

El
17 de febrero de este año, los 109 diputados del Parlamento kosovar
aprobaron declarar la independencia de su país…



No confundir el campo con los campesinos


Por Ricardo Natalichio

La biblioteca
de Babel



·

Luciano
Canfora, Exportar la libertad. El mito que ha fracasado

 

 


Páginas
amigas



·

Centre de Treball
i Documentació (CTD)
·
Nómadas. Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas

·
El
Viejo Topo

·
La
Insignia
·
Sin permiso


Revista mientras
tanto

·

Contenido
del nº 103
· Avance del nº doble 104-105


Número
57
Abril de 2008


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mt.e
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tanto
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mentrestant

 

 

 




¿Hay
un camino a la izquierda?

Acabó
la cuaresma, pero no el tiempo de privaciones. En ningún campo esencial
para la vida social se atisban razones para el optimismo. 


I
 

En
el terreno político lo único bueno es que el Partido Popular seguirá en
la oposición. Pero la forma como se ha producido esta derrota le
permitirá condicionar o bloquear reformas importantes. Y su potente
aparato mediático e institucional —incluida la ultramontana Iglesia
Católica— puede seguir marcando parte de la agenda política. El
resultado electoral deja además otros indicios preocupantes. La
izquierda —no sólo Izquierda Unida— queda en una situación parlamentaria
irrelevante. El PSOE vuelve a tener como mayores aliados a los
nacionalistas periféricos conservadores, a los que temo más por su
derechismo que por su nacionalismo. Me atiendo a la historia pasada: los
mayores impactos de los pactos con convergentes y peneuvistas se han
producido en campos como la reforma laboral o la política fiscal
(incluida la reforma del IRPF aprobada en la pasada legislatura). El
resultado electoral parece haber sumido al PSOE en una nueva crisis de
identidad al comprobar que su victoria se ha basado en la periferia (Catalunya,
Euskadi, Andalucía), pero se ha perdido Madrid. Y para la elite política
perder Madrid es perder el mundo. El vértigo puede llevar a un nuevo
giro “españolista” (justificado por la necesidad de consenso en
cuestiones de estado con el Partido Popular), que puede traducirse tanto
en el reforzamiento de políticas derechistas como en tensiones en el
interior del propio partido, especialmente con un Partit dels
Socialistes Catalans necesitado de traducir su éxito electoral en
ganancias tangibles para la ciudadanía que le vota. El PP ha fracasado
en su intento de recuperar el poder, pero quizás ha tenido éxito en
mover el espectro electoral hacia la derecha.

Buena
parte de este movimiento ha tenido que ver con el nacionalismo, el
español y el otro. El Partido Popular ha resistido gracias al
crecimiento de votos en el centro (Madrid y Castilla la Mancha, en parte
una periferia de Madrid), Murcia y el

País Valencià.
Y también ha sido en Madrid donde ha obtenido un cierto éxito entre las
capas medias el recién nacido partido de Rosa Diez (captando votos en
caladeros parecidos a los que en Catalunya llevaron a Ciutadans al
Parlament). Posiblemente por razones distintas, en estas zonas ha calado
el discurso de la quiebra del estado, del “chantaje” del nacionalismo
periférico. Aunque en el caso de Levante es posible que el tema del agua
haya jugado también su papel. Y el blaverismo valenciano obedece
menos a una visión centralista del estado que al miedo a la hegemonía
catalana. En todo caso refleja, especialmente en Madrid, que un sector
amplio de las clases medias mantiene un poso de cultura conservadora muy
fuerte y está predispuesta a apoyar a un proyecto reaccionario (y a
creerse todas las mentiras que circulan por ahí) antes que ver en
peligro su visión de la unidad nacional. No tan lejos de 1936. Pero,
también en el otro lado las cuestiones nacionales han pesado, no solo en
Catalunya —donde el voto masivo al PSC sólo puede entenderse como una
reacción al temor que genera el Partido Popular— sino también en lugares
como Aragón, donde el tema del agua genera el efecto inverso al de
Murcia. El nacionalismo, el regionalismo, el localismo están vivos. Y
deben ser considerados en cualquier proyecto que aspire a cambiar la
situación. Incluso en aquellos que parten de un posicionamiento
internacionalista o cosmopolita. Y en el corto plazo seguirán
constituyendo un eje de tensiones y, probablemente, un factor de
derechización social. 


II
 

La
situación va a marcar gran parte de la coyuntura social de los próximos
años. Nunca tenemos datos suficientes para saber cuál es la profundidad
y duración de la recesión. Porque en gran parte ésta depende de las
acciones de los grandes agentes (empresarios, gobiernos, bancos
centrales) cuyo comportamiento es difícilmente predecible. Pero los
datos que existen apuntan a una situación grave, gestada en un largo
proceso que daba indicios que nos encaminábamos a un nuevo desastre
económico. La crisis inmobiliaria que está en el núcleo de la situación
actual es el producto de una desaforada expansión en aquellos países que
han estado a la cabeza del crecimiento reciente en el mundo rico
(Estados Unidos, Reino Unido, España, Irlanda). Un hipercrecimiento que
como todas las burbujas inmobiliarias acaba explotando.

 En
este caso la situación se agrava por el brutal crecimiento y complejidad
del sector financiero. El principal beneficiario de las desregulaciones
típicas de la etapa neoliberal y el principal promotor del boom
inmobiliario. La crisis financiera actual es sólo una más en la sucesión
de avatares financieros del periodo neoliberal. Pero su profundidad
parece mayor, porque está asociada a un proceso de especulación masiva
desarrollada en el núcleo central de las sociedades capitalistas
desarrolladas. La sucesión de quiebras encubiertas de grandes entidades
financieras y la masiva intervención de los bancos centrales
(especialmente la Reserva Federal) muestran esa profundidad. Ya comenté
en otra nota que es dudoso que la simple introducción de dinero sirva
para evitar la recesión (el tradicional problema de la “trampa de la
liquidez” que ya se mostró hace unos años en Japón), pero está al menos
sirviendo de “cortafuegos” y evitando que la crisis se extienda en forma
de colapso general del sistema financiero. Otra cosa es hasta qué punto
estas medidas de urgencia van a suponer un cambio de orientación de las
economías capitalistas, o si se trata, como parece, de meras medidas
para ir tirando mientras se espera que la tormenta amaine. 

En
nuestro país la situación tiene características específicas, asociadas
en parte a la posición particular de la economía española. El Gobierno
no ha parado de decir que estamos tranquilos, aduciendo para ello la
baja tasa de morosidad bancaria (aquí no se ha sido tan alegre en
conceder créditos), el crecimiento del empleo de los últimos años y el
buen estado de las finanzas públicas y de la Seguridad Social. Este
cuadro optimista esconde, sin embargo, algunas cuestiones críticas
clave. En los últimos trece años el país ha experimentado un fuerte
crecimiento basado en gran medida en el impulso de la construcción.
Mientras el papel de otros sectores ha sido bastante menos brillante, de
lo que da buena cuenta el creciente déficit exterior, que indica que en
el plano industrial el país ha perdido peso (y el análisis de las tasas
de cobertura sectorial —la relación entre exportaciones e importaciones—
muestra un deterioro generalizado de la industria española) y que el
turismo ya no es capaz por sí solo de cubrir este vacío. Ahora la
palabra de orden es que hay que cambiar de modelo, pasar del “tocho” a
“la inteligencia”. Pero esto es más fácil de decir que de hacer. 

Hay
razones para ser escépticos sobre la capacidad de reconversión de la
economía española. Con la integración europea y, sobre todo, tras la
integración monetaria, se han perdido gran parte de los resortes
políticos que han permitido a diversos países alcanzar un importante
desarrollo tecnológico e industrial (aunque se trata de un libro
discutible, en este aspecto es elocuente el texto de E. S. Reinert La
globalización de la pobreza
, Crítica): no hay autonomía ni en
política arancelaria, ni en política de tipo de cambio, ni prácticamente
en política industrial. Baste recordar la reciente pelea del Gobierno
con Bruselas en materia de política energética. Muchas de las grandes
empresas industriales son sucursales de grandes grupos multinacionales
cuyas estrategias se definen por elementos que no suelen tener en cuenta
los intereses locales. En este contexto las habituales referencias a la
“economía del talento”, a la “I+d+i”, suenan más a mantras
repetidos para alejar demonios que a propuestas específicas de acción
política. Quizás el futuro nos depare una sorpresa,  parecida a la que
ha supuesto el increíble —por su duración temporal— boom
inmobiliario que nadie habría previsto en 2004, y debamos así revisar el
análisis. Pero parece más sensato pensar que entramos en una fase de
enormes turbulencias. 

Éstas
pueden incluso poner en crisis al sector público, cuya expansión ha
dependido sobre todo de los ingresos generados por el mismo boom
inmobiliario. Y cuya voluntad de mantener un bajo nivel impositivo puede
derivar en problemas cuando se esfuma el crecimiento. En el contexto
político detallado en el punto anterior, podemos esperar que las
dificultades se van a traducir en una vuelta a la derecha de una
política económica ya de por sí conservadora. Ya sabemos que las últimas
crisis han sido enormes coartadas para introducir desregulaciones del
mercado laboral, recortes de impuestos a los ricos, privatizaciones… O
para impulsar políticas de inversión pública que auguran nuevas
agresiones medioambientales, como el ya anunciado plan del Gobierno de
usar la inversión en infraestructuras como un mecanismo anticrisis, o la
persistente presión del lobby nuclear.  

Hay
un factor adicional que dará a esta crisis una mayor tensión social. La
recesión afecta sobre todo al empleo masculino y, especialmente, a los
inmigrantes. La presión que los desempleados pueden ejercer sobre las
prestaciones sociales, la visibilidad de hombres magrebíes o
sudamericanos desocupados, las dificultades generales de empleo, pueden
alentar un reforzamiento de las respuestas racistas y xenófobas que han
estado latentes mientras se podía argumentar que no había competencia
por los puestos de trabajo entre nativos y recién llegados.  


III
 

La
situación actual también está marcada por aspectos que tienen que ver
con la crisis ecológica global. O al menos dan pistas de cómo va a
desarrollarse. Ahí está el crecimiento del precio del petróleo y
derivados. O la sequía, especialmente grave en Catalunya. Es posible que
estemos sólo asistiendo a procesos coyunturales, pero cuadran sin duda
con lo que podemos esperar del agotamiento de un recurso no renovable o
del impacto del cambio climático. Y ello nos permite apreciar cuáles van
a ser las líneas de respuesta. Empezando por la total carencia de planes
bien definidos para hacer frente a estos problemas y las dificultades
para adoptar respuestas adecuadas. Ya estamos empezando a asistir a las
primeras manifestaciones de respuesta de los sectores directamente
enfrentados al alza del gasóleo o al racionamiento del agua. Y a la
demanda de nuevas infraestructuras. Y a las peleas interterritoriales
(ahí no en clave nacionalista, sino como mera oposición de mundo rural y
mundo urbano, una de las bases sobre las que se ha desarrollado algún
movimiento opuesto a los parques eólicos), que siempre dan mucho de sí.
O la ya citada ofensiva cultural de los pronucleares que se apuntan al
apocalipsis para justificar la reintroducción de una energía que, tras
Three Mile Island, Chernobil (y Vandellós) parecía una pesadilla del
pasado. 


IV
 

Malos
tiempos para la lírica. Peores porque faltan fuerzas sociales y
mediaciones políticas para encarar estos problemas. Una crisis que no se
limita a la crisis de representación política que significa el
descalabro electoral de Izquierda Unida, sino que tiene que ver con el
escaso peso de la izquierda en el plano del debate intelectual, con la
fragilidad y debilidad de las organizaciones sociales y, a menudo, con
la confusión y sectarismo que existe entre muchos de estos círculos. No
es sólo un problema local, puesto que se trata de una crisis general que
no parece remontar. No hay por tanto que esperar soluciones, por más que
la urgencia de los problemas demande alternativas. 

La
crisis inevitable de Izquierda Unida puede ser un nuevo paso atrás de
este proceso en caída libre. O convertirse en una nueva oportunidad para
repensar todos los procesos. Al menos la actitud de Llamazares el día de
las elecciones ha representado un gesto de dignidad (reconocer la
derrota, abrir un proceso de debate y renunciar al liderazgo) que
debería servir como apertura de esa reflexión. Una reflexión que además
se da sin la presión que generan en las organizaciones políticas los
ciclos políticos. La partida está en el tejado de las diferentes
familias que forman el conglomerado político de IU-Iniciativa. En su
capacidad de olvidarse de su sectarismo atávico y dar paso a un
verdadero proceso de reforma. Capaz de realizar un balance autocrítico
de su actuación. 

Nadie
duda que el sistema electoral y mediático está diseñado para el
bipartidismo y para evitar que la izquierda tenga demasiado peso. Pero
resulta evidente que los votos también se han evaporado por otras
razones, empezando por las continuas batallas internas y diversas
intervenciones políticas en años pasados (el sectarismo de las “dos
orillas”) y presentes (el papel gubernamental de Iniciativa o Esker
Batua quizás expliquen parte de los votos evaporados). No trato de
buscar culpables. Simplemente subrayar que sin una evaluación sincera y
completa es imposible crear nada nuevo y ahí todo el mundo tiene su
parte de responsabilidad. 

Difícilmente
se saldrá de la crisis si el debate se limita a la militancia
organizada. Para que haya un camino a la izquierda, aunque de momento
solo sea un sendero, hace falta recomponer fuerzas y sumar energías. Y
esto requiere un diálogo y una colaboración abierta con los sectores
sociales que de alguna forma se inscriben en la izquierda. Y que en los
próximos tiempos necesitarán de espacios en el que desarrollar una
respuesta social a la avalancha de políticas y movimientos derechistas
que nos amenazan.


[Albert Recio]

 



La
izquierda española: ¿un final o un principio?



Por
Juan-Ramón Capella



Lo
augurado se ha cumplido: Izquierda Unida ha obtenido los peores
resultados electorales de su historia
.




Todos los implicados en esta crisis se han lanzado a hablar de
“renovación profunda”: renovación profunda del PCE, profunda renovación
de Izquierda Unida. También, según noticias, en algunos ambientes, a
darse palos los unos a los otros. Una profunda renovación
.




Estas líneas se sitúan en otra perspectiva: esos resultados electorales
significan “el final de una historia”.



El
final.



Y
la pregunta es si la izquierda social real de este país está en
condiciones, ahora, de “iniciar una historia nueva”. No de renovar,
o tratar de mejorar, sino de empezar de nuevo y de otra manera,
construyendo otra cultura y otra práctica políticas, capaces de poner en
actividad a todo el “pueblo de la izquierda” los días de cada día y no
sólo en las citas electorales.




Final de una historia



Los
lectores disponen sin duda de un manojo de explicaciones acerca de los
resultados electorales de IU: desde la ley electoral —concebida desde el
principio contra nosotros, pero que ha funcionado siempre— hasta el
llamado “voto útil”, una consecuencia, en el fondo, de la ley electoral
y del temor al PP. Explicaciones que toman en consideración desde las
divisiones internas de IU hasta las prácticas políticas de este partido:
el seguidismo al Psoe de Llamazares; o las inconsistencias: el
Tripartito catalán, donde IC detenta el ministerio de la represión y la
ejerce; o la participación en el Gobierno Vasco
.




Pero todas estas explicaciones, pese a ser significativas, eluden las
cuestiones de fondo principales: ¿por qué muchos trabajadores y gentes
de izquierda votan enajenadamente por el PP? ¿Por qué muchos, muchos,
votan al Psoe? ¿Por qué los sindicatos están a partir piñón con el
gobierno central —campeón de la política neoliberal— o con los diversos
gobiernos autonómicos? Ciertamente, preguntas como éstas no sirven para
explicar por qué se han perdido posiciones: sirven para plantear el
problema de la pérdida de influencia electoral y sobre todo social de la
izquierda en los últimos veinte años e incluso antes
.




Pues no se trata de preguntarse por qué los resultados electorales son
tan malos, sino de preguntarse por qué no funcionan las instituciones
políticas de la izquierda real de este país
.



***




Este análisis no se puede hacer en una breve nota sobre lo más urgente.
Para una explicación aclaratoria de la debilidad política de las
instituciones de la izquierda en España habría que remontarse, en mi
opinión, bastante lejos. Al menos, a la catastrófica gestión de Santiago
Carrillo y su equipo durante la transición, cuando el PCE
renunció a diferenciarse programáticamente del Psoe, se tragó sin más la
monarquía y la bandera de Franco, proclamó la honorabilidad de los
militares insurrectos, y cedió conquistas de los trabajadores en los
Pactos de la Moncloa. Este pragmático cinismo, capaz de traicionar
cualquier ideal colectivo, liquidó en poco tiempo el prestigio que el
partido había conquistado en la resistencia antifranquista y desmoralizó
a muchísimos de sus militantes
.




Sobre esta base del oportunismo de la dirección del PCE les resultó
fácil a los medios de masas del gobierno y del empresariado la
“construcción de la identidad socialista” ubicándola en el Psoe, cuya
contribución colectiva a la lucha antifranquista se puede calificar
piadosamente de microscópica. Y mediocridades como Felipe González,
Alfonso Guerra, Miguel Boyer, Joan Reventós, Javier Solana y tantos
otros que me callo fueron presentados como oráculos por los medios de
masas afines al empresariado y al Departamento de Estado norteamericano
(o sea: todos de acuerdo en eso
).



Es
obvio que en un período de tiempo muy breve, y que coincide con los años
centrales de la transición, el PCE, el partido hegemónico entre los
demócratas españoles, su vanguardia y su máquina de pensamiento, su
principal formación, pasa a ser un partido político secundario en la
vida política, y a perder una a una las cualidades que le habían
llevado a la hegemonía, las principales de las cuales eran su capacidad
de producción de pensamiento político y sobre todo, por encima de todo,
su práctica militante
.



Una
discusión seria de lo que le ocurre hoy a la izquierda debe tomar en
consideración los errores cometidos
.



***



Con
el final de la transición, esto es, con la nueva derrota significada por
la entrada de España en la OTAN; con el Psoe de Felipe González en el
Gobierno —el gobierno más corrupto que ha conocido la monarquía
parlamentaria—; con el cambio a las políticas neoliberales puras y duras
que la izquierda social no tuvo siquiera la capacidad de modular, el PCE
dirigido por G. Iglesias tuvo el acierto de crear Izquierda Unida
.



La
creación de IU significó inicialmente un paso positivo en la
recuperación de la Izquierda Social. Con la experiencia de Julio Anguita
y Convocatoria por Andalucía pudo parecer que esta formación, abierta a
grupos y personas no identificados con el partido comunista, se
realizaba la renovación política que necesitaban las instituciones de la
izquierda de este país, y que se materializaba un modo distinto de hacer
política
.



Hay
que decir, sin embargo, que el PCE, que puso todo su empeño en fundar e
impulsar Izquierda Unida, lo hizo “con red”, por decirlo así: no quiso
contemplar su propia disolución en el seno de la nueva organización
.



Y
ésta tuvo que funcionar en medio de un marjal de cocodrilos: infiltrados
del Psoe o afines a este partido en puestos incluso directivos; durísimo
enfrentamiento con el gobierno a propósito de políticas inadmisibles
como la guerra sucia de los Gal, y, naturalmente, la hostilidad de la
prensa, siempre con el empresariado, siempre con el Psoe, o los
nacionalismos, o con la derecha: siempre negándole a la izquierda social
un lugar al sol en la construcción de la política de este país. Mientras
tanto, políticos nacionalistas y de clase media se hacían con el control
de parcelas de la izquierda, como el Psuc, para desactivarlas y
presentarse como equipos compatibles con el sistema
.




Otras cosas cambiaban, entretanto, y no sólo condicionantes exógenos de
primera magnitud. La opción de todos los partidos por la fórmula de los
“partidos de cuadros” y el abandono de la idea del “partido de masas”
originó una ruptura generacional muy difícil de salvar. Muchas personas
han visto en la actividad de las organizaciones no gubernamentales un
punto de referencia para la transformación molecular del mundo social,
en detrimento de una acción política que sólo ven en su limitado y
travestido referente parlamentario y sobre todo en la superficialidad 
de su versión massmediática
.



Por
supuesto, estos cuatro apuntes no bastan. Pero señalan que hay que
buscar explicaciones de fondo a la crisis específica de la izquierda
social en España
.



***



La
cuestión, hoy, es saber si IU y PCE pueden convertir este final de ciclo
político en el principio de otra cosa, aliándose con todas las
fuerzas e iniciativas sociales, con los grupos de acción disconformes
con el sistema y con las personas portadoras del espíritu de rebelión
.



No
se trata de conseguir una enésima refundación de Izquierda Unida,
o de buscar una refundación del PCE.  Se trata de suscitar la
voluntad política de crear un partido nuevo, abierto a la militancia
de masas y no sólo parlamentario, definido no ideológica sino
programáticamente
 —esto es, un partido laico, en el que
puedan coincidir personas de diversas ideologías, conformes con un
programa democráticamente concebido y  estipulado
.



Un
partido consciente de que la propia forma política del partido
 —la institución partido— está en crisis, y decidido a
experimentar y a tratar de ser un partido de masas de asociados,
y no una mera organización de cuadros profesionales de la política (lo
que impondrá afrontar desde el principio el problema de la
profesionalización temporal en la actividad política
).



Nos
hallamos ahora en una situación paradójica
:




Tenemos a la vez el problema planteado por Gramsci: capitanes sin
ejército y ejército sin capitanes. Y lo tenemos, lo subrayo, a la
vez.



Hay
capitanes que han perdido su ejército. Capitanes como Llamazares,
Alcaraz o Frutos, que, cualesquiera que sean sus méritos personales, han
sido incapaces de mantener cohesionadas sus fuerzas. Son capitanes sin
ejército en el peor sentido de la expresión: no son ellos los dotados de
ideas estratégicas y capacidad de atracción para conseguir un “ejército”
nuevo. Deben ser rebasados políticamente para que lo nuevo pueda nacer.




(Éste puede parecer un juicio duro, pero es sólo un juicio político, no
moral; y por tanto abierto a cambiar según los comportamientos
políticos.)




Pero hay también —y esto es lo más importante— un ejército sin
capitanes. El de los militantes de tantas organizaciones políticas y
sociales —incluida tanta buena gente del PCE y de IU—, por supuesto,
pero también la multitud de personas que perciben la gravedad de los
problemas para los que el empresariado y su clase política carece de
respuesta, y que desean hallar un lugar de inserción en la lucha
política.



Ese
lugar de inserción no puede ser otro que el de un partido de nuevo cuño
que anime comisiones cívicas, estudiantiles, sindicales, locales, en
torno a iniciativas ciudadadanas y rurales de todo tipo, sobre los ejes
centrales de la problemática social de nuestro tiempo
.



***



¿Es
esto viable? ¿Es sólo un sueño?



La
cultura política tradicional del comunismo sin duda verá con reticencia
el proyecto de apostar por un gran cambio. No sólo el PCE: también otros
grupos políticos menores temerán perder su identidad si apoyan a fondo
un proyecto de renovación en profundidad. Porque se trata de eso: de
perder una máscara, una personalidad, que ya no sirve, y aprender a
construir junto con otros una máscara política nueva.



Por
otra parte, siempre la construcción de nuevas identidades en la
izquierda —desde la del común antepasado Pablo Iglesias, a la de las
formaciones anarquistas, etc.— se han dado en medio de luchas sociales
importantes, en momentos en que no podía siquiera imaginarse la apatía
sociopolítica que parece caracterizar nuestro presente.




Pero los desafíos que aguardan al “partido orgánico de la izquierda
social”,
sea cual sea la denominación que encuentre, no son
pequeños: tienen que ver ante todo con la precarización del trabajo, con
el sistema de pensiones, con el dumping social, con los trabajadores
inmigrantes, sus derechos y su incorporación a la lucha de la izquierda
social. Hay que hacer frente y echar abajo el  crecimiento neoliberal de
las desigualdades.



Hay
que hacer frente con desobediencia civil, con gran energía, a las
políticas del sistema que nos comprometen en actividades bélicas, que
violan sus propias leyes, que nos ignoran como personas; hay que hacer
frente a aparatos del Estado, como el judicial, que convierten en una
burla eso que se suele llamar “administración de justicia”. Hay que
transformarlos de raíz.



Hay
que afrontar el final de la era del petróleo barato, con la consiguiente
militarización del tráfico del petróleo y materias primas; afrontar la
pérdida de derechos individuales en beneficio de todo tipo de policías;
hay que afrontar el cambio climático y la escasez de agua buscando
soluciones razonables y cooperativas.



Hay
que afrontar una lógica social que trata de desplazar siempre a mañana
los problemas de hoy, agravándolos y haciéndolos inmanejables: los
problemas de los residuos, de las incompatibilidades productivas.



Es
necesario abordar los necesarios cambios en los modos de vida: la
hiperurbanización, las formas de trabajo que incitan al uso creciente
del automóvil privado. Hay que abordar el problema creado por la
formación de monopolios publicitario-culturales, crear sistemas de
enseñanza que al menos permitan aprender… Y también mantener o conseguir
conquistas elementales: el derecho de las mujeres al aborto, la curación
de las pandemias homofóbica y machista, la conquista del derecho a la
eutanasia.



Eso
y tantas otras cosas, por no hablar de las lacras que afligen a las
poblaciones pobres. Por todo eso, y por la consciencia de que no se
trata de problemas imaginarios, puede ser posible hablar de un nuevo
partido de la izquierda de este país como de un proyecto, y no sólo como
un sueño.




Porque no podemos abandonar todos esos problemas a la gestión de los
empresarios y de sus partidos afines, el Psoe, el PP y los nacionalistas
de derechas. Porque no podemos limitarnos a incidir marginalmente sobre
ellos, ni menos aún podemos mendigar. Por eso es imperativo,
aunque parezca hoy difícil, decir adiós a lo viejo y crear entre todos
algo nuevo.




Ponte a pensar.




Luego hablamos
.


 




¡No
al préstamo de pago en bibliotecas!

El
préstamo de pago en bibliotecas es una obligación con la que la Unión
Europea, que ha impuesto esta norma, se somete a los dictados de los
nuevos soberanos neoliberales (BM, FMI, OMC) que desean convertir todo
acto de los seres humanos en  un acto mercantil. Y los Estados europeos
se someten al dictado del nuevo Dios Neoliberal tratando de evitar
protestas: paga el Estado Español, y traslada a los ciudadanos como
contribuyentes el coste de ese ‘préstamo de pago en bibliotecas’.
Debemos manifestarnos en contra de esta nueva ficción jurídica asociada
a la propiedad intelectual, por mucho que resulte justiciero que ahora
hayan de pagar hasta los que no leen. 
 

Por la lectura



por


José Luis Sanpedro

Cuando
yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro
Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse,
acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía
clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su
biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con
libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus
‘clientes’ éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo
cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la
semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May. 

Muchos
años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño.
No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo
recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón
exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al
principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de
guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un
rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a
por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran
quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo.
Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo
hojeaban y a veces también ellas quedaban prendadas. Tiempo después me
enteré de que la  experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras
eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en
manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos.
 

Y
aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de
Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las
largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios
enfermos, fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con
un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por
las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la
administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre
abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que
proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los
años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con
un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además
del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio
del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.
 

Evoco
ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al
enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende
obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en
concepto de canon para resarcir —eso
dicen— a los
autores del desgaste del préstamo. 

Me
q
uedo
confuso y no entiendo nada. En la vida corriente el que paga una suma es
porque: 



a)    
obtiene algo a cambio.



b)    
es objeto de una sanción.
 

Y yo me pregunto:
¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez  pagada la adquisición del
libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su
misión, que es precisamente ésa, la De prestar libros y fomentar la
lectura?
 

Por
otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación? ¿Acaso
dejaron de cobrar por el libro? ¿Se les leerá menos por ser lecturas
prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como
cuando una fábrica regala muestras de sus productos? Pero, sobre todo:
¿Se quiere fomentar la lectura?, ¿Europa prefiere autores
más ricos pero menos leídos? 

No
entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y
soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión
de mi obra. 

Sépanlo
quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor
cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en
diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña. 

¡NO
AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!

 



Nostalgia
de otro futuro

El
17 de febrero de este año, los 109 diputados del Parlamento kosovar
aprobaron declarar la independencia de su país y el veinte de marzo se
cumplió el quinto aniversario de la invasión de Irak. Estos son dos de
los hechos cuya génesis y significado podemos ahora comprender mejor
gracias al libro escrito por José Luis Gordillo, Nostalgia de otro
futuro
, publicado por la editorial Trotta hace pocas semanas. 

En
relación con el primero de esos acontecimientos, el Consejo Europeo
emitió una declaración en la que se afirma que la autodeterminación de
la antigua provincia serbia constituye un caso sui generis que en
ningún supuesto debe considerarse como precedente. Al amparo de esa
doctrina del caso sui generis los medios de comunicación han
aprovechado para rescribir la historia de la guerra que la OTAN entabló
contra Yugoslavia en 1999. De acuerdo con la versión actual, resulta que
en aquel entonces Kosovo estaba siendo objeto de una limpieza étnica por
parte de los serbios. Los bombardeos de la OTAN sirvieron para proteger
a los albano-kosovares y para que éstos pudieran regresar a sus
hogares. 

Así,
Ramón Lobo, corresponsal en Pristina, escribía en el diario El País
del día 18 de febrero que: “El Kosovo independizado ayer empezó a
nacer con sufrimiento en 1999, entre la brutal represión de las tropas
de Slobodan Milosevic, que expulsaron fusil en mano a la mitad de la
población albanesa (casi un millón de personas), y de las bombas de la
OTAN, que acudió en su socorro.” Y que “Acabada aquella guerra, la
última de las cuatro balcánicas, Serbia se retiró de Kosovo con sus
tropas y sus símbolos dejando atrás un reguero de fosas comunes y
destrucción.” 

La
lectura del libro de José Luis Gordillo nos da, sin embargo, una imagen
de lo que pasó radicalmente distinta de ésta. En primer lugar, el éxodo
masivo de personas empezó después de los bombardeos de la OTAN y no
antes. La intervención armada de la alianza provocó la huida de la
población por miedo a las bombas y facilitó la tarea de los
paramilitares serbios. Por otro lado, no hubo ningún genocidio de la
población albanokosovar: el equipo de investigadores que envió el
Tribunal Internacional de la Haya en 1999 encontró 2000 cadáveres, y
eran tanto de personas serbias como albanokosovares. Lo que hubo en
Kosovo fue una guerra civil y, tras la retirada del ejército serbio, se
siguieron cometiendo numerosos actos de violencia contra serbios,
gitanos y albanokosovares moderados por parte de los paramilitares
albaneses. Como denunció Amnistía Internacional, la OTAN no adoptó
medidas para acabar con esa violencia étnica. 

Si
la intervención de la OTAN no alivió, sino que agravó la situación de la
población de Kosovo, ¿cuál fue la razón real que motivó la acción
armada? La tesis de José Luis Gordillo es que lo que se pretendía era
reafirmar el papel de la OTAN y de las fuerzas norteamericanas en
Europa. Es decir, se trataba de rematar la faena iniciada en Bosnia para
justificar la subsistencia de la organización atlantista y la
persistencia de la intervención estadounidense en el continente europeo.
El decidido apoyo norteamericano a la independencia de Kosovo puede
entenderse dentro de esa misma línea de mantener la presencia de sus
tropas en Europa y crear discordia en el seno de la UE y entre la UE y
Rusia. El hecho de que en Kosovo se haya construido una gigantesca base
estadounidense, la de Camp Bondsteel, abonaría esa interpretación. 

El
segundo acontecimiento, la guerra de Irak, tiene que ser inscrito en el
contexto de lo que José Luis Gordillo denomina “guerras por el
petróleo”. Se trata de toda la serie de acciones armadas que se han
emprendido en los últimos años para controlar ese recurso escaso y
finito. Y como en Oriente Medio se encuentran los dos tercios de las
reservas mundiales de petróleo, para los países occidentales es vital
controlar el suministro procedente de esa zona del mundo. 

Las
guerras por el petróleo responden a un planteamiento a corto plazo. Se
trata de conseguir una ventaja inmediata sobre los demás, pero sin
solucionar el problema de fondo que plantea el fin de la era del
petróleo. José Luis Gordillo utiliza la idea del “plan X” de que hablaba
Raymond Williams en su libro Hacia el año 2000, para caracterizar
esa estrategia: lo que se pretende es conseguir un margen de maniobra
momentáneo, porque se abriga un profundo pesimismo sobre la posibilidad
de solucionar los problemas ecológicos y económicos de fondo. 

Las
dos invasiones de Irak constituyen una manifestación de esa estrategia.
El objetivo que ha perseguido el gobierno norteamericano con ellas es el
de tener acceso al petróleo de ese país e intensificar su presencia
militar en Oriente Medio. Además, entre la primera invasión de Irak y la
segunda tuvieron lugar los atentados contra las torres gemelas y el
Pentágono que dieron inicio a la guerra contra el terrorismo. Esos
atentados fueron, como señala José Luis Gordillo, una especie de nuevo
“Pearl Harbor”, lo que permitió justificar un extraordinario incremento
del presupuesto militar estadounidense. 

Justo
antes de la segunda invasión se produjo lo que en el libro se designa
como la “globalización de la resistencia antimilitarista”. En efecto, el
15 de febrero de 2003 tuvieron lugar manifestaciones en contra de la
anunciada invasión de Irak, que reunieron simultáneamente a millones de
personas en seiscientas ciudades de todos los continentes. Diferentes
encuestas que se realizaron ese mismo año pusieron de manifiesto la
oposición de la población mundial, europea y española a la invasión de
Irak (en España entre el 85 y el 90% de los encuestados se declararon
contrarios a la misma). A pesar de esa oposición, Bush invadió y el
gobierno de Aznar y los parlamentarios del PP le apoyaron. Se verificó,
así un caso (más) de oposición entre la voluntad del pueblo representado
y la de sus (supuestos) representantes, que se resolvió a favor de estos
últimos. 

Pero
la historia no acaba ahí. Como señala José Luis Gordillo, tras la toma
de Bagdad, tuvo lugar un cambio de postura de los gobiernos y políticos
que se habían manifestado contrarios a la guerra. Así ocurrió con Felipe
González y Jordi Pujol o con los gobiernos francés y alemán. Por su
parte, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó las resoluciones 1483 y
1511 que vinieron a legalizar la invasión, atribuyendo la titularidad
del poder político a los invasores. Estas resoluciones marcaron el fin
de las críticas de fondo de Rodríguez Zapatero, el cual manifestó que se
sentía “cómodo” con la resolución 1511. 

La
retirada de las tropas españolas de Irak, tras el acceso del PSOE al
poder fue un gesto de gran importancia. Pero, como señala José Luis
Gordillo, esa retirada fue “compensada” con el aumento del envío de
tropas a Afganistán, en un intento de apaciguar a Estados Unidos por esa
vía. 

Y
en esas estamos todavía: el último acto del ministro de defensa en
funciones, José Antonio Alonso, el 25 de marzo fue solicitar a la
Diputación Permanente del Congreso un nuevo incremento (el segundo) de
las tropas españolas desplegadas en Afganistán que ascenderán a partir
de ahora a 778 efectivos. Todos los partidos votaron a favor excepto IU,
ERC y el BNG. Bueno será recordar este dato en el futuro.


[José A. Estévez Araujo]

 


No
confundir el campo con los campesinos



por Ricardo Natalichio,
Ambiente y Sociedad,
 nº 337, 27 de marzo de 2008


http://www.ecoportal.net

El
conflicto que se vive en Argentina por la rebelión de los productores
rurales y que ha sido reproducido en medios de comunicación de todo el
mundo, requiere de un análisis profundo. En este país el campo y los
campesinos desde hace unos cuantos años no son la misma cosa.
Abordaremos el caso de Argentina, pero este es un modelo que se
reproduce, en mayor o menor medida, en toda América Latina. 

Desde
la década del ’90, con la presidencia de Carlos Menem, se comenzaron a
producir grandes cambios en el sector agropecuario. La sojización del
campo, trajo aparejada una fuerte concentración de las tierras más
fértiles en manos de los llamados pool de siembra y su consiguiente
éxodo de mano de obra excedente hacia las grandes ciudades. 

Cientos
de miles de familias de campesinos se fueron viendo forzados a abandonar
el campo presionados por un nuevo modelo de agricultura, que no necesita
agricultores. Los pequeños productores fueron siendo sistemáticamente
fagocitados por los pool de siembra y hoy la Argentina toda, es una
inmensa plantación de soja, que ya ocupa casi  el 70% de la superficie
total sembrada. 

Desde
el gobierno se plantea que la suba en las retenciones a la soja, está
pensada como estrategia para desalentar el incremento de este cultivo a
lo largo y a lo ancho del país, ya que los extraordinarios precios
internacionales obtenidos por el monocultivo de la soja, desalientan la
producción de otras siembras como el trigo, el maíz y otros productos
agrícolas necesarios para abastecer al mercado interno. 

Por
otra parte, no olvidemos que los monocultivos incentivan el uso de
fertilizantes y agroquímicos altamente contaminantes. Que producen
desertificación, contaminación del agua y pérdida de biodiversidad. 

Estamos
de acuerdo con que las retenciones, así como están planteadas,
concentran la riqueza en Buenos Aires. Pero la solución a esto pasa por
que el gobierno debe incrementar el gasto nacional en aquellas regiones
que lo necesiten, alentando la diversificación de cultivos y apoyando la
creación, financiación y el trabajo de las PyMEs y los campesinos, que
son los mayores creadores de empleo y productores de alimentos.

Se
ha instalado desde los medios de comunicación la falsa premisa de que el
campo es el que alimenta y financia al país. Esto es una doble falacia,
en todo caso los que proveen de alimentos al país son los campesinos, ya
que el campo sólo produce soja para exportar. Y financieramente, los
ingresos que genera el campo para el país provienen de las retenciones,
que son el motivo de su protesta. 

El
verdadero problema de fondo es la concentración de la tenencia de la
tierra, pero esto por ahora ni se debate. Los alimentos no pueden ser
objeto de ganancias ilimitadas. La Biodiversidad es una riqueza de los
pueblos y la tenencia de la tierra, debe estar en sus manos. 

El
futuro de los campesinos, la sustentabilidad de la tierra, la
contaminación del agua, la pérdida de diversidad biológica, la
desertificación, la soberanía alimentaria; no dependen del porcentaje de
las retenciones, sino de un modelo de país. 

Nos
reencontramos la próxima semana, con una nueva entrega de esta  
publicación.

 

La
biblioteca de
Babel
 

Luciano Canfora
Exportar la
libertad. El mito que ha fracasado
Trad. de
Santiago Jordán Sempere
Ariel, 2008, 119 págs.

Luciano
Canfora viene dedicándose a mostrar el uso ideológico de conceptos
políticos que crean fácilmente adhesión, al estar fuertemente asentados
en nuestro imaginario. Para ello, contrasta el concepto teórico con su
puesta en práctica a lo largo de la historia. Se dedicó al estudio de
los usos y abusos de la palabra democracia en Crítica de la retórica
democrática
y en sobre todo en La democracia. Historia de una
ideología
(a este último, se le vetó su publicación en Alemania).

Prosiguiendo
esta línea de análisis, en Exportar la libertad nos hace un
repaso a otro de los grandes totems de nuestro tiempo: la libertad,
palabra que ha quedado desgastada y ya parece que sirva para designar
cualquier cosa. Por ello Canfora recorre su utilización desde nuestro
origen político mítico, la Grecia Clásica, hasta la reciente guerra de
Irak. En el camino vemos como la perversión de su uso ha servido para el
dominio de las sociedades y para llevar a los ciudadanos a la guerra,
tal es el caso de la Atenas imperialista, del “libertador” Bonaparte,
antaño los soviéticos y ahora los estadounidenses en Afganistán, la
“liberación” de Irak I y II… es decir todo lo contrario de lo que se
podría esperar de una concepción de libertad igualitaria.

Estos
tiempos de desmemoria histórica han llevado a que individuos como
Kissinger y Brzezinski, o sus versiones neocons, hayan sido
quienes han llenado de contenido la palabra libertad y además la han
pretendido exportar. Por esta razón, Canfora nos recuerda en su libro
que “antaño se dijo, y se escribió, que la alternativa al socialismo era
la barbarie. A lo mejor estamos llegando a ese punto”.


[Joan Lara Amat y León]

 



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Revista
mientras tanto

Contenido del número
103

 mientras
ta
nto


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Verano 2007

103


NOTAS
EDITORIALES
La historia interminable: nueva crisis financiera
A. Recio
Dilemas constitucionales en
Venezuela
G. Pisarello
La
sombra de un ciudadano ejemplar
J. Torrell
En la muerte de Lluís Maria Xirinacs
J. Sempere
 


ARTÍCULOS
LOS SERVICIOS SOCIALES Y LA CUARTA PATA (¿COJA?) DEL
ESTADO DEL BIENESTAR EN ESPAÑA
José Adelantado

EL
CUIDADO DE LA DEPENDENCIA: UN TRABAJO DE CUIDADO
Teresa Torns

SINDICATOS Y JÓVENES: EL RETO DE SUS VÍNCULOS
Antonio Antón

DERECHOS
FORMALES Y DERECHOS REALES DE LOS TRABAJADORES EN LA ESPAÑA
DE COMIENZOS DEL SIGLO XXI
Daniel Lacalle

L’ESGLÈSIA CATÒLICO ROMANA A ESPANYA: PODER I PRIVILEGI
Ángel Zaragoza i Tafalla


RESEÑA
Entrada en la Barbarie
Joaquim Sempere

 



mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

 

Contenido del número
104-105

mientras
ta
nto

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2008

104-105

NOTAS EDITORIALES
¿Cambio climático global o crisis socio-ecológica?





A. Recio

Elecciones: ganará la derecha, ¿pero cuál?





J.-R. Capella

La Unión Europea y el arte del doble rasero





G. Pisarello y X. Pedrol

Sucesión y desinformación





J. L. Gordillo

El catolicismo conservador, el pan nuestro de cada día





A. Madrid

En la muerte de Josep Guinovart

J.-R. Capella


 
ARTÍCULOS



LOS COMUNISTAS ANTE LA TRANSICIÓN





Josep Fontana

EL LIBERALISMO HERÉTICO DE PIERO GOBETTI





Giaime Pala y Gianluca Scroccu

EL INIGUALABLE Y DESIGUAL SIGLO XX

Bob Sutcliffe

DEL MARXISMO-LENINISMO AL NEOCOLOQUIALISMO O LAS
PRODIGIOSAS AVENTURAS TRANSPIRENAICAS DE CARLOS SEMPRÚN

José A. Tapia Granados



 MEMORIA HISTÓRICA Y PODERES PÚBLICOS
Presentación


POSIBILIDADES Y LÍMITES DE LAS ‘POLÍTICAS PÚBLICAS DE LA
MEMORIA’

S
ergio
Gálvez Biesca

¿PERSEGUIDOS O PERSEGUIDORES? SOBRE LA NECESIDAD DE
AFRONTAR EL PASADO

Á
ngel
Rozas

LA POLÍTICA ARCHIVÍSTICA DEL GOBIERNO ESPAÑOL DESDE EL
COMIENZO DE LA TRANSICIÓN

A. González Quintana

TEMPUS FUGIT. LAS MEMORIAS DE LA TRANSICIÓN

X
avier
Domènech Sempere


 
RESEÑA
VIEJO Y NUEVO IMPERIALISMO: UN COMENTARIO SOBRE
THE
NEW IMPERIALISM
DE DAVID HARVEY Y EMPIRE OF
CAPITAL
DE ELLEN MEIKSINS WORD

Bob Sutcliffe

OBITUARIO




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marzo 1, 2008

mientrastanto.e – nº 056 – marzo de 2008

Archivado en: 056,2008,mientrastanto.e — mientrastantoe @ 7:39 pm

mientrastanto.e Num. 56 del 03-2008

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 mientrastanto.e

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Juana la Loca e IU

Por José Manuel Barreal San Martín


¿Por qué voy a votar?

Cada vez que hay
elecciones a buena parte de la gente de izquierdas, sobre todo a la
más activa en los movimientos sociales, se le plantean las mismas
dudas sobre la oportunidad de votar o no. Y en caso afirmativo, ¿a
quién?…

Es perden les
batalles que no es donen

Por Rafael Pla López

El “falso
autónomo” ya es legal

Por

Jessica
Bolancel Ferrer

Comunicado de JpD
sobre la propuesta de reforma de la ley penal del menor

Jueces para la democracia

Curso de economía
recreativa

Los neoliberales y las nacionalizaciones, por
Lord Blair de Cambridge

La
Biblioteca de Babel

·
Rafael Chirles, Crematorio


·
Victor J. Seidler, Masculinidades. Culturas
globales y vidas íntimas.
Trad. de Josep Sarret Grau del
original Young men and Masculinities

·
D.Held & A.Kaya, Global inequality
 


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· Contenido del nº 103
· Avance del nº doble 104-105

 



Número
56
Marzo de 2008



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mt.e mientras tanto mt.e
bitartean mt.e mientras
tanto
mt.e mentrestant







 




Juana
la Loca e IU

por
José Manuel Barreal San Martín

Al
hilo del artículo de Juan Ramón Capella “IU, en Invierno”, publicado en
el último mientrastanto.e,  están entrando en el debate algunas
personas en tono discrepante.

Tanto
el artículo mencionado como los discrepantes me animaron a escribir el
presente trabajo. El título resultará algo extraño. Pero, si se sigue
leyendo, veremos que no lo es tanto por las similitudes que intentaré
exponer.

Es
sabido que Juana I de Castilla, más conocida por Juana la Loca, estuvo
muchos años velando el cadáver de su esposo Felipe el Hermoso, del que
“bastó con que se miraran a los ojos para que aflorase una pasión
irrefrenable”. Necesitaba que los monjes abrieran el ataúd  para
acariciar a su marido. Le aterraba pensar que podrían llevar el cadáver
de Felipe a Flandes, y necesitaba constatar a diario que el cuerpo
seguía estando allí.
 

También
IU arrastra un cadáver: el PCE. Al igual que a Juana I de Castilla y su
marido, les bastó mirarse a los ojos para que se encendiera la pasión
amorosa. Una pasión que al día de hoy se traduce en desacuerdos,
desavenencias y si no se remedia, la desaparición de una necesaria
fuerza de la izquierda: Izquierda Unida.
 

IU,
surgió al hilo de las manifestaciones anti-OTAN y bajo los auspicios del
partido comunista de España. Un partido que, desde mi punto de vista,
nunca dejó de tutelar a IU, aunque de cara al exterior se intentase
mostrar lo contrario. Ahora, ya con más claridad, se apuesta por
“resucitar” al PCE y darle, dicen sus “albaceas”, el papel de faro que
guiará a IU en el devenir de la lucha por un mundo mejor. Aquí radica, a
mi entender, el error: pensar que el PCE, que no el comunismo, puede al
día de hoy retomar la “representación” de los colectivos disconformes
con la situación social actual. Entienden, algunas personas en IU, que
el cadáver del PCE  es a la izquierda lo que Felipe el Hermoso (ya
cadáver) era a su esposa Juana. Muestran la heroica historia del  PCE
como moneda irrefutable de que es irrebatible su necesaria presencia. Y
no.
 

Y
¿qué ocurre en IU? Antes de responder quiero mostrar mi respeto a las
personas que conforman tanto IU, como el PCE. No seré yo quien cuestione
sus acuerdos o desacuerdos. Pero sí entiendo que puedo y debo opinar
sobre una  cuestión que está desangrando a una parte importante de la
izquierda para revertir en no se sabe qué mar ideológico. Las respuestas
que se puedan dar a la situación de IU están recogidas en opiniones, que
entiendo  más autorizadas que la mía. A ellas me remito.
 

IU
está en una situación de crisis grave, difícilmente ocultable, […]
especialmente en una situación de crisis interna que viene marcada por
la desnaturalización que sufre desde hace años el proyecto de IU…”
[Pedro Montes, miembro CPF de IU y de Plataforma de Izquierdas:
Rebelión
, 7 de mayo de 2004]
 

La
idea fundamental es reconstruir sobre nuevas bases el proyecto de IU
eliminando lo que no funciona y aportando lo que funciona y las nuevas
experiencias de la sociedad. Todo ello se ha de basar sobre una
reflexión sobre la situación de IU y la izquierda transformadora en el
mundo, sobre un análisis riguroso del nuevo ciclo que ha comenzado,
sobre una discusión a fondo de lo que pasa en IU y a partir de líneas de
trabajo.” [Manuel Monereo:


Rebelión
, 7 de mayo de
2004]
 

Hay
que construir un bloque plural dentro de IU, trabajar conjuntamente con
los movimientos sociales, fundamentalmente con el movimiento de
movimientos y con el movimiento obrero. IU se debe de apoyar en la
juventud…” [Jaime Pastor, miembro de Espacio Alternativo: El Viejo
Topo
, publicado en Rebelión, 10 de mayo de 2007]
 

“[…]
Nacía un proyecto político al calor de las movilizaciones anti-OTAN, con
el Partido Comunista de España como principal fuerza, inmensamente
mayoritario en militancia y recursos. Renunciaba así a ejercer su
presencia en primera línea, algo que como el tiempo ha demostrado
constituyó un error que todavía estamos pagando los comunistas en este
país…” [José Manuel Aláez Fernández fue militante de Izquierda Unida y
del Partido Comunista de España hasta el año 2001: Kaosenlared.net,
17-9-2007]
 

En
mi opinión lo que es un error es pensar que “los comunistas de este
país” están pagando el error. Es tanto como decir que fuera del PCE, no
hay comunistas.
 


Acerquémonos
a
otros autores que, tal vez, puedan ayudarnos a clarificar por dónde
puede ir el futuro de IU.
 

Hoy
creo que no ha salido de la UVI (se refiere el autor a IU), que su
estado se ha agravado. Ha vivido una etapa de conmoción […] auspiciada
tanto por la mayoría de su dirección como por su minoría, y también
desde cargos del PCE. Nadie ha sabido encontrar una política unificadora
ni los modos de un debate satisfactorio, o sea, fecundo. Hay problemas
que no se arreglan formando mayorías y minorías. Que exigen otras
lógicas, y desde luego preservar la unidad, los entendimientos mínimos
[…]. La pregunta es entonces: ¿estamos al principio de algo o asistimos
al final de algo? [...

].

Mi opinión sincera
es que asistimos al final de algo”

[…]

El
PCE, que constituyó la columna vertebral de Izquierda Unida, a la que
entregó además la casi totalidad de su patrimonio, debería ser capaz de
metamorfosearse en otra cosa con dignidad. Metamorfosearse con dignidad
significaría, a mi juicio, no tratar de prolongar su vida como partido,
sino proyectar a su militancia sobre iniciativas sociales con contenido
emancipatorio, para aprender de ellas y, al mismo tiempo, al insertarse
ante todo en ellas, potenciarlas y activarlas.” [Juan-Ramón Capella en
la Revista mientrastanto.e, febrero de 2008]
 

La
situación de IU me recuerda la vivida personalmente, en los años setenta
y ochenta, en la CNT. Cuando los irredentos anarquistas (nada tengo en
contra del anarquismo, todo lo contrario) quisieron tutelar de tal
manera a la organización que consiguieron que en la actualidad se han
refugiado en su torre de cristal. En debates estériles que sólo sirven
para el orgasmo intelectual de quienes los propician.
 

Me
temo que si no se toman en consideración éstas y otras opiniones, al
menos para su debate, en vez de enrocarse en “qué bonito era mi valle”,
la izquierda quedará ya no coja, sino huérfana de instrumentos que
puedan propiciar “otra idea”. Hay gentes de una izquierda alternativa, o
si se quiere anticapitalista, que piensan se está a tiempo de enderezar
el rumbo. Y si no se llama IU —porque lo de “unida”, si no fuese triste,
resultaría cómico—, que se llame de otra manera.
 

Para
finalizar, me parece que si nos planteamos mínimamente en serio la
transformación social, debemos de saber que  el capitalismo —o como se
dice ahora, el neoliberalismo— pone en entredicho a la democracia. Le
interesa en tanto en cuanto cada cuatro años se vota; pero nada más. No
le preocupa que la misma impregne desde el estamento familiar hasta el
sindical, pasando por la institución escolar y por las mismas relaciones
de amistad.
 

Para
que esta democracia pueda ser cambiada en otra republicana y socialista,
o al menos se  vislumbre esa posibilidad, tendrá que “inventarse” un
colectivo que se ponga al servicio de la transformación en un sentido
radical (yendo a la raíz). Es decir, interviniendo activamente para la
construcción de una sociedad alternativa y ecológicamente habitable.

 


¿Por
qué voy a votar?

I 

Cada
vez que hay elecciones a buena parte de la gente de izquierdas, sobre
todo a la más activa en los movimientos sociales, se le plantean las
mismas dudas sobre la oportunidad de votar o no. Y en caso afirmativo,
¿a quién?. 

Las
opiniones abstencionistas suelen plantearse en dos planos: o las
elecciones no sirven de nada, puesto que los partidos son meros
instrumentos del capital o del “poder”, y la de que no existe ninguna
opción que recoja las aspiraciones de los movimientos sociales. O no
vale la pena votar, o aunque valga no encuentro ningún candidato
aceptable. 

Puedo
estar de acuerdo con que lo que se juega en las actuales elecciones no
es ningún cambio sustancial de la estructura política, económica y
social. Y que los partidos de izquierdas son meras máquinas
institucionales con escaso atractivo. Pero es exagerado considerar que
todo es lo mismo y que una victoria de la derecha no cambia nada (me
temo que algunos adictos a las “movidas” confían que con una derecha en
el poder nos vamos a divertir más pues tendremos más razones para
organizar manifestaciones). En primer lugar porque en diversas
cuestiones sensibles los gobiernos de derechas que hemos conocido han
sido brutales: como por ejemplo la mayor caída de gasto social
experimentada en los ocho años de gobierno del Partido Popular. Y en
segundo, porque en la dinámica de los últimos tiempos, marcada por el
predominio ideológico del neoliberalismo, es la derecha la que toma
decisiones drásticas que la izquierda es incapaz de revertir cuando
llega al poder, luego la única forma de no empeorar las cosas es
evitando que el PP llegue al poder. Aunque su programa extremista
seguramente no se aplicará, podemos esperar el bloqueo de las tímidas
reformas sociales recientes, o la creación de un clima permanente de
xenofobia y recorte de libertades si llegan al poder. Apuntarse a
“cuanto mejor, peor” es siempre una estrategia de alto riesgo, que casi
siempre acaba mal. Y aún menos apreciable me parece la postura de
algunos de reconocer que es mejor que no gane el PP pero negarse a ir a
votar. Lisa y llanamente me parece puro elitismo del que se considera en
posesión de una posición de superioridad que le permite evitar mancharse
las manos y dejar que lo hagan otros por él. Nada que ver con un ideal
de sociedad igualitaria por el que pretenden luchar. 

Hay,
a mi entender, una confusión entre la participación electoral y la lucha
por un proyecto social alternativo. Puedo respetar a una persona que
tenga profundas convicciones anarquistas y esté convencido de que no
hace falta ninguna institucionalización de las relaciones sociales.
Aunque me parece una posición ingenua y difícil de sostener dada la
complejidad de nuestras sociedades. Fuera de esta perspectiva, el mundo
deja de ser en blanco y negro y las diferentes esferas sociales deben
ser consideradas de forma diferente. Es evidente que el actual marco
institucional es limitado. Y cambiarlo debe hacerse desde fuera, en
muchos ámbitos. En la organización y acción de movimientos sociales, en
la producción de conocimientos y experiencias que contradigan la
ideología dominante. Dedicarse a estas actividades no implica sin
embargo dejar de influir en el espacio político, el que en parte
condiciona las posibilidades de estas experiencias alternativas. Además
el esfuerzo que pide la participación electoral es muy pequeño y
compatible con cualquier otra tarea social (como se pudo ver en ocasión
del referéndum de la deuda externa que aprovechó la convocatoria
electoral para hacer propagan del 0,7). Cambiar el mundo exige esfuerzo
y perseverancia. Y mucho realismo. Un realismo que no debe perder
ninguna oportunidad de mejorar la situación. Y a mi modo de ver las
victorias de la izquierda han permitido estas pequeñas mejoras y evitado
algún, no todos, los retrocesos. Mis preocupaciones utópicas, mi
implicación en movimientos sociales no creo que queden mancilladas por
poner la papeleta en la urna. Y en cambio algunas de las conquistas del
pasado están amenazadas si mis vecinos y vecinas son tan insensatos como
yo y prefieren abstenerse. 

II 

La
otra cuestión es la de a quién votar. Es evidente que, al menos en el
plano del discurso, Izquierda Unida y sus aliados han constituido la
opción electoral más cercana a las aspiraciones de transformación. Votar
a Izquierda Unida,-Iniciativa Verds-EUiA. ha constituido una forma de
mantener una visibilidad social de esa izquierda alternativa. Creo que
además ha tenido la ventaja de impedir la completa invisibilidad social
de ese amplio espectro social. Un espectro a todas luces castigado por
un diseño institucional que promueve el bipartidismo y regala a la
derecha un suelo de representación inaceptable. 

Ese
proyecto está hoy en peligro. En gran parte por méritos propios.
Algunos, en mi opinión, de nacimiento: su fundación fue menos una
apuesta por crear una organización amplia de toda la gente que había
participado en la movilización contra la OTAN y más la formación de una
coalición en torno a un PCE en crisis (al proyecto se sumaron los
disidentes del PCPE-PCC, y pequeñas formaciones socialistas con escasa
representatividad, no se invitó a la izquierda radical que había tenido
un papel importante en las movilizaciones —LCR-MC— ni se dio espacio a
la Pléyada de independientes en el proceso). Otros de dinámica, una
dinámica interna fratricida y marcada por una crisis interna entre un
PCE que ha sido incapaz de entender la crisis de la tradición comunista
generada por el fracaso de la experiencia soviética y un sector de
políticos mas pragmáticos que han tendido a buscar en el ecologismo la
marca que podía permitirles mantener un espacio alternativo. (Sin contar
con experiencias como la sectaria estrategia de las “dos orillas” que
lejos de promover la consolidación de procesos sociales alternativos lo
único que produjo fue la pérdida de una parte de la base electoral). Una
organización crecientemente reducida a un espacio institucional con
escasa base en los movimientos sociales. Y con una clara pérdida de base
en la clase obrera manual (no sólo la industrial, también entre el nuevo
proletariado de servicios). Las últimas peleas internas, especialmente
en el País Valencià (como mi única referencia es la de la prensa
escrita, la impresión que uno saca es que ninguno de los implicados
puede estar muy orgulloso de su actuación), ponen la coalición en
peligro de perder incluso su grupo parlamentario, su principal espacio
institucional. 

Puestas
así las cosas es comprensible que se defienda que lo mejor es echar el
cierre. Efectivamente si uno piensa en IU como un modelo de
partido-movimiento-productor cultural de izquierdas el modelo ha
fracasado. Si uno piensa que es posible crear algún tipo de organización
que cumpla con estos cometidos, lo mejor es dedicar los esfuerzos a
crearla y esperar que la desaparición de IU le cediera el paso. El
problema es que esta última posibilidad parece hoy por hoy sólo un buen
deseo, no sólo por la debilidad, incluso numérica, de la gente que se
mueve en movimientos alternativos, sino especialmente por el enorme
abismo, y a menudo sectarismo, que existe entre ellos Y que impide
generar un ambiente de suficiente confianza y camaradería para trabajar
en un proyecto común, aunque no para converger en momentos concretos. Lo
verde, lo rojo, lo violeta siguen carentes de un mestizaje necesario,
Por no señalar la inmadurez en cuestiones organizativas, en la forma de
participar, de cooperar, de reflexionar, que a menudo nos impide el
trabajo en común.  Y que obliga a pensar en otra forma, distinta, de
organizar lo alternativo, en un modelo más reticular, menos compacto que
en el pasado, que posibilite, al mismo tiempo, autonomía y cooperación, 
trabajo continuado y debate. Cuando las cosas se plantean de esta forma,
me parece que la cuestión de la representación institucional toma otro
cariz. La fuerza institucional es sólo una parte del proceso. Que, como
todo el mundo, va a ser lo que pueda o sepa (con su capacidad y sus
limitaciones). Y a la que le podremos  pedir sólo un mínimo de
exigencias: que no transija en cuestiones esenciales, que trate de
introducir las reformas posibles, que dialogue con el resto de
movimientos, que le sirva de altavoz. 

Si
adoptamos este último punto de vista, creo que la actuación de IU-IV-EUiA
no ha sido globalmente negativa. Y en muchos casos ha defendido
dignamente muchas causas. Causas que dejarán de plantearse si finalmente
triunfa el bipartidismo. También a mí me gustaría que está coalición
fuera algo más. Pero en la disyuntiva actual creo que seguir votándola
es la única oportunidad de mantener una ventana institucional que nos
permita respirar. Y que su desaparición, lejos de dar nacimiento a nada,
sería una nueva marcha atrás de una izquierda transformadora debilitada
y desorientada. Por eso les seguiré votando, y dedicaré el resto de mis
esfuerzos a apoyar lo que crea que pueda ser útil para consolidar un
proceso social más esperanzador.


[Albert Recio]


Es
perden les batalles que no es donen


por Rafael Pla
López

Juan-Ramón
Capella, en l’article titulat "IU en invierno", dóna per finiquitats
tant al PCE com a IU i propugna la seua dissolució per a, respectivament,
"proyectar a su militancia sobre iniciativas sociales con contenido
emancipatorio" i "poner [sus locales] a disposición de lo que se mueve",
al temps que sentencia que "Para lo electoral, francamente, la suerte ya
está echada".
 

No
vaig a qüestionar que IU té greus problemes, ni que la seua trajectòria
política ha estat erràtica. Però menysprear, tal com estan les coses no
solament en Espanya sinó en Europa, a una organització d’esquerres que
compta amb milers de membres i aglutina a un milió d’electors (al
voltant del 5% dels votants), sembla d’una notòria irresponsabilitat.
Més singular encara és que també vulga posar fi al PCE sense cap
argumentació, cosa que fa palesa la seua concepció de fons, un "movimentisme"
extrem que menysprea el paper de les organitzacions polítiques
d’esquerres fent seu el que s’ha vingut anomenant un "bersteinianisme
d’esquerres" que assumeix el lema de "el moviment és tot, l’objectiu és
res, res, res".
 

Però
si el Consell Polític Federal d’IU del 20 de gener ha demostrat alguna
cosa és que IU continua viva: la gran majoria de les organitzacions
territorials han reaccionat davant d’un intent d’imposició de
candidatures i coalició contra els acords assemblearis d’EUPV, fent
prevaldre la democràcia interna i el federalisme d’IU. I des d’aquesta
base s’enfrontem units a les properes Eleccions Generals (més enllà de
defeccions locals que poden ser vistes amb simpatia pels coaligats d’IU
en Catalunya, que venen apostant sistemàticament per la desaparició del
projecte d’IU com a moviment polític i social plural i alternatiu
d’esquerres per a substituir-ho per altre projecte verd destenyit
encapçalat per ells).
 

La
propera Assemblea Federal d’IU serà decisiva per al projecte de la seua
recuperació com a tal moviment polític i social plural i alternatiu
d’esquerres. El qual, naturalment, haurà de fer el centre de la seua
actuació en l’impuls de moviments socials alternatius, al servei dels
quals ha d’estar el treball en les institucions. Però les condicions per
a desenvolupar aquest projecte no seran les mateixes amb o sense un grup
parlamentari al Congrés dels Diputats. I per aconseguir-ho, superant el
5% dels vots, tots els vots compten, i compten especialment en tant que
les enquestes ens donen al voltant del 5%. I essent cert que els escons
d’IU, per les distorsions del sistema electoral, "costen" globalment més
vots que els dels partits majoritaris, no s’hauríem de deixar enganyar
per fal·làcies estadístiques: els vots són especialment decisius en les
circumscripcions on és més fàcil guanyar o perdre escons, i a més la
composició del grup parlamentari també és important per a reorientar
l’actuació d’IU, i la presència al seu si d’Antonio Montalbán per
València, Sebastián Martín Recio per Sevilla o Joan Josep Nuet per
Barcelona pot ser decisiva.
 

Podria
donar més raons, però millor me remet al meu article "L’alternativa
fictícia i la real" en



http://www.uv.es/pla/altfirea.htm

on explique per què l’alternativa real és si el paper determinant el
juga l’esquerra d’IU o la dreta de CiU. I al text "Para un
Manifiesto-Programa de transición al comunismo" en


http://www.uv.es/pla/pce/mptracom.htm
on explique la
rellevància avui dels objectius comunistes.
 

Naturalment,
en defensa de la llibertat d’expressió demane la publicació d’aquest
article en "Mientras Tanto" y en "Rebelion". I si les seues normes no
permeten la publicació en llengües diferents a l’oficial de l’Estat
Espanyol, em declare disposat a enviar una traducció al castellà.

 


El
“falso autónomo” ya es legal


Por
Jessica Bolancel Ferrer
 

No
hay que congratularse por la esperada aprobación del Estatuto del
Trabajador Autónomo el pasado julio. Esta nueva ley no tiene nada de
nuevo. A pesar de lo que podría parecer, no se otorga ningún tipo de
derecho a estos trabajadores, aunque tampoco ninguna nueva obligación,
lo que es de agradecer. La definición de quién es un trabajador autónomo
es la misma que aparece en el Estatuto de los Trabajadores para
definirlos, pero vista desde un espejo, es decir, por contraposición. 

Cualquier
mente ociosa y malpensante se preguntaría a qué se debe entonces tanto
bombo y platillo, y para qué sirve tal estatuto, además de para gastar
papel. Pues bien, lo único novedoso y bastante regulado (tampoco de un
modo demasiado claro) es la figura del “Trabajador Autónomo
Dependiente”, más conocido como TRADE. 

Esa
misma mente oscura y negativa se preguntará: ¿cómo se ha conseguido esta
cuadratura del círculo? ¿Cómo se puede ser autónomo y dependiente a la
vez? Pues bien, según el legislador desde ahora esto es posible.  

Ahora
bien: ¿quién es un TRADE? Según la ley, lo es el trabajador que no tenga
a cargo trabajadores ni subcontrate (sirve la misma definición para los
Trabajadores por Cuenta Ajena); se diferencíe de los TCA que trabajen a
su lado (sic); disponga de infraestructura (lo es el administrativo que
tiene su propia calculadora); desarrolle su actividad bajo criterios
organizativos propios, sin perjuicio de las indicaciones técnicas de
carácter general que le pueda hacer el cliente (léase empresario, que
como paga, manda); que su retribución sea por resultado (algo ya
permitido por el ET para los representantes de comercio, p.ej.), y por
último, que al menos el 75% de sus ingresos provengan de un mismo
“cliente”. 

Si
hay tantas similitudes entre ambas figuras, ¿habrá alguna diferencia?
Pues sí, aunque en caso de conflicto ambos deben acudir a la
jurisdicción social, al TCA se le aplica normativa laboral, basada en el
principio de trabajador como parte débil de la relación, por lo que la
ley debe protegerle. Sin embargo, al TRADE se le aplica normativa civil,
basada en la igualdad de las partes ante la contratación (sin tener en
cuenta que esa igualdad es sólo formal). A pesar de que el trabajador
contrata con el empresario de modo individual, se beneficia de convenios
colectivos que regularán su salario, vacaciones, motivos de despido,
etc. El TRADE únicamente tiene reconocidos 18 días de vacaciones (que
difícilmente disfrutará, porque nadie obliga al “cliente” a pagárselas);
no tendrá salario fijo ni mucho menos mínimo; deberá negociar si quiere
conseguirlo; no tendrá una indemnización en caso de despido, porque su
relación no es laboral. 

Un
motivo de preocupación añadido para estos trabajadores es que se recoge
la posibilidad de indemnización. Parece lógico que si la relación se
puede romper por cualquiera, el afectado reciba una compensación por las
pérdidas que esto le supone. Pero es que tal como se ha configurado, el
legislador da pie a que el TRADE, además de no cobrar por su trabajo y
de no recuperar los gastos, deba indemnizar a aquel para quien trabaja
por los beneficios que ha dejado de ingresar. Se entiende mejor con el
siguiente ejemplo propuesto por el profesor Manuel Ramón Alarcón: el
TRADE que confecciona unas cortinas para un distribuidor que a su vez
trabaja con unos grandes almacenes, no sólo no cobra por su trabajo y
por las telas que ha necesitado para realizarlo, sino que debe
indemnizar al distribuidor en caso de que el almacén rechace las
cortinas. 

Esta
nueva problemática afectará a los jueces del orden social, que además de
dominar la legislación laboral, ahora deberán desempolvar sus
conocimientos civilísticos y tomar clases aceleradas de derecho
privado. 

En
resumen, nos encontramos ante una nueva fragmentación del derecho del
trabajo y ante lo que algunos se atreven a llamar legalización del
fraude,
pues el TRADE no es otra cosa que lo que los jueces de lo
social venían denominando “falso autónomo”, es decir, el trabajador que
sólo formalmente era autónomo pero con el que el empresario tenía una
relación laboral, que por lo tanto debía protegerse con su debida
indemnización. 

 


Comunicado
de JpD sobre la propuesta de reforma de la ley penal del menor



Jueces para la Democracia 

La
propuesta del Partido Popular de rebajar la edad de responsabilidad
penal de los menores a los 12 años nos parece un error que se fundamenta
en la desconfianza hacia la respuesta que el Estado de Derecho está
dando de forma normalizada a las situaciones de conflicto social y se 
enmarca en un planteamiento populista que supuestamente pretende
resolver conflictos complejos con el derecho penal.  

No se niega que
con los menores de 14 años que cometen un delito haya que


intervenir, pero esa intervención no debe ser penal, sino educativa y
social. Esta intervención no penal tiene posibilidades educativas y
efectos más beneficiosos a medio plazo, tanto para el menor como
socialmente. Hay ámbitos en los que el castigo penal no puede entrar,
como son los casos de los niños o los enfermos mentales, pues el propio
concepto de civilización y de progreso ético y moral impide aplicar una
sanción penal a quienes por ser seres humanos en formación o tener
gravemente alteradas sus facultades precisan intervención educativa o
sanitaria. 

La
propuesta se fundamenta en el denominado “populismo punitivo”,
planteamiento alejado del intento de resolver los problemas de la
delincuencia con rigor, convencido de que las políticas de mano dura son
un caladero de votos en barrios periféricos donde existe un tejido
social deteriorado. Plantear un debate sobre algo tan importante como el
límite de la edad penal en una campaña electoral aleja la posibilidad de
tratar el tema con rigor y serenidad y  puede suponer que empiece una
especie de puja sobre quién es más punitivo, tan perjudicial para la
intervención en menores y jóvenes.  

Tampoco
la medida va avalada por ningún estudio empírico que revele problemas
importantes de inseguridad ciudadana causados por niños de 12 o 13 años,
sino que lo que demuestran estos estudios es precisamente lo contrario.
Los informes de especialistas encargados por el Consejo General del
Poder Judicial apuntan en sentido contrario y evidencian que la
delincuencia violenta de los menores de 14 años es muy escasa en
relación con los menores de 14 a 18, que es la franja de edad actual. 

La

intervención con menores y jóvenes precisa de un debate sereno en el que
tengan cabida todas las variables de este fenómeno tan complejo, y desde
luego más medios por parte de las Comunidades Autónomas, pues es
precisamente la actual falta de medios lo que está impidiendo el
cumplimiento de los objetivos legales y a veces confunde a la ciudadanía
sobre una falsa ineficacia del contenido educativo y socializador de las
leyes. El modelo de justicia de menores requiere mejoras pero no
precisamente en el sentido apuntado de rebajar la edad penal. 

Finalmente
decir que la propuesta nos aleja de los principios de la Convención de
Derechos del Niño de 20 de noviembre de 1989, ratificada por España, y
que apuesta por las medidas educativas en la intervención con menores. 
 

Febrero
de 2008

 


Curso
de economía recreativa


por Lord
Blair de Cambridge
 


Los
neoliberales y las nacionalizaciones
 

Los izquierdistas,
siempre tan poco sofisticados, dicen que los neoliberales

somos
enemigos del Estado. Qué ignorantes son. Los neoliberales defendemos,
eso sí, la libre iniciativa privada: no sólo porque crea riqueza sino
porque satisface las ansias naturales de aventura que todo individuo
tiene dentro de sí. Pero somos realistas y piadosos. Y sabemos que estas
aventuras, a menudo esforzadas, pueden acabar en fracaso. Y que cuando
uno fracasa hay que ayudarlo. 

Por
ello en Reino Unido, uno de los países donde llevamos más tiempo
gestionando la economía, hemos aplicado nuestra política en todas sus
versiones. Privatizamos a destajo, ofreciendo oportunidades a los
ímprobos gestores de las compañías de servicios públicos para
enriquecerse dignamente. Y dimos oportunidades a nuestros productores
culturales, a los que suministramos argumentos para sus exitosos filmes
(aún esperamos que Ken Loach nos dé las gracias). Y cuando algunos de
los gestores empresariales fracasaron no dudamos en acudir en su ayuda y
salvar la situación renacionalizando empresas como Railtrack o British
Fuel. 

Pero
donde nos hemos lucido más ha sido en el sector financiero. Ahí es nada
la de gente que se ha forrado gracias a la desregulación financiera, que
ha permitido fabricar miles de fórmulas con las que llevar a cabo
verdaderas aventuras especulativas. Y al mismo tiempo han permitido a
los más pobres hasta endeudarse con generosas hipotecas. Por ello, ahora
que nuestros intrépidos capitanes financieros han encallado en el mar de
la especulación, acudimos presurosos a darles todas las ayudas que
precisan, Sea en forma de liquidez a los bancos, sea en forma de
nacionalización. No nos ha temblado la mano a la hora de nacionalizar el
Northern Rock, ni nos han hecho mellas las críticas de sus inversores, a
los que al final les garantizaremos buenas indemnizaciones para que
empiecen nuevas singladuras. 

Quien
defiende que el neoliberalismo es el estado mínimo se equivoca. Es la
intervención estatal de otra forma. Con nacionalizaciones temporales
(como los contratos temporales), el estado nodriza de los inversores y
salvador de los especuladores desorientados. Por ello cuando en España
vuelva a mandar un verdadero neoliberal piadoso la primera medida que
tomará será indemnizar a los generosos inversores culturales de los
fondos filatélicos. Porque también ellos merecen el apoyo del estado. Y
no los vagos de espíritu que solo piden derechos sociales para no tener
que meterse en aventuras mercantiles.

 


La biblioteca de
Babel

Rafael Chirles
Crematorio

Anagrama,
Barcelona, 2007 


Ya
hace tiempo que vengo recomendando a este autor. Creo que es una lectura
imprescindible para reflexionar sobre nuestra historia reciente. La del
país y la de la izquierda. Especialmente la de clase media, que el autor
parece conocer de cerca. En este caso utiliza la situación causada por
la muerte de una persona (ex militante del PCE, de la izquierda radical
y finalmente agro-ecologista) para crear un entramado de diálogos
interiores de las personas que forman parte de su círculo familiar. Y lo
que nos explica, sin maniqueísmos, con cierta ternura hacia los
personajes, es el entramado social de la costa alicantina, la de la
especulación inmobiliaria y el consumismo. Una reflexión necesaria y una
prosa magnífica. Imprescindible. Para neolectores de Chirbes, tan
recomendable como La larga marcha


[A.R.A.]
 


Victor J. Seidler


Masculinidades. Culturas globales y vidas íntimas


Trad. de Josep Sarret Grau del original Young men and Masculinities,
2006
Montesinos, Barcelona, 2007, 262 págs. 


Víctor
Jeleniewski Seidler es un destacado sociólogo del género atento a los
cambios globales en curso en el modo de ser de los varones. Lo más
interesante de su aproximación a este campo radica en tomar en
consideración las insuficiencias de los hombres en el campo de las
emociones y los afectos, desvelando la importante ausencia de un trabajo
de autocomprensión masculina que vaya más allá de la actual
concienciación acerca de su rol patriarcal. Por eso mismo, Seidler
presta una atención particular al cambio generacional asociado a los
procesos de globalización y las posibilidades que los jóvenes tienen
ante sí para una exploración fecunda de sus identidades sexuales.
Young men and Masculinities
no es su mejor trabajo (está falto
coherencia interna y hay muchas reiteraciones) pero resulta atractivo
por ir más allá del esquematismo víctimas/verdugos representado por un
sector amplio del feminismo y, en el campo de las aproximaciones
internas al universo masculino, por la corriente doxológica inspirada en
los importantes estudios de R.W. Connell.


[Antonio Giménez Merino]

 


D.Held & A.Kaya
Global inequality

Polity Press  2007 


El
debate sobre el impacto de la globalización en la desigualdad es una
cuestión fundamental. Este libro reúne una serie de trabajos académicos
sobre el tema. Como es habitual en una obra colectiva su interés es
desigual, pero en conjunto resulta atractivo. Lo que deja como resultado
más importante es la evidencia que en la evolución económica están
aumentando las desigualdades (los argumentos de Sala-y-Martin salen
trasquilados). Buena lectura para gente interesada en conocer la
economía actual


[A.R.A.]

 

PÁGINAS-AMIGAS


Centre de Treball
i Documentació (CTD)


http://www.cetede.org


Nómadas. Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas


http://www.ucm.es/info/nomadas


El Viejo Topo


http://www.elviejotopo.com


La Insignia-


http://www.lainsignia.org

Sin permiso

http://www.sinpermiso.info/

 


Revista
mientras tanto

Contenido del número
103

 mientras
ta
nto


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Verano 2007

103


NOTAS
EDITORIALES
La historia interminable: nueva crisis financiera
A. Recio
Dilemas constitucionales en
Venezuela
G. Pisarello
La
sombra de un ciudadano ejemplar
J. Torrell
En la muerte de Lluís Maria Xirinacs
J. Sempere
 


ARTÍCULOS
LOS SERVICIOS SOCIALES Y LA CUARTA PATA (¿COJA?) DEL
ESTADO DEL BIENESTAR EN ESPAÑA
José Adelantado

EL
CUIDADO DE LA DEPENDENCIA: UN TRABAJO DE CUIDADO
Teresa Torns

SINDICATOS Y JÓVENES: EL RETO DE SUS VÍNCULOS
Antonio Antón

DERECHOS
FORMALES Y DERECHOS REALES DE LOS TRABAJADORES EN LA ESPAÑA
DE COMIENZOS DEL SIGLO XXI
Daniel Lacalle

L’ESGLÈSIA CATÒLICO ROMANA A ESPANYA: PODER I PRIVILEGI
Ángel Zaragoza i Tafalla


RESEÑA
Entrada en la Barbarie
Joaquim Sempere

 



mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant


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Contenido del número
104-105

 mientras
ta
nto


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

2008

104-105

NOTAS EDITORIALES
¿Cambio climático global o crisis socio-ecológica?





A. Recio

Elecciones: ganará la derecha, ¿pero cuál?





J.-R. Capella

La Unión Europea y el arte del doble rasero





G. Pisarello y X. Pedrol

Sucesión y desinformación





J. L. Gordillo

El catolicismo conservador, el pan nuestro de cada día





A. Madrid

En la muerte de Josep Guinovart

J.-R. Capella


 
ARTÍCULOS



LOS COMUNISTAS ANTE LA TRANSICIÓN





Josep Fontana

EL LIBERALISMO HERÉTICO DE PIERO GOBETTI





Giaime Pala y Gianluca Scroccu

EL INIGUALABLE Y DESIGUAL SIGLO XX

Bob Sutcliffe

DEL MARXISMO-LENINISMO AL NEOCOLOQUIALISMO O LAS
PRODIGIOSAS AVENTURAS TRANSPIRENAICAS DE CARLOS SEMPRÚN

José A. Tapia Granados



 MEMORIA HISTÓRICA Y PODERES PÚBLICOS
Presentación


POSIBILIDADES Y LÍMITES DE LAS ‘POLÍTICAS PÚBLICAS DE LA
MEMORIA’

S
ergio
Gálvez Biesca

¿PERSEGUIDOS O PERSEGUIDORES? SOBRE LA NECESIDAD DE
AFRONTAR EL PASADO

Á
ngel
Rozas

LA POLÍTICA ARCHIVÍSTICA DEL GOBIERNO ESPAÑOL DESDE EL
COMIENZO DE LA TRANSICIÓN

A. González Quintana

TEMPUS FUGIT. LAS MEMORIAS DE LA TRANSICIÓN

X
avier
Domènech Sempere


 
RESEÑA
VIEJO Y NUEVO IMPERIALISMO: UN COMENTARIO SOBRE
THE
NEW IMPERIALISM
DE DAVID HARVEY Y EMPIRE OF
CAPITAL
DE ELLEN MEIKSINS WORD

Bob Sutcliffe

OBITUARIO


CITA

 


mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant

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febrero 1, 2008

mientrastanto.e – nº 055 – febrero de 2008

Archivado en: 055,2008,mientrastanto.e — mientrastantoe @ 7:38 pm

mientrastanto.e Num. 55 del 02-2008

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text-underline:none;
text-decoration:none;
text-line-through:none}
li.MsoNormal
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margin-bottom:.0001pt;
font-size:12.0pt;
font-family:Times;
margin-left:0cm; margin-right:0cm; margin-top:0cm}





 mientrastanto.e

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Izquierda Unida en invierno

por


Juan-Ramón Capella 



Derechos en la niebla


La izquierda alternativa, quizá
haya que recordarlo, está asistida por la razón…



El katakrak bursátil


El lunes negro de las bolsas
europeas es, hasta el momento, el último episodio de una larga
serie de accidentes financieros que han caracterizado la fase
neoliberal del capitalismo…



España ha dejado de ser católica


Cua
ndo
Manuel Azaña dijo “España ha dejado de ser católica”, la voz
‘España’ estaba por ‘el estado español’. Pues era de la laicidad
de la República española de lo que estaba hablando…



Los valores entre rejas de Obama


…Obama se detuvo unos segundos
para exponer, sintética y claramente, su proyecto de política
exterior: dijo que pretende basarla en valores y —literalmente—
“no sólo en la fuerza militar”…




“Dejar de molestar a las empresas”: la versión
catalana de la directiva Bolkestein

por Joaquin
Dodero Curtani



Preguntas de un lector de periódicos


Si llamamos genocidas a los
que encerraron a los judíos en el ghetto de Varsovia… ¿Cómo
tenemos que llamar a los que encierran a los palestinos en el
espacio de Gaza…



Comunicados de JpD y UPF sobre el aborto y sobre
la ley de memoria histórica


Jueces para la Democracia y La
Unión Progresista de Fiscales

La biblioteca de Babel

·
Pier Paolo Pasolini,


Larga carretera de arena


·
Faïza Guène, Sueños para
marginados

Devedeando, que es gerundio
·
Andrzej
Munk, La
pasajera (1963)



 



Foro de Webs

·
Fòrum Social
Català




http://www.forumsocialcatala.cat

·
Manifiesto por la
libertad de expresión: absolución de Jaume d’Urgell
 


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Número
55

Febrero de 2008

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mt.e mientras tanto mt.e bitartean mt.e mientras tanto mt.e mentrestant











 


Izquierda
Unida en invierno


por Juan-Ramón Capella 

Un
amigo me invita a dar mi opinión sobre el futuro de Izquierda Unida.
Este amigo expresa la angustia de mucha gente: que la enanización de
este referente institucional de la izquierda de este país puede ser
una desgracia y abrir paso a una situación empeorada. 

Pero
empeorada, quede claro, sobre todo para los movimientos que
necesitan el apoyo de referentes institucionales para que sus
actividades puedan tirar adelante, asomarse a la prensa o a la
radio, evitar la etiqueta de “antisistema” que abre paso a
ignorancias institucionales, a tratos policiales duros, e incluso
puede llegar a la aplicación a pacifistas de la legislación
antiterrorista. 

¿Qué
puedo decir sobre IU? En las elecciones generales de 2004 obtuvo un
resultado que a duras penas permitió mantener un grupo
parlamentario. Dicho de otro modo: IU quedó ingresada en la UVI.
Pero tenía cuatro años por delante para salir de ella. 

Hoy
creo que no ha salido de la UVI, que su estado se ha agravado. Ha
vivido una etapa de conmoción y división interna, auspiciada tanto
por la mayoría de su dirección como por su minoría, y también desde
cargos del PCE. Nadie ha sabido encontrar una política unificadora
ni los modos de un debate satisfactorio, o sea, fecundo. Hay
problemas que no se arreglan formando mayorías y minorías. Que
exigen otras lógicas, y desde luego preservar la unidad, los
entendimientos mínimos. 

Parece
que esta división general de IU se saldará, como se han saldado los
aspectos locales de esta pugna (en Asturias, p.ej.), con una especie
de purga interna. Con exclusiones, con abandonos. A
los minorizados se les achacarán los previsibles malos resultados
electorales de IU (y eso sería así fueran quienes fuesen los
minorizados). 


La

pregunta es entonces: ¿estamos al principio de algo o asistimos al
final de algo?


¿
Podrá
el grupo vencedor en la batalla interna constituirse en un referente
creíble de la izquierda, autónomo respecto del Psoe? ¿O estamos al
final de un proceso que ya ha dado de sí todo lo que podía dar?
 

Mi
opinión sincera es que asistimos al final de algo. 

El
PCE, que constituyó la columna vertebral de Izquierda Unida, a la
que entregó además la casi totalidad de su patrimonio, debería ser
capaz de metamorfosearse en otra cosa con dignidad. 


Metamorfosearse

con dignidad significaría, a mi juicio, no tratar de prolongar su
vida como partido, sino proyectar a su militancia sobre iniciativas
sociales con contenido emancipatorio, para aprender de ellas y, al
mismo tiempo, al insertarse ante todo en ellas, potenciarlas y
activarlas. 

Por
supuesto, los que hemos votado a IU hemos pagado muy cara su
presencia parlamentaria. El “peso del voto” de quien vota por IU es
la cuarta parte del “peso del voto” de quienes lo hacen por los
partidos mayoritarios, gracias a la ley electoral preconstitucional
vigente. 

Hay
que preguntarse si a ese precio tan caro IU redunda aún
efectivamente en beneficio de quienes pretenden hacer posible un
mundo social distinto y alternativo, que es lo que en definitiva
cuenta. 

En
mi opinión, en este sentido IU ha sido crecientemente inoperante en
los últimos tiempos. En vez de mediar políticamente para estimular y
unificar, lo que ha hecho ha sido sobre todo desunir y crear
confusión. 

Por
eso Izquierda Unida es también, en mi opinión, insostenible
políticamente. Incluso en sus siglas: por falta de veracidad, ya que
lo que la ha caracterizado ha sido la desunión y no la unidad:
antes, desunión por minorías que acababan yéndose al Psoe; ahora,
por pura incapacidad para pensar y realizar la política más allá de
lo instrumental, del politicismo, de las listas y los cargos, de los
acuerdos por arriba con otras fuerzas, lo que convierte en inútil y
sobrante a lo mejor de IU —y del PCE—: su base militante y su
apoyo electoral. 

Es
la base militante de IU, y su entorno —no lo olvidemos—, en tantos
pueblos, asociaciones o ayuntamientos, lo que debe sobrevivir. 

Se
engaña a sí mismo quien piense que IU puede enderezar su trayectoria
con meros arreglos de fachada —p.ej., sustituir ‘unida’ por
‘verde’—. No se puede cambiar sin poseer la sustancia de algo. Y es
la cultura política de Izquierda Unida lo que es hoy crecientemente
insubstancial. 

A
mi modo de ver, se precisa el nacimiento de algo nuevo, que no sé
qué será. Tal vez comisiones cívicas, dobladas de listas de
ciudadanos;  tal vez un partido distinto, con reglas de estricta
democracia interna. 

No,
desde luego, un partido que lo supedite todo a la actividad
parlamentaria o institucional. 

En
cualquier caso se precisa una fuerza con un imaginario colectivo
diferente del que ha presidido la actividad de los comunistas y
demás afiliados de Izquierda Unida, conservando tan solo la voluntad
de la praxis, de prácticas activas de intervención social. 

Un
imaginario colectivo enteramente pacífico y no violento; de
democracia radical, que se manifieste transparentemente en los
procesos de toma de decisiones de las instituciones que engendre, y
en el rechazo de los generadores sociales de desigualdad. 

Un
imaginario programático decidido a reimponer obligaciones y deberes
sociales al empresariado y a las instituciones públicas; que se haga
cargo de los problemas: la militarización del mundo, la crisis
laboral de la tercera revolución industrial; las crisis energética,
ambiental y demográfica; la sobreurbanización y el hiperconsumismo;
las migraciones. Un imaginario sensible a las exclusiones, a las
discriminaciones, al desarraigo. 

El
imaginario de la vanguardia social que sostiene la voluntad de
construir otro mundo, alternativo a éste, que es tanto internacional
como local, debe pasar al plano de lo políticamente visible y
sustituir a lo que ahora pasa por políticamente correcto. 

Un
imaginario así sólo puede proceder de la voluntad de intervenir
políticamente de lo que socialmente se mueve. Los grupos de
activistas de asociaciones y oenegés independientes de las
instituciones públicas. Los “colectivos” sociales. Las gentes que
animaron las plataformas contra la guerra de Iraq; muchas gentes que
preguntaron ¿Quién ha sido? tras el 11M y que no eran sólo
gente del Psoe; la gente que se opuso a la “constitución” europea.
Orientar y generalizar su politización, y estabilizarla, es
lo que hubiera debido hacer IU en los últimos años. 

Cierto:
lo que socialmente se mueve no es mucha gente. Eso es
corriente en los países opulentos. Pero vale la pena preguntarse si
lo que se mueve va a crecer o a disminuir. Si a la vuelta de
la esquina los jóvenes reaccionarán como en las banlieux
parisinas, o como submileuristas y okupas, o como
belgas
. Y, más importante que eso: preguntarse si los
diagnósticos de lo que socialmente se mueve son más certeros
y anticipatorios que los de la clase política y massmediática del
sistema. 

Tarde
o temprano llegará a su fin la etapa de desconcierto y apatía
política de tantas gentes que hoy se limitan a dar por bueno lo
menos malo de lo que hay. 

Lo
mejor que puede hacer IU es tratar de salvar locales, centros de
reunión, etc., si no lo ha dilapidado todo, para ponerlos a
disposición de lo que se mueve, y ayudar así, al menos, al
nacimiento de lo nuevo. Eso es lo que debe hacer también localmente
la gente de IU que conserve cargos municipales: abrirse a la
formación de comisiones cívicas, con demócratas radicales decentes,
para tejer una malla en la que pueda anidar lo nuevo. 

Esto
es lo que se me ocurre para que IU sirva de algo. (Para lo
electoral, francamente, la suerte ya está echada, y lo que aún se
pueda hacer o no hacer en este orden de cosas no importa
demasiado.) 

Lo
mejor es trazar raya y empezar proyecto nuevo.

 


D
erechos en la niebla

La
izquierda alternativa, quizá haya que recordarlo, está asistida por
la razón. En el debate político es quien tiene la razón. Por
la consciencia de la agudeza de los problemas sociales que se nos
vienen encima, y por propugnar modos de afrontarlos basados en la
solidaridad colectiva y no en el sálvese quien pueda individualista.

La
izquierda



alternativa sabe que es necesario construir entre todos una
trinchera, una línea de defensa, para que nuestros precarios
derechos no se vengan abajo: para que no nos sean recortados ni en
nombre de la “seguridad” —como ha sido regla fundamental desde los
sucesos del 11S—, ni en nombre del “crecimiento” —al que son
sacrificados nuestros derechos en tanto que personas que viven de su
trabajo—, ni en nombre de lo “privado” —que sirve para liberar de
deberes al empresariado y al Estado—, y ni mucho menos en nombre de
una moral concreta —el ataque de sectores de la magistratura al
ejercicio legal del derecho al aborto—. 

La
izquierda alternativa ha de saber comunicarse a pesar de la
niebla
sembrada en el espacio público por el neoliberalismo: una
niebla que desorienta a las multitudes, que trata de hacer invisible
el dominio, que oprime al acorralar la libertad llevándola al ámbito
de lo estrictamente personal. 

Es
la niebla de la infinitud de los mensajes publicitarios, de la
conversión de la vida en espectáculo. Es la niebla que produce el
aislamiento entre las personas, la ruptura de sus vínculos, su
desorientación. Es la niebla de la disimulación de lo que traman los
poderes que configuran el mundo tal cual es, de la creación de
abismos entre lo visible —lo que nos es mostrado— y lo ocultado y no
visto. Por eso la izquierda alternativa ha de tejer mallas de
comunicación horizontal y, en su tarea de denuncia, poner en primer
plano la actual situación —privatizaciones parciales, seguidismo de
los patrones de gestión y programación de las cadenas privadas— de
los medios de comunicación de titularidad pública. Ahí hay un fraude
clamoroso que cierra el paso a la creación de redes de información
substancial y veraz.

El
Primo

 

El
katakrak bursátil

El
lunes negro de las bolsas europeas es, hasta el momento, el último
episodio de una larga serie de accidentes financieros que han
caracterizado la fase neoliberal del capitalismo. Desde el “crac” de
otoño de 1987 las euforias y los pánicos se han sucedido
periódicamente como reflejo de las inestabilidades reales del actual
modelo económico y de la enorme preponderancia que en el mismo ha
alcanzado el mundo financiero. Hace ya unos cuantos años Lester
Thurrow explicó que el modelo actual se asentaba sobre diversas
fallas “tectónicas” y, como conocen los habitantes de países
situados sobre las mismas, los terremotos y los desastres son
habituales. Y desde entonces los procesos de desregulación y
“creación” financiera no han dejado de desarrollarse y, con ellos,
nuevas posibilidades de inestabilidad. Quizás lo que ahora es nuevo
es en primer lugar que el epicentro se encuentra en los EE.UU. y no
en países lejanos como sucedió en otras ocasiones; en segundo lugar,
que debajo de la crisis financiera actual subyace una crisis de
sobreacumulación y desproporción, debida al hiperdesarrollo de la
inversión inmobiliaria en diversos países (fundamentalmente EE.UU.,
Reino Unido, Irlanda y España); y en tercer lugar, que esta crisis
coincide en el tiempo con el recalentamiento de los precios de los
alimentos y las materias primas por la llegada de nuevas demandas
(alimentos, biocombustibles, metales y productos energéticos) en
actividades difíciles de expandir por cuestiones diversas:
destrucción de suelo agrícola, ausencia de nuevos yacimientos, etc.:
un recalentamiento que puede alimentar nuevas medidas
antiinflacionarias por parte de los bancos centrales.  

Que
alguien perdiera dinero en la bolsa no debería constituir un
importante motivo de preocupación. Al fin y al cabo nadie se
preocupa de los miles de personas que pierden dinero jugando a la
lotería o a cualquiera de los múltiples juegos de azar que
proliferan en nuestra ludosociedad. Entre los perdedores de las
caídas bursátiles hay muchos más ricos que pobres y, frecuentemente,
las pérdidas son más virtuales que reales (si el valor en bolsa de
Inditex se ha devaluado, Amancio Ortega será menos rico, pero
seguirá conservando el mismo poder de propiedad de los mismos
activos que antes, simplemente que tendrán un menor valor
monetario). Lo socialmente preocupante está en otro lado. De una
parte, la relación existente entre los sistemas privatizados de
pensiones y la inversión bursátil. Algo que hace tiempo que se ha
explicado, la insensatez de financiar las jubilaciones con el “juego
del parquet” y que es bueno recordar cada vez que hay un estallido
de este tipo.  Aunque los trabajadores cubiertos por este sistema
son minoría, depende mucho de cada modelo nacional y en algunos
países las repercusiones pueden ser importantes. De forma más
generalizada porque en las economías capitalistas son las decisiones
de los ricos, y especialmente de los muy ricos, las que influyen
sobre la marcha de la economía. Y las respuestas a la
“incertidumbre” y el pesimismo del mercado se acaban traduciendo en
despidos masivos y recortes a los derechos salariales. Ya nos ha
avisado el director del Banco Central Europeo, amenazando con nuevas
alzas de los tipos si los asalariados no renuncian a mantener su
poder adquisitivo. 

 Es
difícil evaluar el grado de incertidumbre real y profundidad de la
crisis, sobre todo porque ello depende de respuestas psicológicas y
políticas difíciles de predecir. Aunque algunos aspectos, como el de
la sobreinversión inmobiliaria, era previsible que acabaran
estallando en una recesión abierta y afectaran a economías, como la
española, tan “especializadas” en esta línea de actividad. Tiene
mucha cara el PP cuando lanza sus diatribas frente a la crisis,
cuando ellos fueron los que promocionaron este modelo (y de hecho
varias de las Comunidades autónomas que ellos regentan son un
referente al respecto). Pero ha tenido mucha inconsciencia el PSOE
al ensalzar una economía basada en el ladrillo y presentarla como el
no va más de la modernidad (un cuento de la lechera que les ha
llevado incluso a realizar las elecciones cuando los problemas ya
habían estallado). Es también aventurado conocer cuál será el efecto
de las medidas aplicadas. Bajar los tipos de interés, como ha hecho
Bernancke, o devolver impuestos, forma parte del habitual estímulo
de la demanda privada que tanto gusta a los gobernantes actuales.
Pero no siempre tipos de interés más bajos aumentan el gasto —el
conocido problema de la “trampa de la liquidez” — ni reducciones de
impuestos animan a la economía, especialmente si los más ricos
reciben un dinero que no saben o no quieren invertir. En todo caso
resulta evidente que, en cuanto la crisis ha asomado en los países
ricos, nadie aquí —quizás excepto Trinchet— se acuerda de los
ajustes estructurales que tan habitualmente se proponen a las
economías periféricas. Aquí todo el mundo es partidario de seguir
cebando la máquina y fomentar el crecimiento. Curiosamente la lógica
que ha favorecido la desregulación financiera, el crecimiento de las
actividades especulativas, la proliferación de “activos” ficticios
que no sólo han provocado un cierto “auge” de los negocios, sino
también el enriquecimiento inmoderado de una exigua minoría social.
Por ello, si no es posible vaticinar los plazos y la intensidad de
la crisis actual, lo que parece evidente es que podemos empezar a
prepararnos para la próxima. 

Aunque
hay temor sobre los efectos de la crisis, no parece que esta larga
experiencia de sobresaltos haya generado ninguna capacidad crítica
en la mayor parte de las élites dominantes. Aunque empiezan a oírse
voces sobre la necesidad de regular de nuevo los sistemas
financieros, reduciendo la increíble capacidad de generación de
activos ficticios, de momento no parece que la reforma del sistema
esté en ninguna agenda importante, Aunque la intervención pública en
sus diversas facetas está jugando un papel esencial en las
respuestas que se adoptan: desde la introducción de liquidez por
parte de los bancos centrales hasta las políticas de inversión en
vivienda protegida e infraestructuras a la que se están adhiriendo
con entusiasmo los enriquecidos empresarios de la construcción, el
discurso dominante sigue siendo el del mercado privado. No hay
diferencias sustanciales en las propuestas de estimular la actividad
mediante la devolución de impuestos. Lo que hay es mucha
inconsciencia en un momento en el que los diversos procesos
tectónicos (demográfico, ambiental, productivo. financiero…) más
bien demandan nuevas acciones colectivas con amplia participación
democrática. Y es esta ausencia de verdaderas propuestas de reforma
y cambio lo que hace más peligrosa la situación. Lo que exige de las
próximas víctimas y los que quieren estar a su lado empezar a pensar
en propuestas alternativas de gestión de la vida social. Empezando
por la inevitable regulación de los mercados financieros y la
revalorización de la intervención pública.


[Albert Recio]





España
ha dejado de ser católica

Cuando
Manuel Azaña dijo “España ha dejado de ser católica”, la voz
‘España’ estaba por ‘el estado español’. Pues era de la laicidad de
la República española de lo que estaba hablando, de la
aconfesionalidad del estado. La población, sin embargo, era
mayoritariamente católica aún entonces, por mucho que hubiera
aceptado la república aconfesional. 

Hoy,
en cambio, es la sociedad española la que ha dejado de ser
católica.
Es mayormente laica. E incluso el “catolicismo”
residual de la sociedad resulta ser, sobre todo, un asunto de bodas
y entierros, de rituales que compartir en ocasiones especiales.
Sobrevive, cierto es, un amplio espectro de creencias arcaicas, del
género de las evidenciadas por los futbolistas que se santiguan
antes de empezar los partidos, como si a algún dios pudiera
interesarle su suerte particular en un campeonato. Pero este
primitivismo no es siquiera cristiano, sino simple superstición,
compulsión psicológica. En España los seminarios están prácticamente
vacíos, al igual que los conventos y monasterios; las órdenes
religiosas, por mucho que medren con el negocio de la enseñanza, no
se renuevan generacionalmente. E ir a misa incluso ha dejado de ser
lo que era: un acto social. La población, en todo caso, no parece
diferir en lo substancial de otras poblaciones europeas a efectos de
creencias religiosas o de lo que es más común: de la ausencia de
ellas. 

La
Constitución del 78 define la laicidad del Estado, aunque
—concesiones de la transición— hace mención especial de la Iglesia
Católica en función del pasado histórico cristalizado en los bienes
culturales que esta institución administra, pero cuya legítima
titularidad de fondo, claro es, corresponde al pueblo español. Sin
embargo los gobiernos de derecha y de centro derecha —no hemos
tenido otros— han hecho muy poco por materializar la nueva situación
constitucional de la Iglesia Católica ni el cambio sociológico en
las metafísicas de los españoles. Le vienen prolongando a esta
Iglesia una serie de privilegios que resultan crecientemente
intolerables. 

Se
trata ante todo de beneficios fiscales: la Iglesia recurre para su
financiación a las arcas públicas, por una parte, y al trabajo
recaudatorio de la administración del estado, por otra. Cuando la
Iglesia Católica tiene el deber de financiarse por su cuenta
en
vez de gorronear y sablear a una ciudadanía que en su mayoría
es ajena a ella. 

A
la periclitada doctrina sexual de la Iglesia Católica se deben
ataques a derechos ciudadanos fundamentales. Así, sólo por su
influencia no se ha legislado una ley de plazos para la interrupción
del embarazo, lo cual, unido a campañas de acoso contra las mujeres
que ejercen este derecho y contra los facultativos que las asisten,
lesiona injustificadamente un derecho fundamental de todas las
mujeres. Hay que exigir una ley de plazos para la interrupción
del embarazo. Ya.
 

A
la misma influencia, que ya se manifestó y se manifiesta en campañas
contra las leyes del divorcio y del matrimonio —que ampara por fin
distintos modelos de vida en común—, se debe la no regulación del
derecho fundamental de todos a una muerte digna y sin sufrimiento
físico. También en este punto la Iglesia se convierte en una entidad
acosadora. Es preciso reformar la restrictiva legislación sobre
la muerte, reconociendo el derecho a la disponibilidad de la propia
vida y a la asistencia médica correspondiente,
con todas las
cautelas que el caso, naturalmente, requiere. 

La
Iglesia ha hecho de la educación su negocio, gracias a la llamada
enseñanza concertada,
 consistente en que la mayor parte del
sueldo del profesorado de los centros privados con ánimo de lucro es
pagado con dinero público. Siendo la instrucción un derecho
fundamental, no debe seguir siendo el objeto de un negocio
lucrativo,
como no sea, provisionalmente, en términos estrictos
de mercado. Es preciso aprobar un plan cuatrienal para eliminar
progresivamente la enseñanza concertada
y garantizar la
financiación de una educación pública de calidad, orientada hacia la
instrucción y no hacia el lucro. 

La
Iglesia católica, sobre aprovecharse de la concertación educativa,
ha convertido su catequesis en disciplina escolar y se ha opuesto a
la enseñanza de los deberes y derechos ciudadanos elementales, a la
educación para la ciudadanía. Pero el adoctrinamiento religioso y
parapolítico es incompatible con la neutralidad en el ámbito
educativo. Es preciso echar de la enseñanza a quienes no respeten
los valores democráticos, por lo que las aportaciones públicas a
la enseñanza privada que subsistan deben ser incompatibles con
idearios que no respeten los valores democráticos.
 

El
estado español puede mantener relaciones como tal con el estado
vaticano, pero en cambio los miembros de la Iglesia española son
exclusivamente ciudadanos como los demás. Por esta razón es
preciso exigir la denuncia de los Acuerdos del Estado con el
Vaticano de 1979.
 

Hay
que eliminar también todos los símbolos y ceremonias religiosas en
los edificios, actos e instituciones públicas. 

Convendría
que las gentes de izquierda fijaran su atención en las principales
organizaciones y personajes significativos del fundamentalismo
“católico”:  la Legión de Cristo (Alicia Koplowitz, Ángel
Acebes, Ana Botella Francisco Camps, José María Ruiz-Mateos), grupo
dedicado a captar a la burguesía a través de instituciones de
enseñanza; E-cristians  (J. Miró i Ardévol, grupo
significativo en Cataluña); Comunión y Liberación  (secta
afín a “rojos” conversos como Pío Moa o César Alonso de los
Ríos); y, naturalmente, los purpurados Cañizares y Rouco: sus tomas
de posición permiten calibrar la elevada temperatura del catolicismo
talibán más inclinado a cercenar derechos fundamentales. Hay que
pararles los pies.


[J.-R. C., enero 2008]

 



Los
valores entre rejas de Obama

Un
periodista de TVE ha sido de los primeros europeos en lograr
acercarse a Obama a la salida de un acto electoral. Obama se detuvo
unos segundos para exponer, sintética y claramente, su proyecto de
política exterior: dijo que pretende basarla en valores y
—literalmente— “no sólo en la fuerza militar”. 

No
sólo” significa aquí “y también”. Obama rechaza la política sin
valores
de Bush, su mentiroso pragmatismo, etc., pero no desdeña
la fuerza militar que el gobierno republicano ha usado

sin valores.
 

Visto
desde lejos, Obama presenta una imagen de cierta fragilidad; visto
de cerca, en cambio, se advierte que tiene la piel de un hipopótamo.
Es capaz de desayunarse un sapo, como los demás políticos. Hasta
ahora creía yo que no llegaría lejos en la carrera electoral, que le
pararían. Ahora me parece en cambio —si supera a la Clinton, esa
serpiente de cascabel— que puede llegar a presidente, dado que en
cualquier caso el partido republicano no ganará las elecciones.  

Pero
al creer que los valores son compatibles con la fuerza
militar,
esto es, con el entramado de intereses
militar-industriales y político-financieros, que es lo que hay
detrás del “no sólo” de su declaración sintética, Obama se equivoca.
Será un alivio ver a los republicanos fuera del gobierno del estado
más poderoso de la tierra. Pero está claro que el grupo dirigente
que les suceda no podrá ser muy distinto de ellos. No mientras el
conglomerado de poder que gobierna a los gobiernos de
Washington no quede cercenado. Los valores de Obama están
encarcelados por ese conglomerado, y al parecer Obama aún no lo
sabe, pues cree que son compatibles una cosa y la otra.


[J.-R. C.]

 


“Dejar
de molestar a las empresas”: la versión catalana de la directiva
Bolkestein


por
Joaquin Dodero Curtani

Dejar
de molestar a las empresas” fue uno de los amables mensajes
publicitarios utilizados por Josep Lluís Carod Rovira en la última
campaña electoral de las autonómicas catalanas para referirse al
estimulante cometido que debería asignarse a administración y
empleados públicos. El mensaje expresa también lo que “piensan” los
compañeros del actual Vicepresidente del la Generalitat sobre la
administración, y obedece, como se verá, a la necesidad de
satisfacer demandas de intereses concretos. 

Transcurridos
unos meses de la constitución del segundo gobierno tripartito, el
núcleo de asesores vinculados al President Montilla capitaneados por
su jefe de gabinete Pancho Taboas, se ha aprestado a desarrollar el
mensaje de Carod mediante un publicitado Acuerdo de Gobierno (“De
facilitación de los trámites a la actividad económica empresarial y
la simplificación de sus relaciones con la Administración”
), la
versión catalana de la controvertida y ultraliberal Directiva
Bolkestein de libre circulación de servicios de la UE. La fecha de
aprobación del Acuerdo


la 
semana  anterior al apagón eléctrico de la ciudad de Barcelona

constituye un signo premonitorio de  sus consecuencias. 

El 
Acuerdo es una  copia chapucera de la Directiva. Establece las
líneas generales que  deben comportar un cambio en lo que se refiere
a la función de control de la actividad de las empresas,
sustituyendo el actual sistema de Autorización Administrativa previa
al inicio de actividades empresariales por otro basado en la
presentación de una “declaración responsable” de las empresas: un


compromiso genérico de cumplimiento de los requisitos legales para
la actividad de que se trate
.
Además, comporta la simplificación de algunos  procesos
administrativos relacionados con la actividad de las  empresas,
incrementando el número de trámites que pueden concluirse de forma
inmediata con la visita de las empresas a una oficina de la
administración. Se trata de un paso más en la senda de la
desregulación de la actividad económica iniciada por los Gobiernos
de CiU con los Proyectos Prysma i Citius, que el “segundo tripartito
catalán” se dispone a proseguir. 

Mediante
el Acuerdo se amplía las competencias de las denominadas
“ventanillas únicas” (OGEs), a las que se dan nuevas funciones
decisorias no previstas en el art. 6 de la Directiva. Con las
ampliación de atribuciones de estas “OGEs”, el “Govern” transfiere
de facto más competencias y funciones a las Cámaras de
Comercio, al tener externalizada la gestión de  diecisiete OGEs
mediante “Convenios de Encomienda de gestión” con las Cámaras. En la
actualidad, la Administración catalana solamente gestiona
directamente cuatro OGEs, una  por capital de provincia. 

La
obstinación de nuestra clase política en conceder protagonismo y
ceder la gestión de competencias a las Cámaras de Comercio,
Industria y Navegación


una
institución que se remonta al modelo administrativo del antiguo
régimen francés y que fue acogida en nuestro país por la legislación
del “mercantilismo ilustrado”
 
resulta, cuanto menos, chocante. Su  actual configuración jurídica,
establecida por ley de Cámaras de 1993, es un puro artificio, puesto
que las define como “corporaciones de derecho público”


como 
entidades de base asociativa con fines de interés general
.
La frontera entre la defensa del interés económico general y el
interés privado es difusa. Resulta poco creíble que un comerciante o
un industrial pueda hacer abstracción de sus propios intereses en la
decisión de asuntos económicos como los que la ley atribuye a las
Cámaras de Comercio. Una insólita y polémica sentencia del Tribunal
Constitucional ha confirmado además la imposición de la afiliación
obligatoria, mediante una lectura forzada del principio de libertad
de asociación que tiene su fundamento en el artificio de la defensa
del interés general. 

La
explicación del dicha obstinación debe buscarse en el objetivo de
entretejer el pacto de la clase política catalana con los llamados
“representantes de la sociedad civil catalana” (destacados patricios
y  hombres de negocios). Los mimbres de tal pacto no son otros que
la redistribución de competencias de la Generalitat, el reparto de
influencias (algunos cargos políticos del Tripartito proceden de las
Cámaras de Comercio, como el Director del Consorcio de Turismo o los
dos últimos Directores Generales de Comercio), la concesión de
prebendas varias (como la co-decisión Generalitat-Cámaras de
comercio distribuir los 73.000.000 de euros anuales destinados a la
“internacionalización de la economía catalana”) y también la compra
de no pocos silencios y favores mutuos, como puede comprobarse en
las demandas sobre infraestructuras de transporte.
 

En
cumplimiento del mencionado Acuerdo de Gobierno de la Generalitat,
las próximas semanas será sometido a aprobación del “Govern” el
Proyecto de Decreto que desarrolla un primer paquete de medidas. El
contenido concreto del Decreto supone una claudicación ante las
demandas de “flexibilidad” de un sector del empresariado  turístico
catalán con estrechas  vinculaciones con conocidas “promotoras
inmobiliarias”, dispuestas a aprovechar con urgencia la inmejorable
coyuntura del sector turístico catalán para diversificar su negocio.
Para ello contarán con la ayuda que supone la supresión del trámite
de autorización previa administrativa en el ámbito de
establecimientos turísticos (Hoteles, Campings, Apartamentos
turísticos, Establecimientos de turismo rural, Oficinas de turismo
de la Generalitat) que según dispone el Proyecto de Decreto será
sustituido por la presentación de una Declaración Responsable por
parte de las empresas. La inscripción en este registro acredita ante
la ciudadanía que un establecimiento cumple con la normativa
sectorial vigente, lo que lleva aparejada la asunción automática de
responsabilidad jurídica de la administración. Con la reforma, el
Registro perderá credibilidad. 

Con
el Proyecto de Decreto, el Gobierno catalán ha accedido también a un
vieja reivindicación de las Cámaras de Comercio: la cesión de la
gestión del Registro de Turismo de Catalunya, vulnerando de esta
forma el articulo 14 de la Directiva que prohíbe su intervención  en
este tipo de actuaciones por estimar que no pueden ser  juez y parte
en este tipo de asuntos. 

Cuando
Carod y las fuerzas políticas que convocaron la  manifestación “Dret
a decidir” nos proponen la “independencia” y la plena integración en
Europa como utopía para liberarnos de la “opresión nacional” que
sufrimos los catalanes por parte del estado español, no nos proponen
nada original y emancipador, ya que su utopía  nos es otra que la
del neoliberalismo más rancio. Lo pone de manifiesto la versión
catalana de la Directiva Bolkestein. Para tal viaje no hacen falta
alforjas.

 


Preguntas
de un lector de periódicos

Si
llamamos genocidas a los que encerraron a los judíos en el ghetto de
Varsovia, los reprimieron cuando se rebelaron y los masacraron por
métodos tan diversos como el gaseado, el hambre, el agotamiento, etc…
¿Cómo tenemos que llamar a los que encierran a los palestinos en el
espacio de Gaza, los atacan indiscriminadamente y les cortan todo
tipo de suministro? ¿Y cómo tenemos que llamar al resto del mundo
civilizado que mira para otro lado y pide a los del nuevo ghetto que
sean pacientes y amistosos con sus carceleros? 

Si
unos jueces absuelven a un banquero acusado de fraude fiscal
alegando que la ausencia de acusación fiscal y particular deja sin
sentido la acusación popular. Y si estos mismos jueces condenan a la
mesa de un Parlamento autónomo por una actuación política, con la
sola denuncia de la acusación popular (alimentada por los oponentes
políticos de los condenados)… ¿Cómo debemos considerar su
comportamiento: esquizofrénico, incoherente, partidista? ¿O
simplemente una aportación local al derecho contra el enemigo? Al
menos sabemos de quienes son más amigos.


Tontodecapirote

 


Comunicados
de JpD y UPF sobre el aborto y sobre la ley de memoria histórica

Comunicado conjunto JpD y UPF 

1.-
La Unión Progresista de Fiscales y Jueces para la Democracia quieren
manifestar su honda preocupación por la repercusión social que está
teniendo la existencia de sendas causas penales por supuestos
abortos ilegales en Madrid y Barcelona, así como por determinadas
actuaciones administrativas, de motivación poco transparente,
dirigidas contra clínicas donde se practican abortos acogiéndose a
las indicaciones legales.  

2.-
Ante todo, Jueces para la Democracia y la Unión Progresista de
Fiscales creen imprescindible remarcar que el aborto dentro de los
supuestos legalmente previstos ha supuesto en éste y en otros países
una conquista histórica de las mujeres en el ámbito de la lucha por
sus derechos y su plena autonomía personal y social, resultando al
respecto inexplicable la renuencia que a la efectividad de tal
derecho se encuentra en el esquema de sanidad pública.  

3.-
Ahora bien, ello tampoco debe llevar a considerar la legislación
vigente inoperante o inaplicable. Lo cierto es que los abortos
practicados fuera de toda interpretación socialmente adecuada de los
supuestos actualmente legales resultan perseguibles penalmente. No
podemos ignorar la existencia de casos donde por intereses meramente
económicos ciertos profesionales de la medicina eluden sus
obligaciones y construyen expedientes puramente ficticios sin
sometimiento a exigencia alguna. Son estos casos los que merecen el
reproche penal, mayor para los profesionales y legalmente menor para
las mujeres afectadas, en quienes además habrá que estudiar la
existencia de cuantas circunstancias modificativas de su
responsabilidad puedan razonablemente concurrir.  

4.-
Por todo ello, la Unión Progresista de Fiscales y Jueces para la
Democracia: 


  • Estiman inadmisible que la existencia de los procedimientos
    judiciales sirva de excusa a ciertos sectores sociales para
    poner en cuestión y desarmar el derecho a decidir de las mujeres
    en los supuestos legales.

  • Consideran que las causas penales en curso, por sus propias
    características, deben ser extremadamente respetuosas con el
    derecho a la intimidad de las  mujeres que han acudido a dichos
    centros y cuyas historias clínicas obran en los mismos,
    manteniendo en la más absoluta reserva los datos acopiados hasta
    su definitiva depuración y selección de supuestos ilegales.
  • Exhortan al Legislador a:


    • Ampliar la legislación en el sentido de implantar un sistema
      de plazos.

    • Regular específicamente la objeción de conciencia de los
      profesionales de la medicina en el ámbito de la salud
      pública con el fin de evitar que con invocaciones genéricas
      en tal sentido se prive a las mujeres de su derecho de
      acceso a la sanidad pública.

 
Comunicado del Secretariado Permanente de la UPF

El
Secretariado Permanente de la Unión Progresista de Fiscales, ante la
reciente aprobación por las Cortes Generales de la Ley de Memoria
Histórica quiere manifestar lo siguiente: 

Recibimos
con gran satisfacción el texto legal que aborda tan importante
materia que recupera un pasado difícil de olvidar. 

Como
asociación progresista, la UPF, no puede guardar silencio sobre esta
cuestión. No olvidemos la gravedad de lo que ocurrió en nuestro
país: un gobierno elegido democráticamente fue derrocado por un
golpe de estado que instauró un régimen dictatorial, que suprimió
las libertades públicas más elementales y reprimió brutalmente
durante cuarenta años a todo aquel que se considerase opositor al
régimen, con violaciones constantes a los derechos humanos. 

Teniendo
una de las Constituciones más avanzadas de la época


la
Constitución de 1931

sobre la que poder construir una sociedad más justa, libre e
igualitaria, sin embargo, el golpe de estado auspiciado por unos
militares traidores


cuyos
aliados eran la Alemania nazi y la Italia fascista

nos despojó de ese futuro, sumergiéndonos en una sociedad en la que,
como en todas las dictaduras, era algo habitual la tortura, las
ejecuciones, las desapariciones forzadas, supresión de libertades
tanto políticas como individuales, etc.; colocándonos en el vagón de
cola de los países de nuestro entorno. 

El
régimen franquista supuso, además de la mencionada supresión de
libertades  políticas e individuales, años de retraso cultural,
científico, económico, social y de toda índole que tanto ha costado
superar y que tantas generaciones han tenido que sufrir. 

La
necesidad de una Ley de Memoria Histórica ya fue defendida por la
UPF en otras ocasiones, como en el XXI Congreso de la UPF celebrado
en La Coruña en mayo de 2006. 

Es
imprescindible en una sociedad democrática rendir homenaje y
reconocer sus derechos a las víctimas de la guerra y a todos los que
fueron objeto de represalias por defender la legalidad republicana o
tener ideas que se oponían a la Dictadura. 

Asimismo,
era necesario declarar la ilegitimidad de los tribunales del
franquismo y las condenas dictadas por éstos por motivos políticos,
ideológicos o de creencia contra los que defendieron la legalidad
republicana o pretendieron el restablecimiento de la democracia. 

Entendemos
que la Ley tiene sus limitaciones, y pudo haber llegado más lejos y
haber declarado la nulidad de los procesos y expedientes
administrativos y de las resoluciones y sentencias dictadas en los
mismos por los motivos antes mencionados


políticos,
ideológicos, etc
,
aspectos que, por otra parte, hay que reconocer tienen una gran
complejidad técnica. En este sentido ya se pronunció esta asociación
en su XXI Congreso. 

Por


ello, sin dejar de reconocer que esta Ley, en su redacción actual,
es mejorable, debe ser valorada positivamente y entendida como un
primer eslabón susceptible de un desarrollo más profundo en el
futuro. 

Unión
Progresista de Fiscales.- Secretariado Permanente, 10 de enero de
2008 

 

La biblioteca de Babel


Pier
Paolo Pasolini

Larga carretera de arena


Fotografías de Philippe; Séclier, trad. de Olvido García
Valdés; La Fábrica, Madrid, 2007, 189 págs.

En
1959, por

encargo

de la revista Successo, Pasolini publicó en tres
entregas su crónica de un completo recorrido por las
costas italianas, de Ventimiglia a Trieste. Hasta 1998
no encontramos la publicación íntegra de este precioso
relato (P. P. Pasolini, Romanzi e racconti 1946-1961,
Mondadori), que ahora está al alcance del lector
español en una cuidada edición de la colección Blow Up
(La Fábrica). Aquí las fotografías originales de Paolo
di Paolo que acompañaban las entregas de Successo
son sustituidas por nuevas fotografías en blanco y negro
de Philippe Séclier, quien 42 años después reconstruye
con su cámara el mismo viaje que hizo Pasolini. Esto y
la inclusión sobre fondo ahumado de los textos
mecanografiados de Pasolini sirven para subrayar la
distancia entre la Italia de finales de los años
cincuenta y la de hoy, actualizando la mirada
anticipadora de Pasolini sobre la gran transformación
que se avecinaba en Italia en los primeros años del
desarrollismo y el turismo de masas. La descripción
pasoliniana de los personajes y los lugares de esa
Italia a caballo entre dos universos es tan bella como
turbadora.


[Antonio Giménez]

 


Faïza
Guène

Sueños para marginados

Trad. J. Forment; El Andén, Barcelona, 2007, 139 págs.

El
retrato de una joven argelina que pese a ocupar
posiciones subsidiarias en la sociedad francesa se niega
a tirar la toalla, de esto trata el libro. Dicho de otra
forma, el texto expresa con un estilo directo y, en
ocasiones, excesivamente plano, la vida de un joven a la
que le ha tocado vivir el difícil papel de bisagra entre
la exclusión y la promesa de integración; entre su padre
y hermano migrantes como ella y una sociedad degradante.

El
libro tiene interés, sin ser una gran obra. La versión
castellana tiene bastantes errores de distinto tipo que
deberían haberse corregido.


[Antonio Madrid]

 


Devedeando, que es gerundio



Andrzej


Munk
La
pasajera (1963)



Nostro
Films,
Barcelona, 2007



Cállate
.
No digas nada. Se te ve venir: “¡Joder con los de mientras.tanto.e! Ahora en vez de recomendar películas
enteras, te recomiendan solamente trozos.” Pues sí: ¡a que
negarlo! Porque Munk murió mientras rodada la parte central
de su película, en Auschwitz, y la dejó literalmente a
trozos. Sus colaboradores le dieron un manto de humanismo
socialista, pero eso cuadra poco


por
no decir nada, vamos— con lo que está rodado en cinemascope.
Los trozos que quedan son más bien un pedazo de cine de la
crueldad; así, sin más. Eso sí, con la delicadeza de apartar
lo más indigno hacia los márgenes de la pantalla. O séase,
mostrando el horror cotidiano, aunque como cosa sin
importancia para los que viven diariamente en él. La
pasajera
es también la historia de las contradicciones
de un alma malvada (que no saca mucho de lo que hace, para
mal de muchos). Trata
de una guardiana y una presa en el campo de concentración,
en que la nazi pretende ser el ama, pero, ¡mira tú por
donde!, la presa se niega a ser su esclava. La guardiana
pretende hacer valer su poder mortífero para someterla,
mientras la otra trabaja subrepticiamente para que se
conozca el horror y el sufrimiento. Munk no sabía muy bien
qué final darle, fijo. Lo que queda, es un mal sueño, una
pesadilla (entre otras cosas, porque no acaba). Pero también
es una de las mejores películas sobre los campos de
exterminio y sobre la insania represora y el heroísmo
cotidiano. Sus imágenes de Auschwitz indudablemente tienen
un sabor a lo verdadero, y han sido repetidamente usadas con
ese fin. En DVD han achicado la pantalla (a 9×16): una
lástima, la verdad sea dicha, porque la majestuosidad del
cinemascope es la que perturba los sentidos, tan lejos está
esta historia de todas las demás historias que se cuentan.




[La Puri (Oficina Soviética para el Cine)]




 

Foro
de webs

Fòrum Social Català

http://www.forumsocialcatala.cat


En el

número
anterior de mientrastanto.e se informaba sobre la
constitución y los objetivos del Fòrum Social Català,

y se
anunciaba la realización de sus actos centrales en Barcelona durante
el fin de semana del 25, 26 y 27 de enero.

El
encuentro ha dado lugar a la

Declaració de l’Assemblea de Moviments Socials del Fòrum Social
Català
,

que


puede obtenerse en la web del FSCat.


Dicha Asamblea hace un llamamiento para respaldar las próximas
jornadas de lucha convocadas internacionalmente:


8

de
marzo – Día de la Mujer Trabajadora 

15
de marzo – Ahora, como hace 5 años… ¡NO a la guerra!


1

de
mayo – Por los derechos sociales y laborales y contra la precariedad


Para

estar informados de las últimas novedades del FSCat es preciso
apuntarse en la lista de distribución del Fòrum
:




http://www.moviments.net/cgi-bin/mailman/listinfo/fscat





Manifiesto por la libertad de expresión: absolución de Jaume d’Urgell
 
Manifiesto
:
http://www.libertad-de-expresion.es

Adhesiones:
adhesiones@libertad-de-expresion.es

Los


trabajadores
,
partidos políticos, sindicatos, asociaciones, ONG y medios de
comunicación firmantes de esta declaración manifiestan su
solidaridad con el joven republicano Jaume d’Urgell, procesado por
arriar la bandera roja y amarilla que ondeaba en un edificio oficial
e izar en su lugar la enseña tricolor republicana. Por ese acto, la
Fiscalía solicita un año de cárcel, el pago de una multa de 4000
euros y un año de inhabilitación especial para sufragio pasivo.
 



En



la web puede leerse el manifiesto completo, en
el que se explica la motivación de la acción de desobediencia civil
pacífica y la desproporción de su calificación penal, por todo lo
cual se exige la libre absolución para Jaume D’Urgell y la
derogación del artículo 543 del Código Penal, sobre "Ultrajes a
España".
 

Primeros
firmantes: Rosa Regàs, Carlos Taibo, Miquel Jordà, Iñaki  Saldaña,
Ahmed Hijazi, Saif AbuKeshek, Julio Rodríguez, Víctor Díaz  Cardiel,
José María Coronas, Antonio Marín Segovia.
 

Cuenta
bancaria para ayudar a sufragar los costes del juicio: 2100  3000 17
2201679529 (gestionada por la ONG “Paz Ahora”, para garantizar la
transparencia y buen fin) de la “Caixa d’Estalvis i Pensions de
Barcelona”.





La doctrina del shock


http://www.paidos.com/klein.asp
 

En
esta web, junto a un extenso resumen del último libro de Naomi Klein
y una entrevista concedida por la autora a Deemocracy Now!,
puede verse el impresionante

corto de Jonás y Alfonso Cuarón:
The Shock doctrine
(
Festival
de Venecia 2007 y Festival de San Sebastián 2007). No debes
perdértelo.

 

Por la separación Iglesias-Estado

http://www.laicismo.org
 

Granada
Laica (organización integrada en Europa Laica y en la Federación
Humanista Europea, a la que pertenecen 40 organizaciones laicistas
de 16 países europeos.) ha lanzado una campaña para
exigir una real y efectiva separación
entre las organizaciones religiosas y el Estado: se pide la
no-financiación de las iglesias con dinero público, la exclusión de
las religiones de la escuela pública y la derogación del Concordato
y de los Acuerdos de 1979 del Estado español con la Iglesia
católica.
 

Desde
esta web es posible imprimir una hoja para recoger firmas en el
entorno de cada cual y enviarla a Granada Laica; C/ San José
Alta, 8; 18010 Granada.

 




PÁGINAS-AMIGAS


Centre de Treball
i Documentació (CTD)


http://www.cetede.org

Nómadas. Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas




http://www.ucm.es/info/nomadas

El Viejo Topo


http://www.elviejotopo.com

La Insignia



http://www.lainsignia.org

Sin permiso

http://www.sinpermiso.info

 


Revista
mientras
tanto

Contenido del
número 103

 mientras
ta
nto


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB




Verano 2007

103


NOTAS
EDITORIALES
La historia interminable: nueva crisis financiera
A. Recio
Dilemas constitucionales en
Venezuela
G. Pisarello
La
sombra de un ciudadano ejemplar
J. Torrell
En la muerte de Lluís Maria Xirinacs
J. Sempere
 


ARTÍCULOS
LOS SERVICIOS SOCIALES Y LA CUARTA PATA (¿COJA?) DEL
ESTADO DEL BIENESTAR EN ESPAÑA
José Adelantado

EL
CUIDADO DE LA DEPENDENCIA: UN TRABAJO DE CUIDADO
Teresa Torns

SINDICATOS Y JÓVENES: EL RETO DE SUS VÍNCULOS
Antonio Antón

DERECHOS
FORMALES Y DERECHOS REALES DE LOS TRABAJADORES EN LA ESPAÑA
DE COMIENZOS DEL SIGLO XXI
Daniel Lacalle

L’ESGLÈSIA CATÒLICO ROMANA A ESPANYA: PODER I PRIVILEGI
Ángel Zaragoza i Tafalla


RESEÑA
Entrada en la Barbarie
Joaquim Sempere

 



mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

 


Avance del número
doble 104-105

 mientras
ta
nto


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

2008

104-105

NOTAS EDITORIALES


¿Cambio climático global o crisis socio-ecológica?



A. Recio

Elecciones: ganará la derecha, ¿pero cuál?



J.-R. Capella

La Unión Europea y el arte del doble rasero



G. Pisarello y X. Pedrol

Sucesión y desinformación



J. L. Gordillo

El catolicismo conservador, el pan nuestro de cada día



A. Madrid

En la muerte de Josep Guinovart

J.-R. Capella


 
ARTÍCULOS


LOS COMUNISTAS ANTE LA TRANSICIÓN



Josep Fontana

EL LIBERALISMO HERÉTICO DE PIERO GOBETTI



Giaime Pala y Gianluca Scroccu

EL INIGUALABLE Y DESIGUAL SIGLO XX

Bob Sutcliffe

DEL MARXISMO-LENINISMO AL NEOCOLOQUIALISMO O LAS
PRODIGIOSAS AVENTURAS TRANSPIRENAICAS DE CARLOS SEMPRÚN

José A. Tapia Granados



 MEMORIA HISTÓRICA Y PODERES PÚBLICOS


Presentación


POSIBILIDADES Y LÍMITES DE LAS ‘POLÍTICAS PÚBLICAS DE LA
MEMORIA’

S
ergio
Gálvez Biesca

¿PERSEGUIDOS O PERSEGUIDORES? SOBRE LA NECESIDAD DE
AFRONTAR EL PASADO

Á
ngel
Rozas

LA POLÍTICA ARCHIVÍSTICA DEL GOBIERNO ESPAÑOL DESDE EL
COMIENZO DE LA TRANSICIÓN

A. González Quintana

TEMPUS FUGIT. LAS MEMORIAS DE LA TRANSICIÓN

X
avier
Domènech Sempere


 
RESEÑA


VIEJO Y NUEVO IMPERIALISMO: UN COMENTARIO SOBRE
THE
NEW IMPERIALISM
DE DAVID HARVEY Y EMPIRE OF
CAPITAL
DE ELLEN MEIKSINS WORD

Bob Sutcliffe

OBITUARIO


CITA

 


mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant

BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

 

 

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mientrastanto.e

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enero 1, 2008

mientrastanto.e – nº 054 – enero de 2008

Archivado en: 054,2008,mientrastanto.e — mientrastantoe @ 7:37 pm

mientrastanto.e Num. 54 del 01-2008

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 mientrastanto.e

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Deseos para un año incierto



Aunque el calendario es sólo una, útil, convención…

Las agencias de
rating y la crisis financiera


El tema de la crisis financiera relacionada con las hipotecas
subprime es muy complejo de entender para un lego…

En
la muerte de Josep Guinovart



El pintor Josep Guinovart era uno de los nuestros. Desde siempre…

A vueltas con el
neoconservadurismo



En la actual época de hegemonía neoliberal, la diferencia entre el
discurso “progresista” y el “conservador” …

XI Jornadas
Economía Crítica. Bilbao 27-29 marzo 2008


Una vez más llega el encuentro bianual de los economistas críticos


La biblioteca
de Babel



·
Boaventura Sousa
Santos y César Rodríguez (eds.), El derecho y la globalización
desde abajo. Hacia una legalidad cosmopolita


·
Domenico
Losurdo
,
Contrahistoria
del liberalismo


Devedeando,
que es gerundio


·
Nikolai Karmazinski,
¿Cómo vives, camarada minero? (1932)

·
Daniel Burman,
Iluminados por el fuego 

·
Chris Smith, Dan
Ollman, Sarah Price, The Yes Men

·
Carles Balagué,
De Madrid a la Luna

 



Fòrum Social Català


Fòrum Social Català (FSCat)
www.forumsocialcatala.cat


Páginas
amigas


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Centre de Treball
i
 Documentació (CTD)

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Nómadas
·
El
Viejo Topo


·
La
Insignia


Revista mientras
tanto

·
Contenido
del nº 102

·

Contenido
del nº 103


 


Número
54
Enero de 2008


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mientras
tanto
mt.e
mentrestant





 



Deseos
para un año incierto

Aunque el
calendario es sólo una, útil, convención. Y los procesos reales nunca se
ajustan a los períodos institucionalizados (aunque estos se utilizan
para generar estadísticas con las que comparar el paso del tiempo). Pero
es bien cierto que la situación actual está abierta a tantas
incertidumbres que podemos aventurar que quizás estemos en un período en
el que se abren muchas incertidumbres.

La
incertidumbre más inmediata es la que generan las elecciones de marzo.
Aunque es impensable un cambio drástico del comportamiento electoral,
pequeños movimientos de votos (particularmente un aumento de la
abstención), podrían generar una pírrica victoria del Partido Popular.
Esto sería sin duda un desastre: basta con recordar lo que fueron los
últimos cuatro años del aznarismo y proyectar las demandas expresadas
por el bloque social conservador en el mandato de Zapatero. Al menos los
últimos cuatro años han representado un  cierto aire fresco en materia
de libertades públicas y de tímido desarrollo de nuevos derechos
sociales. Aunque en el primer aspecto la situación se ha ido
deteriorando a medida que los sectores más conservadores del PSOE han
ganado peso, con la inestimable colaboración de una ETA y unas fuerzas
abertzales incapaces de salirse del laberinto militarista en el que se
metieron hace varias décadas, a medida que el vértigo de la competencia
electoral hacía estragos. El plano de los derechos sociales queda
asimismo limitado por la muy conservadora política económica, una
orientación que ni ha experimentado cambios ni los va a generar: sólo
había que oír los vivas a Solbes de insignes dirigentes patronales (como
el flamante nuevo presidente de la CEOE, el día que se anunció que
volvería a presentarse). Por tanto el dilema electoral básico sigue
estando entre un PSOE socioliberal y un PP neofranquista. No es para
tirar cohetes, a lo más que podemos aspirar es a que las cosas no
empeoren y Rajoy y sus adláteres pasen definitivamente a la jubilación
política.

Aunque la
derrota del Partido Popular alejaría algunos nubarrones, las mayores
incertidumbres provienen de otros campos. De la economía y de la
ecología, o sea de los elementos que configuran nuestra base material. 
Aún hoy se sigue considerando la pasada década como un período glorioso
de la economía española, basándose en los datos de producción monetaria
y empleo. Pero la actividad económica es mucho más compleja que esto.
Para empezar hay evidencia que este crecimiento se ha conseguido a costa
de aumentar las desigualdades sociales, de no resolver los problemas de
seguridad económica de la mayoría de la población (empleo estable,
ingresos adecuados), de no reducir un ápice los niveles de pobreza.
Siendo los mayores constructores de viviendas de Europa hemos elevado la
vivienda a problema social número uno (en esto nos igualamos a
Argentina, gran exportadora de alimentos al resto del mundo y con bolsas
de hambruna en su propio país), Y situándonos como los más ineficientes
en materia de emisiones de efecto invernadero. Si los balances
económicos tuvieran en cuenta el bienestar del conjunto y el medio
ambiente los oropeles aparecerían oxidados. No está tampoco garantizada
la continuidad de este modelo de derroche social puesto que, al igual
que nuestro referente mundial, no está claro que en el resto del mundo
estén dispuestos a seguir prestando dinero para favorecer un crecimiento
basado en el endeudamiento exterior. Las primeras crisis inmobiliarias y
las tensiones que afectan a algunas instituciones financieras hacen
pensar que el peligro de terremoto no ha sido cuanto menos conjurado. Y
no está nada claro que puedan funcionar los conjuros del tipo “ahora
pasaremos a un crecimiento basado en el desarrollo tecnológico”.

El peligro
de una nueva crisis es palpable. Y no está claro que las instituciones
económicas dominantes a escala internacional, europea y estatal vayan a
ser capaces de encontrar salidas básicas El dogmatismo intelectual
dominante, la inercia de las instituciones diseñadas en la época
neoliberal, los bloqueos que puedan ejercer los grandes grupos de
interés (especialmente el financiero) son factores limitantes. Por ello
de momento lo que impera es una política de bombeo financiero,
especialmente por parte del Banco Central Europeo, esperando que la
tormenta arrecie y que el fantasma de una nueva crisis global se
disuelva como ocurrió en los anteriores “incidentes” globales (uso el
término en el mismo sentido de camuflaje que se utiliza para disolver la
sensación de peligro ante los accidentes de las centrales nucleares). La
diferencia es que éstos tuvieron una incidencia directa en la
“periferia”: México, Asia. Rusia, y ahora los truenos y relámpagos
pueden caer en el “centro”. Por poco que las cosas vayan mal aumentará
el desempleo y la demanda de ayudas sociales y a menos que existan
respuestas sociales adecuadas la situación puede generar otros males
asociados, especialmente el rebrote del racismo y la xenofobia que caerá
sobre los trabajadores extranjeros residentes en los países ricos (y
especialmente en España con inmigrantes recién llegados y claramente
expuestos a padecer en primer lugar los embates del ajuste.

La crisis
convencional es sin embargo una parte de un problema más grave que ya se
empieza a percibir: el de una crisis ecológica multidimensional que pone
en cuestión las bases del desarrollo económico: agotamiento de recursos
no renovables como el petróleo, cambio climático, desertización, etc. Un
desastre que pone de manifiesto la pésima gestión ambiental del
capitalismo (y de las pretendidas alternativas que compilieron a crecer
más). Habrá que ver si el encarecimiento de los alimentos no es más que
un reflejo de este mismo problema, como hace años ha indicado el World
Watch Institute. No sólo el desvío de parte de la producción alimentaria
para biocombustible, sino el efecto de políticas económicas y
territoriales que han afectado a espacios agrarios de gran productividad
y han reducido la producción de alimentos. Como todo el mundo sabe
también los impactos de esta crisis ambiental afectarán de forma
desigual (y añadirán nuevas dimensiones a la desigualdad global), pero
difícilmente dejarán incólumes unas estructuras de vida sustentadas
sobre el despilfarro ambiental. También ahí las respuestas pueden ser
irracionales, desde la ignorancia del problema a la búsqueda de
soluciones particulares que darán buenas oportunidades al autoritarismo
y la barbarie social. Y, al igual que ocurre con el manejo de la
economía convencional, tampoco parece que nuestros gobernantes tengan
una mínima conciencia de la cuestión. O esto es al menos lo que se
colige del apoyo entusiasta de Zapatero a la Ministra  “que va a
construir más kilómetros de AVE y de autovía que ningún otro” (por esto
se la debería cesar, por incompetencia ambiental), o el del Gobierno
aragonés (aupado por la lucha antitrasvase) a un proyecto de ocio en los
Monegros que parece un insulto a la inteligencia cultural y ambiental
del país.

No trato de
pintar un cuadro apocalíptico. Los procesos sociales casi nunca toman la
forma de cambios súbitos, y especialmente en sociedades tan complejas
institucionalmente (y por ello tan difíciles de cambiar sustancialmente
a corto plazo). Pero podemos entrar en un cuadro de problemas crecientes
que requiere de respuestas sociales adecuadas. Y aquí es donde entran
los buenos deseos. 

Parece
evidente que estos nuevos, y viejos, problemas, son difícilmente
abordables en las claves dominantes en los últimos treinta años. Y
también es evidente que la relación entre las cuestiones de la vieja y
la nueva izquierda se perciben claramente como parte de una misma
problemática social: la de construir un mundo habitable y deseable para
todos y todas. Un nuevo empuje social que es más necesario que nunca,
pero que percibimos más difícil de poner en marcha. El lamento sobre el
relevo organizativo es hoy común en una gran cantidad de asociaciones,
organismos y movimientos. Precisamente en el momento en que sólo una voz
y una acción enérgica puede ayudar a plantear otras vías. Quizás el
único punto en el que podemos hacer algo para avanzar es en el de
cambiar esta situación de desconcierto. Cuanto menos tratando de generar
un mínimo de entramado social consolidado. Un deseo que se traduce en
diversas lecturas: electoral —el mantenimiento de una fuerza política
que al menos permita dar alguna voz a este entramado (y ahí sin duda
creo que lo único viable, con todas sus contradicciones, es el espacio
Izquierda Unida- Iniciativa Verds-EUiA) —, un trabajo por avanzar en la
interrelación de problemáticas en los distintos sectores implicados
—especialmente enrojecer lo verde y lo violeta, y verdear el discurso
social—, la consolidación de las organizaciones sociales existentes y de
los canales de mediación-colaboración entre ellas, y el desarrollo de
iniciativas culturales capaces de dotar de discurso a estos proyectos.
Hay una precondición para que algo de esto sea posible, el abandono del
sectarismo (cuando no el sentido de superioridad) que caracteriza a
muchas de las “familias” que residen en este magma social. Quizás una
buena cosa sería empezar practicando experiencias de resolución no
violenta, discursiva, de conflictos entre muchos espacios del arco
alternativo.

Soy
consciente que la parte final de la nota suena a carta a los Reyes
Magos. Y que es posible que al final sólo nos traigan carbón. Pero los
de mi generación, quizás ingenuamente, aprendimos que la única forma de
no recibirlo era haciendo bien los deberes. Y ahí cada uno debe ser
consciente de la parte de responsabilidad que le toca.


[Albert Recio Andreu]

 



Las
agencias de rating y la crisis financiera

El tema de
la crisis financiera relacionada con las hipotecas subprime es
muy complejo de entender para un lego. El mejor análisis que he leído al
respecto es la nota editorial publicada en el nº 103 de mientras
tanto
y firmada por Albert Recio. Es un artículo claro, a pesar de
la dificultad del tema y aborda de forma muy sintética prácticamente
todos los aspectos relevantes del problema. Este texto pretende sólo ser
una apostilla a aquél en relación con el papel jugado por las agencias
de rating en la crisis. Pues diversas informaciones recientes
aparecidas en el Financial Times parecen poner de manifiesto que
las agencias de rating fueron cómplices y no víctimas del engaño.

 ABN Amro,
un banco holandés que opera a escala mundial (recientemente comprado por
el Santander) fue uno de los que diseñó los bonos que han causado la
crisis. Su propósito era ofrecer unos títulos con un tipo de interés
superior al de los bonos del estado norteamericano y con el mismo grado
de seguridad. Para ello necesitaba que una agencia de rating les
concediese la calificación AAA o su equivalente (que quiere decir máximo
grado de liquidez y mínimo riesgo).

A fin de
conseguir este propósito entró en contacto con la agencia Standard &
Poors, una de las dos más importantes del mundo. Ambas entidades
mantuvieron conversaciones que se desarrollaron durante varios meses
para poner a punto el producto. Parece difícil creer que en ese periodo
de tiempo tan dilatado Standard & Poors fuera incapaz de descubrir que
detrás de los bonos estaban las famosas hipotecas subprime.
Resulta más plausible pensar que la agencia, en lugar de cumplir con su
obligación de conceder a los bonos una calificación baja (alto riesgo y
baja liquidez), aconsejó al banco cómo diseñar el producto para que
fuera lo más opaco posible. Luego le concedió la calificación AAA. Unos
bonos con ese rating y un interés superior en dos puntos al de
los bonos estadounidenses se vendieron como churros, tal como era de
esperar. Fue una especie de timo de la estampita, sofisticado, pero timo
al fin y al cabo.

La actuación
de las agencias de rating en este caso plantea un problema de
fondo sobre el que es necesario reflexionar detenidamente. Se trata del
proceso de privatización de las tareas de regulación y control que antes
realizaba el estado y que ahora han pasado a manos de empresas o
asociaciones privadas. Estas entidades están floreciendo en todos los
ámbitos. Están, p. ej. las agencias de normalización (como la española
AENOR o la internacional ISO), entidades privadas que dictan normas
técnicas por delegación expresa o tácita de los estados. Y en el ámbito
financiero, tenemos desde el Comité de Basilea para la Supervisión
Bancaria en el ámbito internacional, hasta la FASB, la entidad privada
que dicta las normas de contabilidad en Estados Unidos, pasando por las
empresas auditoras. 

Por lo que
respecta a las agencias de rating, se trata de entidades privadas
que evalúan la solvencia de quienes quieren acceder a los mercados de
capitales. Estos pueden ser empresas y bancos, o entidades públicas
(ayuntamientos o estados que quieren emitir deuda, p. ej.). Hoy en día
estas agencias controlan de facto el acceso a estos mercados y el
interés que los solicitantes de crédito van a tener que pagar a sus
acreedores (mayor cuanto mas baja sea la calificación). Y dos de ellas
monopolizan prácticamente el mercado financiero internacional y muchos
mercados nacionales: Moody’s y Standard & Poors. 

Las agencias
de rating ejercen también facultades normativas por delegación
implícita. Así, tanto en Estados Unidos como a nivel internacional se
permite que los bancos tengan en bonos las reservas de capital a que
están obligados, siempre que dichos bonos estén calificados con un
rating
alto por determinadas agencias (entre las que se encuentran
las dos citadas). Esto puede explicar por qué tantos bancos se han visto
pillados por los títulos garantizados por hipotecas subprime.
Así, pues, las agencias de rating ejercen tanto funciones de
regulación como funciones de control en los mercados financieros. 

Una cosa que
pone de manifiesto la actual crisis financiera (como pasó también en el
caso Enron) es que un sistema normativo en el que la regulación y el
control se convierten en negocio no puede funcionar. Así, en el actual
sistema, las agencias de rating cobran de aquéllos a los que
tienen que calificar. Y el deslizamiento desde las tareas de control a
las de asesoramiento es muy fácil. Y de asesorar sobre cómo cumplir los
requisitos a hacerlo sobre cómo saltarse los controles no hay más que un
paso. De hecho, en 2005, a preguntas de un investigador universitario,
los representantes de Standard & Poors declararon que ellos no
asesoraban a los clientes ni mantenían contactos informales con ellos.
Se limitaban a recibir información objetiva y emitir la correspondiente
calificación. Ahora lo que dicen es “los bancos vienen a nosotros con
una propuesta de transacción y nosotros les explicamos cómo pueden ser
calificados de acuerdo con nuestros criterios (…) No hay nada siniestro
en este proceso” (“How S&P put the triple A into CPDO”, en Financial
Times
, 17 mayo, 2007). Eso es lo que dicen. ¿Qué será lo que
hacen durante todos esos largos meses de conversaciones? 

La actividad
de las agencias de rating y la de la mayor parte de las entidades
privadas de regulación y control plantean graves problemas de
legitimidad. El principal es su falta de responsabilidad. Así, las
agencias de rating son virtualmente invulnerables a pesar de la
trascendencia de sus decisiones. No sólo los estados son incapaces de
exigirles responsabilidades (Japón lo intentó sin éxito), sino que ellas
controlan la actividad de los estados por medio de sus calificaciones.
Una medida de política económica inadecuada puede llevar a la
degradación de la calificación de un estado, con consecuencias
desastrosas para su solvencia financiera (así pasó con Tailandia y
Corea). Y todo ese inmenso poder está absolutamente fuera de control. Ni
siquiera se ha conseguido que las agencias hagan públicos los criterios
que utilizan para conceder sus calificaciones. Tampoco han perdido un
solo caso por negligencia, pues los tribunales norteamericanos
consideran la actividad de rating como la formulación de una
“opinión”, protegida por la Quinta Enmienda.  

A la vista
de este panorama, parece claro que uno de los problemas con el que nos
enfrentamos quienes creemos que otro mundo es posible es el de
reabsorber ese inmenso caudal de poder decisorio que se ha delegado a
instituciones privadas para ponerlo en manos de instituciones públicas
sometidas a control democrático (y no independientes como el Banco
Central Europeo). Se trata de una cuestión sobre la que debemos
reflexionar, crear conciencia y elaborar propuestas, porque si no, toda
nuestra crítica y nuestra actividad pueden dirigirse en una dirección
equivocada, dejando de lado los lugares donde realmente está el poder de
tomar decisiones.


[José A. Estévez Araujo]

 

 




En
la muerte de Josep Guinovart

El pintor
Josep Guinovart era uno de los nuestros. Desde siempre. Pintor de
paredes como su padre y sus hermanos, decidió dedicarse a la otra
pintura, con unos pocos estudios formales de dibujo, y se convirtió casi
inmediatamente en uno de los grandes de la pintura española
contemporánea. Obras suyas como Des de el galliner, o sus
Homenatges a Picasso
, o La brotxa-bandera son ejemplares
tanto estética como éticamente. Pinturas que contribuyen a la educación
moral de quienes las contemplan. 

Guinovart
fue ajeno al manierismo artístico individualista que caracteriza a
tantos contemporáneos suyos. Cambió de estilo, de manera, cuanto
quiso, pues no se sentía atado estéticamente ni a sí mismo.
Políticamente fue un rojo afín al partido comunista, aunque nunca militó
formalmente en él porque le resultaban incómodas todas las estructuras
jerarquizadas. Pero su militancia material fue real. Su casa acogió
muchas veces a la Taula Rodona de los partidos y movimientos de
la oposición antifranquista barcelonesa; su esposa, Maria Antonia
Pelauzy, militante del PSUC, y él mismo, animaron la participación
política de los artistas plásticos de Cataluña y de España en
actividades solidarias de la oposición; su masia-estudio de
Castelldefels fue prestada a veces para las reuniones del comité
ejecutivo del PSUC; y la donación de obra para sostener la solidaridad
fue una constante de su vida. Guinovart entregó a los otros su energía y
corrió riesgos; con ello fue de los que contribuyó de verdad a la
recuperación de nuestras libertades. Y eso, con ser mucho, es lo menor,
pues su participación civil no fue obstáculo para que haya aportado
también una obra artística de enorme envergadura y comprometida hasta el
final, como testimonia su trabajo La ópera de Bagdad  de su
última exposición barcelonesa. 

La obra de
Guinovart se caracteriza significativamente, a mi juicio, por poner al
descubierto nuestras raíces. Y con raíces, justamente, trabajaba cuando
inopinadamente le salió al encuentro la Segadora. En este diciembre de
2007 en que había cumplido ochenta años de vida en plenitud.


[J.-R. C.]

 



A
vueltas con el neoconservadurismo

En la actual
época de hegemonía neoliberal, la diferencia entre el discurso
“progresista” y el “conservador” (me refiero fundamentalmente a las
ideologías que confluyen en los partidos mayoritarios) ha quedado
reducida a una política de tipo cultural (postmaterialista según
la cacareada versión de Ronald Inglehart), que no afecta en absoluto al
despliegue de una economía y una política según la teoría y práctica
neoliberal. Adaptaciones a esta nueva forma de hacer política han sido
la Tercera Vía y el Neoconservadurismo. Así como para el
“progresismo” la Tercera Vía ha supuesto el abandono del keynesianismo
en la política económica y su sustitución por la doctrina neoliberal, el
Neoconservadurismo ha consistido en la adaptación de los postulados del
viejo conservadurismo a la hegemonía neoliberal: prueba de ello es que
no dispone de una política económica propia original y este aspecto
queda delegado a la teoría económica neoliberal. 

Y es por
ello que sería un gran error pensar que el neoconservadurismo existe
sólo desde el 11 de septiembre de 2001, como así parece para la prensa
que lo presenta como un fenómeno coyuntural propio de George W. Bush y
sus halcones, y que fuese a desaparecer en las próximas elecciones, como
una marca de ropa que pronto pasará de moda. En realidad estos
neocons
sólo serían la última expresión de un fenómeno político de
larga duración que tiene sus raíces al acabar la Segunda Guerra Mundial
y su desarrollo a partir de la década de los setenta. Y es que el
conservadurismo, aquella vieja ideología que había surgido como la
reacción de la clase aristocrática al proyecto ilustrado, antes de la
Segunda Guerra Mundial había coqueteado con el fascismo: sobre
ello bastaría con recordar la Revolución Conservadora en la Alemania de
Weimar o si se prefiere a Inglaterra la conocida admiración que Winston
Churchill profesaba por el Duce Benito Mussolini. Es por este
tipo de razones que el conservadurismo, para continuar existiendo como
opción política válida, estaba necesitado de actualizar sus postulados y
adaptarlos al triunfo liberal de la Segunda Guerra Mundial en el bando
“Occidental”. 

Dicha
actualización consistió en los tres pilares del discurso neoconservador:
la asunción del Neoliberalismo como la base político-económica,
con su metafísica del mercado (bueno, verdadero y bello) que sirvió para
la gran reestructuración del sistema capitalista que consistió en
desmontar el Estado Social y cuyos artífices fueron premiados con el
Nobel (recordemos a autores como Friedrich Hayek o Milton Friedman). El
Neotradicionalismo como un tradicionalismo depurado de sus
elementos afuncionales al sistema capitalista, que incluye las
adaptaciones del conservadurismo cultural de Michael Novack en el
catolicismo (en su versión anti Teología de la Liberación), Leo Strauss
en la filosofía política a través de su “recuperación” de los clásicos
para la “alta filosofía” de la élite dirigente y Allan Bloom con su
cierre de la cultura de masas, entre otros. Y por último el Belicismo
que responde al “complejo militar-industrial”, al que ya se refirió
Eisenhauer, que incorpora desde el neorrealismo de la época de
Ronald Reagan al “idealismo” del grupo de los neocons del
último Bush, con autores como William Kristol y Robert Kagan, cuyo
ideario sobre la guerra preventiva y la extensión de la democracia
aportó el discurso legitimador de la Invasión de Irak. 

Pero a estas
alturas, posiblemente lo más preocupante del neoconservadurismo será su
legado, una herencia de degradación de la democracia y las
instituciones internacionales, retroceso en los derechos civiles, la
confusión de los intereses privados y los públicos, reducción de la
laicidad del Estado… que difícilmente un nuevo gobierno dentro de este
paradigma postmaterialista removerá, y que en todo caso será su
continuador bajo otra marca política. Sólo deseo que en el futuro no nos
sorprenda que este legado neoconservador pase a ser asumido por
una nueva potencia capitalista como China.


[Joan Lara Amat y León]

 


XI
Jornadas Economía Crítica.
Bilbao 27-29 marzo 2008

Una vez más
llega el encuentro bianual de los economistas críticos. Una categoría
abstracta que trata de aglutinar a todos aquellos y aquellas que aportan
visiones diferentes a las del saber económico dominante: marxistas,
post-keynesianos, sraffianos, ecologistas, feministas,
institucionalistas… 

El formato
del encuentro incluye sesiones plenarias, este año agrupadas bajo el
lema “Bienestar y Democracia Económica Global”, y grupos de
trabajo específicos por temas. Al margen de debatir proyectos e
investigaciones, se trata de una oportunidad para conocer y contactar
experiencias críticas de otras partes. La visión de la Economía Crítica
está además abierta a la participación de personas que trabajan en otras
áreas de las ciencias sociales.

Es por tanto
una oportunidad de reforzar lazos y consolidar procesos. El plazo para
presentar comunicaciones está abierto hasta el 15 de enero 

Toda la
información está disponible en
www.economiacritica.org
 

Asimismo
resulta de interés la página
www.economiacritica.net
que recoge las aportaciones de la red de los
estudiantes por una economía crítica, autogestionada por las nuevas
generaciones de estudiantes con implicación social.

     

La
biblioteca de
Babel
 











Boaventura Sousa Santos y César Rodríguez (eds.)
El derecho y
la globalización desde abajo. Hacia una legalidad cosmopol
ita

Anthropos-Universidad
Autónoma Metropolitana de Cuajimalpa, Barcelona, 2007

La
coedición de este libro entre Anthropos y la Universidad Autónoma
Metropolitana de Cuajimalpa, México, es una muy buena noticia. Ante
todo, porque siendo un libro de derecho, no se trata del catecismo
normativo con el que medran los catedráticos ni del ladrillo con el
que se aplasta el espíritu de los estudiantes en las Facultades. Su
propósito es otro: analizar el papel que el derecho tiene para los
movimientos sociales que luchan por un mundo más justo y solidario.
No se está, pues, ante una obra con pretensiones “técnicas”, en la
que el derecho aparece como un conjunto de códigos “neutros”, cuya
manipulación se encarga exclusivamente a los “expertos”. Por el
contrario, lo que se propone es asumir la “politización” del derecho
y su caracterización como ámbito de discursos y prácticas
conflictivos y contradictorios.

Los
coordinadores de la obra son el sociólogo portugués Boaventura Sousa
Santos –una de las voces más sugerentes de la izquierda alternativa
contemporánea– y César Rodríguez –director, entre otras
dedicaciones, del Centro de Estudios Socio-Jurídicos de la
Universidad de los Andes de Colombia–. Su intención, precisamente,
es analizar el derecho y la globalización “desde abajo”. Es decir,
no como un simple discurso emitido por el poder, sino como un
discurso y una práctica construidos por los propios destinatarios
del derecho, comenzando por aquellos que por su posición de clase,
de sexo o étnica, se encuentran en una posición de vulnerabilidad.
La adopción de este punto de vista ex populi cuenta con prestigiosos
precursores en otras disciplinas sociales –baste con pensar en el
historiador indio R. Guha y, entre nosotros, en J. Fontana–. En el
ámbito jurídico, incluso, es posible encontrar obras como las de R.
Gopal, cuyo El derecho internacional desde abajo ha sido
recientemente traducido en Colombia. 

Lo que
Santos y Rodríguez ponen a consideración del lector es una serie de
experiencias provenientes de diferentes rincones del planeta: desde
Tanzania y Sudáfrica hasta Colombia, Portugal, India o la frontera
de Estados Unidos. Todas ellas intentan mostrar cómo el derecho
suele actuar como instrumento de cobertura del proceso de
acumulación de poder y de mercantilización de diferentes esferas de
la vida que comporta la globalización capitalista.

Sin
embargo, procuran revelar también cómo ese proceso no es en
ningún caso  un proceso unilateral, que condene a las víctimas
al papel de agentes pasivos que sobreviven en una inexpugnable
jaula de hierro. Por el contrario, junto a la globalización y al
derecho creados “desde arriba” por los más poderosos, siempre es
posible rastrear una globalización y un derecho “desde abajo”,
alentados por las luchas y resistencias de los más vulnerables.


Como se desprende del libro, en efecto, el derecho y la
globalización “desde abajo” pueden operar contra la legalidad
vigente, proponiendo nuevas formas de legalidad hasta entonces
impensables. Pero también pueden propugnar un uso alternativo, o
si se prefiere, garantista, de las promesas normativas
contenidas en las constituciones estatales y en el derecho
internacional de los derechos humanos. A diferencia de las
prácticas jurídicas construidas “desde arriba” en el marco de la
globalización hegemónica, estas prácticas alternativas
impulsadas en el ámbito local, estatal y/o internacional,
estarían en la base de lo que los autores denominan una
“legalidad cosmopolita subalterna”.


Comparado con esta clase de propuestas provenientes del “Sur”,
el panorama español de estudios jurídicos resulta un páramo.
Ante todo, por la preocupante ausencia de una tradición
sociológica que permita abordar con realismo y sentido de la
complejidad los límites y las potencialidades emancipatorias del
derecho. Pero, de modo más general, por la numantina resistencia
a incorporar, como algo normal, perspectivas críticas y 
pluridisciplinarias capaces de arrojar sobre los fenómenos
jurídicos una luz que nunca generarán los enfoques “de Palacio”.


Bienvenida sea, pues, esta obra coordinada por Santos y
Rodríguez. Y ojalá sirva de estímulo para proyectos similares
también en el ámbito hispano, donde existen estudios aislados
que adoptan esta perspectiva, pero no proyectos globales que
permitan sentar las bases de una línea activista de
investigación jurídica.


[Gerardo Pisarello]

 

 











Domenico Losurdo


Contrahistoria del liberalismo

El Viejo
Topo, Barcelona, 2007

No es
inusual que se atribuyan a la tradición liberal algunas virtudes
capitales del legado ilustrado: desde la valorización del individuo,
por ejemplo, frente a las jerarquías religiosas hasta la
preocupación por la limitación del poder político. Esta
identificación entre liberalismo e ilustración ha contribuido a que
el primero conserve, a inicios del nuevo siglo, buena parte del
vigor normativo con el que irrumpió en el mundo europeo entre los
siglos XVII y XIX.


Domenico Losurdo, profesor de Filosofía en la Universidad de Urbino,
parte de esta constatación. Pero su visión, lejos de las
hagiografías habituales, tiene como propósito mostrar el lado oscuro
de la tradición liberal, así como las contradicciones que la han
atravesado a lo largo de su historia.

La idea
central del libro de Losurdo es que el pensamiento liberal, pese a
su declarada defensa de la dignidad y la libertad del individuo, ha
convivido con una frecuente hostilidad hacia la democracia y la
participación de las mayorías en la vida pública. Esta hostilidad se
explicaría por la presencia en dicha corriente de pensamiento de dos
elementos patológicos que minan su sedicente compromiso con la
emancipación humana: el clasismo y el racismo.


Racistas y clasistas serían, según Losurdo, posiciones como las de
John Locke, cuya férrea oposición al absolutismo monárquico y a la
intolerancia de la Iglesia católica no le impidió apoyar la
esclavitud en América o la presencia imperial de Inglaterra en
Irlanda. Pero no sólo Locke. También Benjamin Constant o Alexis de
Tocqueville, al tiempo que elogiaban la conquista de libertades en
Inglaterra o Estados Unidos, contemplaron con horror la irrupción de
las masas parisinas pidiendo la ampliación de la democracia política
y social. Incluso reputados republicanos como Thomas Jefferson,
pudieron compatibilizar su simpatía por un cierto democratismo
agrario con la perpetuación de la esclavitud en su país o con la
cerrada condena de gestas libertarias como la revuelta de esclavos
de Santo Domingo, a comienzos del siglo XIX.


Naturalmente, Losurdo es consciente de que lo que hoy puede
considerarse como “tradición liberal” dista de ser un todo homogéneo
y sin fisuras. Y de que el virus del clasismo y del racismo no caló
del mismo modo en liberales conservadores a la Benjamin Constant que
en liberales igualitarios a

la
John Stuart Mill. Ello obligaría, en realidad, a distinguir y a
resaltar matices en las posiciones de Locke o Kant, de Franklin
o Jefferson, de Tocqueville o Spencer. Es más, junto a estos
nombres, cabría señalar otros “liberales” –que Losurdo prefiere
situar en el ámbito del “radicalismo”– que plantearon serias
objeciones al racismo y al clasismo de su época: desde un
inclasificable M. de Montaigne, en el siglo XVI, hasta Condorcet,
en el siglo XVIII, o el atípico liberal inglés John Hobson, a
comienzos del XX.

Lo
que Losurdo procura poner de relieve, en todo caso, es que más
allá de estas disidencias internas, la tradición liberal
dominante ha permanecido presa de dos pulsiones en tensión. Por
una parte, la celebración de la “libertad”, el “autogobierno” y
el “derecho del individuo a sí mismo”. Por otra, la defensa de
estos valores en el marco de una concepción anti-democrática,
obsesionada por la “tiranía de la mayoría” o, como mucho, de una
Herrenvolk democracy, es decir, de una democracia
reducida al “pueblo de los señores”. Esta última concepción,
sobre la que Losurdo ofrece numerosos ejemplos históricos,
excluye, precisamente, y hasta consiente la opresión y el
exterminio, de quienes no forman parte del “pueblo de los
señores”: esclavos, siervos, indígenas, campesinos, trabajadores
asalariados, minorías (y a veces mayorías) étnicas.


Sólo llevando a la superficie este lado oscuro de la tradición
liberal es creíble plantearse el rescate de sus potencialidades.
“Es banalmente ideológico –sostiene Losurdo– caracterizar la
catástrofe del siglo XX como una especie de nueva invasión
bárbara que de improviso agrede una sociedad sana y feliz y
arremete contra ella. El horror del siglo XX proyecta su sombra
sobre el mundo liberal, incluso si se ignora la suerte reservada
a los pueblos de origen colonial”.


Cuando se contempla la indiferencia, cuando no la
condescendencia, con la que conspicuos voceros del liberalismo
afrontan los crecientes brotes de islamofobia, la existencia de
centros de internamiento de inmigrantes o a la descalificación
de reivindicaciones indias y campesinas, se toma conciencia de
que los viejos demonios continúan sueltos. Por eso la
“contrahistoria” de Losurdo es de todo punto pertinente. Porque
la única manera de mantener viva la aspiración a la emancipación
de toda la humanidad, sin exclusiones, es asumiendo, no el anti-liberalismo
político, quizás, pero sí la necesidad de ser algo más que
simples liberales.

 [Gerardo
Pisarello]

 

Devedeando,
que es gerundio
 











Nikolai Karmazin
ski
¿Cómo
vives, camarada minero? (1932)

Cortometraje incluido en La felicidad (1934) de Alexander
Medvedkin, que a su vez está incorporado al cofre Obras
INcompletas
de Chris Marker (4 DVD)
Intermedio, Barcelona, 2007

Dicen
que bajo un régimen autoritario se termina haciendo películas
autoritarias. Dicen. Lo dudo. Mucho. Es decir: lo dudo mucho.
Afirmo: incluso bajo una dictadura se puede hacer crítica de la dura
y, a veces, por los canales oficiales. Por lo menos así hubo quien
lo hizo en el peor momento del estalinismo (¡y salió vivo del
intento, lo que era más difícil!). Y, si no, vean este cortometraje
titulado ¿Cómo vives, camarada minero?, que no deja demasiadas dudas
al respecto. Es un –como diría yo– un reportaje de la mina Octubre,
la mas importante de la región de Krivoi Rog, hecha por el Cine-tren
(el genial invento de Medvedkin). El Cine-tren veía, discutía,
rodaba, positivaba, montaba y exhibía el mismo día (o, como mucho,
al día siguiente). Ya me dirán: éste no es plan de vida para los
censores estalinistas. Bueno, además el tren era de plazas limitadas
y no había lugar para ellos. (¡Listo, el Medvedkin!) Así, cuando
Moscú se enteraba de lo que habían hecho, la película había hecho su
cometido. En este caso, pone el comité de la mina de vuelta y medio
–una variante del español “calentar sillas”–, muestra el
hacinamiento de las chozas, las letrinas en plena calle (y abiertas
para charlar con la mujer que pasa), la

 


misteriosa evaporación de los fondos para asfaltar las calles, y se
pregunta –¡toma ya!– si está es forma de vivir. Y todo ello en pleno
primer plan quinquenal, cuando  fue evidente que alguien se había
confundido sobre la dictadura del proletariado y había instaurado la
dictadura leonina sobre los antedichos. Aunque hay excepciones tan
notorias como ésta. Claro, que cinco años más tarde, no había
Cine-tren y había un poder más siniestro que los censores. ¿Les
suena el año 1937?, ¿y las llamadas de madrugada? Pues eso. Ahora ha
salido al mercado este corto revelador, pero, claro, de tapadillo.
Porque aquí rige la norma no escrita de que aquí no editan un DVD
ruso ni que los mates. Y este “Material adicional” y la película a
la que acompañan (¡de rechupete!, oiga) se venden dentro de un
paquete de Chris Marker –que está muy bien, ¡no seré yo quién lleve
la contraria!–, pero es francés y no ruso. Eso sí, las Obras INcompletas de Chris Marker es un DVD de rigurosa actualidad. Que lo
sepas, pardillo.


El perro Gógol (de la Oficina Soviética para el Cine)

 

 

A él
dicen que le trajeron oro, incienso y mirra (¿mande?), pero vosotros
podéis ser más modestitos y pediros alguna de estas pelis para
amenizar la velada entre anuncio y anuncio de colonias:


por
Carles Mercadal


- 1-










Daniel Burman

Iluminados
por el fuego 


Cameo,
2005

Una
película que pasó bastante desapercibida en su momento, pero que
destaca con luz propia (valga la redundancia) entre los filmes
costumbristas a que nos tiene acostumbrado el cine argentino y entre
los filmes engañosamente antibélicos que últimamente nos llegan
desde Hollywood. Digamos, en este último sentido, que Iluminados
por el fuego
, que narra la historia de dos muchachos argentinos
llevados a la carnicería de otro conflicto bélico sumido en el
olvido, el de las islas Malvinas, prescinde del


efectismo propio de producciones como las de Clint Eastwood (sobre
todo el desplegado en Banderas de nuestros padres) y nos
adentra en el corazón del infierno que es siempre una guerra, en el
desgarro tanto de la carne en el campo de batalla como del espíritu
pasados ya muchos años desde la finalización de la contienda.
Iluminados por el fuego
es por todo esto, y por su emotivo (que
no lacrimógeno) final, una de las películas antibélicas más sinceras
que se han hecho en muchos años.

 -
2-










Chris Smith, Dan Ollman, Sarah Price


The Yes Men


Documentales Fnac, 2007

Ésta es
más gamberra y por ello os va a ayudar más a sobrellevar el empacho
navideño. The Yes Men es una organización real dedicada a importunar
a la OMC (ex GATT): valiéndose de la confusión que todavía genera el
cambio de nombre de la institución, los dos integrantes de The Yes
Men van de reunión en reunión haciéndose pasar por miembros de la
susodicha con el único propósito de sacarles los colores a los sumos
sacerdotes de la sacrosanta liberalización del comercio mundial.

Digamos
de entrada que, a pesar de los dineros que se gastan y lo a huevo
que lo tienen, los Yes Men se pierden a veces en numeritos gamberros
que caen en la mera bufonada, pero, aun así, no está de más reírse
un rato de sus ocurrencias y quedarse pasmado ante la naturalidad
con que los verdaderos miembros de la OMC se toman propuestas como…
¡restablecer la esclavitud!


- 3-










Carles Balagué
De
Madrid a la Luna


Filmax, 2007

Muchos
de los lectores y lectoras ya la habrán visto después de haber
permanecido en cartelera infinidad de meses en los cines Meliès de
Barcelona, pero aquellos que se la hayan perdido tienen ahora una
segunda oportunidad. De Madrid a la Luna es la continuación
de La Casita Blanca, un documental que hacía un repaso de lo
que fue la Barcelona de los años cincuenta (también editado en DVD:
Filmax, 2003), pero en el caso de este nuevo filme de Balagué el
centro de atención se sitúa en Madrid y la década tratada es la de
los sesenta. No vamos a engañar al sufrido lector y decirle que la
película va

a
descubrirle grandes novedades sobre la gris España de esa época,
pero, pese a su carácter eminentemente generalista y divulgativo,
De Madrid a la Luna
se deja ver bien y, aparte de los temas
políticos, sociales y económicos por todos conocidos, se adentra
también en otros que, aun siendo menores (como el peculiar mundillo
que se movía en torno al bar Chicote o el desaguisado del inefable
Gil y Gil en Los Ángeles de San Rafael), son asimismo ilustrativos
de la realidad de un régimen cuyo cadáver la derecha actual, su
heredera, se afana en maquillar.

 


Fòrum
S
ocial Català



www.forumsocialcatala.cat

 El 11 de
septiembre de 2007 fue presentado el Fòrum Social Català (FSCat),
espacio de encuentro abierto, no confesional, no gubernamental y no
partidista. Se trata de un espacio de intercambio de experiencias, de
debate, de movilización y de articulación de entidades y de movimientos
sociales que rechazan el modelo actual de desarrollo de los pueblos y
que se hallan en un proceso permanente de búsqueda y construcción de
alternativas. 

El FSCat
pretende estimular la reflexión y la acción a partir de una democracia
verdaderamente participativa en torno a las dinámicas políticas,
económicas y sociales actuales, así como proponer alternativas centradas
en la atención a las necesidades del ser humano y en el respeto a la
naturaleza. 

El FSCat
quiere articular de forma descentralizada y en red a entidades y
movimientos sociales con inquietudes similares, involucrados en acciones
locales y/o internacionales.

El FSCat
está abierto a todas las entidades, colectivos y personas de la sociedad
civil catalana, a excepción de los partidos políticos, organizaciones
gubernamentales, militares o violentas. 

La
participación en el proceso de organización del FSCat resta abierta a
todas las entidades y personas de la sociedad civil y de los movimientos
sociales que se sientan identificadas y se quieran implicar. Los
organizadores del FSCat se encargarán exclusivamente de facilitar la
realización de las actividades propuestas y recogidas a través de los
procesos participativos abiertos del FSCat (asambleas, comisiones,
grupos de trabajo, etc.) 

Hay una
lista de distribución para coordinar/organizar/comunicarnos. Se pueden
hacer suscripciones en la página web:  



http://www.moviments.net/cgi-bin/mailman/listinfo/fscat

 El FSCat
anima a los movimientos sociales catalanes a participar el fin de semana
del 25, 26 y 27 de enero en los actos centrales de Barcelona y/o a
organizar sus propios actos en los días previos o posteriores. 

Los mails de
contacto del Fòrum Social Català para contactar con alguna de las
comisiones de trabajo o para obtener información general sobre esta
iniciativa son: 


info@forumsocialcatala.cat
(Informació genèrica sobre el FSCat o per col.laborar-hi com a voluntari/a) 



finances@forumsocialcatala.cat
 (Comissió de logística i finances) 



programa@forumsocialcatala.cat
(Comissió de continguts i programa) 



difusio@forumsocialcatala.cat
(Comissió d’extensió i manifestació)  



premsa@forumsocialcatala.cat
(Comissió de comunicació i premsa) 

Para estar
informados de las últimas novedades del FSCat hay que apuntarse en la
lista de distribución del Fòrum:



http://www.moviments.net/cgi-bin/mailman/listinfo/fscat

 



PÁGINAS-AMIGAS

 










Centre de Treball
i Documentació (CTD)

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Nómadas

Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas


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El Viejo Topo

www.elviejotopo.com


La Insignia

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Revista
mientras tanto

Contenido del número
102

 mientras
ta
nto


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

Primavera 2007

102

NOTAS EDITORIALES
Capitalismo intangible
A. Recio
Memoria democrática o memoria fascista
X. Doménech
¿Un doctorado en crímenes de guerra y daños
colaterales?
J. L. Gordillo

ARTÍCULOS
EL ORIGEN NORTEAMERICANO DE LA IDEOLOGÍA DEL TERCER REICH
Domenico Losurdo

LA CABEZA DE
JANO. EL DERECHO DE EXCEPCIÓN NORTEAMERICANO EN EL PRIMER
MANDATO DE GEORGE BUSH
Ramón Campderrich

NUEVO CAPITALISMO, PRISIÓN Y LÓGICAS DEL CASTIGO
Brandáriz García

LA PROPIEDAD INTELECTUAL DESDE UNA PERSPECTIVA SOCIAL: UNA CRÍTICA
AL MODELO VIGENTE
Eduardo Melero Alonso

LA CONSTRUCCIÓN POLÍTICA Y JURÍDICA DEL
GÉNERO. REFLEXIONES DESDE UNA PERSPECTIVA INCLUSIVA
Antonio Giménez Merino

EDUCAR COMO TAREA POLÍTICA
José Manuel Barreal San Martín y
Manuel García-Morán Escobedo


RESEÑA
Pedro de la Llosa, ‘Retratos plumistas’,
Pepe Gutiérrez

 



mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

 

Contenido
del número 103

 mientras
ta
nto


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB


Otoño 2007

103


NOTAS
EDITORIALES
La historia interminable: nueva crisis financiera
A. Recio
Dilemas constitucionales en
Venezuela
G. Pisarello
La
sombra de un ciudadano ejemplar
J. Torrell
En la muerte de Lluís Maria Xirinacs
J. Sempere
 


ARTÍCULOS
LOS SERVICIOS SOCIALES Y LA CUARTA PATA (¿COJA?) DEL
ESTADO DEL BIENESTAR EN ESPAÑA
José Adelantado

EL
CUIDADO DE LA DEPENDENCIA: UN TRABAJO DE CUIDADO
Teresa Torns

SINDICATOS Y JÓVENES: EL RETO DE SUS VÍNCULOS
Antonio Antón

DERECHOS
FORMALES Y DERECHOS REALES DE LOS TRABAJADORES EN LA ESPAÑA
DE COMIENZOS DEL SIGLO XXI
Daniel Lacalle

L’ESGLÈSIA CATÒLICO ROMANA A ESPANYA: PODER I PRIVILEGI
Ángel Zaragoza i Tafalla


RESEÑA
Entrada en la Barbarie
Joaquim Sempere

 



mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant


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diciembre 1, 2007

mientrastanto.e – nº 053 – diciembre de 2007

Archivado en: 2007,mientrastanto.e — mientrastantoe @ 7:35 pm

mientrastanto.e Num. 53 del 12-2007

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 mientrastanto.e

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"¿Por
qué no te callas?" o la colonialidad del poder


Por Boaventura de Sousa Santos


Microhistoria de la Barbarie: noviembre 2007


Regia
metedura de pata. Fascistas sin vergüenza.


La
Ley de ocultación de las ventas de armas

Por Eduardo Melero y
Tica Font



Die
Stille vor Bach: el momento de la verdad

Pere Portabella ha
hecho, con Die Stille vor Bach… / El silencio antes de Bach…



La
Biblioteca de Babel

·
Ramiro Pinilla, Antonio B.,

El
Ruso. Ciudadano de tercera

·

Mircea Cărtărescu,

Por qué nos
gustan las mujeres


Devedeando,
que es gerundio

·

Sergio Corbucci, El gran silencio (1968)


Foro de webs
·
Privacy International



Páginas
amigas



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Centre de Treball
i Documentació (CTD)
·
Nómadas

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El
Viejo Topo

·
La
Insignia

Revista mientras tanto

· Contenido del nº 102
· Contenido del nº 103

 



53
Diciembre de 2007



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bitartean mt.e mientras
tanto
mt.e mentrestant







 




"¿Por
qué no te callas?" o la colonialidad del poder




Boaventura de Sousa
Santos*

 "¿Por qué
no te callas?". Esta frase, pronunciada por el rey de España
dirigiéndose al presidente Hugo Chávez durante la XVII Cumbre
Iberoamericana realizada en Chile el pasado 10 de noviembre, corre el
riesgo de quedar en la historia de las relaciones internacionales como
un símbolo cruelmente revelador de las cuentas por saldar entre las
potencias ex colonizadoras y sus ex colonias. De hecho, nadie se imagina
a un jefe de Estado europeo dirigiéndose públicamente en esos términos a
un par europeo, cualesquiera fuesen las razones del primero para
reaccionar ante las consideraciones del último. Como cualquier frase que
interviene en el presente a partir de una larga historia no resuelta,
esta frase es reveladora en diferentes niveles.

 En primer
lugar, revela la dualidad de criterios para evaluar qué es o no
democrático. Está documentado el involucramiento del primer ministro de
España de entonces, José María Aznar, en el golpe de Estado que en 2002
intentó derrocar a un presidente democráticamente electo, Hugo Chávez.
Como a esa altura España presidía la Unión Europea, esta última no puede
siquiera clamar su total inocencia. Para Chávez, Aznar al actuar de esta
forma se comportó como un fascista. Podría llegar hasta cuestionarse la
adecuación de este epíteto. Pero, ¿no hay tantas razones para defender
las credenciales democráticas de Aznar, como hizo patéticamente
Zapatero, como para denunciar el carácter antidemocrático de su
injerencia? ¿Se haría lugar a la misma vehemente defensa si un
presidente electo de un país europeo colaborase en un golpe de Estado
para deponer a otro presidente europeo electo?  

La dualidad
de criterios tiene aún otra vertiente: la valoración de los factores
externos que interfieren en el desarrollo de los países. En los primeros
discursos de la Cumbre, Zapatero criticó a aquellos que invocan factores
externos para encubrir su incapacidad para desarrollar a los países. Era
una alusión a Chávez y su crítica al imperialismo norteamericano. Pueden
criticarse los excesos de lenguaje de Chávez, pero no es posible hacer
esta afirmación en Chile sin tener presente que allí, hace 34 años, un
presidente democráticamente electo, Salvador Allende, fue depuesto y
asesinado por un golpe de Estado orquestado por la CIA y Henry Kissinger.
Tampoco es posible hacerlo sin tener presente que actualmente la CIA
tiene en curso las mismas tácticas usando el mismo tipo de
organizaciones de la "sociedad civil" para desestabilizar a la
democracia venezolana. 

Tanto
Zapatero como el rey quedaron particularmente  irritados por las
críticas a las empresas multinacionales españolas (busca desenfrenada de
lucro e interferencia en la vida política de los países), realizadas en
diferentes tonos por los presidentes de Venezuela, Nicaragua, Ecuador,
Bolivia y Argentina. Es decir, los presidentes legítimos de las ex
colonias fueron mandados a callar pero, de hecho, no se callaron. Esta
negación significa que estamos por entrar en un nuevo período histórico,
un período poscolonial, teorizado, entre otros, por José Martí, Gandhi,
Franz Fanon y Amílcar Cabral, y cuyas primicias políticas se deben a
grandes líderes africanos como Kwame Nkrumah. Será un período duradero
que se caracterizará por una fuerte afirmación de los países que se
liberaron del colonialismo europeo en la vida internacional y se basará
en la recusación de las dominaciones neocoloniales que han persistido
más allá del final del período colonial. Esto explica por qué la frase
del rey de España, destinada a aislar a Chávez, fue un tiro que salió
por la culata. Por la misma razón se explican los sucesivos fracasos de
la Unión Europea de aislar a Roberto Mugabe.  

Pero, "¿por
qué no te callas?" es todavía reveladora a otros niveles. Destaco tres.
Primero, la desorientación de la izquierda europea, simbolizada por la
indignación hueca de Zapatero, incapaz de darle cualquier uso creíble a
la palabra "socialismo" e intentando desacreditar a aquellos que lo
hacen. Puede cuestionarse al "socialismo del siglo XXI" —yo mismo tengo
reservas y preocupaciones en relación con algunos desarrollos recientes
en Venezuela—, pero la izquierda europea deberá tener la humildad para
reaprender, con la ayuda de las izquierdas latinoamericanas, a pensar
futuros poscapitalistas. Segundo, la frase espontánea del rey de España,
seguida del acto insolente de abandonar la sala, mostró que la monarquía
española pertenece más al pasado de España que a su futuro. Si, como
escribió el editorialista de "El País", el rey desempeñó su papel, es
precisamente este papel el que más y más españoles ponen en cuestión, al
abogar por el fin de la monarquía, en definitiva una herencia impuesta
por el franquismo. Tercero, ¿dónde estuvieron Portugal y Brasil en esta
Cumbre? Al mandar a callar a Chávez, el rey habló en familia. ¿Brasil y
Portugal son parte de ella?



* [
B.
de Sousa Santos es Doctor en Sociología del Derecho por la Universidad
de Yale, catedrático en la Universidad de Coimbra, Portugal, y profesor
visitante en las universidades de Wisconsin, Madison, Sao Paulo, y en la
London School of Economics.]

 



Microhistoria
de la Barbarie: noviembre 2007


Regia metedura de
pata

La
intervención del rey de España en la Cumbre latinoamericana se ajusta
tan poco a los modales diplomáticos como las interrupciones de Chávez a
Zapatero. Ninguno de los dos, ni Chávez ni el Rey, tenía el uso de la
palabra. Zapatero, ante las interrupciones, evitó pedir a la presidenta
de la reunión, la chilena Bachelet, que llamara al orden al presidente
venezolano: trataba de capear un temporal del mejor modo posible. La
salida de tono del rey de España merece comentario: lo veremos después. 

A nadie
puede extrañar que un dirigente populista como Chavez, en plena campaña
para aprobar en su país unos cambios constitucionales de marcado cariz
personalista, acudiera caliente a la cumbre iberoamericana: en los
últimos días Aznar no se había cansado de criticarle en sus conferencias
y en la prensa, con el estrepitoso antecedente de haberse aliado
activamente con Bush también en el fallido golpe de estado contra
Chávez y haber reconocido a su efímero líder. No se puede objetar el
derecho a quejarse de Chávez, pero sí la forma prepotente en que lo hizo
sin la menor consideración hacia Zapatero, a quien puso en la nada
envidiable situación de tener que pedir respeto para Aznar pues de otro
modo hubiera sido objeto de la furia del PP por no defender “a España”.

Pero la
“España” que cuenta en este contexto tiene nombres propios: Telefónica
en Argentina, Repsol en Bolivia y América Central, Unión Fenosa en
Nicaragua y otros países. Quienes en la Conferencia Iberoamericana
habían denunciado malas prácticas de las empresas españolas no eran
pocos: los presidentes de Ecuador, Nicaragua, Bolivia y Argentina,
además de Venezuela. Y sobre la realidad de esas malas prácticas no nos
tiene que convencer nadie: nos basta saber cómo se comporta Telefónica
con nosotros, qué hacen las compañías de la luz, etc.  

El rey de
España tenía motivos, tanto públicos como privados, para estar nervioso.
La proliferación de voces críticas con la institución de la corona en
España, sobre la base de una instauración monárquica hecha por Franco y
sólo legitimada mediante la actividad orquestal de los mass media,
que en aras de la paz pública le ríe todas las gracias a la familia real
y calla sobre sus negocios y sus intervenciones políticas, es la base,
bien fundamentada, de la real  inquietud. En cuanto a los motivos
privados, no pueden entrar en línea de cuenta: nadie toma en
consideración, para juzgar los comportamientos de los políticos si en su
privacidad tienen dolor de muelas, se están separando de su pareja o
cosas por el estilo. De modo que la salida de tono del rey ha de ser
juzgada como lo que es: una metedura de pata en el ejercicio de sus
funciones, cuando ostentaba la máxima representación simbólica del
Estado.
 

No hay duda
de que a este rey no le gusta Chávez como persona: un militarote
golpista como el que le encumbró a él —aunque no sanguinario como éste—,
de cultura cuartelaria,  aspirante a suceder a Castro en el imaginario
colectivo de la izquierda latinoamericana y, last but not least,
tolerante con la inmensa corrupción de la administración que preside.
Ciertamente, Chávez distribuye entre los pobres los réditos del petróleo
venezolano en vez de permitir que se los lleven los ricos de su país y
las compañías multinacionales. Y por eso obtiene adhesión de mucha gente
de la izquierda social. En mi opinión es el candidato perfecto para
morir del modo que los norteamericanos suelen reservar a los díscolos de
su “patio de atrás”: el accidente aéreo. Lo cual justifica tener cierta
indulgencia al menos con sus maneras.
 

Llama la
atención el modo en que los mass media españoles han tratado la
metedura de pata regia —que seguro tendrá consecuencias en Iberoamérica—:
aparentar que ha sido todo lo contrario de una metedura de pata. Es la
consecuencia de la irresponsabilidad legal y política de la
institución de la corona. A un presidente de la República española le
caerían chuzos de punta de haber actuado como lo hizo el rey, porque un
presidente sería responsable. Pero no es éste el caso, y la
prensa, la radio y la televisión de este país han preferido maquillar y
mentir para salvar una vez más a este Jefe del Estado que tan bien se
las apaña para buscarse amigos dudosos (Colón de Carvajal, Conde, De la
Rosa, Armada, p.ej.) y crearse enemigos. Los mass media públicos
y del empresariado, mediante diluviales cortinas de humo antichavistas,
han tratado de disimular lo evidente: que el mal paso regio ha puesto
muy difícil para la Jefatura del Estado español asistir sin ser
zarandeada a las cumbres latinoamericanas venideras, y que además ha
avivado los justificados recelos de los antiguos colonizados en relación
con “la madre patria”. No se puede conseguir más con cinco palabras
inoportunas e inmeditadas.
 

El
incidente ha aclarado algo, sin embargo: que el Rey de España no es la
Reina de Inglaterra.


Fascistas sin vergüenza
 

Como era de
esperar la siembra de crispación del Partido Popular está dando una
buena cosecha de fascistas en activo que, a diferencia de muchos
dirigentes de ese partido, no se avergüenzan de serlo. Un muchacho
antifascista vallecano, Carlos, ha sido asesinado. Carlos era un chico
de 16 años; su asesino, un militar neofascista que iba a manifestarse
contra los inmigrantes provisto de un machete, con el que además apuñaló
seriamente a otro muchacho, Alejandro. Las agresiones de estos nazis se
producen en un ambiente de cuasi-impunidad. Por si fuera poco también ha
habido estropicios policiales contra manifestantes antifascistas en
Madrid.

Al propio
tiempo he visto imágenes de una manifestación antifascista en Barcelona
en la que algunos manifestantes dieron muestras de gran violencia. Lo
mismo ha ocurrido en ocasiones en Madrid. ¿Sólo rabia acumulada,
justificada por demás? De pronto, parece como si algunos jóvenes de este
país se estuvieran alejando de las maneras civilizadas de ejercer el
derecho de manifestación.

No sólo la
violencia de jóvenes fascistas merece análisis y crítica, y por supuesto
condena ejemplar y aflictiva. También hemos de preguntarnos por qué
jóvenes antifascistas adoptan modos de manifestación parafascistas. Y se
me ocurren dos tipos de hipótesis explicativas, ninguna de las cuales
resulta tranquilizadora. 

Una es que
los antifascistas “parafascistas” fueran provocadores de extrema derecha
o actuaran inducidos por éstos. No se puede excluir en absoluto esta
posibilidad, a la vista de que los grupúsculos ultraderechistas han
crecido y se mueven como motos en el terreno abonado de la política
crispadora y confusionaria del Partido Popular. Con la política de los
Rajoy, Acebes, Zaplana y compañía el Partido Popular espera conservar a
sus votantes, pero también excita a toda esa españa de la saña que sólo
usa la cabeza para embestir. Y ahí están de nuevo los grupos activos de
fascistas que tras el 23 F fueron a parar al sumidero de la historia.
Esta hipótesis no se puede descartar, sobre todo si se pone en relación
con la que sigue. 

La otra
hipótesis es que los antifascistas violentos estén mimetizando
simplemente los modos de hacer de los fascistas que les provocan,
tanta es la distancia que se ha creado entre ellos y las instituciones
tradicionales de la izquierda social (partidos, sindicatos,
asociaciones)
, incapaces de transmitirles la cultura política que
hizo imposible en este país la prolongación del franquismo, o al menos
de sus formas “puras y duras”.

 

Está cada
día más claro que la política del régimen actual, insuficientemente
democrático, tiene completamente abandonados a los jóvenes. Media un
abismo entre el lenguaje neutralizante, políticamente orientado, de la
clase política y de los medios de comunicación, y el lenguaje y las
necesidades vitales de los jóvenes.
 

Es cierto
que las estéticas de los neofascistas y los antifascistas violentos se
parecen muchísimo. El uso de prendas de camuflaje militar, de botas
militares, etc., por no hablar de otras modas que el lector puede
adivinar fácilmente, es frecuente, normal. Pero si además de la
semejanza estética se afianzara una semejanza ética el asunto resultaría
infinitamente más grave. Porque significaría la penetración de la
barbarización político-moral en la izquierda social.
 

Las
prédicas de la COPE y los obispos, la emotividad de las jaurías del ojo
por ojo, la ceguera de ETA y el definitivo y expeditivo cinismo de
Acebes, Zaplana, Rajoy y Aznar —por no mencionar a otros— han hecho
mucho por calentar a personas marginadas que sin duda ven que no viven
en el mejor de los mundos, pero que distan de atribuir su precariedad
existencial a las desorbitadas ganancias del empresariado y de sus
cuadros, al crecimiento de la desigualdad, culpabilizando en cambio a
los que pasan por ahí: a las gentes de la izquierda y a los emigrantes,
a los homosexuales o, simplemente, a quienes no son como ellos. Ésas son
las fuentes de alimentación de los nuevos fascistas.

Pero que el
sistema político sea impermeable para los jóvenes educados en valores
democráticos, hasta el punto de que cuando son agredidos —y éste es el
caso, no lo olvidemos: los muertos y los apuñalados son antifascistas—
tiendan a mimetizarse con los agresores, para acabar emprendiéndola
alegremente con la policía, debe obligar a reflexionar.


[Juan-Ramón Capella]

 

CARTA DE UN LECTOR

 Benvolguts
amics de Mientras Tanto:

Tot i que
amb un cert retard, em dirigeixo a vosaltres com a subscriptor que soc
des dels  primers números de la revista, perquè m’ha dolgut el
tractament que heu donat a la Coordinadora de Centres d’Estudi de Parla
Catalana (CCEPC) en el núm.50 del Butlletí electrònic, a l’apartat de
"Política omphaloscópica" de les "Crónicas".

Soc membre
fundador de la CCEPC, i  vice-president de l’Institut d’Estudis
Penedesencs, i m’agradaria de aclarir algunes qüestions al respecte.

1.
La CCEP, que fa uns deu anys que funciona, va ser creada per aquells
centres d’estudis locals i comarcals d’orientació més progressista, que
volien donar un tomb al que havien estat els centres d’estudis fins
aquell moment. Al capdavant d’aquests centres hi havia gent  d’esquerres
(des del PSC a l’esquerra extraparlamentària, passant per ICV). I això
s’aconseguí malgrat l’oposició dels centres d’orientació més
conservadora, i de la pròpia Generalitat de Catalunya convergent.

2.
Des de la seva fundació la Coordinadora ha potenciat diversos projectes
de recerques conjunts que han permés als centres sortir dels marcs
locals i comarcals, i dels àmbits massa historicistes. Temes com el
Franquisme, la Memòria Històrica, la Transició, el Patrimoni popular,…
han estat treballats des de la Coordinadora en diversos congressos i
seminaris.

3.
Crec que és just el premi que ha rebut la Coordinadora, i penso que no
es pot posar en el mateix paquet que d’altres.

4. A
vegades sembla com si tot lo que fos català haguès de ser conservador i
tot el que fos castellà progressista. 
 

Ramon
Arnabat

 


La
Ley de ocultación de las ventas de armas


Eduardo Melero y Tica Font*

Tras la
aprobación en el Congreso de los Diputados del Proyecto de Ley sobre el
control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso sólo
queda pendiente su aprobación por el Senado. Es poco probable que se
produzcan modificaciones a su contenido, objeto de un comentario crítico
en esta nota.

Para poder
exportar armas se necesita una autorización administrativa que concede
el Ministerio de Industria. Esta autorización se concede siempre que
exista un informe favorable de la Junta Interministerial Reguladora del
Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), que es
el órgano que valora que las exportaciones cumplan los requisitos
establecidos por la ley. Por ley la JIMDDU tiene que velar por el
cumplimiento del Código de Conducta de la UE, código que ha quedado
recogido por la misma Ley. Este código establece que no deben venderse
armas a países sancionados, inestables, en conflicto armado, que
vulneren los Derechos Humanos, que no condenen el terrorismo o que
tengan un nivel de bienestar delicado.  A la vista de ello ¿Cómo hay que
interpretar las exportaciones de armas españolas a Turquía, Arabia
Saudita, Marruecos, Ecuador, Colombia, India, Israel, Venezuela,
Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Singapur, Tailandia, Sri Lanka,
Angola, Ghana, Pakistán y Kenia?. A la luz de estas exportaciones ¿cómo
comprobar que la JIMDDU cumple la ley si sus decisiones y sus actas son
secretas?

Desde
Justicía i Pau entendemos que una verdadera transparencia tiene como
condición previa que se prohíba clasificar como secreto de estado el
contenido de las actas de la Junta Interministerial Reguladora del
Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU).
Mientras se mantenga el contenido de dichas actas como secreto de
Estado, hablar de transparencia en materia de comercio de armas es una
forma de manipulación. El secreto de Estado en el comercio de armas
impide hablar de transparencia y además otorga la cobertura necesaria
para ocultar el descontrol existente en este tipo de comercio. Un
descontrol que la nueva Ley no atajará mientras mantenga sus auténticas
causas: el secretismo y los poderes arbitrarios que se otorgan a la
JIMDDU.

Mantener
las actas de la JIMDDU clasificadas como secreto de Estado, supone que
la información sobre el comercio de armas no puede ser conocida por la
opinión pública ni sometida a control parlamentario. Precisamente por
eso se han clasificado como secreto de Estado, para ocultar a la
ciudadanía y al parlamento los aspectos más escandalosos del comercio de
armas. Éste se convierte así en un negocio secreto, que sólo conocen las
industrias armamentísticas y la Administración. El secretismo
imposibilita en la práctica que se pueda llevar a cabo un control
judicial de las autorizaciones administrativas de exportación otorgadas.
Jurídicamente esta clasificación como secreto vulnera la Ley sobre
Secretos Oficiales, que sólo permite declarar como secreta aquella
información cuyo conocimiento público “pueda dañar o poner en riesgo la
seguridad y defensa del Estado” (artículo 2).

Otro de los
aspectos más negativos de la Ley es que otorga a la JIMDDU el poder de
no exigir informe previo ni documentos de control en aquellas
exportaciones que se determinen reglamentariamente (artículo 14,
apartado 3). El reglamento vigente le permite a la JIMDDU una libertad
total en este sentido, situación que muy probablemente no cambie con el
nuevo reglamento. La ley no impide que la JIMDDU decida no controlar
determinadas exportaciones, poder que podrá utilizar a su libre
arbitrio. Si sumamos secretismo y arbitrariedad el resultado no puede
ser otro que el descontrol (o falta de control) en el comercio de armas.

La Ley
también obliga al Gobierno a enviar al Congreso de los Diputados
información estadística sobre las exportaciones de armas (artículo 16).
Se recoge así legalmente una práctica que venía realizándose desde hace
varios años. El contenido de estas estadísticas es muy deficiente ya que
impiden conocer realmente qué armas se exportan. Por ejemplo el informe
del 2006 recoge que a Marruecos se han exportado armas por valor de
6.922.200 € dentro por la categoría 4 (bombas, torpedos, cohetes,
misiles). Es decir podemos saber el valor de la exportación por país,
pero no exactamente el producto: ¿se han vendido minas antipersona?, ¿se
han vendido bombas de racimo a alguno de estos países? Esta información
no la ofrece el informe del 2006 y no se ofrecerá en los informes de los
próximos años.

Se nos
presenta como avance que el artículo 16 contemple que el gobierno
informará sobre usuario final y la naturaleza pública o privada de la
exportación. El informe del 2006 facilita la siguiente información: por
ejemplo, en las exportaciones a Canadá, en un 99,61% (del valor de lo
exportado) el usuario es privado y el importador es una empresa privada,
y en el 0,39% el usuario son las fuerzas armadas y el uso es público.
Canadá recibió por categoría 4 (bombas, torpedos, cohetes, misiles)
armas por valor de 1.031.850 €. Resulta alarmante que se hayan podido
vender a una empresa privada y para uso privado bombas o misiles y que
no podamos saber qué clase de empresa es, a qué se dedica y bajo qué
conceptos puede la empresa usar dichas bombas o misiles. ¿Significan
dichas exportaciones que empezamos a privatizar la guerra?

Si a ello
le sumamos la aplicación del secreto estadístico, que ya no se recoge
expresamente en el texto de Ley pero resulta aplicable en virtud del
artículo 13 de la Ley 12/1989, de 9 de mayo, de la Función Estadística
Pública, las estadísticas de exportación no van a incluir datos
relativos a los exportadores y a los productos exportados.

Por último,
la Ley no prohíbe la fabricación y exportación de bombas racimo, sino
que se limita a señalar que el Gobierno promoverá y apoyará las
iniciativas nacionales e internacionales para restringirlas y, en su
caso, prohibirlas (disposición final tercera). Aparte del dudoso valor
jurídico de esta fórmula, el secretismo existente impide saber si
realmente se están exportando bombas racimo.

En
conclusión, contrariamente a su denominación, la ley aprobada no es la
ley del control del comercio de armas, sino la ley que garantiza su
descontrol y su ocultación. Nuestra valoración de que esta Ley no va a
suponer una mejor práctica de nuestro gobierno viene avalada por otras
políticas que impulsa el mismo a través de diversos ministerios. No
podemos esperar que nuestro gobierno sea escrupuloso en el cumplimiento
del espíritu de la Ley si desde diferentes ministerios se llevan a cabo
políticas de apoyo a la industria de armamento, como la política de
inversión o la política de investigación y desarrollo de nuevas armas, o
la participación en proyectos europeos de nuevas armas, o la política de
fomento de las exportaciones de armas españolas. Cabe destacar la
compleja organización administrativa dedicada a patrocinar las
exportaciones de armas españolas: la Oficina de Apoyo Exterior del
Ministerio de Defensa, las Agregadurías de Defensa que existen en las
embajadas, y las empresas públicas DEFEX S. A. e ISDEFE (Gerencia de
Cooperación Industrial).  Finalmente destacar que muchas de las
exportaciones de armas españolas se realizan con financiación pública o
se aseguran a través de la empresa pública Compañía Española de Seguros
de Crédito a la Exportación, S.A.

 Parece
razonable pensar que la política de exportaciones de armas españolas se
regulará no sólo a través de la legislación sino mediante la
interpretación y aplicación de la misma, piezas de la política de
fomento de las exportaciones de armas. Prueba de ello son las
escasísimas denegaciones de autorizaciones que se producen (16 en 2005 y
3 en 2006, según las estadísticas oficiales).
 


*[E. Melero y T. Font son miembros del Centre d'Estudis per la
Pau J.M. Delàs. Justicía i Pau]

 


Die
Stille vor Bach: el momento de la verdad

Pere
Portabella ha hecho, con Die Stille vor Bach / El silencio antes de
Bach
(2007), lo mismo que había hecho con Cuadecuc (1970): un
golpe de tuerca a toda la cinematografía. Nada fue enteramente igual
después de aquella película que mostraba cómo se rodaba una película.

Tampoco
nada seguirá siendo igual ahora. Nadie (o casi nadie: Jean-Marie Straub,
hace cuarenta años) había pensado en hacer un musical con Bach como
objeto. Nadie había pensado antes en una película no sobre un compositor
sino sobre su música. Nadie había pensado antes en hacer una película
musical de estas características. Y nadie había pensado antes que los
documentales sobre música, llenos de piezas pregrabadas, quedarían
barridos por una película de ficción, pues de las dieciocho piezas que
se interpretan en la película, solo la de Gyorgi Ligeti y el
final proceden de una música pregrabada: todo lo demás es rigurosamente
en sonido directo. Nadie había pensado antes en hacer todo esto, pero
ahora Portabella ya lo ha hecho. Ahora, los documentales sobre música y
las películas musicales pueden ser distintos.

Pero
tampoco el cine volverá a ser cómo antes. Nadie había contado con
imágenes de qué iba una película como lo ha hecho Portabella, con el
deslumbrante plano secuencia del combate entre la pianola mecánica y la
cámara. Nadie había pensado antes en un caballo que bailase una de las
Variaciones Goldberg, como la que ejecuta el caballo Casandro;
y —menos aún— que esto fuese material para una película de ficción.
Nadie —o casi nadie: Antonioni, Angelopoulos, Jia Zhang-ke— había
pensado en usar el travelling como lo usa Portabella. Nadie, sin
embargo, había osado antes hacer un travelling tan conceptual
como extraordinariamente hermoso como el que acompaña las ventanas de un
tranvía recorriendo las calles de Leipzig. Este plano es estallantemente
bello porque es justo.

Y tampoco
el público debería ser igual que antes. Nadie había pensado antes en
hacer una película rompedora de las normas narrativas, que a la vez
fuera accesible a gran número de espectadores. Desde el principio,
Die Stille vor Bach
adquiere un vuelo aéreo con su juego de
movimientos de cámara y música, que rapta al espectador hasta el final.
Muchos han pensado antes hacer precisamente esto, pero muy pocos lo han
conseguido. La película de Portabella consiste en una pieza maestra de
un cine de ruptura y de búsqueda, que pocos practican.

Pero que
una película llegue a su público es extremadamente difícil. Porque entre
ambos está la propaganda de las multimillonarias multinacionales de la
distribución con sede en Estados Unidos. Y también están los prejuicios,
nacidos de los años de silencio de Portabella. Die Stille vor Bach
es un caso típico de película que puede llegar a un gran público pero
sólo si se rompen ciertas barreras. De lo contrario, al igual que
Cuadecuc
, tardaremos años en que se reconozca su mérito y su
condición pionera. Es decir, que su naturaleza de auténtica gozada, de
seducción mediante la imagen y el sonido, deje de ser condicional y se
reconozca por los espectadores de hoy en día. Y ello, ahora, en el
momento del estreno. No dentro de treinta años.

Sobre esto,
el vanguardista ruso Vladimir Maiakovski dejo dicho claramente: “El arte
no es un arte de masas desde su nacimiento, se vuelve arte de masas como
resultado de una suma de esfuerzos”. Ahora, esta suma de esfuerzos hace
más falta que nunca. Hay que hacer un esfuerzo para que Die Stille
vor Bach
salga de los pequeños cenáculos de apenas pocas ciudades.
Defender el cine como medio de expresión (por lo demás, amenazado)
implica también defender la película de Portabella, para que mañana se
la recuerde como una película que marcó el cine del presente. Como una
película absolutamente crucial para el cine

de hoy.


[Josep Torrell]

 


La biblioteca de
Babel












Ramiro Pinilla,
Antonio B.

El Ruso.
Ciudadano de tercera



Tusquets, Barcelona, 2007, 633 págs.


Han
pasado veinte años desde que se publicó este libro por primera
vez. Le costó salir a la luz precisamente porque lo que
alumbraba eran las vergüenzas y las desgracias de la época
franquista. Y lo hizo incluyendo en su relato componentes
culturales, sociales, políticos, religiosos, económicos y
jurídicos. Al narrar con calma la vida de Antonio Bayo, explica
el ambiente en el que le tocó vivir:


miseria, hambre en la mesa todos los días, dominación sobre la
mujer, brutalidad policial, corrupción, curas cabrones que
hacían buenos a algunos de los jueces con los que topa El
ruso,
represión, cárceles, penales… y, en medio de todo
esto, el intento por sobrevivir, la búsqueda de afecto, la
defensa de una mínima dignidad… Lo más básico en medio de la
desgracia.


[Antonio Madrid]



 












Mircea Cărtărescu
Por qué
nos gustan las mujeres


Trad.
De Manuel Lobo, Funambulista, 2006 / Círculo de Lectores, 2007


Mircea Cărtărescu es un escritor rumano sólido y de larga
trayectoria de quien, hasta la publicación en 2004 de la edición
rumana del libro reseñado, poco se sabía fuera de su país. De
hecho, apenas se cuentan entre sus publicaciones internacionales
un puñado de traducciones al italiano (a cargo de Bruno Mazzoni,
que en esta obra es literaturizado como personaje secundario) y
al inglés. En España Seix Barral publicó en 1993 El Sueño
(1989).

Esta
obra contiene los cuentos que Cărtărescu estuvo publicando para
la edición rumana de la revista Elle (donde aparecieron
la mayoría de los cuentos del volumen): Dilema, România
Literară, Lettre Internationale y Tabu
. Este conjunto de
relatos están trazados por una pluma sobria, que no titubea,
austera con las observaciones mundanas y algo más


elocuente con las apreciaciones sobre los mundos ficticios (la
imaginación, la ensoñación y los sueños). Historias con
apariencia autobiográfica que siempre acaban fundiéndose con la
memoria y donde brotan imágenes poéticas que cobran vida en la
mente del lector y resiguen su experiencia (de forma particular,
y circular, en relación con las mujeres). Además, el libro
incluye una sorpresa más que suculenta –sólo apta para
bibliófilos y mitómanos de las letras– en la página 999.

En
cuanto a las dos ediciones en castellano, sólo difieren en las
ilustraciones y el precio. La de Funambulista incluye las
simpáticas ilustraciones de Álvarez, mientras que la de Círculo
de Lectores tiene un precio considerablemente inferior.


[Óscar Capdeferro]

 

Devedeando, que es gerundio










Sergio Corbucci
El gran
silencio (1968)



Impulso, La Laguna, 2007


Han
pasado veinte años desde que se publicó este libro por primera
vez. Le costó salir a la luz precisamente porque lo que
alumbraba eran las vergüenzas y las desgracias de la época
franquista. Y lo hizo incluyendo en su relato componentes
culturales, sociales, políticos, religiosos, económicos y
jurídicos. Al narrar con calma la vida de Antonio Bayo, explica
el ambiente en el que le tocó vivir:

Ojo,
que os conozco, y vais a montar un cirio de agárrate y no te
menees. Para que te enteres: hay dos películas con el mismo
título y salidas al mismo tiempo. Una es del oeste y la otra una
de cartujos, a mayor gloria de su dios. La nuestra no es la
segunda —¡ábrase visto!— sino la primera. Que lo sepas, monada.
“¡Joder, si que vais fuertes! ¡Para navidad un espagueti western!”
Oye, vosotros informaros antes de hablar, porque la peli ésta la
recomendaban incluso la Rote Armé Fraktion. Porque éste,
tontolaba, es un espagueti con pedigrí. Por ejemplo, en España
ni se estrenó, porqu
e
la censura se olió el percal. ¿Por qué? Porque ésta es una de
las rarísimas pelis que permite entender la historia de los
Estados Unidos. O séase, una peli del oeste típica acaba bien:
con los malos barridos.

Al
domingo siguiente, viene otra del oeste, y lo mismo: los malos,
barridos y fregados. Siempre lo mismo, pueblo tras pueblo. Pero
resulta que no se entiende que una vez limpitos los pueblos,
vayan y voten a la banda de carroñeros que mandan a Washington.
Y no se entiende que traten de convertir el planeta en un far
west
privado. Entonces, en el 1968, se les ocurrió a unos
chicos que, para entenderlo, habían de terminar la película pero
que muy mal, o sea: con maldad y recochineo.

 
El
productor no lo veía muy claro y, por si un aquél, mandó rodar
un final alternativo, y si no funcionaba la película, se
remontaba y a otra cosa mariposa. No hizo falta: El gran
silencio
funcionó precisamente por su final. Era el 1968,
claro. Algunos propagandistas fueron famosos (a uno le
suicidaron en una cárcel alemana de gran seguridad), como
Andreas Baader, cuando era dirigente estudiantil, que llenó las
salas con su alegato en favor de una peli que dejaba como un
trapo sucio los calzoncillos de banqueros y cazadores de
recompensas. Ahora se ve con la nostalgia de un tiempo que ha
cambiado, y, la verdad, ya no existen pelis comerciales como
ésta. En las navidades, es el plato más suave del menú
audiovisual que he encontrado para estas fiestas, porque iréis
de comida (de la otra) hasta el buche y no os enterareis de lo
que veis.


La Puri (Oficina Soviética para el Cine).




 


Foro de webs


Privacy International



http://www.privacyinternational.org/

 Página en
inglés de esta prestigiosa organización formada en 1990 para denunciar
los excesos de las políticas de vigilancia e invasión de la privacidad
por los estados y por los mercados (vigilancia antiterrorista, control
de tarjetas de identificación personal, videovigilancia, control de
datos personales con valor económico, etc.). PI tiene sede en Londres y
delegación en Washington DC, aunque las campañas e investigaciones que
promueve tienen un alcance mundial.

 



PÁGINAS-AMIGAS


Centre de Treball
i Documentació (CTD)


www.cetede.org

Nómadas

Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas


www.ucm.es/info/nomadas

El Viejo Topo

www.elviejotopo.com

La Insignia-


www.lainsignia.org

  


Revista
mientras tanto

Contenido del número
102

 mientras
ta
nto


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Primavera 2007

102

NOTAS EDITORIALES
Capitalismo intangible
A. Recio
Memoria democrática o memoria fascista
X. Doménech
¿Un doctorado en crímenes de guerra y daños
colaterales?
J. L. Gordillo

ARTÍCULOS
EL ORIGEN NORTEAMERICANO DE LA IDEOLOGÍA DEL TERCER REICH
Domenico Losurdo

LA CABEZA DE
JANO. EL DERECHO DE EXCEPCIÓN NORTEAMERICANO EN EL PRIMER
MANDATO DE GEORGE BUSH
Ramón Campderrich

NUEVO CAPITALISMO, PRISIÓN Y LÓGICAS DEL CASTIGO
Brandáriz García

LA PROPIEDAD INTELECTUAL DESDE UNA PERSPECTIVA SOCIAL: UNA CRÍTICA
AL MODELO VIGENTE
Eduardo Melero Alonso

LA CONSTRUCCIÓN POLÍTICA Y JURÍDICA DEL
GÉNERO. REFLEXIONES DESDE UNA PERSPECTIVA INCLUSIVA
Antonio Giménez Merino

EDUCAR COMO TAREA POLÍTICA
José Manuel Barreal San Martín y
Manuel García-Morán Escobedo


RESEÑA
Pedro de la Llosa, ‘Retratos plumistas’,
Pepe Gutiérrez

 



mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

 

 


Contenido del número
103

 mientras
ta
nto


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB


Otoño 2007

103


NOTAS
EDITORIALES
La historia interminable: nueva crisis financiera
A. Recio
Dilemas constitucionales en
Venezuela
G. Pisarello

La
sombra de un ciudadano ejempl
ar
J. Torrell
En la muerte de Lluís Maria Xirinacs
J. Sempere
 


ARTÍCULOS
LOS SERVICIOS SOCIALES Y LA CUARTA PATA (¿COJA?) DEL
ESTADO DEL BIENESTAR EN ESPAÑA
José Adelantado

EL
CUIDADO DE LA DEPENDENCIA: UN TRABAJO DE CUIDADO
Teresa Torns

SINDICATOS Y JÓVENES: EL RETO DE SUS VÍNCULOS
Antonio Antón

DERECHOS
FORMALES Y DERECHOS REALES DE LOS TRABAJADORES EN LA ESPAÑA
DE COMIENZOS DEL SIGLO XXI
Daniel Lacalle

L’ESGLÈSIA CATÒLICO ROMANA A ESPANYA: PODER I PRIVILEGI
Ángel Zaragoza i Tafalla


RESEÑA


Entrada en la Barbarie


Joaquim Sempere

 



mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant


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noviembre 1, 2007

mientrastanto.e – nº 052 – noviembre de 2007

Archivado en: 2007,mientrastanto.e — mientrastantoe @ 7:34 pm

mientrastanto.e Num. 49 del 07-2007

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 mientrastanto.e

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El AVE de mal agüero
Hace meses que la vida cotidiana de la conurbación
barcelonesa se ha convertido en una pesadilla para gran parte de
la población…


¿Ernesto Guevara fue un
“caudillo”?

… la nota editorial de El País (10/10/07) ”Caudillo
Guevara” y la perplejidad producida me ha movido a volver a la
página primera…


Crónicas de la Barbarie:
octubre 2007

La remodelación del Camp del Barça – Inundaciones, ladrillo,
política – Más madera – Parlamentarismo o presidencialismo -
Después de Frankfurt, ¿qué?


¿Qué República?
Julio Anguita González, publico.es / 11 oct 07


Mujer y ciudadanía
por José Manuel Barreal San Martín


Curso de economía
recreativa

por el Profesor William del Prado


Greg Palast en apuros
…Se trata de un personaje incómodo para los masters del
universo. Ahora se encuentra con dificultades económicas para
mantener su equipo de investigación…


La biblioteca de Babel

·

Violencia de género y respuesta
integral


Devedeando, que es gerundio
·
Ousmane Sembene. Moolaadé, "Protección" (2004). Cameo,
Barcelona, 2005



Foro de Webs
·
Fundació per la Pau

www.fundacioperlapau.org


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i Documentació (CTD)

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Nómadas.

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Viejo Topo

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Revista mientras tanto

· Contenido del nº 102
· Avance del nº 103


 





Número
52

Noviembre de 2007

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El AVE de mal agüero


I

Hace
meses que la vida cotidiana de la conurbación barcelonesa se ha
convertido en una pesadilla para gran parte de la población.
Empezando por el hundimiento del túnel del Carmel hace dos años. Al
gran apagón de julio, que afectó más de una semana a diversos
barrios de la ciudad, le siguió la avería eléctrica del mayor
hospital —Valle Hebrón— en septiembre. Pero, sin negar la gravedad
de estos incidentes, no cabe duda que son los fallos en las líneas
de cercanías de Renfe, continuados, persistentes, que afectan a las
personas que eligen formas de transporte más racionales, los que
copan la medalla de oro de las desgracias. El último incidente, que
ha obligado a cerrar el servicio de cercanías que llega del sur por
tiempo indefinido (y obliga a los viajeros de largo recorrido a
trasladarse en bus hasta Tarragona), no ha sido sino la gota que
colma el vaso de una sucesión de desastres que se ha producido a lo
largo de más de un año.

La
indignación ciudadana es grande, a pesar que la gente se adapta a la
situación y las protestas son reducidas: 200 personas en la
concentración convocada por la FAVB cuando el apagón, 1000 en la de
cercanías, convocada con más tiempo. Pero es posible que el reflejo
de este cabreo se traduzca en un nuevo crecimiento del absentismo
político, que se traduzca más en huida que en voz. Posiblemente
porque para una sociedad tan desorganizada y desorientada no queda
claro hacia donde deberían ir las demandas ni se confía demasiado en
que estas vayan a ser oídas.

La
respuesta de las élites no ayuda en nada a clarificar la situación.
Existe una lectura dominante entre los dirigentes políticos de los
grandes partidos, los medios de comunicación y las élites
profesionales (por ejemplo las que se expresan a través de los
colegios profesionales) en términos de déficit de inversión. Una
convicción que comparten las clases medias que suelen comparar la
situación barcelonesa con la que experimentan en sus viajes a Madrid
(red de metros, nuevo aeropuerto, muchas más autopistas sin peaje,
etc.). Una convicción que si por un lado alimenta reivindicaciones
nacionalistas, por otra evita un debate racional sobre los problemas
y las formas de encararlos. No deja por ejemplo de resultar
paradójico que sea, precisamente, la conclusión de una larga
inversión estatal —la entrada del AVE— la que esté provocando el
mayor desastre en un servicio público local. No parece en este caso
que reivindicar simplemente más inversión sirva de mucho.

II

Un
análisis más detallado de los distintos problemas muestra que sus
causas se encuentran en una combinación de elementos concomitantes.
De una parte, en muchos de los fallos más que falta de nuevas
inversiones lo que se ha producido es una ausencia de mantenimiento
adecuado de las infraestructuras. Esto es lo que provocó el apagón y
la subsiguiente explosión de la subcentral de Maragall y esto es
también lo que ha ocurrido en muchos de las incidencias del servicio
ferroviario. De otra, la presencia de las grandes empresas “de obras
y servicios públicos” en el meollo de todos los affaires.
Unas empresas que llenan las páginas de la prensa económica con sus
anuncios de ganancias crecientes, de pago de generosos dividendos (y
de cuantiosas ganancias autoconcedidas a sus directivos) son los
principales responsables de todos estos problemas. FCC en el Carmel,
Redesa y Endesa en el apagón, OHL en el túnel de cercanías…
Siempre hay alguna de las grandes empresas españolas en medio de los
grandes desastres, lo que exige preguntarse por su papel en todo
este embrollo. Y por último, y no menos importante, un modelo
inadecuado de inversión, del que la construcción del túnel del AVE
al lado de Cercanías es el ejemplo más notable. Por aquí deberíamos
empezar

III

El
proyecto del AVE constituye en sí mismo la mejor muestra del modelo
socioeconómico de nuestro país. Su análisis desvela tanto la
naturaleza de los intereses dominantes del capitalismo español, como
la irracionalidad de las élites políticas y su capacidad de generar
hegemonía social.

Como
forma de transporte el AVE es (cuando se valora su coste, su impacto
ambiental, su capacidad de carga) un proyecto irracional. Al menos
en la escala en que se ha proyectado en nuestro país, orientado a
convertirse en el líder europeo de kilómetros de AVE por habitante.
Se trata además de un medio de transporte elitista, o que requiere
de importantes subvenciones que se sacarán de otros fines. Y cuyo
despliegue territorial contrasta con el abandono de gran parte del
sistema ferroviario español, con la ausencia de un buen sistema
ferroviario de mercancías y con las carencias de muchos de los
sistemas metropolitanos de cercanías, de lo que es buena muestra el
ejemplo barcelonés.

Pero el
proyecto del AVE, por sus implicaciones de gasto, es otra de las
grandes obras faraónicas que garantizan unos suculentos beneficios a
un reducido puñado de grandes empresas españolas con intereses cada
vez más entrelazados (especialmente las constructoras y las empresas
de montajes eléctricos, más las eléctricas, que verán ampliada su
demanda). El plan AVE es otra versión del plan Hidrológico Nacional,
del plan de Autovías, o del futuro plan de Centrales Nucleares que
nos van a colar a menos que nos volvamos a despistar. Planes que
garantizan rentabilidad a unos pocos, crecimiento económico y
desastres ecológicos varios, empezando por la creciente aportación
española al proceso de calentamiento global. Sin duda, son estos
grupos quienes promueven dichos planes, mediante una nutrida red de
intereses que incluyen a los grandes medios de comunicación y a
buena parte de los sectores profesionales que sacan tajada de estas
actividades (no es casual que sea el Colegio de Ingenieros de
Barcelona uno de los más firmes defensores de la idea de que faltan
infraestructuras).

La
fascinación de las élites políticas por estos proyectos se explica
en parte por su dependencia de los grandes intereses mercantiles.
Pero también porque en muchos casos la gran política contiene una
buena dosis de megalomanía. La obsesión por el crecimiento, por el
liderazgo tecnológico y económico, no es sólo el sueño de los
grandes líderes económicos, es también parte del sustrato emocional
de muchos políticos de alto nivel. En el caso del AVE, los líderes
catalanes (Pujol y Maragall) siempre lo han entendido como un eje
vertebrador de un vasto espacio geográfico en torno a la metrópolis
barcelonesa (de Alacant a Montpellier, llegando a Zaragoza y
Toulouse). Lo que hoy está generando más problemas, el paso del
túnel del AVE por la estación de Sants, es el producto de esta
obsesión: los dos partidos mayoritarios pelearon para conseguir que
el AVE llegara al aeropuerto y cruzara Barcelona, frente a la
propuesta inicial del Ministerio de Fomento de un solo acceso por el
Norte hasta la nueva estación de Sagrera. Sólo tras el hundimiento
del túnel del Carmel, la pérdida de la Generalitat y la aparición de
una demanda de vecinos del Eixample de desviar el AVE por el litoral
(pasando “el muerto” a otros vecinos), Convergéncia i Unió ha
descubierto, oportunísticamente, que el proyecto era discutible.
Pero la obsesión por el AVE no es sólo una cuestión catalana. Basta
con visualizar el plan de despliegue de esta infraestructura para
observar que aquél responde a una demanda generalizada en la inmensa
mayoría de ciudades españolas (algo parecido a lo que ocurrió en el
pasado con el despliegue del mapa universitario).

Si los
políticos locales están fascinados por este tipo de
infraestructuras, no lo están menos una buena parte de sus votantes.
El éxito simbólico del AVE Madrid-Sevilla ha generado en todo el
país un espíritu de emulación que no se para en valoraciones
sutiles. Que llegue el tren ultrarrápido se ha constituido en un
tema que aúna voluntades y margina a los disidentes. Un hecho
palpable en el debate actual en Barcelona, donde la oposición al
pase del ferrocarril por el subsuelo del Eixample se limita a exigir
que vaya por otra parte, pero nadie cuestiona el proyecto. Lo he
podido constatar directamente en diversos debates en los que he
participado con líderes vecinales de otras ciudades e incluso en un
antiguo debate organizado por Izquierda Unida: para muchos líderes
locales la llegada del AVE es vista como un elemento de equilibrio
interterritorial y recoge un arraigado sentimiento popular. Desde
esta perspectiva no es insólito que una encuesta publicada la semana
pasada por la Vanguardia haya más personas que consideran
prioritaria la llegada del AVE a Barcelona que la solución al
acuciante problema de cercanías. Una auténtica perversión del
sentido común y de la solidaridad. Pero es que buena parte de la
hegemonía cultural del capital se sustenta en esta capacidad de
presentar como utopías deseables lo que son verdaderos despilfarros
o males sociales: infraestructuras inadecuadas, consumos insensatos,
o ejercicios criminales. Quizás esto explica la poca audiencia de
los opositores al proyecto, o la misma oposición con sordina que ha
realizado Iniciativa Verds-EUiA, la única fuerza parlamentaria que
al menos ha expresado una posición disidente.

IV

La
situación de Barcelona es llamativa por ser de una ciudad que
siempre ha tratado de presentarse como vanguardista. Pero los
desaguisados de este tipo no son exclusivos de esta ciudad. Los
grandes apagones de luz son frecuentes en otras comunidades, y los
desastres generados por las grandes obras son frecuentes, como nos
lo recuerdan estos días los problemas del metro de Palma, el tranvía
de Sevilla o el propio AVE de Málaga Reflejan en todo caso la
ineficiencia de la gestión neoliberal de la economía, el deterioro
de la actividad productiva asociado a un modelo de gestión laboral
inaceptable (las cadenas de subcontratación no sólo están en el
núcleo de los accidentes laborales, también forman parte del
contexto en el que florecen las chapuzas y los desastres). Y
muestran que la opción por los proyectos faraónicos es enemiga de
resolver los problemas cotidianos de la gente.

Aunque
la hegemonía de los grandes proyectos capitalistas es palpable,
también lo es los problemas que provoca su gestión. Y parte del
apoliticismo y el desánimo ambiental nace por el convencimiento de
la debilidad y falta de voluntad de los políticos de poner en vereda
al abusivo comportamiento del capital. Por ello es hora de relanzar
una acción socio-política (y ahí IU-IV-EUiA debería jugar con
valentía) orientada a impugnar este orden de cosas en su doble
aspecto de cuestionar la bondad de los grandes proyectos y la forma
de organización, gestión y regulación de los servicios públicos. No
es tarea fácil, requiere una paciente labor de información,
desintoxicación y debate. Y no puede ser asumida por nadie en
solitario. Pero sí por una pluralidad de voces e instituciones que
necesitan algún tipo de articulación. Las organizaciones sociales y
políticas de la izquierda tienen ahí una importante responsabilidad.


[Albert Recio]

 

 


¿Ernesto
Guevara fue un “caudillo”?

Acabo de
leer la nota editorial de El País (10/10/07) ”Caudillo Guevara” y la
perplejidad producida me ha movido a volver a la página primera para
verificar que no me había confundido de periódico, pues lo que
acababa de leer supera con mucho lo previsible en este órgano de
prensa. Para el redactor de la nota el Che fue no sólo un
siniestro personaje dispuesto a arrebatarle la vida a quien no
compartiera sus ideas tenebrosas. Además, estos rasgos lo
identifican con “una saga siniestra de héroes trágicos, que van
desde los nacionalistas a los yihadistas, que pretenden
disimular la condición del asesino bajo la del mártir”. Añade el
autor que las ideas del Che se nutrían de las fuentes de uno
de los grandes totalitarismos y por esto no han servido más que para
embaucar a miles de jóvenes que se lanzaron a la lunática aventura
de crear a tiros el “hombre nuevo”. Pero, por si esto fuera poco,
añade que también su aportación contribuyó a ofrecer coartadas a
“las tendencias autoritarias” que germinaban en el continente
latinoamericano y que “felizmente” sólo fueron contrariadas en Cuba.
Las perlas del escrito no acaban con las aquí reseñadas y
aunque no quiero crearle mal cuerpo a nadie que no lo haya leído,
únicamente quiero destacar que el editorialista manifiesta su
ignorancia y grosería hacia una personalidad, sus ideales y su
contexto, poniendo en cuestión además el esfuerzo milenario
realizado por muchos sujetos bien nacidos a favor de los
desfavorecidos y por la dignidad y la justicia en la tierra. A pesar
de todo esto, quizás no conviene dramatizar porque, en cualquier
caso, los objetivos que movieron las actividades y la vida del
Che
no dependen de este tipo de comentarios y además si en este
periódico se siguen prodigando estas perlas siempre podemos
sustituir su lectura por otras menos ofensivas y neocons.


[Ascensión Cambrón]

Crónicas
de la Barbarie: Octubre 2007


La remodelación del Camp del Barça

El
proyecto aprobado para la remodelación del estadio del Club de
Fútbol Barcelona no es un simple proyecto arquitectónico: es un
proyecto simbólico y político que pretende erigirse en referente
laico e interclasista de la catalanidad. Un estadio de colores en el
que lo de menos será la funcionalidad deportiva —que sin duda
también existirá—, pues sus referencias políticas, su presencia de
icono mediático y su indudable función económica —ya hoy el palco
presidencial del Nou Camp es lugar de peregrinación de
políticos y empresarios, uno de los centros de anudamiento de los
intereses transversales de la burguesía catalana— prevalecerán sobre
cualquier otra consideración.

Hoy el
Barça —no el equipo de fútbol, sino el noumenon que se
sostiene bajo los sucesivos equipos, ídolos deportivos,
entrenadores, jaleadores mediáticos y directivos— es el principal
símbolo real de Cataluña —más que la Abadía de Montserrat, sublimada
en el imaginario colectivo por el poeta Verdaguer, pero confesional;
más que La Caixa omnipresente, más que la Sagrada Familia—.
Faltaba un icono laico del símbolo azulgrana, a la altura de los
tiempos mediáticos, un referente monumental y único.

Y eso es
lo que se busca con la remodelación proyectada. Que tendrá éxito y
se constituirá efectivamente en símbolo. En signo de este tiempo de
barbarie, en el que la emoción prima sobre el entendimiento y “lo
nuestro” sobre lo justo; en que ganar y ganar, vencer a los “otros”
y prevalecer sobre ellos, son ideales de unas masas tan
enfervorizadas como enajenadas al tejido de poder económico,
político y mediático con que se mantiene su sometimiento.

 


Inundaciones, ladrillo, política

Llueve
torrencialmente cada otoño. Pero las inundaciones se deben, tanto o
más que a la lluvia, a la construcción en torrenteras y a los muros
de ladrillo ante las playas. El empresariado busca metros cuadrados
donde sea y los ediles lo legalizan. Eso es, en realidad, mafia y
política. Los desastres los pagan los afectados y, cómo no, los
contribuyentes por la vía de las ayudas públicas. El Levante español
gobernado por el PP ha de ser declarado Zona Catastrófica.

 


Más madera

Se
destapa el caso de las comisiones ilegales a Convergència y a Unió,
en su etapa de gobierno. Veremos hasta dónde es eficiente la
administración de justicia. Entretanto, ya tenemos una vara de
medir: las donaciones anónimas a Unió Democràtica de
Catalunya descendieron el 66% cuando dejó de gobernar, o sea, de
decidir la contratación pública.

No es la
primera vez que Unió Democràtica de Catalunya se ve en apuros ante
la justicia. Pero no pasará nada. Lo que algunos han llamado
el círculo cerrado de profesionales de la política así lo
exige: hoy por ti, mañana por mí. Y Zapatero, que prometió no
defraudar
(en el otro sentido de la palabra), ya tiene decidido
que para su gobierno futuro, si vuelve a ganar las elecciones,
prefiere los apoyos de los nacionalistas conservadores a
cualesquiera otros.

De modo
que nos encontramos ante lo siguiente: los fraudes de los partidos
políticos son un tabú de la democracia, lo mismito que la ley
electoral. Asuntos intocables. Cuando los fraudes salen a la
superficie paga el pato un chivo expiatorio cualquiera: gajes del
oficio. Pero el sistema de poder —económico y electoral— es
intocable. Tal es la enfermedad crónica del sistema político
español actual.

 


Parlamentarismo o presidencialismo

A los
grandes partidos españoles ya les va bien con el sistema electoral
existente. Que es simplemente un sistema de bipartidismo imperfecto.
Lo cual dibuja, en la práctica, un sistema más presidencialista
que parlamentario.

Ahora
los dos grandes partidos están de acuerdo en que el gobierno que
salga de las próximas elecciones ha de ser el del partido más
votado, no el del que pueda contar con mayor o mejor apoyo
parlamentario
. En el fondo, PSOE y PP están de acuerdo en
materializar el viejo designio norteamericano para el régimen de
España, que desde Nixon y su embajador Vernon Walters había de ser
bipartidista.

Y,
efectivamente, el sistema es bipartidista en la práctica, gracias a
la vampirización de buena parte de los votos reales de los
ciudadanos por un régimen electoral que premia a los partidos
locales
(nacionalistas o regionalistas, claro es) y jibariza
las opciones no locales distintas a las de los dos “grandes
partidos”.

Todo
atado y bien atado.

 


Después de Frankfurt, ¿qué?

Los
efectos de la participación independentista en el gobierno catalán
se dejan sentir sensiblemente en la cultura política oficializada
en Cataluña
. Es falso que la lengua castellana esté perseguida
ahí: sólo es públicamente ignorada. Con la connivencia
incluso de instituciones sociales como las sindicales: hasta
Comisiones Obreras ha empezado a omitir la lengua castellana en sus
publicaciones catalanas. Será porque le sobran afiliados, o porque
la cuota de afiliación es una parte menor de sus ingresos, ya que el
60% de éstos procede de las arcas públicas y, ya se sabe: qui
paga mana
.

La
presencia de la cultura en lengua catalana en la Feria del Libro de
Frankfurt ha oficializado este ars ignorandi. Allí la cultura
catalana se ha exhibido mutilada, lo que debería suscitar la
indignación de los ciudadanos.

Los
políticos en el poder —y están en el poder también los que están en
la oposición: ‘poder’ se usa aquí en el sentido real, no en el
convencional— conciben la cultura catalana como una cultura
esencialmente literaria. Cuando con ocasión de la Feria de Frankfurt
han hablado de escritores han designado sólo a los
literatos
.

Ignorar
la cultura castellanohablante de Cataluña significa ignorar, para
empezar, la cultura de la mitad de su población. Pues la cultura de
la gente es la que de verdad cuenta. E ignorar también una parte
significativa de la producción cultural (la cultura en el
restrictivo sentido burgués de la palabra) catalana, esto es:
ignorar gran parte de la ciencia, y la arquitectura, la
música, la historia, la filosofía, etc., que se producen en
Cataluña. Es también ignorar a una industria editorial y mass-mediática
importantísima que sería insostenible en un mercado sólo
catalanoparlante —como insostenible es hoy la industria editorial de
expresión únicamente catalana, que vive sobre la base de la
inyección continuada, directa y/o indirecta, de dinero público—.

Todo
eso, en suma, es ignorar demasiado.

La
ignorancia política de la lengua materna de la mitad de la población
de Cataluña se sostiene gracias a un invento puramente jurídico: el
invento de la “lengua propia”. Según este invento, la lengua
propia de Cataluña es el catalán.

Eso
puede parecer normal y descriptivo en términos históricos, pero no
lo es. Por la sencilla razón de que quienes tienen lengua son los
hablantes, no las instituciones históricas como “Cataluña”. Afirmar
lo de la “lengua propia” es estrictamente equivalente al manifiesto
disparate de afirmar que la “religión propia” de “España” es la
católica.

Que el
catalán fuera la lengua propia de los pobladores de Cataluña fue
verdad en el pasado preindustrial, pero dejó de serlo desde mucho
antes de los tiempos de Buenaventura Durruti. Y hoy no lo es: los
hablantes de Cataluña tienen dos lenguas predominantes —y muchas
otras minoritarias debido a la inmigración—. Las instituciones
políticas catalanas tienen dos lenguas oficiales. La “lengua
propia
” es el artificio jurídico local mediante el cual las
instituciones dan preferencia a una sola de las lenguas oficiales:
una preferencia de tal intensidad que, sin necesidad de
prohibir nada, ignora la lengua propia de la mitad de la población
gobernada.

La peor
de estas preferencias oficiales la constituye la
política que instituye a la “lengua propia” como lengua vehicular de
la enseñanza obligatoria. Un lastre sin paliativos, innecesario, de
un sistema educativo ya de por sí tremendamente deficiente.

Es un
mal quizá menor que la “lengua propia” haya de ser mantenida por una
costosa policía lingüística pública nada escasa de efectivos. O
mediante la “demonización” de cualquiera que se aparte de lo
oficializado como políticamente correcto en Cataluña, lo que ofende
a la propia libertad cultural en que se fundamenta el reconocimiento
público de cualquier lengua.

Las
personas, en Cataluña, suelen entender en la práctica las dos
lenguas principales, que tienen un origen común, y las buenas
maneras de todos eliminan obstáculos a la comunicación privada. Por
eso la sangre no llega al río. Aunque el uso preferente de una u
otra lengua traza con fuerza creciente una línea divisoria de
clase social
que ni siquiera la izquierda ideologizada por el
nacionalismo es capaz de reconocer.

Sin
embargo la utilización continuada, sorda, invasiva y exitosa, de la
lengua propia” institucional no deja de tener peores
consecuencias reales: conduce socialmente a una secesión cultural
que es el objetivo compartido por todo el nacionalismo catalán,
tanto el conservador como el independentista.

Todo
este disparate se hubiera podido evitar de haberse usado la
excelente norma lingüística del Estatuto catalán de 1932, acogida
por la Segunda República española. Decía: “los ciudadanos,
cualquiera que sea su lengua materna, tendrán derecho a elegir el
idioma oficial que prefieran en sus relaciones con los Tribunales,
Autoridades y funcionarios de todas clases, tanto de la Generalidad
como de la República”.

Nada de
ordeno y mando. Que prefieran. No obligaciones sino derechos.
Así son, en el terreno lingüístico, los valores cívicos y las
libertades de una república bien ordenada.


[Juan-Ramón Capella]

 

 


¿Q
República?

Julio Anguita González
Publico.es / 11 oct 07

De unos
años acá crecen las actividades políticas y culturales ligadas a
difundir y recuperar el ideal republicano. A las clásicas
organizaciones republicanas que aguantaron como pudieron la
dictadura, se han ido sumando colectivos de variada índole que
reclamándose de la misma fuente, constituyen ya una amplia nómina de
siglas que agrupan asambleas, ateneos, centros culturales y
publicaciones varias. La Ley de la Memoria Histórica, con sus
debates y avatares políticos, ha conseguido establecer un puente
sobre el tiempo para recuperar los recuerdos, los hechos y las
evidencias que la historiografía del franquismo, el pacto de
silencio de la Transición y la permanente connivencia de intereses
han secuestrado y escamoteado. En ese sentido tanto fuerzas
políticas como medios de comunicación se han erigido en una Corte
que medra en esta palatina piel de toro.

La
cotidianeidad nos trae imágenes de revueltas, quemas de retratos y
expresiones colectivas de rechazo a la Monarquía. Esto constituye un
síntoma de que determinados tabúes y santos griales son bajados de
sus altares y se concita contra ellos una gama de proyectos,
culturas, rechazos y mecanismos de evasión.

Pero no
nos engañemos, si el proyecto de la Transición que Juan Carlos
corona recibe crecientes y paulatinos disensos, es como consecuencia
de que está agotado, su Constitución varada y víctima del veneno
retardado de las contradicciones, anacronismos, apaños, ambigüedades
e incumplimientos que jalonan su existencia formal. La restauración
borbónica de 1978 es casi un calco de aquella otra Restauración que
muñó Cánovas, benefició a los poderes oligárquicos y tuvo como
pináculo a Alfonso XII. Desde 1994 los que han aprendido las
lecciones de la Historia trabajan para ponerse al frente de los
cambios impostergables. La República puede ser un recambio para las
elites, siempre y cuando ésta nazca ya cocinada, sazonada y presta
para ser servida por ella misma. Y es aquí, en esta coyuntura, donde
la propuesta de III República tiene que ser concebida, organizada y
difundida como modelo alternativo de sociedad plenamente
democrática.

¿Qué
República?

La II
República e incluso la I son referentes pero nada más; ya pasaron.
Se trata de dirigir voluntades y esfuerzos para construir la III; la
del siglo XXI que no vendrá por sí misma sino que debe ser traída.
Construir república significa un proyecto claro de futuro, sujetos
múltiples y colectivamente organizados en torno a ese proyecto. Sin
olvidar que la República, por ser creación de ciudadanos y
ciudadanas, implica la asunción de responsabilidades cívicas en el
eje de coordenadas que forman los derechos y los deberes. Construir
República es aceptar que la sociedad con sus grupos, intereses
varios contrapuestos y códigos éticos plurales es la protagonista
principal y fundamental de la participación y decisión políticas. La
ciudadanía es la materia prima de la República.

El
proceso constituyente de la III República se iniciaría desde
instancias sociales y políticas múltiples e iría consolidándose como
alternativa ética de Estado. El final del mismo sería el
anteproyecto o el proyecto de Constitución Republicana asentado ya
firmemente en la conciencia social.

Para mí
son siete los ejes que encauzarían el proceso de discusión, adhesión
y elaboración ciudadanas.

La
Constitución republicana debe, junto cono los mecanismos que
garanticen su aplicación, incorporar la Declaración de Derechos
Humanos añadiéndole además los contenidos de los Derechos
medioambientales.

No hay
República sin Democracia plena que no es sino un convenio permanente
entre seres libres e iguales para seguir permanentemente
conviniendo. La Democracia o es radical o no lo es.

La Paz
entendida como el conjunto de valores, normas y actuaciones
dirigidas no sólo a erradicar del horizonte político y cultural el
hecho de la guerra sino básicamente el marco de seguridad colectiva
desde una estricta lógica civil. Y ello conlleva proyectos nuevos
para los ejércitos, la política y las relaciones internacionales.

Laicidad
que se apoya en dos pilares: la Ética, en sí misma libertad de
conciencia, y el status cívico que define la separación de las
Iglesias con respecto al Estado. La Ética conduce a la Justicia
Social que es igualdad de derechos, deberes y oportunidades. La
instrucción laica, la escuela, el derecho a la información y el
aprendizaje crítico son las condiciones de esa igualdad.


Austeridad entendida como Justicia Fiscal, control de los usos del
dinero público y administración transparente. Pero la Austeridad es
además una virtud que informa conceptos alternativos de calidad de
vida y racionalidad en las relaciones con la Naturaleza y sus
riquezas.

El
Estado Federal es un Estado unitario que basa y centra su unidad en
otros modos, otros contenidos y otros consensos ciudadanos. Es hijo
de una voluntad general respetuosa con los hechos y precipitados
históricos pero además y en plena igualdad con ello respetuosa con
la decisión libremente manifestada de cada entidad. El Estado
Federal que la III República debe diseñar y organizar tiene
competencias federales que garanticen en cada territorio el
cumplimiento de los derechos económicos, sociales y medioambientales
para todos y cada uno de sus habitantes. La ciudadanía y sus
derechos forman parte del acervo común de todos los federados.

La
deriva de la UE hacia un conglomerado de estados que funcionan a
distintas velocidades no responde en absoluto a las aspiraciones de
quienes quieren construir un espacio supranacional con vocación de
unidad política con todas sus consecuencias. El federalismo europeo
debe constituir el proyecto permanente de la III República.

 

 


Mujer y
ciudadanía

José Manuel Barreal San Martín

Antes
de ser cónyuges, compañeras, esposas, madres y trabajadoras, las
mujeres somos ciudadanas de pleno derecho
[Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad,
10 de diciembre de 2004 en Kigali, Ruanda]

Resulta
pertinente plantear en este momento, de “revolución ciudadana” por
la irrupción en la enseñanza de la asignatura “Educación para la
Ciudadanía”, la pregunta de qué ciudadanía estamos hablando. Porque,
desde mi parecer, la ciudadanía se expresa participando y esa
participación tiene que producirse en el ámbito de lo público,
entendiendo por tal un espacio social que no es privado ni
privatizable y que tiene que ser compartido por toda la ciudadanía,
regulado por derechos y deberes. Siendo el campo de "lo político"
donde se desarrolla la capacidad de participar en la vida social y
cotidiana y, si así se considerase, en el ejercicio del poder
representativo.


Actualmente, la forma de gobierno que debería garantizar esa
participación es lo que conocemos como democracia, que supone la
existencia y participación de ciudadanas y ciudadanos libres. Y digo
debería, porque en este mundo globalizado más del 60% de la
población está ausente o subrepresentada en el juego democrático y
el colectivo de las mujeres es, precisamente, quien más sufre esa
falta de participación. No podemos hablar de democracia si la
libertad y la igualdad no son compartidas por todos los seres
humanos, y entiendo que la mujer no está incluida como debería en el
espectro participativo.

En una
amplia parte del mundo las mujeres están privadas de los medios
indispensables para tener una vida realmente humana. Están peor
tratadas que los hombres en cuanto a salud, alimentación, acceso al
trabajo y retribución. Son más vulnerables a toda clase de
violencias (física y sexual, etc). La familia, sigue siendo, en la
mayor parte del mundo, un aspecto que sólo compete a la mujer,
subyugada así al nicho familiar. Obstáculos como los citados y otros
muchos impiden a las mujeres participar en la vida política y por
añadidura en la vida ciudadana, privándolas de la posibilidad de
hacerse ver mediante la palabra y la acción.

Martha
Nussbaum, activa defensora de la causa feminista, propone un
decálogo para defender la dignidad de las mujeres y en general del
ser humano que, a mi parecer, es totalmente asumible en la
asignatura ‘Educación para la Ciudadanía’. Entre otras, estas son
algunas de sus propuestas:

“Tener
la posibilidad de vivir hasta el fin una vida humana de duración
normal; de no morir prematuramente, o antes que la propia vida sea
limitada de tal modo que se vuelva indigna de ser vivida. Estar en
condiciones de moverse libremente de un lugar a otro; de estar
protegidas contra las agresiones, incluida la agresión sexual y la
violencia doméstica; tener la posibilidad de gozar del placer sexual
y tener capacidad de elección en el campo reproductivo”.

“Tener
las bases sociales para el respeto de sí y para no ser humilladas;
poder ser tratada como persona digna cuyo valor es igual al de los
demás. Esto implica, a nivel mínimo, protección contra la
discriminación basada en la raza, el sexo, la tendencia sexual, la
religión, la casta, la etnia, los orígenes nacionales”.

“Poder
participar de un modo eficaz en las decisiones políticas que
gobiernan la propia vida; gozar del derecho de participación
política, tener garantías de libertad de palabra y de asociación”.

Lo dicho
plantea hoy a la sociedad en su conjunto el reto imperioso de
revisar lo que se entiende por democracia. De igual manera, es
necesario reconocer que el concepto de ciudadanía que manejamos
ignora las diferencias reales que existen en la sociedad civil.

Es
necesario explicar cómo y por qué hombres y mujeres han ocupado y
están ocupando espacios asimétricos en las distintas dinámicas
sociales. Asimetría que se establece en función de “las necesidades”
de cada sociedad, y también, en este caso, de la actual dinámica
capitalista. En la sociedad actual, el patriarcado (que no ha
desaparecido, mal que nos pese) desempeña una función fundamental,
no sólo como forma social familiar caracterizada por la
subordinación femenina, sino también como concepción del espacio
público caracterizado por parámetros de subordinación femenina.


Resumiendo, ”la ciudadanía se construye – mujeres y hombres— y
materializa en el ámbito público, a través del ejercicio de los
derechos civiles, políticos y sociales, en el contexto de un sistema
político democrático”. Siendo esto así, extraña que “demócratas
convencidos” llamen a desobedecer no tanto la asignatura EpC, como
una ley aprobada por el Parlamento en el que tanto las personas
convencidas como las más escépticas estamos representadas.

 

 


Curso
de economía recreativa

Profesor William del Prado

China y la economía de mercado

Hay que ver lo despistados que andan
los izquierdosos a la hora de

entender
la globalización. No paran de meterse con el mercado. Como si en el
mundo actual fuera el mercado el mecanismo explicativo fundamental.
Como un ejemplo vale más que mil palabras, estudiemos el mejor
ejemplo del momento: China, el campeón de la última liga de
exportadores del mundo.

Aunque
nuestras ciudades se pueblan de restaurantes chinos, de restaurantes
locales regentados por chinos, de bazares chinos, su presencia no
explica por sí sola la penetración de sus mercancías. Más que en los
bares y en los todo-a-cien, donde compramos chino es en las grandes
cadenas de distribución que venden con marca propia lo que se
fabrica en Oriente. No es el mercado de compraventa quien organiza
este comercio, sino las grandes organizaciones corporativas que
gestionan jerárquicamente la actividad de miles de personas. Los
grandes grupos mundiales, por ejemplo textiles, no compiten con los
chinos, sino que son ellos mismos los que se han ido a China a
buscar proveedores y a generar competencia para sus antiguos
suministradores locales. Son estas grandes organizaciones las que
coordinan este inmenso trasiego de mercancías en todo el planeta y
los que sacan la gran tajada. O si no, ¿cómo se explica que a pesar
de la competitividad los precios de estos bienes apenas hayan
disminuido?

Tampoco
es el mercado el que garantiza los bajos costes de la producción
china. Más bien lo son la política y las instituciones locales al
permitir salarios bajos, largas jornadas laborales y externalización
de costes sociales. ¿Cuándo aprenderéis lo buenas que son las
dictaduras para los negocios?, ¿lo fantásticos que resultan este
tipo de dirigentes para impulsar proyectos de crecimiento-negocio y
olvidarse de los padecimientos humanos? ¿O es que no os acordáis de
los pantanos de Franco y de lo barata que era la mano de obra en su
tiempo? ¿Para qué entrar en aventuras democráticas cuando podemos
beneficiarnos de las ventajas de un poder dictatorial que, además,
como se llama “comunismo” desprestigia a las utopías emancipadoras?

¿Cuándo
aprenderéis que lo de la competencia perfecta, la competitividad y
otras zarandajas de los manuales de economía no son más que parte de
la publicidad que necesitamos para vender el mercado? ¿Pero que
nuestro funcionamiento real se basa en largas organizaciones
jerárquicas y en marcos institucionales que restringen derechos del
resto de la sociedad y garantizan nuestros beneficios? Y en esto los
dirigentes chinos son un encanto, y favorecen que siempre seamos los
mismos los que cazamos los ratones. Bastantes esfuerzos estamos
realizando en los países ricos para recortar la democracia como para
animarles a ellos a realizar aventuras insensatas.

No está
de más recordarlo: “Es papanatismo confundir mercado con
capitalismo”. “Es una falacia pensar que “socialismo” equivale a
ilustrada autocracia”.

 

 


Greg
Palast en apuros

Los
lectores de Mientras Tanto y mientrastanto.e conocen seguramente al
periodista Greg Palast por sus documentados trabajos sobre el fraude
electoral que llevó a G.W. Bush a la presidencia de los EE.UU. en el
año 2000, o sobre las intenciones de los neocon norteamericanos a la
hora de invadir Irak. Se trata de un personaje incómodo para los
masters
del universo. Ahora se encuentra con dificultades
económicas para mantener su equipo de investigación. Lo cuenta en su
web, http://www.gregpalast.com,
en la cual hay la posibilidad de hacer donativos para sacarle del
apuro.

 

 

La biblioteca de Babel















Violencia de género y
respuesta integral


Nadie niega que la Ley integral contra la violencia de
género del año 2004 supuso un avance muy importante en el
terreno de la violencia contra la mujer pareja, hasta el
punto de que ha servido de punto de referencia para las
feministas de otros países europeos como Francia. No
obstante, en un libro titulado Criminología crítica y
Violencia de género
(Trotta, Madrid, 2007) Elena
Larrauri dirige a la filosofía que subyace a la ley algunos
reproches que invitan a la reflexión.


Una de las críticas que Elena Larrauri dirige contra el
feminismo “oficial” del que es expresióna la Ley de
protección integral contra la violencia de género es que se
considere que la desigualdad de género es la única causa de
la violencia contra la mujer pareja. Es decir, que se
sustente la hipótesis de que la situación de sumisión de la
mujer y los valores y discursos que justifican tan sumisión
son condición necesaria y suficiente para explicar la
violencia contra la mujer pareja. Se habría pasado así de la
consideración de que los maltratos a la pareja son “casos
aislados” como en su día dijo Álvarez Cascos a una
explicación monocausal fenómeno de la violencia doméstica.


Este planteamiento del feminismo “oficial” choca con algunas
consideraciones de sentido común, como la de que no todas
las mujeres corren el mismo peligro de sufrir maltrato por
su pareja. Hay factores de riesgo como el alcoholismo o la
marginación social que incrementan la probabilidad de que
una mujer sea maltratada por su pareja.


Reconocer esto no significa diluir el fenómeno en un
conjunto atomizado de “casos aislados”. Hay que tener
siempre presente que la violencia contra la mujer pareja se
inscribe en un marco social de subordinación de la mujer, de
desigualdad de género. Pero, teniendo en cuenta esta
realidad social subyacente, hay que tomar en consideración
los factores que hacen más probable que las mujeres sean
maltratadas por sus parejas, para poder llevar a cabo
compañas eficaces de lucha contra este fenómeno.


La segunda línea de crítica que Larrauri realiza a la
filosofía que subyace a la Ley Integral contra la violencia
de género es el excesivo recurso al derecho penal que en
ella se hace. El feminismo oficial ha caído en la tentación
del populismo primitivo convirtiéndose en lo que la autora
califica de “feminismo punitivo” (pag. 68).


En efecto, entre los grupos feministas han existido siempre
sectores reacios a acudir al Estado (y al derecho penal),
por considerar la institución estatal como uno de los
agentes de la dominación patriarcal.


El primero es que, como regla general el aumento de las
penas se ha mostrado ineficaz como mecanismo de prevención
contra la comisión de nuevos delitos. Ello se muestra así en
este caso específico en el supuesto de los homicidios
cometidos contra la mujer pareja, que no han disminuido, a
pesar del incremento de las penas. Hay que tener en cuenta,
además, que en este tipo de delitos es muy frecuente que el
agresor acabe llamando el mismo a la policía o suicidándose
tras cometer el delito.


En segundo lugar, el derecho penal es un instrumento
inadecuado para hacer frente a problemas sociales complejos.
De hecho, eso es lo que pretende el llamado “populismo
punitivo”: criminalizar los problemas sociales. En lugar de
aumentar las ayudas sociales, se recortan éstas y se
implanta la “tolerancia cero”, con el resultado de que sólo
en Estados Unidos hay más de 2.000.000 de personas sometidas
a penas privativas de libertad. La cárcel sustituye el
estado asistencial.


En el caso de la desigualdad de género, el problema es
similar. Afrontar esa situación estructural exige medidas
sociales, programas de ayuda, garantías efectivas de la
igualdad de oportunidades…. El derecho penal no es, pues
un instrumento adecuado por sí solo para solucionar el
problema de la desigualdad de género.


En tercer lugar, el tipo de respuesta que el derecho penal
da al problema de la violencia contra la mujer pareja
contradice su concepción como un problema de violencia de
género. Ello es así porque el derecho penal no se ocupa de
las causas estructurales de los problemas ni pretende
combatirlas. Lo que hace el derecho penal es indagar si hay
una persona concreta a la que pueda considerarse culpable.
Con ello, hasta cierto punto la violencia doméstica vuelve a
convertirse en un problema de “casos aislados”, de supuestas
individualizadas sin un trasfondo sociológico común.


Con esta línea de crítica, Elena Larrauri no está
pretendiendo defender la propuesta de que se elimine el
derecho penal como respuesta a la violencia contra la mujer
pareja, pero sí que éste juegue un papel más secundario y
subordinado y no tan preeminente y principal como el que
ocupa ahora. El carácter estructural de la violencia de
género, que la propia Ley resalta, exige una respuesta que
sea verdaderamente integral, y en esa dirección es en la que
deberían darse los pasos futuros.

 

[José
A. Estévez Araujo]

 



Devedeando, que es gerundio














Ousmane Sembene

Moolaadé, "Protección" (2004)
Cameo, Barcelona, 2005

     Fue una lástima. Digo que
fue una lástima que este verano se muriera Ousmane Sembene
(1923-2007), el primer cineasta del África negra. Hizo un
total de sólo diez largos, muy buenos, a decir verdad. Con
el nuevo siglo, anunció que iba a hacer una trilogía sobre
el verdadero protagonista de África (sin mayores
distinciones): la mujer africana. Contundente, ¿no? Di que
sí. Aunque desde La noire de… (1966) hasta
Guelwaar
(1992), pasando por Ceddo (1977), las
mujeres éramos un enclave problemático y un eje discursivo
más claro que el agua. Es lo que hay: en África un cineasta
hombre cede todo el protagonismo a la mujer, y aquí ni
enterarnos. Bueno, Sembene se ha muerto sin acabar la
trilogía, pero con la última que hizo se quedó descansado,
porque tiene bemoles que Moolaadé la haya hecho un
hombrecito. Porque Moolaadé trata, ni más ni menos,
de la lucha contra la ablación (la salindé, como la
llaman los torturadores de guante blanco).

Aquí, por lo menos, te dejan el clítoris por si algún
machito quiere entretenerse en que disfrutes, ¡angelitos!
Allí no. Se mutila, y santas pascuas. No hay que preocuparse
porque la mujer goce, porque los mayores ya se han ocupado
en cercenar sus órganos. Así de clara la salvajada y así de
clara también la denuncia. La película es inequívoca: en
África, no hay mañana libre si no se acaba con la ablación.
Es una película dirigida a las mujeres africanas —que,
paradojas de la vida, por el subdesarrollo, sólo ven el cine
hecho por africanos, y no como aquí, que sólo vemos el
norteamericano—, pero también (solidariamente, para
entendernos) a quienes contemplan con terror la situación
africana, nosotras las mujeres y también los hombres que
saben poner lavadoras. Los que no, difícilmente van a
entender por qué esas niñas necesitan protección (a saber,
la traducción del título).




La Puri (Oficina Soviética para el Cine)

 

 

Foro
de webs


Fundació per la Pau






www.fundacioperlapau.org

c/ Casp, 31, 2n 1a A
- 08010 Barcelona
info@fundacioperlapau.org

Tel. 93 302 51 29

La
Fundació per la Pau es una ONG creada en 1983 que persigue la
instauración progresiva de una Cultura de Paz. Trabaja para
favorecer el crecimiento de una consciencia cívica, lúcida y bien
informada que presione democráticamente por la paz. Vinculada
activamente al movimiento por la paz mundial, es miembro del
International Peace Bureau (IPB) y promotora del Llamamiento por la
Paz de La Haya (HAP). En Cataluña, es miembro fundador del Centro
UNESCO de Cataluña y de la Federación Catalana de ONGs por la Paz.

La
Fundación tiene una publicación electrónica desde mayo de 1999:
El Correu per la Pau
. Para darse de alta, hay que enviar un
mensaje en blanco a:

elcorreuperlapau-subscribe@grups.pangea.org

Entre
las campañas más recientes impulsadas por esta fundación,
conjuntamente con Amnistia Internacional, Greenpeace e Intermón
Oxfam, la recogida de firmas para el cumplimiento del compromiso del
gobierno sobre la ley que debe garantizar la transparencia en el
comercio de armas.

 

 













PÁGINAS-AMIGAS

Centre de Treball
i Documentació (CTD)


www.cetede.org
Nómadas
Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas


www.ucm.es/info/nomadas
El Viejo Topo

www.elviejotopo.com
La Insignia-

www.lainsignia.org

 


Revista
mientras
tanto

Contenido del
número 102

 mientras
ta
nto


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB



Primavera 2007

102


NOTAS
EDITORIALES
Capitalismo intangible
A. Recio
Memoria democrática o memoria fascista
X. Doménech
¿Un doctorado en crímenes de guerra y daños
colaterales?
J. L. Gordillo


ARTÍCULOS
EL ORIGEN NORTEAMERICANO DE LA IDEOLOGÍA DEL TERCER
REICH
Domenico Losurdo

LA CABEZA
DE JANO. EL DERECHO DE EXCEPCIÓN NORTEAMERICANO EN
EL PRIMER MANDATO DE GEORGE BUSH
Ramón Campderrich

NUEVO CAPITALISMO, PRISIÓN Y LÓGICAS DEL CASTIGO
Brandáriz García

LA PROPIEDAD INTELECTUAL DESDE UNA PERSPECTIVA SOCIAL: UNA
CRÍTICA AL MODELO VIGENTE
Eduardo Melero Alonso

LA CONSTRUCCIÓN POLÍTICA Y JURÍDICA
DEL GÉNERO. REFLEXIONES DESDE UNA PERSPECTIVA INCLUSIVA
Antonio Giménez Merino

EDUCAR COMO TAREA POLÍTICA
José Manuel Barreal San Martín y
Manuel García-Morán Escobedo


RESEÑA
Pedro de la Llosa, Retratos plumistas,
Pepe Gutiérrez

 



mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB

 

Avance del
número 103 (en prensa)

 mientras
ta
nto


BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB


Otoño 2007

103

NOTAS
EDITORIALES
La historia interminable: nueva crisis financiera
A. Recio
Venezuela en la encrucijada
G. Pisarello
En la muerte de Lluís Maria Xirinacs
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¿Un doctorado en crímenes de guerra y daños
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J. L. Gordillo

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LOS SERVICIOS SOCIALES Y LA CUARTA PATA (¿COJA?) DEL
ESTADO DEL BIENESTAR EN ESPAÑA
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CUIDADO DE LA DEPENDENCIA: UN TRABAJO DE CUIDADO
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DE COMIENZOS DEL SIGLO XXI
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L’ESGLÈSIA CATÒLICO ROMANA A ESPANYA: PODER I PRIVILEGI
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